Rep. Bálticas (2021) Lituania,Letonia y Estonia

Verano del 2021

 

Tallín, Riga, Vilnius, Castillo de Trakai

 

GALERÍA DE FOTOS

Introducción

Volvemos en verano a hacer un viaje que ya hicimos en invierno. En este año en el que aun hay pocos países abiertos y libre de trámites engorrosos por el COVID, decidimos atravesar toda Europa. Nos planteamos llegar a Tallín para coger el Ferry hasta Finlandia, cosa que al final no hicimos por falta de tiempo. Las Repúblicas Bálticas son cómodas para viajar, a buen precio y aunque no es el destino «definitivo» si que es muy agradable para viajar por ellas

Fecha del viaje

Verano del 2021

Moneda

Utilizan el euro en las tres repúblicas

Nivel de vida

Aunque las tres Repúblicas deberían tener niveles de coste de vida similares, eso no es así. Se notan fuertes diferencias entre Lituania (mucho más barata) que sus dos «hermanas». Sin lugar a dudas la joya de «Tallín» es la capital más cara

Visado

No hay para los ciudadanos, de hecho entre las tres Repúblicas apenas se perciben las fronteras

Salud

Países europeos de pleno derecho con alto niveles de seguridad alimentaria.

Seguridad

Son países muy seguros, una de las grandes ventajas de venir de la extinta URSS donde muchos de  sus ciudadanos son muy temerosas de la ley. Suponemos que hay carteristas y ladronzuelos en Tallín y Riga pero nada comparable con la problemática de las otras ciudades europeas

Transporte
 
Muchos tranvías, autobuses y taxis. también funciona la red UBER cosa que hace cómoda y fácil la visita sin careces de coche propio, cosa que no era nuestro caso
 
Electricidad

La corriente es de 220 V a 50 Hz y el tipo de enchufe es el C, o sea el normal en Europa

enchufe-tipo-c

Diferencia horaria

Hay una diferencia de 1 hora con respecto al utilizado en España (UTC+2)

Guía de viaje

 

ITINERARIO

Día 1:  PARQUE NACIONAL DE BIOLOWIEZA – KAUNAS – KULAUTUVA 
Día 2: KULAUTUVA – RAUDONE – PANEMUNE – JURBARKAS – MONTE RAMBYNAS –  BRIDGE OF QUEEN LOUISE – SILUTE – KARKLE 
Día 3: KARKLE – ITSMO DE CURLANDIA – KLAIPEDA – KARKLE 
Día 4: KARKLE – PALANGA – KRETINGA – KAUSENAI – PLUNGE – PARQUE NACIONAL ZEMAITUA 
Día 5: PARQUE NACIONAL SEIMITIJA – NATURE PARK PAPE – LIEPAJA – KULDIGA – RIGA 
Día 6: RIGA 
Día 7: RIGA – BARRIO DE LA CALLE KALNCIEMA – MEMORIAL  BOSQUE BIKERNIEKI – PARQUE NACIONAL GAUJA: SIGULDA – KRIMULDA – TURAIDA – LIGATNE – CESIS 
Día 8: CESIS – PARQUE ARQUEOLÓGICO DE ARAIISI – MOLINO DE VIENTO DE ARAIISI – MATISI – MAZSALACA – SKANAISKALNS (COLINA DEL SONIDO) – SOOMAA RAHVUSPARK (ESTONIA) – PÄRNU 
Día 9: PÄRNU – SAAREMAA 
Día 10: SAAREMAA
Día 11: SAAREMAA – VIRTSU – HAAPSALU – SAUE
Día 12: SAUE – TALLIN – PAIDE – POLTSAMAA – VILJANDI – LAGO VORTSJARV 
Día 13: LAGO VORTSJARV – VALKA  (LETONIA) – SMILTENE – RAUNA – DZERBENE – 
Día 14: MOLETAI – KERNAVÉ – SUDERVÉ – CASTILLO DE LA ISLA DE TRAKAI – VILNIUS 
Día 15:VILNIUS – VARENA – PARQUE NACIONAL DZUKIJA – MERKINE HILLFORT – DRUSKININKAI  (LITUANIA) – BYSTRY (POLONIA)

Diario de viaje

DIA 1     LUNES   2-8-2021

PARQUE NACIONAL DE BIOLOWIEZA – KAUNAS – KULAUTUVA

Nos levantamos y tenemos un rato de tregua, pero al momento empieza a llover con ganas. Hoy queremos llegar a Lituania, a Kaunas. Antes de ir hacia allá vamos por unas carreteritas dentro del parque nacional muy bonitas, pero no vemos ningún animal como era de esperar.

La Polonia rural es muy bonita, hay pueblecitos con casitas de madera del siglo pasado y lo único que se ve son cigüeñas y vacas.

Paramos a comer en un McDonald’s por 43 zlotis y seguimos camino, y llueve y llueve…. Aquí empezamos a ver coches de las Repúblicas Bálticas y alguno de Finlandia.

Pasamos a Lituania sin parar en ningún momento y buscamos una gasolinera ya que es más barata que en Polonia. Nos cuesta el litro 1,11€/litro de gasoil.

Como hemos comprobado que los campings en Kaunas son caros, miramos un Airbnb que tiene buenas referencias, admite mascotas, porque vamos con Norka, una perrita muy simpática de nuestros amigos y nos cuesta casi igual que el camping. Son 60,8€ a repartir entre las dos parejas.

Llegamos a Kaunas y nos encontramos una ciudad vacía, totalmente en obras, pero que tiene su encanto. El parking cerca del castillo cuesta 1,2 € la hora y ponemos 2 €.

Es la segunda ciudad más grande de Lituania y lo primero que vamos a visitar es el Castillo de Kaunas. Fue construido en la confluencia de los ríos Nemunas y Neris en el s XIV para protegerse de las embestidas de las cruzadas. No solo es el castillo de piedra más antiguo de Lituania, sino también el único con dos muros de defensa. Alrededor de esta estructura defensiva de estilo gótico se creó un asentamiento que creció hasta formar la ciudad que conocemos hoy día.

El castillo donde según las leyendas desapareció misteriosamente el ejército de la Reina Bona Sforza, fue mencionado por primera vez en el año 1361. En el s XVI en el castillo había una prisión. Se dice que hoy en día las almas de los prisioneros que aun no han encontrado la paz, siguen apareciéndose por las noches. En la actualidad alberga el Museo de Kaunas y en sus alrededores cada año se celebran eventos culturales.

En la plaza del Ayuntamiento de Kaunas está la Oficina de Turismo donde una chica muy simpática nos da un folleto en español de la ciudad y de los alrededores.

En 1408 a Kaunas le fueron otorgados los derechos de Magdeburgo, lo que significa que la ciudad tenía la oportunidad de tener un gobierno autónomo y controlar el comercio. El núcleo de la ciudad era el mercado y la sede del gobierno. La principal ruta comercial atravesaba la Plaza del Ayuntamiento, donde también había un mercado. Las familias de los comerciantes se alojaban cerca de la plaza, construyeron sus casas y abrieron sus tiendas. Cuando la ciudad se unió a la Liga Hanseática la importancia de la plaza fue creciendo y se convirtió en un gran centro comercial.

La Iglesia de San Francisco Javier está en el lado sur de la Plaza del Ayuntamiento. Está situada entre un monasterio y una escuela. En la terraza del monasterio hay un mirador. Desde 1819 hasta 1823 en la escuela que se encuentra junto a la iglesia vivió y trabajó como profesor el poeta romántico Adam Mickiewicz.

La Casa del Trueno se considera que es la única sede comercial que perteneció a los comerciantes hanseáticos. Es un antiguo y original monumento de arquitectura gótica. Está hecho de mampostería con el frontón decorado y amplios sótanos. La fachada principal del edificio está decorada con nichos rectangulares y el símbolo del sol, hecho de piedras esmaltadas. Cuenta la leyenda que en la pared del edificio se encontró una escultura del dios Trueno que mostraba las vírgenes que aquí cuidaban el fuego eterno.

La Iglesia de la Asunción de la Santísima Virgen María es la más antigua de Kaunas del año 1400. Es la única gótica con forma de cruz. Según los historiadores, Vytautas, el gran Duque de Lituania, fue derrotado en la batalla con los tártaros en Vorskla y casi se ahoga en el rio.

Después de salvarse, como agradecimiento a la Virgen María, prometió construir una iglesia en la orilla del rio. Cerca se construyó un muelle, donde atracaban los veleros y luego los barcos de vapor. En 1877 al lado de la iglesia se fundó la estación de medición de nivel de agua de Nemunas. El medidor está instalado en una pared de granito. La elevación cero es 20,8 m sobre el nivel del mar.

El Puente de Vitautas el Grande era conocido como el puente más largo del mundo. Para cruzar el puente desde una orilla del rio a la otra se necesitaban 13 días, ya que Kaunas en aquel entonces pertenecía al imperio ruso y Aleksotas al reino de Prusia. En cada lado del rio se utilizaban calendarios distintos con una diferencia de 13 días.

La catedral Basílica de Santos apóstoles Pedro y Pablo se creó bajo la iniciativa de Vytautas el Grande en 1413. La iglesia fue el primer y más antiguo edificio en piedra de Kaunas. En su arquitectura domina el estilo gótico y renacentista, mientras que el interior es barroco. Dentro de la catedral hay 9 altares. Las bóvedas de cristal del primer y segundo piso de la sacristía son especialmente valiosas. Es una de las bóvedas más anchas de Europa.

La calle principal se llama calle de Vilnus. La mayoría de casas eran de madera, luego aparecieron casas de ladrillo rojo de los comerciantes más ricos de la ciudad. Ahora es una calle peatonal.

Hay muchas más cosas para ver en Kaunas, pero nosotros hemos tenido un día muy largo y nos vamos  ya a nuestro alojamiento.

Llegamos y nos recibe la anfitriona que no sabe nada de inglés pero todas las instrucciones nos la ha dado su hija que si lo controla. Tenemos un maravilloso apartamento con dos habitaciones, dos baños, cocina y un salón con unas vistas increíbles al bosque que la rodea. Además hay un jardín por si queremos estar al aire libre y un balcón.  Tenemos cafetera para el desayuno y como tenemos provisiones nos hacemos una pasta con salsa al pesto que nos sabe a gloria. Cada habitación tiene su televisión con lo que podemos ver nuestra serie favorita. Nos planteamos quedarnos otra noche porque estamos geniales, pero seguiremos mañana ruta y si cuadra vendremos a la vuelta.

Hemos hecho 366 km

DÍA 2    3-8-21 MARTES

KULAUTUVA – RAUDONE – PANEMUNE – JURBARKAS – MONTE RAMBYNAS –  BRIDGE OF QUEEN LOUISE – SILUTE – KARKLE

Kulautuva está a unos 22 km de Kaunas y ha sido un descubrimiento maravilloso. Es un pueblo pequeño con unas casas estupendas que desde el s XIX, e incluso antes, ha sido un lugar de reposo y de balnearios para turistas de la zona y de  otras partes del mundo.

En verano los habitantes se dedican a tallar figuras de madera y hay varios recorridos desde 2,6 km a 6 km que se pueden hacer andando o en bicicleta y que te pueden encontrar tallas de dioses y diosas de la mitología vikinga.

Hay un gran mural de una niña que explica la historia de una niña judía que los habitantes del pueblo protegieron y ocultaron de los nazis en la IIGM.

Se convirtió en un gran centro turístico del periodo de entreguerras, pero continua seduciendo con sus bosques de pinos y tranquilidad a aquellos que desean descansar. Es muy conocido por los amantes de la poesía cantada, porque cada verano se convierte en la capital de los bardos. Cada año en julio, se celebra el Festival Avenida de las Acacias. En verano se puede llegar aquí en barco turístico desde Kaunas.

Llegamos a Raudoné que tiene un castillo del s XVI donde antes hubo una finca familiar que pertenecía a comerciantes de madera prusianos, pero en 1810 fue adquirido por Platon Zubov, el amante favorito de Catalina la Grande. La zarina había jugado un papel importante en la obtención de gran parte de la confederación polaco-lituana durante sus diversas particiones. Tras su muerte, el conde vivió en el palacio Rundale en Curlandia. Su hija otorgó al castillo familiar su apariencia neogótica y la alta y esbelta torre de 33,5 m de altura. Se puede subir a la torre pero todo el entorno está en obras.

El castillo está rodeado por un parque antiguo donde crecen muchos árboles inusuales. Por desgracia ya no está el roble de Gediminas debajo del cual, según la leyenda, cenó por última vez Gediminas.

Hay una estatua a los soldados soviéticos muertos en la IIGM y un puesto que vende souvenirs. Al acercarnos a ver los imanes nos atiende un chico que habla perfectamente español porque ha vivido varios años en España.

Llegamos a Panemune que se halla a orillas del rio Nemunas y alberga un castillo con dos torres circulares y techo de tejas rojas. Gran parte fue erigido por una familia de nobles húngaros durante el reinado de Stefan Bathory, el príncipe transilvano que gobernó la confederación polaco-lituana de 1575 a 1586. Fue adquirido dos siglos después por la familia polaco-lituana Gelgaudas, pero las autoridades zaristas se lo arrebataron cuando dirigió el levantamiento de 1831.

Paramos en Jurbarkas a comer en el restaurante StarPizza, por casualidad, al mirar que había que visitar en esta ciudad me ha salido esta pizzería. Pedimos dos pizzas grandes y cervezas de medio litro. Nos cuesta 25 euros con propina incluida. Está todo riquísimo, ha sido una buena elección.

Jurbarkas alberga una de las primeras fortalezas construidas por los cruzados junto al rio Nemunas en 1259. Los lituanos paganos erigieron su propio castillo sobre el rio Insre, un afluente del Nemunas y ambas orillas libraron duras batallas durante los siguientes 150 años.

Tiene una zona arbolada de 427 km cuadrados y es una de las más amplias y recónditas de Lituania y alberga senderos entre los altos pinos.

Llegamos al monte Rambynas, 60 km al oeste de Jurbarkas, es un afloramiento de 46 m y un lugar místico para los lituanos. El altar pagano que existía aquí se usó para rituales hasta el s XIX. Se ve desde aquí Kaliningrado.

Está dentro de un parque regional, el más pequeño del país, pero tiene un montón de senderos y cosas para ver.

Desde aquí vamos hacia el Puente de la Reina Louise que es la frontera entre Kaliningrado y Lituania, en algún sitio hemos leído que se podía pasar andando pero no lo vemos claro y giramos hacia  Silute. En su origen era el emplazamiento de una posada para los jinetes que viajaban entre Klaipeda y Kaliningrado, y en 1871 entró a formar parte del Imperio Alemán. Lituania tomó la ciudad en 1923, pero la Alemania nazi se la anexionó 15 años después. Aun se percibe la influencia alemana en los tejados de baja altura y cubiertos con tejas rojas.

A 3 km se halla Macikai, que fue campo de prisioneros de guerra alemán desde 1939, campo soviético para tropas alemanas desde 1944 y departamento oficial del gulag de 1948 a 1955. Hoy alberga el Museo del Campo de Concentración de Macikai y un cementerio.

Compramos provisiones en Lidl para los próximos días. Nos gastamos 55 € del fondo común.

Ya del tirón vamos al camping a ver si hay suerte y encontramos sitio. Al primero que vamos nos dicen que solo hay un sitio, con lo que retrocedemos y vamos al Karkle Camp que nos cuesta 10 €!!!! Es un camping familiar con mucho sitio.

Es un poco justito, ya que la limpieza no es un plus, pero para una noche no nos vamos a poner quisquillosos.

Hemos hecho 247 km

DÍA 3     4-8-21 MIÉRCOLES

KARKLE – ITSMO DE CURLANDIA – KLAIPEDA – KARKLE

Hoy vamos hacia el Itsmo de Curlandia, que mide la friolera de 98 km, la mitad es de Lituania y la otra mitad es de Kaliningrado (Rusia). Se tiene que coger un ferry que nos cuesta ida y vuelta 13 euros.

Cuando ya estás en el Itsmo hay un peaje de 30 €!!!!! Nos parece un poco robo, ya que si vas a estar unos días no es caro, pero nosotros que solo vamos a estar un día….

Visitamos Klaipeda que a nosotros nos parece que se merece un paseíto. Una hora cuesta 0,9 € y el tramo más corto seria 20 minutos que son 0,3 €.

Aparcamos al lado del agua, donde hay The swing Bridge. Es un puente peatonal que atraviesa el canal del castillo. Se construyó en 1855 y todavía está en activo. Cuando el puente se abre los barcos y yates pueden entrar y salir del puerto del castillo. Es el único que queda de su estilo. Para abrirlo y cerrarlo lo tienen que hacer dos personas. Cada hora se abre para que entren  y salgan los barcos, a la hora y quince minutos se vuelve a cerrar para que pasen los peatones.

Volvemos al camping de Karkle ya que se ha hecho tarde y estamos cansados.

Hemos hecho 131 km

DÍA 4   5-8-21 JUEVES

KARKLE – PALANGA – KRETINGA – KAUSENAI – PLUNGE – PARQUE NACIONAL ZEMAITUA

El día se presenta magnífico con un sol que nos despierta el calor que sentimos dentro de la tienda.

A pocos km al norte se encuentra Palanga. Es una ciudad costera con muchos atractivos con lo que primero de todo vamos a la oficina de turismo para que nos den información sobre la ciudad y de Lituania en general.

Se menciona a esta ciudad por primera vez en un tratado de división de tierras del s XIII entre la Orden Teutónica y los livonios. Se convirtió en parte de Lituania en 1455, pero al finalizar la IGM hubo un litigio pues la reclamaba Letonia. Al final en 1922 se la adjudicó Lituania.

Un chico muy amable nos dice donde podemos aparcar gratuitamente, lo cual está muy bien, aunque no es una ciudad cara ya que vemos que cuesta 0,6 € la hora. Al lado del centro deportivo se aparca libremente. Seguimos la calle y aparecemos en el Birute Park, uno de los parques más bonitos del Norte de Europa. El autor fue un paisajista francés, al cual, el conde le encargó el diseño. Tiene una colina de 21 m sobre el nivel del mar, que tiene leyendas de ritos pagánicos.

Los jueves, viernes y sábados de verano a las 18:30 hacen conciertos gratuitos con instrumentos de viento.

En el parque está el Museo del Ámbar, se  fundó en 1963 en un palacio neorrenacentista que se construyó en 1897. En la primera planta hay exhibiciones del tiempo del Conde Tiskeviciai. El segundo piso tiene una exhibición de ámbar, orígenes, rutas de comercio, producción, manufactura y restos arqueológicos. También se puede ver el trozo más grande de ámbar que existe, el Sun Stone. Cuesta 6€ en verano, 4€ en invierno.

Hay unos jardines estupendos y tienen la ventaja de que hay poca gente.

Han hecho grandes esfuerzos para que sea un popular destino turístico ya que tiene una playa de 18 km rodeada de pinos y dunas. Sus avenidas están repletas de restaurantes, bares, tiendas de moda etc.

El muelle de 1882, es ideal para contemplar el atardecer, pero nosotros simplemente paseamos al mediodía que está muy concurrido.

El actual es de 1998, tiene 470 m de longitud y como hace 100  años desde que consiguieron separarse de Letonia, han hecho una exposición de fotografías antiguas muy interesantes sobre la historia de esta población.

Vamos a la Iglesia de la Asunción de la Virgen María que tiene una torre donde se puede subir, pero hoy no, porque hay una boda.

Muy cerca está la Palanga Kurhaus, con dos esculturas de bronce, la Condesa Antanina Sofija y el conde Feliksas Tiskevicius que están unidos por una tira de metal colocada en las baldosas del suelo con el lema de la familia “elige a quien amas”. En las casas próximas hay puertas de madera talladas y grabadas con amor. El Kurhaus fue construido en el año 1877, se hizo como restaurante, así como el primer hotel en la ciudad turística. Tenía una sala de lectura, una sala de billar y otros juegos. También era un lugar para eventos culturales como obras de teatro o conciertos.

Llegamos al parque de esculturas, un lugar muy agradable con bancos para descansar. Tiene 28 esculturas y un ajedrez gigante para deleite de los visitantes. También hay un tablero de damas.

El museo Palanga Resort está en la villa Anapilis, que tiene una arquitectura única no solo aquí, sino en toda Lituania. Fue construida en el s XIX para la madre del conde Feliksa Tiskevicius, la condesa Sofija, con lo que la villa se llamaba Sofija durante mucho tiempo.

Hubo rumores por la afición de Sofija por los espíritus, que la condesa tenía una habitación secreta de espejos instalada en el ático, en el cual entraban pero no salían.

Los lugareños evitaban la villa por los sonidos del órgano de viento. Como la condesa tenía mala salud oía el órgano y se sentía mejor. Hay objetos arqueológicos, históricos, numismáticos y fotografías. También se hacen conferencias, conciertos y reuniones con personajes famosos.

En Kretinga vamos a visitar el Museo de Kretinga por fuera, tiene unos jardines junto a un arroyo que desembocan en un parque. Los franciscanos ejercieron un papel destacado en el desarrollo de la ciudad, sobre todo en el periodo de independencia de entreguerras, cuando abrieron un colegio especializado en agricultura y apicultura. También crearon una gruta tipo Lourdes en el parque con una imagen de la Virgen María. El invernadero tropical es espectacular.

En el museo destaca el jardín de invierno, fueron destruidos durante la IIGM, y ahora se han reconstruido pero no son lo que eran. Tiene un calendario astronómico que se ha hecho como un trabajo de final de carrera con un campamento de artistas populares del distrito, durante el cual los maestros locales crearon 13 esculturas de madera y piedra. Las festividades en el calendario están organizadas de acuerdo con el círculo de Rédos, porque el mundo del hombre báltico estaba conectado con la vida de la planta. Las fechas están grabadas en las piedras centrales. Hay runas en cada lugar que calculaban a partir de la ubicación de los rayos de sol. 

En Kausenai, un pueblo a 4 km al oeste de Plunge, se perpetraron asesinatos en masa de judíos. Hay unas esculturas en madera que tallaron 13 miembros de Plunge, además de unos paneles de mármol con el nombre de los 1800 asesinados. Se ha hecho una especie de pared de ladrillo con los restos de la sinagoga que había en Plunge. 

Llegamos a Plunge, entramos en la casa solariega de Plunge, una de las más opulentas del país, fue construida por Mykolas Oginskis, que descendía de una familia de nobles lituanos,  y se mantiene bien conservada. Incluye 16 esculturas de figuras samogitianas y un parque donde se halla el Roble del Trueno, convertido en monumento natural. La casa también alberga el Museo de Arte Samogitiano, con obras de artistas del oeste de Lituania.

Vamos a dormir al Parque Nacional Zemaitija, lugar que fue el último rincón de Europa que adoptó el cristianismo, aparece envuelta en tradición y leyenda. En ella se veneró a los dioses paganos hasta el s XIX y las tallas y cruces de sus pueblos combinan aun imaginería pagana y católica. Se creó en 1991, abarca 220 km cuadrados y tiene su oficina principal y el centro de información en la población de Plateliai. Existen varios senderos que serpentean en torno al lago a través de recónditos tramos de bosque y hay campings y granjas para los turistas.

Escogemos el camping Paezere, nos cuesta 5 € por persona y 8€ por el coche porque considera que es una camper!!!. Estamos al lado del lago, el agua está calentita. Solo tenemos lavabos turcos, ni duchas ni nada, pero el sitio está muy buscado. Tenemos una mesa de madera con bancos cubiertos, lo cual no es necesario hoy, ya que no llueve.

Hemos hecho 102 km

DÍA 5 6-8-21 VIERNES

PARQUE NACIONAL SEIMITIJA – NATURE PARK PAPE – LIEPAJA – KULDIGA – RIGA

Hoy empezamos a visitar el parque nacional ya que ayer ya llegamos un poco tarde y estábamos cansados. Este parque es el lugar donde hay una antigua base de misiles Plokstine, desde 1962 y hasta 1978 se fabricaron misiles y se almacenaban cabezas de misiles. Había 300 personas en la base hasta 1992 cuando se fueron los rusos. Los silos ahora están oxidados y cubiertos de vegetación pero en estos años apuntaban a ciudades de Europa Occidental.

En el pueblo fluvial de Babrungenai hay un molino-galeria y era famoso por sus cazadores de castores. Llegamos a la Iglesia de San Stanislav en Barzoras. Fue construida en 1746 con troncos de picea. Las capillas fueron destruidas por los rusos pero se restauraron en 2001.

En Plateliai está el principal centro de información del parque y una señora muy amable me explica un montón de cosas muy interesantes. Hay una exposición ahí mismo, no muy grande, pero que abarca desde las fiestas que hacen para carnaval para despedir el invierno y darle la bienvenida a la primavera con unas mascaras muy características. Hay huellas de los animales que hay en el bosque. Han empezado un programa de reintroducción del lince y ponen unos lugares para que los linces críen sin problemas y también unas balas de paja para que se acerquen los ratones y los linces los puedan cazar y alimentarse bien.

Hay un pequeño museo etnográfico y pensamos que se tendría que estar más de un día aquí para ver todo con tranquilidad.

Vamos a una torre de observación que hay para ver fauna y tenemos suerte pues hay un corzo que hasta que nos ve, come sin problemas, eso sí, en cuanto se da cuenta de nuestra presencia se queda mirándonos fijamente y cuando nos movemos huye al interior del bosque. Al lado de la torre de observación hay una gatita de unos seis meses muy cariñosa, se acerca a nosotros y se restriega. Nos parece que está abandonada porque no vemos a nadie ni nada cerca. Nos la quedaríamos pero nos complicaría mucho el viaje, nos da mucha pena dejarla allí.

Volvemos al centro de información y se lo explico a la señora que me había atendido y me dice que no me preocupe que se lo dirá a sus compañeros del parque para que vayan a buscarla. Nos quedamos un poco más tranquilos, pero seguimos tristes.

Al norte del parque está la Colina Mikytai y la piedra con huella del diablo. Se afirma que esta colina está encantada. En su ladera norte se halla la piedra con la huella del diablo, que se usaba para sacrificios paganos.

Hay un montón de chicos jóvenes en los campings que rodean al parque. Es un sitio estupendo para hacer senderos y perderse por los rincones que hay en este lugar tan encantador.

Este lago tenía mucha importancia para los paganos de las antiguas regiones de Samogitia y Zemaitija. En sus aguas se han ahogado varias personas y es que, según cuenta una de las leyendas relacionadas con el lago, éste alberga un enorme caballo blanco que arrebata la vida al menos a un bañista al año. El nivel de agua ha aumentado considerablemente y los arqueólogos que han buceado en él han encontrado piedras con símbolos paganos bajo su superficie.  

Ya vamos a entrar en Letonia y justo antes echamos gasoil pues parece que es más barata en Lituania. Luego comprobaremos que hay poca diferencia.

A apenas 10 km de la frontera, que no hay nada que lo indique por cierto, llegamos a la Reserva Natural Lago Pape. Son unos humedales, pinares, dunas, praderas y orillas que bordean el lago Pape. La reserva, patrocinada por el Fondo Mundial para la Naturaleza, abarca unas 52.000 Ha y es famosa por sus caballos semisalvajes. En 2015 ya había más de 100 caballos que fueron reintroducidos porque se habían extinguido. También hay bisontes europeos, pero esos no los vemos por desgracia. En la caseta donde se encuentran los caballos, la chica nos pregunta de dónde somos y al decirlo, nos dice que somos los primeros de nuestra nacionalidad.

Hay visitas guiadas que duran 90 minutos y parten de la taquilla, situada al comienzo de la zona de pastoreos. Los ornitólogos también disfrutan mucho en esta reserva pues se han divisado unas 271 especies, 15 de las cuales están en la lista de las especies en peligro.

En Pape hay una oficina con mucha información de este parque y de otros lugares de Letonia. Un chico nos explica todo lo que podemos hacer, la verdad es que se merece más tiempo. Vamos a ver un faro a una playa y según un cartel hay focas, pero nosotros no tenemos suerte.

A unos 40 km se encuentra Liepaja, recibió su estatus oficial de ciudad en 1625, no se expandió hasta el s XIX. En 1890, tras aumentar la profundidad de su puerto, libre de hielo, y construir una línea férrea, se fundó un puerto naval zarista en Karosta. Es la tercera mayor ciudad de Letonia y se nota que es muy animada y llena de vida.

Aparcamos y nos cuesta la hora 0,5 €, una ganga. La primera visita es la Oficina de Turismo donde una chica muy amable me da un montón de información, de la ciudad y de otros sitios. Unos mapas muy precisos, uno de Estonia y Letonia con comidas típicas de cada zona, y otro de Letonia y Lituania. Íbamos a comprar unos mapas pero con esto ya lo hemos solucionado.

Visitamos la Iglesia de la Santísima Trinidad, el exterior es muy sobrio, pero el interior es alucinante. Tiene elementos dorados y tallas de madera. El órgano  construido en 1773 era muy apreciado por Bach. En 1885 se amplió y se convirtió en uno de los mayores órganos del mundo hasta 1912. Se puede subir a la torre del reloj y tiene muy buenas vistas.

En la Casa de los Artesanos se vende una gran variedad de artesanía y se pueden contemplar a artesanos tejiendo telas tradicionales. Se expone el collar de ámbar más largo del mundo, con 123 m de longitud y 60 kg de peso, y fotos de su creación.

El Museo de la Ocupación ofrece una exposición sobre el trato recibido por la ciudad bajo el dominio de la Alemania nazi y la URSS. Se ven objetos abandonados por los balto-alemanes repatriados al comienzo de la IIGM, fotos de personas deportadas en masa por los soviéticos en junio de 1941 e informes sobre los asesinatos de judíos y otros indeseables de la ciudad.

Pasamos por la Catedral de San José, la Basílica de Santa Ana y a 4 km se encuentra la bellísima catedral Ortodoxa de San Nicolás que los soviéticos usaron como cine y gimnasio.

Tienen incluso un paseo de la fama con estrellas y personajes famosos de Letonia.

Seguimos camino a Kuldiga famosa por su puente de ladrillo rojo sobre el rio Venta. Ha estado en servicio desde 1874 y es el más largo de este tipo en Europa. Mide 164 m y fue construido de acuerdo con las medidas estándares del siglo XIX en las carreteras, que era 500 pies de largo y 26 pies de ancho. Con estas medidas podían pasar fácilmente dos carruajes a la vez.

Tiene la cascada “Ventas Rumba”, la cascada natural más ancha de Europa con sus 249 m y una altura de 1,6 a 2,2 m. La gente se está bañando y se pueden ver peces voladores en primavera y verano.

También tiene una cascada que se llama Aleksupite de 4,15 m y es la más alta de Letonia. En el s XVII se hicieron unos cimientos de cemento y sirvió para que se utilizara en un molino para fabricar papel en Kurzeme.

El ayuntamiento antiguo, del s XVII,  está en la plaza del mercado. Ahora se utiliza como oficina de turismo y como estudio de arte folk. En la puerta hay una estatua de una actor letón muy famoso.

El antiguo complejo de la  sinagoga que fue construido en 1875, se convirtió en 2011 en una biblioteca y en un centro de arte.

La casa más antigua de Kuldiga fue construida en 1670 y está al lago del molino. Es una casa preciosa con ventanas tipo Velux. Hay unas cuantas iglesias, el museo del distrito de Kuldiga, el jardín de la ciudad, un sendero junto al rio Venta, una “playa”, una piscina con la sauna correspondiente etc.

Nosotros nos vamos ya que hemos reservado hotel en Riga y hace mal tiempo. La carretera unos 30 km antes de llegar a Riga está en obras y nos hace llegar bastante tarde al hotel.

El Hotel está a media hora andando del centro de Riga, pero lo hemos priorizado por los comentarios muy buenos, ya que tiene un 9,1 de puntuación en Booking y porque hay un parking descubierto en el mismo hotel.  Es una zona residencial con casas espectaculares y otras  de madera que están rehabilitando. A unos 5 minutos hay un bar restaurante que está abierto hasta muy tarde.

La recepcionista es simpática, pero, o es nueva, o no se entera mucho. Le preguntamos si hay autobuses cerca para ir al centro y no tiene ni idea… realmente es que está lejos el autobús, y no ganas casi nada, ya que está a 15 minutos del hotel andando.

La habitación no está mal, pero al ser los muebles negros da un poco la sensación de cueva, aunque es muy cómoda y está todo impecablemente limpio. Las dos noches nos cuestan con desayuno 120 €. El wifi está capado ya que queríamos bajar alguna serie y no hemos podido.

A unos 15 minutos andando del hotel hay un gran complejo comercial que se llama Olimpia y donde hay varios outlets y el supermercado Rimi que está abierto desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche todos los días.

Hemos hecho 371 km

DÍA 6   7-8-21 SÁBADO

RIGA

En este hotel las medidas anti Covid se las toman muy en serio ya que hay que decir a qué hora quieres desayunar. El desayuno es muy completo, tal como ponía en la información. Se tiene que reservar hora para que no haya más de una familia a la vez. Hay dulces, yogures, embutidos, una maquina de café, tes y mucho más.

Con la barriga a tope nos vamos a Riga. La recordamos como una ciudad muy bonita pero la verdad es que supera nuestros recuerdos.

Son 30 minutos andando pero como hace una mañana muy agradable no se hace pesado.

Empezamos por el Castillo de Riga, desde hace más de 700 años se levanta  en la orilla del Daugaba uno de los castillos más grandes de Letonia con alma y una historia dramática. Actualmente aquí reside el presidente de Letonia y se puede ver a la guardia de honor en las puertas del castillo.

Al lado está el Parlamento, no es muy bonito, pero hay unos cuantos coches de policía, por eso nos damos cuenta de lo que es. Durante la IIGM albergó el cuartel general de la SS, con Jeckelin, oficial de la SS que supervisó el asesinato de los judíos, gitanos y otros de Letonia. Muy cerca hay un monumento para conmemorar los muertos en las manifestaciones de 1991.

Llegamos a la Catedral Dome, se fundó en 1211 y llegó a convertirse en una de las tres sedes de poder de la ciudad con el ayuntamiento y el castillo. Parece que la catedral se hubiera hundido, pero es el terreno circundante el que ha sido elevado para evitar las inundaciones del rio Daugava.

Es el mayor lugar de culto de la región báltica y se ha remodelado a lo largo de la historia, por lo que su enorme estructura tiene varios estilos.

La hornacina del altar y el crucero del ala este son románicos, así como la bóveda de crucería y las hileras de vanos semicirculares. Gran parte de la decoración interior quedó destruida durante la Reforma y ahora es muy sencilla, excepto las tumbas de los mercaderes y las vidrieras del s XIX. Se puede subir a la torre pero cuesta 9€!!!!

 Pasamos por el Museo de la Farmacia, en estas casas del casco antiguo se cultivan plantas aromáticas  y medicinales. Se crearon las farmacias desde los sanadores nacionales y los laboratorios de alquimistas donde se esconden polvos enigmáticos y mezclas secretas, hasta los adelantos farmacéuticos del s XXI.

Llegamos a la casas de los Cabezas Negras. Es una de las más esplendidas de Riga, que se tuvo que reconstruir de la nada después de la IIGM. La construcción original data de los tiempos medievales y servía de lugar de reuniones y festines. Luego la casa se trasladó a manos de los comerciantes solteros, miembros de la Hermandad de los cabezas Negras, que no escatimaron en la decoración y ornamentación de la residencia. Al lado, está la oficina de turismo donde me dan un montón de información sobre el país y algunas incluso en castellano.

A continuación vamos a ver a los Tres Hermanos, en una calle estrecha del casco histórico se han encajado tres bonitas casas que desde tiempos remotos se llaman Tres Hermanos. Cada una de ellas fue construida en un siglo distinto, la más antigua del s XV. En una de las casas se encuentra el Museo de Arquitectura de Letonia. Están en la calle Maza, el nº 17 con un aguilón escalonado y hornacinas góticas, data del s XV y es la construcción residencial en piedra más antigua de Riga. Las espigas de trigo que decoran las piedras junto a la puerta indican que perteneció a un panadero. El edificio del s XVII que ocupa el nº 19 tiene el interior de madera. El edificio verde del nº 21 se construyó en el s XVIII.

La Casa de los Gatos nos encanta por motivos evidentes. Es de estilo Art Nouveau, según la leyenda antes de la IGM el propietario del edificio fue rechazado en el gran Gremio por ser un mercader letón, ya que esta sociedad estaba reservada a los alemanes. Como represalia colocó sobre el tejado dos figuras de gatos negros con el lomo encrespado y la cola levantada,  con la parte trasera hacia la sede del gremio. Tras una larga batalla legal el mercader logró entrar en el gremio y cambió los gatos de posición.

Ahora nos vamos al Centro de Art Nouveau de Riga, ha sido reconocida por la Unesco por su belleza inigualable. Muchos datan de principios del s XX y están catalogados como el art Nouveau ecléctico, en el que se emplean asimetrías, ornamentación simbólica y detalles tomados de la naturaleza. La ciudad posee otros dos estilos de art Nouveau, el perpendicular que ponía énfasis en la composición vertical, y el romanticismo nacional, que incorporó motivos tradicionales y el uso de materiales naturales.

Los más destacados son Elizabetes iela 13, la fachada de este edificio luce menos ornamentación que otros de la zona y un uso acertado del espacio, lo que ilustra el principio del amor vacui (amor al espacio). En el nº 23 luce tallas antropomórficas y un frontón con el lema  Labor vinvit omnia (El trabajo lo conquista todo).  En el nº 33 hay uno del estilo temprano que se inspira en la arquitectura historicista.

En Strelnieku iela 4ª, hay un edificio art Nouveau que incluye símbolos de la victoria como doncellas con coronas y águilas calvas. Ahora alberga la escuela sueca.

En la misma calle en el nº 2, está un ejemplo del art Nouveau perpendicular. Incluye detalles ornamentales integrados en la estructura, como granos de cereal tallados en la parte alta.

En Alberta iela nº 11 hay un edificio construido en piedra natural que es un buen ejemplo del romanticismo nacional. Luce ventanas en saliente con aspecto de torreta. En el nº 4 hay un edificio con leones que no son típicos de este estilo, pero aparecen con alas, o que revela su conexión tradicional con el sol.

Nos encanta este barrio, mires donde mires hay edificios fantásticos. Seguimos nuestro paseo ya que estamos por una zona muy agradable y nos damos cuenta que hay muchas embajadas alrededor. La de España está en un edificio muy bonito, rodeada por la de Grecia y la de Uzbequistan.

El símbolo de la independencia de Letonia es el Monumento a la Libertad. Los locales la llaman Milda tiene  tres estrellas de oro. En el pedestal del obelisco hay muchas esculturas de piedra que nos cuentan la historia del país y su cultura. Durante el día, una vez cada hora, se hace el cambio de la guardia de honor. Hay convocada una manifestación muy curiosa, en contra del movimiento gay, equiparan en sus pancartas a gays con pederastas!!!!!. Abogan por el matrimonio tradicional, también están en contra de las vacunas contra el Covid-19. Son unos pocos, pero arman mucho ruido.

La Catedral Ortodoxa de la Natividad de Riga es preciosa con sus resplandecientes cúpulas de oro rodeadas por las cimas de los árboles del parque de Esplanade, muestran el camino al templo ortodoxo más grande de Riga, que sobrevivió los tiempos soviéticos como un planetario, un restaurante, pero ahora vuelve a esperar a sus fieles. Las pinturas murales son espectaculares.

Nos vamos a comer al Golden Cofee, nos tomamos un plato combinado muy rico y unas alitas de pollo a la barbacoa con dos cervezas de medio litro por 24€.

Como la lluvia nos da una tregua vamos al Mercado Central de Riga. Se encuentra en los antiguos hangares para zepelines y es uno de los más grandes de Europa. Hay unas paradas con souvenirs, bastante caros por cierto, y luego comida para los locales. Sobre todo en el exterior del mercado hay paradas de fruta a un precio muy asequible, algunas cosas al mismo precio y otras más baratas.

Un poco más allá está el Barrio Moscú, ya que pasa una carretera que llegaba a esa ciudad y porque muchos de sus habitantes eran rusos pobres. En la segunda mitad del s XIX se les unieron los judíos, que hasta entonces habían tenido prohibido asentarse en la ciudad. Cuando el ejército alemán llegó, estableció aquí un gueto judío. Actualmente es un barrio bastante decrepito con mucho indigente y borracho.

Muy cerca está el museo del Gueto de Riga que intenta representar la vida del barrio judío, con cercas de alambres de púas, empedrado original y otros objetos. El 4 de julio de 2007 se inauguró un monumento sobre las ruinas de la sinagoga Coral, 66 años después de que los soldados alemanes llenaran el edificio de familias judías y lo incendiaran. El monumento incluye los nombres de 270 letones que rescataron a judíos durante la guerra y la imagen de Zanis Lipke, que, junto a su esposa salvó más de 50 vidas.

Al lado está la Academia de las Ciencias que fue el primer rascacielos de Riga que se construyó entre 1953 y 1957 en un estilo seudobarroco que le valió el sobrenombre de pastel de cumpleaños de Stalin. Su decoración incluye imaginería tradicional letona y motivos de hoces  y martillos. Nos recuerda al que hay en Sofía o el Varsovia, son muy parecidos a los que hay también en Moscú.

Vamos volviendo y visitamos la Torre de la Pólvora, es un polvorín cilíndrico que es el único que se conserva de las 18 torres que formaban las defensas de Riga. Sus cimientos del s XIV son una de las estructuras más antiguas de la ciudad, pero el resto de la torre data de 1650. Los muros de 2,5 m de grosor, protegían el polvorín interior, del que la torre tomó su nombre.

Ahora alberga el museo Letón de la Guerra, con muestras de armas, uniformes, carteles de propaganda etc.

Volvemos al hotel y justo en ese momento empieza a llover bastante, la ley de Murphy es lo que tiene.

DÍA 7   8-8-21 DOMINGO

RIGA – BARRIO DE LA CALLE KALNCIEMA – MEMORIAL  BOSQUE BIKERNIEKI – PARQUE NACIONAL GAUJA: SIGULDA – KRIMULDA – TURAIDA – LIGATNE – CESIS

Hoy el desayuno no está tan bien ya que falta bollería y mermelada que sí que había ayer. Igualmente desayunamos estupendamente y ya con la barriga llena nos vamos a visitar dos cosas de las cercanías de Riga. La primera es el barrio de la calle Kalnciema, se trata de un barrio de edificios renovados de madera,  rodeado por un jardín de manzanos y un patio. El día de mercado está muy animado, pero fue ayer, hoy está todo muy tranquilo.

Hay unas casas preciosas, vale la pena llegar hasta aquí, nosotros estábamos a 2 km solamente, pero creemos que tendríamos que haber venido ayer.

Desde aquí nos vamos al memorial que hay en el Bosque Bikerniekiz. Fue el lugar elegido por los nazis para ejecutar y enterrar a unos 40.000 judíos y otros “indeseables” trasladados desde Alemania y varios países europeos ocupados entre 1941 y 1944.

De la calle Bikernieki parte un sendero que pasa bajo un arco blanco y llega a un espacio con piedras irregulares agrupadas en secciones que representan las distintas ciudades desde las que fueron deportados los judíos. En el centro hay un dosel de cemento bajo el que se halla una piedra negra con la inscripción “Oh tierra, no cubras mi sangre y no permitas que mi grito tenga lugar” en hebreo, ruso, alemán y letón.

Los monumentos que hay en los alrededores señalan las fosas comunes. Todo este monumento lo pagó la República Federal de Alemania.

Ya del tirón nos vamos a Sigulda y en la oficina de turismo nos informan de todo lo que hay que hacer en el parque nacional y alrededores. Hay incluso folletos en español!!!!

 Entramos a visitar el castillo de Sigulda de la Orden Livona. Fue levantado en el año 1207 por la Orden Livona, fue construido como una fortaleza medieval, pero más tarde fue reconstruido como un edificio tipo convento. Se puede subir a la torre norte y a la torre de la puerta principal. En el escenario se está preparando un concierto y eso nos ha permitido entrar sin pagar entrada. Cuesta 2 €, no es cara, pero lo que queda es muy poco.

Al lado está el Castillo nuevo de Sigulda, construido en 1878 por la familia principesca de Kropotkin. Ha conservado su exterior de estilo neogótico, mientras que en 1937 los interiores del Palacio de Escritores y Periodistas se convirtieron en la perla del romanticismo nacional. Actualmente en los edificios del barrio del castillo trabajan artesanos y pintores, en cuyos talleres se pueden adquirir souvenirs o hacer cursillos. No entramos al castillo nuevo, pero cuesta 4,5 €.

Muy cerca está el Parque de los Bastones, dedicado al símbolo más reconocible y antiguo de Sigulda: el bastón de madera. Las primeras menciones escritas referidas a los bastones se encuentran ya en las guías del s XIX, donde se advierte que para los paseos por los barrancos de Sigulda será muy útil un bastón, que se puede comprar a algún niño. En los artesanos cercanos al castillo lo puedes hacer tu mismo el bastón.

Vamos a Krimulda donde se encuentra la residencia de los príncipes Lieven que fue construido alrededor del año 1822 en estilo clasicista. En el conjunto señorial se puede visitar la casa del administrador, la cochera, el corral y el chalet de estilo suizo. Hace ya 95 años que funciona como establecimiento de rehabilitación, que además ofrece alojamiento. También se pueden hacer degustaciones de vinos elaborados a partir de frutas y flores. Cerca se encuentran las ruinas del castillo medieval. También se utilizó como lugar de tratamiento de la tuberculosis.

De aquí nos vamos al Museo-Reserva de Turaida. Cuesta 6 € y los vale, ya que hay un montón de cosas para visitar. Hay exposiciones dedicadas a la arqueología y a la historia y la cultura y del arte, que cuentan acontecimientos que remontan hasta el s XI. Aquí se guardan numerosas historias sobre el castillo y la iglesia medievales y los livos que habitaron en las orillas del rio Gauja, el antiguo centro señorial y la colina de Daina.

Las canciones folklóricas de Lituania son una experiencia emocional, intelectual y espiritual. Tienen relación con la comprensión del mundo y de Dios. Se han colocado 26 esculturas como homenaje al 150 aniversario de un folklorista llamado Krisjanis Barons. Desde 1985 que se inauguró se hacen festivales en las fiestas nacionales con grupos de folk de toda Letonia.

El museo se encuentra en el centro del distrito del castillo y empieza con los inicios del idioma, antigüedades, la diferencia entre los roles de los hombres y las mujeres, ellos cazaban y las mujeres se ocupaban de todo lo demás, vamos que no ha cambiado demasiado en 12 siglos…Otras cosas son su relación con la muerte, sus divinidades etc. Como curiosidad en cada una de las casas que se visitan las cuidadoras van vestidas de época.

El castillo de Turaida tiene piedras rojizas y es uno de los monumentos más visitados del país. En un periodo de 800 años, siempre ha jugado un importante rol, no solo en el contexto de Letonia, sino en Europa. Fue la sede del arzobispado de Riga, residencia de gobernadores y una fortificación militar. Su apogeo fue en el s XVI, luego en 1776 se quemó y ya no se utilizó en la reconstrucción más madera sino piedra.

Dentro del castillo hay un montón de exhibiciones, en letón y en inglés como mínimo y algunos también en ruso. Es una diferencia importante con lo que nos hemos encontrado en muchos lugares de Alemania, que solo está en su idioma o en Lituania que muchos lugares tampoco traducen nada.

Se puede visitar la prisión, los almacenes, la habitación del guarda y otras habitaciones del castillo. Se puede subir a la Torre Principal que tiene unas vistas maravillosas a todo el entorno. Mide 38 m de altura e impresiona, con sus paredes en algunos tramos de 3,5 m.

Como curiosidad han encontrado unos ladrillos muy antiguos con huellas de gatos y perros.

La iglesia está ubicada donde antiguamente estaba el cementerio y otras dos iglesias. Se consagró en 1750 y es una de las iglesias de madera más antiguas de Letonia.

Es una iglesia luterana y está decorada como las iglesias de la época y el altar se hizo especialmente para esta iglesia. Al lado hay un memorial a  una chica llamada Maija, la Rosa de Turaida. La historia de su vida a través de los siglos se ha convertido en una leyenda gracias a los documentos que se han encontrado en periódicos de 1848. Actualmente los enamorados van en peregrinación a jurarse amor eterno.

Otras cosas que se pueden hacer en las cercanías es ir al Parque de aventuras Tarzan, coger el teleférico que va de Sigulda a Krimulda, ir a la pista de Bobsleigh etc.

Nosotros nos vamos hacia Ligatne que está en el centro del Parque ya que nos han dicho que es la mejor opción para ver fauna. Está abarrotado de gente y empieza a llover fuerte, con lo que la opción de pasear no es válida y decidimos ir hacia Cesis donde hemos visto un camping que los comentarios lo ponen muy bien.

Hay un centro educativo y recreativo en Ligatne, un parque natural boscoso que sirve de hábitat a osos pardos, linces, castores, alces  y bisontes europeos. Los senderos están comunicados por 5,5 km de senderos y una pista de 5 km para vehículos. El lugar incluye una torre mirador, instalaciones para montar a caballo, espacios para encender fuego y varios aparcamientos para coches. El único problema es que es un zoo y a nosotros los zoos no nos gustan.

Se llama Camping Apalkalns, está en la orilla del lago Raiskums  y se puede ir en bote, catamarán, nadar o pescar en el lago. Es muy grande y no está nada lleno, tiene mesas al aire libre y una cocina totalmente equipada con mesas en el interior o en el exterior, que es donde nosotros pasaremos la tarde con nuestros amigos y después cenaremos. Nos cuesta 20 €.

Hemos hecho 140 km

DÍA 8     9-8-21 LUNES

CESIS – PARQUE ARQUEOLÓGICO DE ARAIISI – MOLINO DE VIENTO DE ARAIISI – MATISI – MAZSALACA – SKANAISKALNS (COLINA DEL SONIDO) – SOOMAA RAHVUSPARK (ESTONIA) – PÄRNU

Cesis es una población pequeña pero con mucho encanto. Hay dos castillos el medieval y el nuevo y un parque del Castillo con dos lagos, uno con cisnes negros y otro con cisnes blancos. Hay carteles por todos sitios que pone que les puedes dar lechuga y cosas naturales pero no pan.

En el castillo nuevo se encuentra el Museo de Historia y arte, mientras que el establo de la antigua casa señorial está convertido en una sala de exhibiciones.

El hotel Cesis está construido en el estilo del romanticismo nacional y está rodeado de un jardín maravilloso, lleno de arboles gigantescos y flores preciosas.

La Iglesia de San Juan es uno de los monumentos arquitectónicos medievales más antiguos de Letonia. La iglesia fue consagrada en el 1284, pero su torre, desde donde se puede ver el panorama de la ciudad se construyó en 1853. La iglesia ha sido la casa de la Orden Livonia y en ella fueron enterrados sus maestros, clérigos y caballeros. El órgano también es de los más grandes del país.

Hay un memorial por los represaliados de Cesis durante la ocupación rusa 1940-1990, de los 4703 personas que sufrieron en Cesis murieron 643 personas y en la instalación hay unos paneles de mármol negro con todos los nombres y unas voces van diciendo los nombres de los muertos. Hay un plafón que dice “cuando yo digo tu nombre yo te recuerdo”. Todo esto lo ha pagado la República de Irlanda.

Vamos al Parque Arqueológico de Araiisi, es una reproducción de un poblado letón del s IX, ya que en el folklore letón hablan de castillos sumergidos y eso es porque había asentamientos sobre islotes. Los arqueólogos hallaron uno de estos en 1965. Sobre una plataforma de madera se ubican 16 casas con muros de troncos y techumbres de corteza en las que se podrían alojar de 3 a 8 personas. Para calentar la estancia y cocinar se empleaba una estufa de barro y la pequeña estructura a la derecha de cada puerta se usaba como almacén o cuadra. Cerca se encuentra las ruinas de la Orden Livonia y varias casas de la Edad del Bronce, Piedra y Hierro.

Cuesta la entrada 4 euros, pero no entramos ya que hemos visto en otras partes lo mismo y preferimos seguir camino.

Justo enfrente está el molino de viento de Araiisi. Fue construido por necesidad de la casa señorial de Drabesi a mitad del s XIX. Se puede ver gráficamente como los granos se convierten en harina, moler los granos, visitar los cuatro pisos y el mecanismo del molino.

Seguimos camino y pasamos por Matisi, un pequeño pueblo muy bonito, y una cosa curiosa que hemos encontrado a la entrada de la iglesia son siluetas en madera de personas que han encontrado a Dios y explican su historia, como un alcohólico que gracias a Dios dejó el vicio, o un hombre que cuando lo llevaron a una escuela cristiana descubrió la religión y ahora es muy feliz etc…

En Mazsalaca hay poco que ver, pero cerca está el Skanaiskalns o colina del Sonido que es un acantilado de arenisca que crea ecos. Se puede llegar a pie a través de un parque de esculturas de madera que es lo que hacemos nosotros. Hay que pagar 2 € por persona para entrar y si vas en coche 5 €.

Son 3 km de ida y otros tantos de vuelta. El paisaje es muy bonito porque va serpenteando al lado del rio pero, si te tienes que desviar mucho no vale la pena. Es más para familias con hijos pues hay una pequeña tirolina, columpios, una casita de madera para enanitos etc.

Seguimos nuestra ruta y pasamos de Letonia a Estonia. Nos enteramos porque hay un cartel porque por lo demás no hay nada que lo indique.

Vamos al Parque Nacional Soomaa, se creó en 1993 y tiene ríos, pantanos tremedales, praderas y bosque virgen. Este parque de 390 km cuadrados se inunda en primavera en lo que los lugareños llaman la quinta estación. Tiene 5 tremedales, en algunos tramos alcanzan los 6 m de altura y son accesibles a través de unos senderos con plataformas de madera.

Según la guía tiene lobos, corzos, osos pardos, linces, alces, jabalíes y águilas.  Vamos a la oficina de turismo donde una chica nos dice que no vamos a ver  absolutamente nada, que están muy escondidos y que lo único es ponerse en algún sitio en silencio y que por casualidad pase algún animal, pero nos ha puesto una cara de que no veremos nada por muchos días que estemos.

Hay varios senderos y hay información en inglés sobre todos ellos.  Visto lo visto, no nos quedamos porque además los campings son unos lavabos secos y nada más.

Vamos a un camping que hay en el parque, pero no hay nadie!!!! Es muy tétrico y decidimos que suficiente. Llegamos a Pärnu,  estuvimos hace 9 años pero era invierno y las ciudades cambian mucho. En teoría hay un camping en la misma ciudad, llegamos pero es el jardín de un señor. Vemos varias tiendas pero nosotros no tenemos tienda y no podemos entrar con el coche.

Buscamos otra alternativa y a 11 km de Pärnu hay un camping alucinante. Se llama Solar Caravan Park y cuando llegamos no hay absolutamente nadie!!!! Es un camping 5 estrellas, de hecho sale en una guía con los mejores campings de las Bálticas.

Como su nombre indica tiene placas solares, pero además una cocina, lavadora, zona de juegos para los niños, hamacas, unos lavabos mucho mejores que los de mi casa, impolutos, una zona para tender ropa, etc etc. Nos recibe una señora muy simpática y nos cobra 10 €!!!!!

Al cabo del rato viene una autocaravana, pero como esto es tan inmenso ni nos vemos.

Hemos acertado de pleno sin buscarlo. Además hay un wifi espectacular que nos permite descargarnos series para los próximos días. Está cerca de Audru.

Hemos hecho 246 km

DÍA 9    10-8-21 MARTES

PÄRNU – SAAREMAA

Nos da pena irnos de este camping pues se está de maravilla, pero tenemos que seguir nuestro viaje. Volvemos a Pärnu con un día espectacular de sol. Ya estuvimos hace unos años, pero en este tiempo que ha pasado le han dado un gran lavado de cara a esta población.  Han hecho además grandes centros comerciales con las mejores marcas. Hay varias personas famosas que nacieron aquí como el joyero que hacia los huevos Faberge, que se hizo tan famoso en San Petersburgo. Otro personaje fue el inventor del electrómetro, Georg Wilhelm Richmann. En el mismo tiempo que él,  Benjamín Franklin en USA inventaba el pararrayos y este señor haciendo pruebas para inventar el mismo artilugio, le cayó un rayo que lo mató.  

Hemos aparcado al lado de la Villa Ammende, uno de los mejores ejemplos de arquitectura Art Nouveau en el país. Fue construida en 1905 por un rico comerciante de la zona para la fiesta de boda de su adorada hija. Ha servido  de casino, establecimiento de salud y biblioteca, hasta que se ha convertido en un hotel de lujo donde hay actuaciones durante el verano.

La Puerta de Tallin es el único vestigio de la muralla que protegía Pärnu, ahora es un elegante pórtico entre el casco antiguo y la zona que conduce al mar.

También se puede visitar el Ayuntamiento, la Iglesia de Isabel, la Sala de Conciertos de Pärnu o el Museo Lydia Koidula.

Tiene 44.000 habitantes y es una ciudad muy tranquila aunque en verano se debe llenar debido a su cercanía a las playas.

Seguimos nuestra ruta para coger el ferry a Saaremaa que nos cuesta 14,6 €, solo ida. Es un gran ferry ya que cogen incluso autocares. En 25 minutos ya se llega a la isla. Es la mayor isla de Estonia, su capital Kuressare, es una población hermosa y con un ambiente tranquilo. Empieza a llover a cantaros y nos refugiamos un rato en un bar donde nos tomamos algo y es un sitio muy agradable.

Nosotros empezamos la visita por la parte norte yendo a los Molinos de Viento de Angla. Son 5 molinos que están al lado de la carretera. Son un símbolo de la isla, cuesta la entrada 6 €, nosotros no entramos porque se ven perfectamente desde detrás de la valla.

Son los últimos que se conservan de los 800 molinos de viento que funcionaban en la isla a mediados del s XIX. Cuatro son los típicos de la isla y uno es como los de Holanda.

De aquí vamos hacia el norte donde hay campamentos libres que no están nada mal. Hay un lavabo seco, una parrilla por si quieres hacer barbacoa y una mesa de madera con bancos protegidos por un tejado. Hay más de 40 por toda la isla. Nuestros amigos se quedan en uno de ellos, pero nosotros nos vamos a buscar un camping privado.

Nos quedamos en el Tehumardi Puhkekeskus, un camping de lujo ya que tiene un lago, sauna, zona de juegos para niños, cocina completa, bungalows, tienda etc. Nos cuesta 16 € la noche, una ganga.

Al tener cocina nos podemos hacer unas tortillas de queso estupendas y una ensalada que nos sienta muy bien. Hay una zona cubierta con mesas y sillas para poder descansar y tomar algo fresquito.

Hemos hecho 220 km

DÍA 10   11-8-21 MIÉRCOLES

SAAREMAA

Después de desayunar tranquilamente ya que tenemos un día magnifico por delante nos vamos a la capital de la isla que es Kuressaare. Vamos a ver el castillo pero la entrada son 10 € y nos parece un poco exagerado. Hay una exposición de dos  barcos naufragados  que encontraron en unas obras de construcción  en Salme hace 10 años. Aparentemente eran barcos vikingos y han hecho reescribir la historia de los vikingos en Europa.

Los barcos datan desde los años 730 a 750 d.c. y la cuna vikinga se tiene que trasladar a Saaremaa. A pesar de la situación exacta de la batalla no se puede saber, se pueden hacer suposiciones a través de los bienes enterrados. Se han encontrado espadas, escudos, objetos hechos de hueso de ballena  y muchos más que son extraordinarios.

Estos barcos son únicos debido al gran número de muertos (41 guerreros)  y a los objetos encontrados. La exposición cuesta 8 €.

El castillo del Obispo es uno de los castillos medievales mejor conservados de los países bálticos. Está construido en piedra dolomía de la zona y ofrece una imagen espectacular desde el parque que lo circunda. Alberga el Museo Regional de Saaremaa, se pueden ver las estancias del obispo y muchas más cosas. El parque fue proyectado por un jardinero de Riga al final del s XIX. En los años 30 del s XX se trajeron de la Universidad de Tartu especies raras de árboles. Actualmente hay más de 80 especies de árboles diferentes y algunos que han plantado jefes de estado que han venido aquí.

Paseamos por Kuressaare, es una población pequeña, unos 16.000 habitantes, pero atractiva y tranquila. Lossi es la calle principal y está rodeada de hermosos edificios, como la Iglesia de San Nicolás con su cúpula verde y la Casa de Pesos, con un aguilón escalonado hoy sede de un pub. En la oficina de turismo hay mucha información, aunque poca en inglés. Un folleto es muy interesante, pues explica la historia de las casas más interesantes de la población. Se llama Journeys to dignified buildings in Kuressaare.

La Península Sörve es nuestro próximo destino, es una zona muy agreste e inhóspita y su paisaje es uno de los más espectaculares de la isla. Hay un faro, blanco y negro,  que la entrada cuesta 5 €. Tienes que subir 242 escalones, mide 52 m de alto, siendo el más alto del Mar Báltico. Su luz se ve a 28 km de distancia. La península se estrecha hasta que los dos mares se juntan y es curioso ver las olas con distinta orientación.

Esta península fue muy machacada en la IIGM. Los habitantes fueron forzados a dejar sus casas dos veces. Fue muy bombardeada y todavía hoy hay muchos artefactos sin explotar. Cada mes explota uno de media. El legado de  las guerras mundiales puede ser encontrado en cualquier sitio, como el monumento de Tehumardi del campo de batalla o el museo militar que hay en Sörve, a 700 m del faro. Se pueden ver al principio del verano muchas lilas en medio del bosque, indican el lugar donde antes de la guerra había granjas que fueron destruidas por completo.

En el camino hacia el norte en la parte oeste de la península de Sörve, vemos un montón de garzas. Hay muchos senderos para perderse y ver bonitos paisajes.

Paramos en Kihelkonna a ver la iglesia de Sant Michael. Tiene una torre enormemente alta que sirvió en algunos momentos de faro. Una cosa curiosa de esta iglesia es que cada banco tiene en su parte baja un radiador!! Eso significa que debe hacer mucho frio en invierno. Se cree que la construcción se empezó a mediados del s XIII. Tiene unos cuantos añadidos ya que fue agrandándose y tiene muchos estilos diferentes en su interior. El órgano construido en 1805, es el más antiguo del país y el hermoso pulpito data de 1604. El tríptico del altar es mu maravilloso ejemplo del arte sacro renacentista.

En el exterior a unos metros hay una torre exenta con una campana. Tal como pone en el panel informativo era muy costoso hacer un campanario, por eso se hacia un edificio exento de madera o piedra para poner la campana. Cuando se casan los novios van con los invitados a tocar la campana para que les de suerte en su matrimonio.

Este pueblo está en el límite del Parque Nacional Vilsandi. Engloba la isla Vilsandi, alrededor de 150 islotes y una estrecha franja de costa que termina en la agreste península Harilaid. Nació gracias a un farero llamado Artur Toom, quien creó una reserva de aves en esta zona en 1910. La reservas de aves más significativas se encuentran en las islas Vaika, junto al extremo occidental de Vilsandi, desde donde se divisa el imponente faro de 40 m. hay un sendero de 8 km que te lleva hasta Harilaid.

Desde aquí vamos a la Harilaid Península que es uno de los puntos que hay que visitar según la información que tenemos. Casi todo el trayecto es de grava, pero pasan todo tipo de coches sin problemas.

Hay un faro que se tumbó por los cambios en la tierra y se ha arreglado. Hay un montón de senderos pero ya es tarde y no hacemos ninguno. Hace poco tiempo que se puede subir a este faro de 37 m de alto, que se construyó en 1809, para ver aves que pasan por aquí cuando migran. Es el faro que se encuentra más al oeste de Estonia.

Vamos a la Granja Museo Mihkli, es una explotación ganadera del s XIX que explica cómo es la vida rural en la isla. Se encuentra en el pueblo de Viki y consta de casitas con techo de paja, un molino de viento, una fábrica de cerveza y una sauna antigua. La mayoría de las construcciones datan de entre 1827 y 1856. El museo posee una de las muestras más autenticas sobre arquitectura rural y estilo de vida tradicional. La granja se mantuvo en activo hasta época soviética, cuando la colectivización acabó con ella. Se puede aprender cómo se elabora el pan y la mantequilla de forma tradicional. Una cosa curiosa, son las vacas de pelo largo oriundas de Escocia que vemos en algunas granjas y que son preciosas.

Ya es tarde y nos volvemos al camping a descansar.

Hemos hecho 196 km

DÍA 11   12-8-21 JUEVES

SAAREMAA – VIRTSU – HAAPSALU – SAUE

Hoy ya volvemos al continente, pero primero vamos a visitar unas cuantas cosas de la isla. La primera visita es la Iglesia de Kaarma, no está en el pueblo sino en las afueras y es un poco complicado llegar a ella. Data del s XIII y es una de las más antiguas de Estonia. La tablilla de piedra sobre el pórtico principal nos dice que ya se le hicieron reformas en 1407. Se considera que es la primera escritura en estonio.

Destaca el pulpito del s XV, con una imagen de José en la parte baja. La iglesia es inmensa pero acudía gente de todos los alrededores.

El siguiente sitio es el Cráter meteórico de Kaali. Hay un gran complejo turístico al lado del cráter, pero cuando lo vamos a ver, es un pequeño lago. Los científicos estiman que cayó hace entre 4000 y 7500 años. Tiene un diámetro de 110 m y es el octavo más grande de la tierra.

Si hay que hacer mucho esfuerzo para llegar no creemos que valga la pena, pero para los gustos los colores.

Llegamos a la iglesia de Karja que es la más pequeña de la isla y una de las más hermosas. Cuando llegamos vemos que la están restaurando en estos momentos. Le hace falta, la verdad. Tiene unas elaboradas tallas en piedra, entre las que se incluyen un relieve de la crucifixión sobre el pórtico lateral y algunas imágenes de santos en el interior. En el bajorrelieve de la crucifixión se representa a María y Juan en el calvario junto a dos ladrones cuyas almas abandonan sus cuerpos en forma de niños. En el interior hay en cada una de las esquinas una figura de una cabeza de persona de piedra y el cuerpo pintado, me comenta la persona encargada de la iglesia que cuando llovía salía agua por la boca abierta!!!!

La Iglesia de Pöiide nos hace desviar un poco, pero solo 3,5 km con lo que vamos a verla, no tengo información sobre ella ya que la guía que llevamos no comenta nada. Es entendible porque está muy estropeada, también es del s XIII, pero todo el interior se tiene que remodelar. Las vidrieras las ha pagado el centro de amigos del arte estonio en Toronto.

Vemos una cantidad extraordinaria de fochas justo al lado de la carretera que nos lleva a Liiva que es la principal población de la isla de Muhu.

Cuando llegamos al embarcadero de ferrys se acaba de ir uno, pero en 15 minutos ya cogemos el siguiente. Hay muchos al cabo del día, no creemos que haya que reservar con antelación. Nos cuesta 14,4 € como la ida.

Justo al salir del ferry hay una gasolinera con el precio del gasoil a 1,154 € el litro, ponemos ya que en el resto de gasolineras que hemos visto en Estonia tenía un precio de 1,229 €.

Llegamos a Haapsalu, una popular localidad turística que data del s XIII y se ubica en un pequeño saliente en una estrecha bahía. Las ruinas del Castillo del Obispo se mantienen como corazón de la población, pese a que gran parte de sus fortificaciones fueron desmanteladas por Pedro el Grande en el S XVIII. La atalaya del castillo alberga el Museo del Castillo, donde se exponen armas medievales, y la adyacente catedral Dome es la mayor iglesia de la región báltica con una sola nave.

Gracias a los tratamientos curativos con barro se puso muy de moda esta población en el s XIX y la realeza y la alta sociedad rusa venían aquí cada verano. Se construyó un baldaquín de madera muy ornamentado en 1904 para recibir al zar Nicolás II y su séquito para protegerlos de las inclemencias del tiempo. El andén ferroviario de 216 m es un monumento a aquellas épocas pasadas, ya que la estación se clausuró  en 1995 y ahora alberga el museo del Ferrocarril, con unas cuantas locomotoras muy antiguas y bonitas.

En la oficina de turismo nos dan un mapa y así podemos visitar lo más importante. Hay un edificio que se llama Kuursaal, actualmente un restaurante, pero que es de los pocos que se mantienen intactos de su época en toda Estonia.

La playa Paralepa es la zona de baño, pero nosotros disfrutamos del paseo de la costa este. Empieza desde la playa África, pasa junto al spa de Kuursaal  y llega hasta el Museo de los Suecos de la Costa dedicado a la historia de esa comunidad.

La primera mención a colonos suecos en Estonia aparece en unos documentos municipales de Haapsalu en 1294. Se asentaron aquí para proteger sus rutas comerciales. Entre 1561 y 1700 permaneció bajo el control directo de Suecia. A principios del s XX había unos 8000 estonios de habla sueca, pero la mayoría huyó durante la IIGM. Los pocos que quedaron, el régimen soviético borró su estilo de vida y desaparecieron como minoría.

Tchaikovski y sus hermanos Anatoly y Modest pasaron el verano de 1867 en esta población. El compositor tenía 27 años y se alojo en una casita de la calle Sour-Mere, donde trabajó en la Voyeroda, su primera ópera. En el paseo marítimo hay un banco que recuerda aquella estancia y tocando un botón en un aparato que lo tiene en estonio, ruso e inglés, una voz te explica lo que he mencionado anteriormente. Se cree que en este lugar venia a ver la puesta de sol el compositor y un día escuchó a una chica estonia cantar una canción popular y se inspiró en ella para componer la ópera.

Comemos una hamburguesa en un restaurante de comida rápida que se llama Hesburguer. Nos cuestan 15,4 € con la bebida grande. Son muy sabrosas, no se parecen nada a las de otras cadenas de fast food. Hay restaurantes de esta cadena en las tres repúblicas bálticas y con precios unificados. No es una mala elección, solo les falta que en vez de Coca Colas y cosas por el estilo pongan cerveza.

Nos ha encantado esta pequeña ciudad, es tranquila y acogedora. Nos quedaríamos pero seguimos camino a buscar un camping cerca de Tallin.

Nos quedamos a 20 km al sur de Tallin en el Camping Vanamoisa  Caravan Park. Nos cuesta 14 €. Tiene cocina pero todo es básico, aunque los lavabos y duchas están muy bien ya que son muy nuevos. Hay mesas de madera con bancos para poder descansar. También podemos cargar los aparatos eléctricos pues tenemos conexión eléctrica al lado del coche. Por la noche refresca mucho pero en la tienda no pasamos frio. Llega un matrimonio de profesores de Valladolid con sus dos hijos. Son los primeros que encontramos en un camping este verano.

Hemos hecho 285 km

DÍA 12  13-8-21 VIERNES

SAUE – TALLIN – PAIDE – POLTSAMAA – VILJANDI – LAGO VORTSJARV

Nos vamos pronto a Tallin a buscar aparcamiento, ya que tememos que será complicado. La zona más céntrica cuesta 6€ la hora, la siguiente cuesta 4,5 € la hora y así hasta la más barata que son 1,5 € la hora. No hay apenas máquinas para sacar el ticket, ya que los estonios tienen una APP y lo hacen todo con el móvil. Miramos como descargarla pero para un rato que vamos a estar es un tostón, ya que tienes que rellenar un cuestionario, poner el móvil, te llaman para comprobar que el teléfono es correcto y luego tienes que dar el número de la tarjeta.

Ya estuvimos en esta bonita ciudad hace unos años pero no nos importa ya que es una preciosidad. Antonio opina que es lo mejor de todas las Repúblicas Bálticas. Hay muy poco turismo y eso que las infraestructuras son impresionantes. Muchos hoteles, bares, restaurantes y mucha vida cultural.

Estonia es conocida sobre todo por su capital , ya que tiene el casco antiguo medieval mejor conservado del norte de Europa. Es muy compacto y se puede visitar muy bien a pie.

Las murallas de Tallin se construyeron en la Edad Media para defenderse y tiene varias puertas, torres defensivas y murallas. Con 1,9 km de murallas en pie, Tallin posee una de las fortificaciones medievales mejor conservadas de Europa con varios tramos visitables.

El Museo Marítimo de Estonia se encuentra en la Torre de Margarita la Gorda, es una robusta torre defensiva construida en 1530 para proteger Tallin de los ataques por mar.

La plaza del Ayuntamiento es el centro neurálgico del Casco Antiguo, ahora está lleno de restaurantes y bares que casi no dejan ver la plaza.

La Sede Gremial de San Canuto es hoy un teatro de danza moderna y sirvió a un gremio de expertos artesanos de diversos oficios. Su fachada data de 1863 y se construyó en estilo Tudor inglés con estatuas de San Canuto y Martin Lutero.

El museo de Historia de Estonia o Sede del Gran Gremio expone como vivieron, lucharon y resistieron los estonios los últimos 11000 años. También fue sede del Ayuntamiento.

El Pasaje de Santa Catalina es una pequeña calle donde está el Gremio de Santa Catalina, un conjunto de pequeños talleres artesanales en los que se utilizan métodos tradicionales para crear y vender objetos de vidrio, sombreros, colchas, cerámicas, joyas, sedas pintadas a mano…

La Catedral de San Alejandro Nevski es una colorida iglesia con cúpulas en forma de cebolla situada en la cima de Toompea. Erigida en 1900, esta iglesia es el principal lugar de culto de la comunidad ortodoxa rusa de Estonia.

El Castillo de Toompea y Torre de Hermann el Alto, es un histórico centro de poder y es hoy sede del Parlamento. La torre tiene 46 m de altura, es un símbolo nacional de Estonia. A veces hay visitas guiadas al Parlamento.

La Plaza de las Torres se  convirtió en un parque público en 1933 y tienes unas buenas vistas de la muralla y las torres de la ciudad. Esta zona acoge varias embajadas, además de muchos restaurantes y tiendas de souvenirs.

La Iglesia gótica del s XIV de San Olaf, tuvo en sus orígenes una torre con aguja de 159 m y era considerada el edificio más alto del mundo. Hoy su torre de 124 m, aún  se eleva sobre el Casco Viejo.

La Casa de la Hermandad de los Cabezas Negras es la sede gremial más decorada de Tallin, con fachada renacentista y una formidable puerta, y ahora se usa para conciertos. La Hermandad eran los antiguos defensores de Tallin y debe su nombre a la piel oscura de su patrón, San Mauricio.

Las celdas de la KGB son el símbolo de la opresión soviética en Estonia. Los presuntos enemigos de estado fueron encarcelados e interrogados en su sótano. Fue utilizado hasta 1950, pero dejó su huella. Ahora es una biblioteca infantil.

Hay muchísimas más cosas para ver en Tallin, pero como ya estuvimos en otro viaje, decidimos irnos para ver cosas que no conocemos.     

Paide es una pequeña ciudad de 9000 habitantes que se sitúa en el centro de Estonia y es ideal para recorrer el interior del país. La ciudad ha adoptado como logotipo oficial un corazón. Su principal atractivo es una torre octogonal del s XIII y las ruinas del castillo circundante. La torre alberga un museo sobre la historia de la ciudad. Hay un festival hoy y mañana que nos impide acercarnos a la torre. Son varios escenarios con debates, puestos con información de universidades del país y extranjeras y muchas más cosas que no entendemos ya que al preguntar a un vigilante solo habla estonio y no nos aclaramos. Lo que si vemos es que hay representantes de las embajadas de varios países y algunos embajadores con sus coches privados. El único que sabemos cierto es el embajador inglés pero hay más.

En el paseo que damos nos empapamos de la historia local ya que las casas tienen carteles donde explican lo que eran anteriormente y personas famosas que vivieron o nacieron allí, como un chico que gano 11 medallas de oro en los juegos olímpicos con tiro.

Vamos a Pöltsamaa, pequeño pueblo de 5000 habitantes, con su castillo totalmente en ruinas que sirvió de centro de poder al duque Magnus, rey de Livonia en el s XVI, y es un ecléctico e impresionante rompecabezas de piezas históricas. El exquisito palacio rococó se levantó en el s XVIII sobre el emplazamiento de un antiguo convento y la Iglesia Luterana de San Nicolás de 1633.

Hay una exposición en la plaza de armas del castillo con fotos antiguas para que se pueda ver cómo era en  sus tiempos de esplendor este castillo y palacio. Quedó destruido en la IGM y ahora están empezando a restaurarlo, pero tienen para muchos años. El museo de Poltsamaa  está en el patio del castillo, pero no entramos. Tiene unos jardines preciosos con un lago como la mayoría de los pueblos de los países bálticos.

Viljandi, es una pequeña población con un pasado muy rico ya que era una de las ciudades importantes de la liga Hanseática. El castillo está bastante perjudicado, pero la ciudad en si es muy agradable. Se merece un paseíto. Como curiosidad hay fotos antiguas delante de algunas casas y explican los propietarios originales y como han ido evolucionando. Tiene muchas casas de madera que están restaurando pero les falta mucho trabajo.

Llegamos al Lago Votsjärv, el segundo más grande de Estonia después del lago Peipsi. Se extiende por varios condados y su zona norte ofrece hermosas playas de arena, mientras que la parte sur es más pantanosa.

El camping donde nos alojamos en la zona norte se llama Kiviranna Holiday Home, nos cuesta 20 € la noche con electricidad. Está muy bien, tiene cocina y los baños son excelentes, muy limpios y nuevos, con sitio para colgar la ropa, algo que cuesta tan poco y que echamos en falta en tantos campings. Estamos justo al lado del lago y hay clientes que se están bañando en él. Tenemos sauna, por 20 € tienes una hora, nosotros no la usamos, pero al tener el lago al lado es muy útil.

Hay muy poca gente en el camping, somos 5 o 6 familias casi todos alemanes y una pareja de Finlandia.

Existen varios lugares de interés en torno al lago, al sur en Jogeveste, se halla el mausoleo de Barclay de Tolly, un general ruso que supuestamente ayudó a derrotar a Napoleón, y en el extremo suroeste se sitúa la granja de gaiteros de Riudaja.

En verano es popular dar paseos por el lago a bordo de un kalepurjekas, una embarcación de madera que se usaba antiguamente para desplazarse por el lago.

Hemos hecho 234 km

DÍA 13 14-8-21 SABADO

LAGO VORTSJARV – VALKA  (LETONIA) – SMILTENE – RAUNA – DZERBENE

Hoy hace un día un poco feo, ya que llueve, deja de llover, vuelve con lo cual decidimos hacer carretera ya que con este día las visitas no lucen nada. Paramos en un supermercado a devolver los cascos vacios de cerveza ya que se tienen que devolver en el país donde las has comprado. Son solo 0,1 € por envase, pero así lo reciclan. De hecho, hay mucha gente que las tira directamente y los indigentes  las buscan para devolverlas y ganar algo de dinero. En Alemania son 0,25 €!!!! un pastón, así consiguen reciclar el 97% del total.

Pasamos la frontera con Letonia en Valka. Hemos querido pasar por aquí ya que la mitad del pueblo es Letonia y la mitad Estonia. Evidentemente no hay frontera, solo un cartel donde te informan de la velocidad que puedes ir según el tipo de carretera.

El camino hacia Jekabpils nos lleva por Smiltene y paramos en Rauna. Es un pequeño pueblo que tiene un castillo en ruinas y una iglesia luterana. No vale la pena la parada por lo que hay en el pueblo, pero vemos un cachorrito de dos meses de algún tipo de mastín de color gris, encantador.

En Dzerbene paramos ya que según la información turística de Letonia es muy interesante. Según nuestro humilde entender es totalmente prescindible. Hay una mansión del s XIX donde antiguamente había un castillo. Se construyó en estilo clasicista y a finales del XIX se construyó una torre cuadrada neogótica. La mansión está rodeada de unos jardines estupendos con una pequeña cascada. Aquí vivió Jette Uzane, una tejedora de guantes, filosofa, narradora que estaba invalida pero vivió con alegría. Se pueden ver sus obras originales en la torre del castillo. Nosotros no entramos.

La siguiente parada es Jekabpils. El camino es en algunos tramos por carreteras de grava, vemos granjas dispersas con vacas y poco más. Eso sí, miles de cigüeñas, lo cual nos alegra el camino. Llueve un rato, para, sale el sol y así todo el rato.

DÍA 14     15-8-21 DOMINGO

MOLETAI – KERNAVÉ – SUDERVÉ – CASTILLO DE LA ISLA DE TRAKAI – VILNIUS

Hoy vamos a revisitar cosas que ya vimos, pero están en la ruta y no nos importa. Kernavé se cree que fue la primera capital pagana de Lituania. Ha sido inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2004 por ser testigo del desarrollo de los asentamientos en la región báltica desde hace más de 10.000 años, desde el Paleolítico hasta la actualidad. Sus fuertes en las colinas son únicos. En los s XIII y XIV, era uno de los principales centros paganos de Lituania, pero investigaciones han revelado que tenía influencias cristianas, que se demuestras por los ritos funerarios.

Hoy es 15 de Agosto y el museo está cerrado. La entrada al yacimiento es a base de donativos voluntarios, pero hoy está cerrado, con lo que, aunque quisiéramos no podemos. Tiene 194,4 Ha de extensión con senderos bien señalizados para ver todo lo que ofrece con comodidad, con paneles explicativos para los profanos en la materia.

En el museo, que no vemos, hay más de 25.000 objetos encontrados en las excavaciones. La exposición permite una aproximación a la historia prehistórica y medieval.

Vamos a Sudervé, a pocos km de Kernavé. Es una iglesia circular muy curiosa, con columnas, toda de color blanco. Hoy todos los creyentes van vestidos de gala y muchas mujeres llevan ramos de flores para la misa. El cementerio anexo es muy bonito con flores plantadas en las lápidas.  Durante todo el día cuando pasamos por delante de una iglesia las mujeres llevan hatillos de flores o de arbustos aromáticos como tomillo o lavanda. Debe ser una costumbre muy arraigada porque hay puestos para poder comprarlos. Por la tarde en Vilnius también lo veremos.

Llegamos al Castillo de la Isla de Trakai, pero mucha gente ha pensado lo mismo que nosotros, día soleado y festivo para todo el mundo, ya que es 15 de Agosto. Está a tope. El aparcamiento no es caro, ya que cuesta 1 hora, 1 €. Pero justo en una calle al lado no se paga. Está al lado de las escaleras, donde hay una visión estupenda del castillo con su puente sobre el lago. Preguntamos a una señora que vive en esta calle y no nos sabe decir si se paga o no. Miramos y los coches no tienen ticket, con lo que no pagamos.

Ya lo visitamos en nuestro viaje anterior, pero nos quedamos un rato haciendo fotos y disfrutando del ambiente festivo y vacacional que se respira en este mágico lugar.

Es una impresionante fortaleza, se construyó durante el reinado de Vytautas el Grande y se finalizó antes de la victoria del gran ducado sobre los caballeros teutones en la batalla de Grünwald. Cayó en la decadencia y fueron las autoridades soviéticas las que decidieron restaurarlo al ser un monumento al pasado de Lituania, se terminó en 1987.

Una cosa que no vimos la otra vez, fueron los yates del cercano Club Náutico Zalgiris que permanecen anclados junto a la isla. Se pueden alquilar por horas.

En esta zona había una comunidad de colonos turcos que practicaba una particular de judaísmo, los Karaim. Sus antecesores fueron capturados por Vytautas durante una incursión militar en Crimea en 1397 y posteriormente se convirtieron en guardias reales. Han conservado sus costumbres y tradiciones, sus características casas de madera rematadas con aguilones y tres ventanas hacia la calle, la sinagoga y el museo Karaim se encuentran en la calle Karaimy.

Decidimos sobre la marcha ir a pasar noche a Vilnius. Miramos en Booking y reservamos un hotel llamado Vilnius City Hotel por 40 € la noche. Lo hemos escogido porque tiene un parking vigilado y exterior, ya que los cubiertos a veces no entra nuestro coche con la tienda encima. Después de la experiencia sufrida por unos amigos que en pleno Múnich les abrieron el coche y les robaron casi todo, somos si cabe, más cuidadosos con el sitio que dejamos el coche. No queremos pasar por el mal trago que pasaron ellos. La habitación es grande pero muy espartana. No lo recomendamos porque por ese precio hay muchos más y más céntricos que el nuestro.

Solo tenemos 15 minutos andando al centro, con lo que después de descansar un rato en la habitación, que eso sí, la cama es muy cómoda y grande, nos vamos a redescubrir la capital de Lituania.

El centro histórico lo volvemos a visitar, pero nos centramos en ver cosas que no vimos en nuestra primera visita.

La oficina de turismo está abierta y cogemos información para poder ver cosas que ya vimos y otras que nos han recomendado amigos que vinieron no hace mucho. Una de esas cosas es ir a la República de Uzupis. Literalmente Uzupis significa al otro lado del rio, y es donde está. Se pasa por un puente lleno de candados de amor… y ya estás en un barrio bohemio, con mucho encanto, lleno de galerías de artistas, restaurantes con ambiente Mediterráneo llenos  de plantas y flores y bares para tomarte una caña viendo el trajín de los turistas como nosotros, que pasean para ver algo diferente.

En una de las paredes hay unos paneles en muchos idiomas con la Constitución de esta república. Algunos de los artículos nos gustan especialmente como que cada habitante de esta república tiene que tener un gato, aunque ese gato no te tiene que demostrar amor, solo acompañarte, o que tienes derecho a tener un perro. Muchas ideas pacifistas y utópicas en sus 40 artículos, pero es gracioso y nosotros lo leemos todo.

La República se constituyó por un grupo de artistas, tienen su propio gobierno, un ejército de 12 personas y el día de la Independencia es el 1 de abril.

Después de este barrio tan divertido vamos al barrio de Naujamiestis, donde está el Parlamento de Lituania, fue la primera república en declararse independiente en 1990 de la URSS, pero no fue fácil. En 1991, fueron asesinadas 14 personas por las tropas soviéticas. Las barricadas que protegieron al Parlamento ahora son un memorial del pueblo que defendió su libertad.

Cerca está el Museo de la Ocupación y la lucha por las libertades o KGB Museum. La fachada está llena de losas con los nombres de los asesinados por la KGB. Leemos algunas de ellas y vemos que murieron muchos jóvenes que no tenían ni 20 años…

Enfrente está la Iglesia de Sant Peter and Paul, es una de las iglesias más famosas y está situada entre el barrio de Uzupis y Antakalnis. El interior es el más bonito de Vilnius y tiene el interior lleno de cientos de esculturas de angeles  y demonios. Se considera una de las iglesias barrocas más hermosas del mundo. Tiene una lámpara en forma de barco, realizada con cuentas de cristal por artesanos letones en 1905 y añadida al interior en referencia a la ocupación de San Pedro como pescador.

 En esencia es el mausoleo barroco de su adinerado mecenas Michal Kazimierz, que fue un dirigente militar lituano y gobernador provincial de Vilnius. Su retrato cuelga junto el altar, su emblema aparece sobre la puerta y su cuerpo yace bajo los escalones frontales.

La exuberancia de la decoración alcanza un nivel impresionante donde la nave se une a la cúpula, los relieves rectangulares, las flores y las cartelas, dejando paso a una espiral de angeles y el rostro de Dios en la cúspide.

En la capilla de Santa Úrsula se ve a ésta princesa inglesa y otras diez jóvenes que fueron secuestradas por los hunos y asaeteadas hasta morir. Además de estas escenas hay cuatro esculturas de santas, entre ellas María Magdalena.  

Es una maravilla, vale la pena desviarse e ir a verla.

El área del White Bridge es un lugar para jugar a basket o volley ball. Si eres más deportista también puedes venir con tu skate. Nosotros simplemente disfrutamos del parque más tranquilamente.

El barrio de Naujamiestis (ciudad nueva) está entre la ciudad histórica  y un barrio autentico soviético. Es donde tenemos el hotel nosotros. No se ven muchos turistas, está lleno de locales que disfrutan del tiempo caluroso de esta tarde de domingo.

Aquí vemos un Cat Café, lleno de gatos espectaculares. Se pueden ver desde la calle, pero puedes entrar a tomar un café o una bebida refrescante. Nos hace gracia el cartel que pone lo que no puedes hacerles: No despertarlo, no tirarles de la cola, no darles de comer, no cogerlos en brazos etc. La consumición mínima es 1 €, una ganga para poder estar con estas bolas de pelo tan preciosas. Se encuentra casi enfrente del Teatro Nacional, famoso por la estatua de las tres mujeres vestidas de negro.

El barrio de Stotis, barrio de la estación de tren y de buses,  antiguamente era una zona peligrosa, pero ahora se ha rehabilitado gracias a un concurso de street art que se celebró en 2015 y que ha hecho revivir la zona. Hay un bar llamado Peronas (plataforma en lituano), que está situado en la estación de tren y es un bar con techos altos y con mucho encanto.

Además hay un mercadillo alternativo, pero con mucho encanto, donde se pueden comprar plantas, hierbas, ropa e incluso comer algo.

A Snipiskes no vamos, está después del parque White Bridge. Es la parte más urbanizada de la ciudad. Algunos de los edificios son rascacielos que han reemplazado a los edificios más aburridos estilo soviético. Se encuentra el Skybar, que es el único bar que se encuentra en las alturas, de hecho en el piso 22 del Radisson Blu Hotel. Las vistas son fantásticas sobre el núcleo histórico y se puede disfrutar de cocteles y cualquier bebida que te apetezca.

Como es la hora de cenar, miramos por internet y cerca   de donde estamos hay una pizzería, se llama Monstro Pizza Bar. Las reseñas la ponen bien y allá que vamos. Nos pedimos dos pizzas y tres cervezas por 25 €. Es un sitio muy alternativo pero nos encanta, está a unos 150 m del ayuntamiento en una callejuela, pero vale la pena. La atmosfera es muy bohemia y la decoración muy decadente.

Volvemos tranquilamente al hotel, descubriendo que sus alrededores tienen sitios muy chulos para tomar algo fresquito.

Hemos hecho 149 km

DÍA 15       6-8-21 LUNES

VILNIUS – VARENA – PARQUE NACIONAL DZUKIJA – MERKINE HILLFORT – DRUSKININKAI  (LITUANIA) – BYSTRY (POLONIA)

Nos da pena dejar Vilnius ya que nos hemos dejado unas cuantas cosas para visitar, pero como volveremos, ya las veremos.

Pasamos por unos parques nacionales espectaculares, bosques y bosques frondosos que nos dan sombra, lo cual se agradece ya que hoy hemos estado a 29 grados!!!!

Pasamos por Varena que es la ciudad de las setas de Lituania. En todo el país hay muchas, pero aquí  se encuentran por todos lados. De hecho desde el coche vemos gente con unos canastos a tope de setas. El paraíso de los buscadores de setas. El último sábado de septiembre la población se llena de vida, pues se celebra el Festival de las Setas. Vamos pasando por el parque Nacional Dzukija, exuberante, con arboles altísimos y suponemos lleno de vida salvaje. Ayer vimos un corzo atravesando la carretera, pero no fue el único que hemos visto en estos días.

Paramos en Merkine Hillfort, es un sitio maravilloso donde se juntan dos ríos lituanos. En una colina había un castillo del que quedan cuatro piedras, pero los lituanos han puesto un panel transparente de cómo se vería el castillo encima de la colina y es muy efectivo.  Hay varios senderos que tienen muy buena pinta pero nosotros seguimos camino.

De las 8 cosas más importantes de Lituania que salen en un folleto tenemos cerca Druskininkai, con lo que nos acercamos a echar un vistazo. No nos arrepentimos, es una ciudad balneario muy agradable con lagos con patos y cisnes. Hay un aparcamiento inmenso, hoy vacio, para que aparques el coche tranquilamente y pasees por la ciudad. Cuando se independizó en 1990 tuvo unos años de crisis, ya que los polacos, rusos y bielorrusos que venían dejaron de hacerlo. Ahora se ha recuperado y muchas casas de madera del s XIX y XX se han reconvertido en hoteles con encanto o restaurantes. Como es la hora de comer vamos al restaurante del Hotel Regina donde comemos en una terraza a la sombra muy bien, pedimos una ensalada griega, una berenjena rellena y unos espaguetis a la carbonara, todo regado con dos pintas de cerveza por 22 €.

Esta ciudad empezó su historia en 1794, es conocida por sus baños termales, baños de barro y sus aguas minerales. Tiene un resort de esquí que está abierto todo el año, se llama Arena Ski y es enorme. Tiene un teleférico, único en Lituania, y el parque acuático más grande de todos los países bálticos.

Tiene un microclima que lo hace ideal para pasear por los senderos. El principal sendero es el que va desde el Vijunele Park y rodea el Lago Druskonis. En primavera hay en este sendero más de 200.000 narcisos!!!.

El Museo Ciurlionis está en la casa paterna de este pintor y compositor. El Spa Park atrae a mucha gente por sus bonitas esculturas. La Fuente musical Druskininkai es divertida ya que se escuchan canciones que van a juego con los chorros de agua.

El Tree Cake Museum invita a sus huéspedes a tomar parte en el proceso de elaborar un pastel, incluido en la herencia culinaria de Lituania y ver un pastel con forma de árbol de tamaño record. 

Echamos gasolina antes de salir de Lituania ya que es más barata que en Polonia. La que vemos mejor está a 1,15€/l.

Salir de Lituania y entrar en Polonia es igual de fácil que con las otras fronteras. Aquí lo único hay que tener en cuenta que es una hora menos que en las repúblicas Bálticas.

En un pueblo cercano a la frontera hay una señal que indica que hay castores en el lago cercano!!!!. No la habíamos visto nunca esa señal.

Llegamos a la zona de los grandes lagos de Mazuria. Son los mayores de Polonia y constituyen un destino muy popular durante las vacaciones de verano. Los lagos se comunican entre si por medio de ríos y canales, donde se puede practicar la vela  y el piragüismo. También se puede hacer un crucero en un barco de pasajeros o recorrer las carreteras que es lo que hacemos nosotros. Entre la maleza de los bosques hay búnkeres construidos por los alemanes durante la IIGM.

Vamos a un camping que se llama Bystry y está en esta población. Nos cuesta 71 zlotis. Las duchas se pagan 1 zloty por minuto, pero no puedes parar cuando quieras. Pones el dinero y te deja unos segundos para que te desnudes y luego una luz te va avisando cuando el dinero se va acabando.

Solo hay un sitio para fregar platos, pero no hay bancos ni mesas ni ningún lugar donde refugiarse en caso de lluvia. Suponemos que la valoración que tiene es por la “playa” que tiene y que hay un restaurante. Está lleno de cámaras de seguridad y se paga por todo, aunque eso sí, hay que reconocer que hay un gran cartel en la puerta que te pone los precios de cada uno de los servicios. La chica que me atiende es muy simpática y habla un inglés perfecto. Otra cosa a favor, es que hay una persona casi 24 horas al lado de los lavabos y que está todo el rato limpiando, ya que para toda la gente  que hay, solo tiene 4 lavabos y 3 duchas.

Notamos que la gente no es tan respetuosa como en los campings que hemos estado, ya que aquí ponen música  con el volumen alto y hablan hasta muy tarde. El ritmo es diferente.

Hemos hecho 290   km.

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