Turquía (circuito clásico)

VIAJE DE SEMANA SANTA DEL 1994

Aunque sea muy turístico, la verdad es que Turquía es un gran destino para viajar. En ese año aún se pagaba todo con la desaparecida libra turca y todo era barato, aunque todo costaba millones. Es un placer deambular por ciudades y pueblos con gente acogedora y tolerante hacia el extranjero. Nos sorprendió la gran cantidad de ruinas en buen estado que aun conservan y la belleza de sus tierras.

Estambul, Capadocia, Konia, Efeso, Pammukale, Izmir

GALERÍA DE FOTOS

COMPRAS

Turquía es un verdadero paraíso para las compras, se pueden encontrar todo tipo de souvenirs y objetos para la decoración.

En Estambul, en los 4000 puestos de las 95 callejuelas que forman el mercado de Kapali Carsi, y en todos los grandes bazares, podremos comprar los narguilés y preciosos rosarios de ámbar, bolsas tejidas a mano con hilo de oro y plata, chalinas membranosas pintadas exquisitamente, alfombras y tapices, sedas de Bursa, cerámicas, ceniceros de cobre, zapatillas turcas o babuchas, y como no los zapateros de cobre que llevan los limpiadores de zapatos que se han convertido en el típico souvenir, habiendo desde pequeñitos a los de tamaño real.

En los bazares la actividad mercantil te permite introducirte en el arte del regateo. Los precios varían mucho desde la primera oferta hasta la última. Se debe empezar más o menos por la mitad de loque te piden. Es difícil saber cual es el precio y siempre te queda la sensación de que te están timando.

Se encuentran muchedumbres por las calles, gentes de todas las clases, y sobretodo, característicos vendedores ambulantes que le ofrecerán todo tipo de objetos extravagantes.

Con sus gritos promocionan y anuncian sus productos: agua, yogurt, batido, buñuelos, cordero asado. Los turcos gustan de intercambiar saludos y agradecen cualquier pequeño esfuerzo por aprender  algunas palabras como: “Tesekkur Ederim” que significa muchas gracias.

LA COCINA TURCA

La cocina turca es amplia y variada, no obstante en la mayoría de los hoteles sirven cocina europea. En general los ingredientes base son el arroz, los tomates, los pimientos y el carnero.

El cordero es la comida básica de la cocina turca y figura en todos los menús. Piezas de cordero ensartadas en pinchos y asadas sobre carbón de leña son los famosos sis kebab: pinchos morunos.

Pescados y mariscos son muy frescos, se tiene que probar la barburya que es el salmonete y kiliç baligi que es el pez espada.

La berenjena es la principal verdura de la cocina turca. Se pueden hacer más de 40 platos.

Los postres típicos se dividen en 2 grupos básicos. El primer grupo lo constituyen los postres basados en leche y el segundo grupo los postres empapados en almíbar. La mayoría de estos platos se acompañan de nata turca.

En verano se acaba la comida con frutas como uvas, melocotones, albaricoques, higos o sandia y melón.

Entre las bebidas alcohólicas se hallan la cerveza turca, el vino tinto y el vino blanco. La bebida nacional es el raki, un anís turco de 40 o 50 grados que emblanquece cuando se le añade agua y así se llama leche de león. El beber raki es un verdadero rito y es tradicionalmente acompañados con varios entremeses.

Entre los platos típicos del país se encuentra:

–         mezes, entremeses fríos y calientes hechos de berenjenas, hojas de parra rellenas de arroz, piñones y pasas de uvas.

–         Imam bayildi (cura desmayado) son berenjenas rellenas de tomates, cebollas y ajos fritos.

–         doner kabap, asado de cordero

–         pilav, arroz cocido con mantequilla

–         vaprak dolmasi, carne y arroz con pámpanos

–         lokum, combinado de nueces y/o almendras con el perfume de la esencia de rosas

–         baklava, pasta de hojaldre de nueces con almíbar

–         hanim gobegi (ombligo de señora)

–         dilberdudagi (labios de la bella)

–         sutlaç, arroz con leche

–         tavuk gogus, pudín de pechugas de pollo

TRANSPORTE LOCAL

El medio más usual de transporte es el autocar, llevando indicaciones de origen y destino. Los taxis son relativamente baratos y resulta el medio más práctico de transporte para los turistas a pesar del intenso tráfico de la ciudad. Disponen de taxímetro.

Existen también los taxis colectivos los llamados “Dolmus”, que resulta más económico porque se comparte con otros pasajeros.

CONDICIONES SANITARIAS DEL PAÍS

El paludismo o malaria es una enfermedad de baja prevalencia en este país solo notoria en las zonas de Cukurova, Amikova y el sudeste de Anatolia.

La permanencia en aguas estancadas como canales, acequias, paseos por la orilla dentro del agua etc, posibilitan la infección por esquistosomiasis o bilharzias.

También se pueden adquirir parasitosis intestinales si caminamos por terrenos fangosos.

Igualmente para entrar en Turquía no se necesita ninguna vacuna obligatoria.

 VIAJE A TURQUIA

25-3-94

BARCELONA – ESTAMBUL – ANKARA

Salimos de Barcelona con la Turkish Airlines al mediodía y al llegar a Estambul, vamos al mostrador de tránsitos para coger un segundo vuelo a Ankara. Llegamos a las 23:15 y nos alojamos en el Hotel Starton.

26-3-94

ANKARA – AGZIKARAHAN – UCHISAR – NEVSEHIR

Por la mañana visitamos el Museo de las Civilizaciones Antiguas de Anatolia. La entrada cuesta 12.500 liras turcas. Este museo tiene un interés excepcional por las colecciones que se exponen, las cuales abarcan todas las civilizaciones que se han sucedido en Asía Menor desde hallazgos neolíticos, frigios y urartus pero lo más valioso es la colección de cultura hitita. Se necesitan de dos a tres horas para poder verlo con calma. Los objetos están expuestos cronológicamente con una presentación muy cuidada. En el jardín hay una estatua gigantesca de 7,4 metros de altura procedente de Fasillar.

Fuera del museo se puede visitar la ciudadela que con sus poderosas murallas, domina la ciudad y desde cuya cima se disfruta de una amplia vista de los barrios orientales de la ciudad. El conjunto esta compuesto por dos cinturones amurallados, ambos correspondientes al periodo bizantino, de los cuales el más antiguo construido hacia el año 620, corona la cima del promontorio rocoso. Miguel II hizo construir un segundo bastión que incluyera las fortificaciones anteriores. Esta última muralla, formada por 14 bastiones cuadrados y cuatro torres cilíndricas situados a los lados de las dos puertas de acceso, se extiende durante 1500 metros.

Después de esta ciudadela se puede visitar la mezquita más antigua y más grande de Ankara, construida en el siglo XIII. Es la Arslanhane Camii, en la sala de plegarias conserva un admirable techo de madera que se remonta a 1289. También son dignos de mención los azulejos que adornan el mihrab.

El Museo de Kemal Ataturk, en el estilo que recuerda la arquitectura hitita, donde se encuentra la Tumba de Ataturk, fundador de la Turquía moderna. Venerado por el pueblo como padre de la patria constituye una etapa obligatoria en el conocimiento de la ciudad. Es necesario vestir decorosamente y dejar los bolsos en el guardarropa. El acceso a todo el complejo se hace por un paseo flanqueado por leones de piedra que imitan el estilo hitita y que lleva hasta el mausoleo, construido entre 1953 y 1964. En una extensa explanada situada frente al mausoleo se encuentran varios museos que guardan colecciones de objetos personales de Ataturk, entre los que se encuentran cuadros, libros, coches, regalos recibidos, el coche fúnebre. El cenotafio que se halla expuesto está construido con un monolito de mármol de 40 toneladas.

Continuación hacia la Capadocia.

Visita de una de las mas hermosas posadas de caravanas selyúcidas: Agzikarahan. Es uno de los caravasares más importantes de toda Turquía, al estar situado en la Uzun Yolu, una ruta de caravanas que conectaba Konya, capital del imperio selyúcida de Rum, con Persia a través de Kayseri y Sivas. Una vez cruzada la portada, correspondiente quizás a 1242 o 1243, se entra en el patio, donde se puede ver una pequeña mezquita, al fondo más allá de otra espléndida portada de arco con cuñas finamente esculpidas se abre una gran sala.

Se continua hacia la antigua ciudadela de Uchisar.  Es un pequeño pueblo que con su enorme promontorio de toba lleno de cavidades constituye uno de los lugares más fascinantes de Capadocia. En la subida a la plaza principal se pueden admirar unas espléndidas panorámicas, a las que hay que añadir el efecto de las fachadas de las casas, decoradas con esculturas. Desde el castillo que domina la cima la vista abarca un grandioso escenario de toda la región comprendida entre Urgup, Ortahisar, Nevesehir y Avanos.

Cena y alojamiento en el Hotel Dedeman de Nevsehir.

Es un buen punto de partida para visitar la zona ya que tiene una gran infraestructura hotelera y está cerca del aeropuerto de Capadocia.

27-3-94

NEVSEHIR – VALLE DE GOREME: Tokali Kilise, Kaymakly, Derinkuryu, Ortahisar, Avanos – NEVSEHIR

Día completo de visita, dedicado al Valle de Goreme, donde se encuentran maravillosas Iglesias rupestres. Caracterizado por conos y paredes rocosas repletas de aperturas que se comunican entre si, conserva una especie de amplio museo al aire libre uno de los conjuntos monásticos más fascinantes de toda la región.

Tokali Kilise es la más imponente e interesante de todo el núcleo de Goreme. En la nave principal destacan unos frescos que muestran escenas de Jesús ordenadas cronológicamente.  A través de una escalera de hierro se puede llegar a la capilla de San Eustaquio decorada con pinturas del siglo IX. También se puede destacar Firkatan que es un complejo monástico rupestre de dos pisos cerca de la carretera Nevsehir-Urgup.

El valle de Zelve, que da paso a un bosque de chimeneas de hadas. Es uno de los más fotografiados de la región. Se encuentra al final de un camino flanqueado por unas espectaculares formaciones rocosas, conos, pináculos y chimeneas de hadas. En el se pueden ver excavados en un amplio circo rocoso, numerosos edificios que forman un pueblos cuyos orígenes se remontan al periodo preiconoclástico. Estuvo habitado por los griegos hasta la década de los 20, siendo abandonado en 1950.

La ciudad subterránea de Kaymakly se encuentra a 24 Km. al sur de Nevsehir por la carretera 765 en dirección a Nigde. Es un pueblo en apariencia como cualquier otro que esconde en realidad en su subsuelo una gigantesca ciudad subterránea excavada posiblemente entre los siglos VI y X. De dimensiones impresionantes, resulta difícil imaginar como se podía acceder a una ciudad tan grande por unos pasadizos tan estrechos, que se abren en los patios de las viviendas exteriores todavía habitadas.

Es aconsejable visitarlo a primera hora de la mañana para evitar las hordas de turistas, siendo necesario prestar atención porque a pesar de que está bien señalizado hay algunos tramos que son peligrosos y las paredes no son muy estables.

La ciudad se ha excavado en una toba especialmente fría partiendo de una pequeña colina rocosa donde, en época romana, se hicieron varias tumbas. Está articulada en ocho niveles distintos, de los cuales se pueden visitar cuatro, alcanzando una profundidad de 45 metros. Las construcciones subterráneas están agrupadas alrededor de una chimenea por la que entra el aire que asegura una buena ventilación. Los diversos locales, capillas a veces con nichos con sepulturas, celdas, silos, dan a un laberinto de escaleras y pasillos, con frecuencia estrechos y muy empinados. Esta colmena humana fue excavada por motivos de seguridad pudiendo verse el sistema de cierre en las salidas principales, que se obstruían con grandes piedras.

Recorriendo otros 6 Km. se llega a  Derinkuryu . Está formada por 12 pisos, de los cuales se pueden visitar ocho, estaba comunicada según la tradición por un tunel con Kaymakli. En total hay 36 ciudades subterráneas en Capadocia pero solo se pueden visitar 3, las dos anteriores y Ozkonak.

Ortahisar es un pueblo agrupado alrededor sd una  gigantesca aguja llena de viviendas y coronada por un castillo, al que se puede llegar por un abrupto sendero. Una segunda torre refugio, la Isa Kale, se yergue aproximadamente a 500 metros de distancia y está conectada con la primera por medio de un pasadizo subterráneo. Alrededor encontramos otros ejemplos interesantes de arquitectura rupestre aunque es aconsejable llevar un guía.

Avanos, surgida a orillas del río Kizilirmak, el curso de agua más largo de Anatolia, esta ciudad de 8000 habitantes fue uno de los centros más importantes de Capadocia en la época prebizantina. Hoy día su fama se debe a la artesanía local (tejidos y loza), a la belleza de las casas otomanas y a su hospitalidad, cuyo respeto vigila de acuerdo con la tradición oral, un monumento: el Çeç. Se encuentra a 7 Km. del centro de la ciudad. Erigido sobre una meseta rocosa en una zona llana de la orilla izquierda del río, presenta una impresionante estructura cónica con una altura de 30 metros y una anchura de 350 metros. Además de su considerable volumen, presenta otras características que lo distinguen de los demás túmulos, ya que está íntegramente construido con bloques de piedra superpuestos. En la base en la parte suroriental un cerco de losas verticales de piedra silícea, lo que hace suponer la existencia de un cerco que rodeara todo el túmulo y también se identifican siete rampas de escaleras.

Hay distintas versiones sobre la utilidad de este túmulo pero es tan antiguo como el Nemrut Dagi del siglo I antes de Cristo, y sería un monumento funerario, tumba o cenotafio erigido para un dignatario, un rey o un gran sacerdote. En la cima se celebrarían prácticas de culto, dedicadas a los difuntos o a las divinidades.

Volvemos a dormir a Nevsehir.

28-3-94

NEVSEHIR – KONYA – PAMUKKALE

Salida por carretera a Konya, conocida también por ser cuna del fundador de la orden de los Derviches Danzantes.

Esta ciudad de 440.000 habitantes situada en medio de un frondoso oasis que contrasta con la árida estepa que lo rodea constituye un caso muy especial dentro de las ciudades turcas debido a su glorioso pasado que ha acentuado en la población unas marcadas tendencias a la autonomía y al aislamiento. A ello hay que añadir el hecho de que se le considere ciudad santa, al ser uno de los pilares del sufismo, difundido sobre todo gracias a las enseñanzas del poeta místico persa Jalal ad- Din Rumi conocido como Mevlana que fundó la orden de los derviches giróvagos.  Pero también fue la capital del sultanato selyúcida de Rum, el estado medieval más poderoso creado por los turcos en Anatolia, y la mayoría de sus monumentos se remonta a esa época y a la posterior dominada por los mongoles.

En ella se visita el Monasterio del celebre poeta místico Mevlana (Nuestro Señor) que fue construido en el siglo XIII.

A pesar de la espectacularidad de las danzas de los derviches que se siguen representando con ocasión de las celebraciones en honor de Mevlana, siguen una liturgia especial que simboliza el proceso gradual tendente a la unión mística del hombre con Dios: cada gesto, cada movimiento obedece a unas reglas severas y tiene un significado exacto, y también la vestimenta tiene un valor simbólico ya que el vestido blanco es el color del luto, la amplia capa negra la tumba y la capucha la lapida; el sheik, sucesor de Mevlana, que se distingue gracias a la banda negra, es el polo, el punto de convergencia de lo temporal y lo eterno. Este monasterio denominado “el umbral de la presencia”, fue la casa madre de todos los monasterios fundados en Anatolia, Egipto y Siria por la orden de los derviches, disueltos en 1925 por Ataturk. Su máxima autoridad tenia el privilegio de entregar la espada al sultán que ascendía al trono.

Alberga el Museo de Arte Islámico y todo el complejo impresiona debido al refinamiento de la rica decoración y a la calidad de las piezas expuestas, desde las maderas talladas a los objetos de oro y plata, obras caligráficas, suntuosos tapices y delicados tejidos.

Continuación hacia Pamukkale, conocido también como el “Castillo de algodón”, debe su nombre a las formaciones calcáreas que han transformado el lugar en un extraordinario fenómeno natural. Aquí existe una fractura tectónica de la que surgen gran cantidad de manantiales de agua caliente con sedimentos de sales calcáreas. Esta agua han dejado sobre las laderas de la colina unos depósitos que al transformarse en oxido de calcio, han dado   lugar con el tiempo a unas rocas recortadas e irregulares, a blancos acantilados y cascadas de agua petrificadas, cristalizado en brillantes estalactitas. Así se ha obtenido un paisaje de excepcional originalidad, con unos bancales superpuestos, constituidos por enormes estanques naturales que se comunican entre si y que dependiendo de la hora y de la luz reflejada, adoptan colores diferentes y espectaculares.

Alojamiento en el hotel Ergur.

29-3-94

HIERAPOLIS – APHRODISIAS – KUSADASI

Se visita la ciudad de Hierapolis con sus ruinas romanas. Los enfermos acudían desde la antigüedad debido a las propiedades terapéuticas de las aguas. De la ciudad original se conservan las termas, hoy día transformadas en museo, un gran teatro y algunos edificios cristianos levantados en honor de los apóstol Felipe, que según dice la tradición aquí sufrió martirio. Es especialmente atractiva la necrópolis donde se superponen varios tipos de tumbas de diferentes epocas. Esta ciudad fue fundada por Eumenes II, rey de Pergamo, en el siglo II a.c. El teatro  cuyas 50 filas de gradas se encuentran en muy buen estado, donde también se han encontrado unos espléndidos relieves de la época de los Severos que ilustran el mito de Dionisos, de Apolo y de Artemisa.

Continuación para visitar Aphrodisias, nombrada así para honrar a la diosa Afrodita, uno de los lugares arqueológicos más interesantes de Turquía. Aparece en todo su esplendor gracias a algunos monumentos muy bien conservados, como son un teatro, un odeón y el estadio quizá más bello de la antigüedad, esplendor que se ve acentuado por el atractivo del paisaje que lo rodea. La penetración del cristianismo fue lenta y difícil debido al arraigo del culto pagano a Afrodita, cuyo templo sería transformado en iglesia bizantina cuando la sede se convirtió en sede de un obispado.

El teatro podía acoger 10.000 personas, las gradas se conservan en perfecto estado y el proedrio reservado a las personalidades. Se han reconstruido los vestuarios para los actores, las entradas laterales así como las columnas del proscenio con capiteles corintios.

Continuación hacia Kusadasi, pequeño y tranquilo puerto asentado en el hueco de una ensenada bañada de luz, la “Isla de los Pájaros”. Representa un punto cómodo para visitar las zonas arqueológicas de los alrededores como Efeso, Priene o Didyma. A 28 km al sur se encuentra el Parque nacional de Samsum Dagi, que incluye la península montañosa que se extiende hacia la isla de Samos. Ofrece unas esplendidas playas y una reserva zoológica con especies protegidas como lobos, osos, chacales, jabalíes o linces.

Hotel Adakule.

30-3-94

KUSADASI – EFESO – IZMIR – ESTAMBUL

Visita a Efeso, que cuesta 15.000 liras turcas, la capital romana del Asia Menor, una de las más prestigiosas ciudades de la antigüedad y probablemente el lugar arqueológico más importante de Turquía: el Ágora superior, el Odeón, Templo de Adriano está considerado como uno de los edificios más suntuosos de Efeso debido a la elegancia del pórtico, rematado por un entablamento delicadamente esculpido igual que la arquería que une las dos columnas centrales, los baños de Scholastica, la Biblioteca de Celsus, hasta llegar al Teatro, utilizado en la actualidad para acoger representaciones teatrales y festivales.

Aquí se celebró durante siglos el culto a Artemisa, en uno de los templos más suntuosos jamás erigidos, y en época cristiana, la presencia y muerte del evangelista Juan inspiraron la construcción de  una gran basílica que atrajo a una gran multitud de fieles.

La biblioteca de Celsus fue construida entre el año 110 y el 135 d.c. por el cónsul Julio Aquila. Para entrar en ella hay que atravesar un patio y subir una escalinata de mármol, la fachada, adornada por unos nichos con copias de las estatuas originales que representan a la sabiduría, la virtud, la inteligencia y la ciencia, ha sido reconstruida por arqueólogos austriacos.

En el interior la sala de la biblioteca de 16,5 x 11 metros tenía 17 m de altura y estaba cubierta con un techo de madera; el suelo y las paredes estaban cubiertas de mármol y podía contener más de 12.000 pergaminos, ordenados en repisas colocados en los huecos, tras los cuales un pasillo permitía el paso del aire.

Por la tarde se visita la Iglesia de la Virgen Maria, construida en el siglo II que cuesta 15.000 liras turcas y la Basílica de San Juan Bautista en Selcuk.

Tiene 10.000 habitantes y se encuentra a 3 Km. de la zona arqueológica. Se puede visitar el museo donde se encuentran los hallazgos más recientes de las excavaciones arqueológicas, la fortaleza de Ayasoluk y la Basílica de San Juan Bautista que es el edificio bizantino más importante de Efeso. Fue construida bajo el reinado de Justiniano, cerca de donde había una pequeña iglesia que es donde se supone está la tumba del apóstol San Juan. En el siglo VII fue dotada de un cinturón amurallado que se unía al de la fortaleza situada en la parte norte de la colina, para rechazar las incursiones árabes. La basílica de 110 metros de longitud y 40 metros de anchura, tenía las tres naves apoyadas sobre 2 filas de pilares macizos, construido con piedras de gran tamaño que sostenían las cúpulas de cobertura del edificio. Desde la fortaleza la panorámica es espléndida.

Desde allí vamos a Izmir (Esmirna) que está en la Costa Jónica, con casi un millón de habitantes. Es la segunda ciudad de Turquía gracias al movimiento de su puerto y a la intensa actividad industrial que abarca desde astilleros, instalaciones químicas y refinerías.

Ha sido asolada por importantes terremotos con lo que no guarda grandes monumentos pero está enclavada en una hermosa bahía rodeada por verdes colinas, y merece una visita.

Cogemos el vuelo desde Izmir a Estambul.

Alojamiento en el Hotel Prestige.

31-3-94 a 4-4-94

ESTAMBUL

Dedicamos estos 5 días a la visita de Estambul y alrededores.

Estambul está situada en un lugar de gran importancia estratégica, ya que constituye el punto de encuentro de Oriente y Occidente, unidos en la actualidad por 2 esbeltos puentes sobre el Bósforo. La ciudad conserva valiosos testimonios de las distintas civilizaciones que se han sucedido a lo largo de la historia. Así la majestuosidad de Santa Sofia, el esplendor de los mosaicos de San Salvador en Chora, y las numerosas iglesias repartidas por la ciudad recuerdan la gloria de Bizancio, heredera de las culturas griega y romana. Por otro lado, mientras que las antiguas casas francas del barrio de Beyoglu, asomadas a estrechas calles en pendiente y dominadas por la torre de Galatea, evocan la edad Media.

Los grandes palacios a orillas del Bósforo, construidos durante el siglo XIX según modelos arquitectónicos occidentales, tienen el encanto de los sueños de un imperio en decadencia.

Del Oriente, Estambul ha recibido un gran numero de mezquitas, de dimensiones modestas i bien suntuosas como la Suleymaniye que dominan desde lo alto de sus minaretes las siete colinas del núcleo urbano más antiguo y las costas a lo largo de las cuales la ciudad continua expandiéndose a un ritmo vertiginoso.

El palacio de Topkapi, erigido en una posición dominante a modo de símbolo de poder absoluto de los sultanes, reúne en una serie de edificios, situados alrededor de amplios patios, una colección inestimable de tesoros procedentes de todo el mundo.

También proceden de Oriente los mercados, la animación y los olores de la ciudad, creando una agitación que invade tanto la calle principal del Gran Bazar, resplandeciente con el oro de las joyerías, como las más escondidas callejuelas, en las que resuenan los gritos de los vendedores de todo tipo de mercancías o productos.

El gran arquitecto Sinán levantó en solo 40 años, alrededor de 95 mezquitas, 49 madrazas, 40 hamman y docenas de palacios.

La estructura urbana de Estambul consta de 3 núcleos diferenciados, convergentes hacia el mar de Mármara:

Beyoglu, entre el Bósforo y el Cuerno de Oro, el centro histórico de Stambul en la otra orilla y Uskudar, a lo largo de la ribera asiática del Bósforo.

Dicho lo anterior, ahora se mencionarán algunas de las visitas que se pueden hacer a la ciudad, dejando claro que es una ciudad enorme y que solo 5 días no permiten un conocimiento completo de todos los aspectos que ofrece una ciudad tan fascinante como es Estambul.

Empezamos en el barrio de Beyoglu, atravesando el puente de Karakoy, llamado también puente de Galata. El lugar podía ofrecer un refugio seguro a flotas de gran tamaño; ahora no van las grandes embarcaciones pero sigue siendo un puerto para naves de pequeño tonelaje y bancos de pesca. Luego encontramos el Rustem Pasa Hani, un antiguo caravasar para albergar a los artesanos y los almacenes al por mayor. Subiendo llegamos a la Torre Galata que en la actualidad alberga restaurantes y locales nocturnos. La enorme mole de la torre de 68 m de altura, desde el balcón de la sala superior, accesible a través de un ascensor, se tiene unas vistas incomparables de la ciudad.

La mezquita Eyup Sultan Camii es fácilmente reconocible por sus esbeltos minaretes gemelos, donde se encuentra la tumba  de Eyup siendo uno de los lugares sagrados más importantes del Islam después de la Meca y Jerusalén.

Los museos arqueológicos recogen importantes testimonios de las civilizaciones que se han ido sucediendo en el país, y Topkapi, que fue la residencia imperial desde mediados del siglo XV hasta mediados del siglo XIX, no solo conserva una serie de tesoros muy valiosos sino que ayuda  a reconstruir la organización del poder y el tipo de vida del sultán y su corte.

El más importante es el museo del Antiguo Oriente, reúne objetos de todos los imperios que han pasado por allí. También está el Museo de Antigüedades que tiene unas piezas muy interesantes del periodo Jónico y de obras romanas.

Una visita obligada es el Palacio de Topkapi, muy cercano al museo anterior. Se entra por un patio al fondo del cual se abre la entrada principal a la residencia de los sultanes. Hay que atravesar Ban-i-Humayun, la puerta del Augusto, una alta portada de mármol blanco y negro con una bóveda ojival que marcaba el acceso a la parte pública del recinto del Serrallo: aquel que entraba allí era alertado con las cabezas de los rebeldes y criminales decapitados por orden del sultán, que colgaban de unos clavos en las hornacinas laterales.

Se visita la Iglesia de Santa Irene, que en la actualidad no está consagrada, pero constituía unos de los santuarios más importantes de Constantinopla.

El serrallo de Topkapi, contiene las cocinas, pastelerías, cuyo techo está formado por una serie de pequeñas cúpulas rematadas por curiosas chimeneas, visibles incluso desde el mar de Marmara. Tenían un personal de 1100 empleados entre cocineros, pinches y pasteleros, los cuales preparaban comidas y refrigerios para más de 5000 personas en situaciones normales, y para más de 10000 con ocasión de las fiestas de palacio.

El Tesoro es donde se guardan las joyas y la mayor parte de los objetos de valor que pertenecieron a los sultanes, princesas y príncipes de la corte.

La colección de miniaturas y retratos constituye uno de los mayores tesoros guardados en el Topkapi. Esta colección de miniaturas turcas y persas cuenta con más de 13.000 ejemplares, de los cuales sólo una parte se expone de una forma periódica.

El último edificio al que se accede es el Harén. En árabe esta palabra significa literalmente “cosa prohibida, reservada”, y se utilizaba en los palacios musulmanes para indicar aquella parte del edificio cuyo acceso estaba rigurosamente prohibido a los extraños, y en la cual vivían junto a las mujeres ligadas por lazos de parentela al sultán, sus esposas, concubinas y esclavas, al abrigo de miradas indiscretas y bajo la vigilancia y ayuda de los eunucos. Fue creado como un conjunto de pabellones de madera en tiempos de Solimán el Magnifico y de su amada y enérgica mujer Roxelana, que no se resignaba a pasar los días en el viejo Serrallo alejada de su marido.

Había un reparto del espacio muy estudiado, teniendo la madre del sultán (valide) el lugar preponderante, seguidas por las esposas del sultán que le habían dado un hijo varón. También tenía sus aposentos el sultán, con un gran salón decorado con péndulos ingleses, jarrones chinos, espejos de Murano y un piano. El balcón del primer piso se utilizaba para albergar a las tañedoras que alegraban las veladas de su señor. La sala de la fuente servía para que no se escuchasen las conversaciones, ya que el chorro provocaba un murmullo constante.

Las siguientes visitas ayudan a descubrir los valiosos testimonios de la antigua Constantinopla, recorriendo lo que queda del hipódromo, y a partir de aquí acercarse a la basílica de Santa Sofía, famosa no solo por su remoto origen y su compleja historia, sino también por la audaz y poderosa estructura arquitectónica y la exuberante decoración interior. También se visita la mezquita Azul uno de los edificios más fascinantes de Oriente.

En el hipódromo, el pueblo se reunía para presenciar las carreras de caballos y carros, un espectáculo que con frecuencia se convertía en algo político. De los monumentos que lo decoraban, solo queda la columna de Constantino y los restos de la columna Serpentina traída del templo de Apolo en Delfos.

De aquí y antes de llegar a Santa Sofía se pasa por la Yerebatan Sarayi, una antigua cisterna- basílica construida por Constantino, que  alimentaba con sus aguas los acueductos de Adriano y de Valente, las reservas del palacio imperial.

La basílica de Santa Sofía está considerada como la maravilla de las maravillas. Está rodeada por cuatro minaretes y en el centro está la gran cúpula.

Muy cerquita la Mezquita Azul (Sultán Ahmet Camii), fue construida entre 1609 y 1616 junto a una madraza, un hospicio para pobres y hasta el siglo pasado era el lugar de reunión para las caravanas de peregrinos que partían hacia la Meca. El interior del edificio sorprende debido al rico recubrimiento constituido por más de 20000  azulejos de Iznik entre los cuales predominan el azul, el verde y el turquesa. Bajo las rayos de luz que penetran sin dificultad por las 260 ventanas, estas piezas de cerámica confieren a la mezquita un efecto cromático tan especial que la han convertido en uno de los edificios más visitados de Estambul.

Como colofón nos encontramos con el Gran Bazar. Es un célebre conjunto comercial cubierto, considerado como una autentica institución  en la ciudad. Se cuenta que los sultanes disfrutaban paseándose por el de incógnito, para así saber lo que la gente pensaba de ellos. El numero de tiendas llego a las 1000 en el siglo XVI, pero al ser de madera se quemó y hubo que reconstruirlo en diversas ocasiones, la última en 1954. La estructura actual es fiel a la original, presentando 12 accesos principales y 20 secundarios conectados entre sí por una densa red de calles internas que se cortan en ángulo recto y que corren paralelas a los ejes fundamentales del bedestén de Mohammed II. Están cubiertas por unas luminosas bóvedas con frescos. Cabe destacar el Sandal bedestini, cuyo amplio salón central, sostenido por 12 pilares y utilizado para las subastas de alfombras, refleja la estructura original del XVI. Hay todavía una subdivisión entre las aproximadamente 3000 tiendas, y así por ejemplo todas las joyerías aparecen juntas. Hay que regatear con ganas porque empiezan con unos precios muy elevados y saben muy bien cuando realmente estamos interesados en algo. Si al final llegamos a un acuerdo con el precio no debemos echarnos atrás porque es un desprecio para ellos. Si no queremos comprar nada, mejor no preguntar precios porque son muy insistentes.

Un cambio nos los puede ofrecer la Iglesia de San Salvador en Chora. Actualmente es un museo pero es famosa por sus mosaicos de fondo dorado y los frescos de las paredes, que se encuentras entre los más hermosos del mundo bizantino. Se remontan a los años 1315-1321, aunque existen fragmentos anteriores de menor importancia.

Después de tanta cultura, iglesias, mezquitas y compras nada mejor que coger una embarcación  como los barcos de línea que bordean las dos orillas, y pasear por el Bósforo por los alrededores de Estambul. Veremos palacios, mezquitas, pueblecitos de veraneo con casas de madera de siglos anteriores donde se puede comer en los restaurantes de pescado muy bien y con buenos precios.

Estambul tiene muchas más cosas y realmente puedes estar toda una semana y no aburrirte porque la ciudad es vibrante, la gente es amable, cosmopolita, pero solo que salgas de la gran ciudad te encuentras unos pueblos anclados en el pasado y que te recuerdan como sería la vida de hace un siglo.

Fin del viaje.

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