Albania

Verano del 2017

TIRANA, BERAT, APOLLONIA, CASTILLO DE KRUJA, DURRES

GALERÍA DE FOTOS

Introducción

¿Quién no ha oído hablar de uno de los países más herméticos del Mundo? País comunista pero que iba por su cuenta, sometido por la dictadura de 40 años de Hoxha, que estaba en el Pacto de Varsovia, pero que ahora es un delicioso país de gente amable, muy seguro para viajar y también muy barato. Nos ofrece castillos, museos, playas y buena gastronomía. Es un país que merece mucho más que unos pocos días pero unos problemas familiares nos hicieron que este verano tuvimos que ir demasiado rápido

Fecha del viaje

Julio del 2017

Moneda

El lek es la moneda de Albania. Se divide en 100 moneda fraccionaria de nombre impronunciable qindarkë . En julio del 2017 su conversión era de 1€=132,4 pero mejor comprobar su conversión actual en este conversor 

 

Nivel de vida

Muy barato, tanto la comida como los hoteles. Una cena para dos en un buen sitio puede costar unos 6 €, en cambio la gasolina es más cara que en los países vecinos

Visado

Como todos los países de la zona, no se necesita nada más que el pasaporte para entrar. Si se va en coche, si pedirán para entrar la carta verde para comprobar que tienes seguro.

Salud

No creo que sea recomendable bajar la guardia ya que es un país que se desarrolla rápido, pero aun tiene muchas cosas que mejorar. No bebimos agua del grifo directamente y todo el país está muy sucio. Seguro que en breve dedicarán tiempo y dinero a limpiar.

Seguridad

A pesar de la evidente pobreza en ningún momento nos dio la impresión de correr ningún peligro. En la capital Tirana nos alojábamos lejos del centro y al volver muy de noche cogimos un taxi, pero más por comodidad que por creer que podíamos tener algún mal tropiezo.

Transporte

Los taxis en Tirana tienen un precio de unos 3 € para todos los trayectos, aunque mejor pactar el precio.

Como hicimos el país en nuestro propio vehículo no podemos suministrar información sobre el funcionamiento del transporte público pero si informar que está en top five de las peores carreteras que hemos visto. Los albaneses son los peores conductores que hemos visto nunca. Casi todo el mundo tiene Mercedes y van rápidos, adelantan por donde quieren y nadie respeta las normas.

Electricidad

De dos patillas redondas igual que en casi toda Europa

Diferencia horaria

Ninguna

Guía de viaje

ITINERARIO

Día 1:  MAVROVO – KICHEVO – STRUGA –    BERAT (ALBANIA)
Día 2:  BERAT –  APOLLONIA – PETRELÉ – TIRANA
Día 3: TIRANA – KRUJA – DURRËS – TIRANA
 

Diario de viaje

y venimos de Macedonia…

DIA 19         20-7-2017 JUEVES

MAVROVO – KICHEVO – STRUGA –    BERAT (ALBANIA)

Hoy tenemos el desayuno incluido, la chica del hotel es muy simpática y se desvive por atendernos. Somos los únicos clientes del hotel, se hace un poco raro, pero es lo que hay.

Nos ofrece café, eso sí turco, embutidos, ensalada de pepino, tomate y aceitunas, mermeladas, miel y mantequilla. Constantemente nos dice si queremos algo más, pero nosotros con esto, tenemos de sobra.

Pagamos el hotel y salimos ya a la carretera. Hoy vamos a entrar en Albania y el GPS nos mandaba por la misma ruta que hicimos ayer, pero nosotros preferimos hacer otra ruta y ver otras zonas de Macedonia. Primero dirección Kichevo y nos damos cuenta que es zona musulmana con muchas mezquitas y curiosamente muchas banderas de Albania. Está en obras esta carretera y vamos bastante lentos.

Damos una vuelta por Kichevo, porque vemos un cartel que hay una fortaleza a 1 km de la nacional. Damos unas vueltas, pero no la encontramos.

Llegamos a Struga y llenamos el depósito de gasoil, pues la gasolina en Albania es mucho más cara. Nos ha sorprendido gratamente el precio tan económico del gasoil en Macedonia y otra cosa es que el precio es el mismo en cualquier sitio donde pusieses, 47 dinares el litro, al cambio 77 céntimos de €.

Desde Struga quedan muy pocos km hasta la frontera. La salida de Macedonia es más o menos rápida, pero la entrada a Albania es muy lenta, controlan mucho todo. La funcionaria de inmigración es muy simpática, nos pide los papeles del coche y la carta verde, pero muy rápidamente pasamos el control.

Al entrar en Albania, vemos una gran diferencia con Macedonia, todo es bastante pobre, no nos extraña que huyan de aquí a buscar mejores  condiciones de vida. Paramos en una población para sacar dinero y sin problemas.

Necesitamos un mapa ya que no tenemos ninguno y siempre queremos tener un mapa, aunque tengamos tablet con los mapas, nunca está de más uno de papel para hacerse una idea global del país.

Ya habíamos leído de la querencia de los albaneses por los mercedes, pero es alucinante, el 95% de los coches que vemos son de esta marca alemana. De todos los modelos, antigüedad y cilindrada. Sospechamos que muchos deben ser robados, porque hay mafias dedicadas en exclusiva a robar coches de alta gama en Europa y traerlos aquí.

En la carretera vemos muchos vendedores de sandias, melones o mazorcas de maíz asadas. En una raya continua adelantamos a un camión y al momento nos para la policía. Tiene razón el policía, nos lo explica haciendo un dibujo, pero nos pregunta que de dónde venimos y adónde vamos y nos deja pasar, nos dice que vayamos piano, piano. Un encanto de persona, tenía una cara muy simpática.

Berat

A 60 km de Berat cogemos una autopista que no tiene nada que envidiar a nuestras autovías.

Nuestra primera parada Albanesa será Berat. Es capital del distrito y es considerada como ciudad museo declarada en 2008 Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, que en época comunista era conocida como la ciudad de las mil ventanas. Su palacio de la cultura, edificio levantado en esa misma época, está dedicado a Margarita Tutulani, joven luchadora antifascista capturada junto a su hermano el periodista comunista Kristaq y asesinada por los nazis.

Ya hacia el s IV a.c. hubo una fortaleza iliria de la tribu de los desaretes, que llegó a ser dominada por los macedonios. Se dice que en esta ciudad nació Tolomeo Lagos, hijo ilegitimo de Filipo II de Macedonia.

La ciudad tiene tres barrios tradicionales, el Mangalem que es el barrio musulmán, dispuesto en la ladera de la colina, bajo la ciudadela, el Kalajë o barrio de la ciudadela y Gorica, en su ribera izquierda dominado por un castillo.

Hay muchas mezquitas, iglesias, museo etnográfico, o  la ciudadela que es el recinto más destacado de la urbe desde el punto de vista histórico cultural. Su origen hay que buscarlo en la fortaleza iliria. Se alza sobre una colina, a 187 m de altura, cayendo en precipicio en dirección al rio.

Es de planta asimétrica, siguiendo el trazo más o menos triangular de la colina, y posee 24 torres. En su interior, donde en la Edad Media hubo hasta 32 iglesias, descubrimos lo más granado de la urbe.

Uno de los miles de búnkeres que hay en Albania

El hotel de Berat es Guesthouse Niko, nos cuesta la doble con baño y desayuno 20 €. Está muy bien porque tiene un jardín cerrado con valla donde el coche está muy seguro.

Descansamos un poco del trayecto y del sol que hace y cuando baja un poco el calor vamos a visitar esta bonita ciudad.

En Berat encontramos este músico

Cruzamos el río por el puente Gorica, levantado en piedra en 1777 sobre otro anterior debido a Ahmet Kurd Pachá gobernador local. Fue reconstruido entre 1920 y 1930, encontrándose en el muro del primer arco una cabeza femenina en madera. De hecho, una leyenda afirmaba que, para calmar a un genio gruñon que se oponía a la construcción del puente, se tuvo que realizar un sacrificio emparedando viva a una mujer. Consta de siete arcadas y mide 127 m de largo.

Concierto en las calles de Berat

Hoy empiezan unas jornadas interculturales hasta el 22 y hay muchas actividades diferentes durante todo el día. Por casualidad llegamos a un tekke de los Halveti o de Abbas Alí, levantada en 1790, lugar de reunión de la secta islámica sufí de la orden de los halveti. El techo de su sala  de oración posee una interesante decoración. Las poesías que aparecen en la balconada fueron dedicadas a Ahmet Kurd Pachá, fundador de la institución. Los tekke eran centros de propaganda del islamismo más místico, donde los predicadores venidos de oriente mantenían viva la fe de los musulmanes.

Hay un concierto dentro de las jornadas interculturales de música sufí de Enris Qinami, un albanés que ha ido a estudiar a Paris composición y pedagogía. Estamos un ratito y nos sorprende lo profundo que es este canto.

Nos vamos a cenar al centro de la zona peatonal, una ensalada, pollo y tres jarras de cerveza que entran muy bien, nos cuesta todo 6,5 €.

A las 10 de la noche hay un concierto de mujeres de Bucarest, que pasan por delante nuestro con sus vestidos de gala y sus instrumentos. Nos quedamos a unas cuantas canciones y luego ya nos vamos a descansar a la Guest house.

Hemos hecho 285 km

DIA 20       21-7-2017 VIERNES

BERAT –  APOLLONIA – PETRELÉ – TIRANA

Hoy tenemos desayuno incluido  y es espectacular, nos hace una tortilla francesa a cada uno, zumo natural de melocotón, embutidos, ensalada de tomate y pepino, mermelada, mantequilla y cafés. No nos lo acabamos todo, pero algún gato durante el día comerá embutido.

Este es el alojamiento del viaje, mejor calidad precio que hemos disfrutado. Son muy amables los dueños de la casa, la habitación era enorme, con aire acondicionado que es básico en estos días de calor.

Vamos a la ciudadela que la entrada cuesta 100 lek por persona. Es curiosa pues dentro hay mucha gente viviendo todavía en las casas que permanecen de pie. En su época gloriosa tenía 20 iglesias, pero ahora quedan “solo” 12. Hay mucho chiringuito con souvenirs varios, pero hay muy poco turismo para tanto vendedor. Hay que ir bien calzado pues el pavimento son unas piedras muy bonitas  pero muy resbaladizas.

Salimos de esta bonita ciudad y nuestro próximo destino es Apollonia, unas ruinas griegas cerca de Fier. Tardamos casi 2 horas, pues las carreteras no son malas, son peores, además a esto le tenemos que añadir lo mal que conducen los albaneses.

Hace una calor espantosa, y eso, igual hace que no estemos receptivos a estas ruinas, pero realmente quedan muy pocos vestigios en pie. No obstante, se han preocupado de poner paneles en todos sitios donde en inglés, francés y albanes explican todo muy bien. La entrada cuesta 400 lek, un poco más de 3 €.

Fue fundada por los griegos en 588 a.c., primeramente como puerto. Aristóteles habló de ella por su falta absoluta de democracia.  La agricultura y el comercio de  esclavos la hicieron próspera.

De la ciudad solo ha sido excavada una parte de su centro, destacando los principales restos en la zona suroriental. Las murallas en su mayoría del s IV a.c., tienen una altura de unos 6,5 m, un espesor de 3,4 m y abarcan un perímetro de unos 4500 m.

Forman un paralelogramo y en ellas se han hallado restos de hasta 20 torres y 6 puertas. El centro monumental de la ciudad helenística se encontraba en la zona centroriental, bajo la colina donde se alzaba el templo de Apolo. En su plaza principal encontramos el bouleuterion, edificio semicircular que servía de sala del consejo municipal.

Se accedía por un pórtico compuesto por 4 columnas. En la misma plaza se encontraba la biblioteca, anexa una plaza porticada que utilizó columnas dóricas y nichos semicilíndricos.

Al norte de la plaza el odeón, pequeño teatro semicircular levantado en el s II a.c. con una capacidad para 200 espectadores.

Cerca se  encuentra el monasterio de Apollonia, dedicado a la Virgen. La iglesia fue construida en el segundo cuarto del s XIII en estilo bizantino. Tiene planta de cruz, con cúpula encajada en un tambor exterior. Mide 24,5 m x 10,5 m. El blanco campanario de planta cuadrangular, rematado con cúpula fue levantado entre los s XVIII y XIX.

Subiendo unas escaleras llegamos al museo, remodelado con fondos del gobierno de España, muy recomendable por dos cosas: por lo bien expuesto que está todo y por el aire acondicionado que te hace plantear si quedarte un ratito y recuperarte de la insolación que has cogido antes.

Castillo de Petrelé

De aquí vamos al castillo de Petrelé, que está a 12 km al sur de Tirana. Durante un rato vamos por carreteras malas, luego la cosa se arregla a partir de Elbasan, pues tenemos autopista, hasta que se les acabó el dinero y volvemos a estar en una carretera malilla. Estamos a 37 grados a la sombra !!!!!

Encaramado sobre una roca, fortificado en el s V d.c. y remodelado entre los s XI y XIV, se trata de un lugar estratégico. Fue usado por el jefe albanes Karl Topija en el s XIV y por el propio Skënderbeg en el XV. Luego acogió una guarnición otomana. La única forma de acceder al recinto triangular, es superando una escalinata de bastantes peldaños. Sin embargo la vista sobre la llanura de Tirana merece la pena. Cuando llegas arriba, ves que no queda casi nada pero lo han aprovechado para hacer un restaurante muy agradable. Vemos unos turistas que descansan del calor tomándose una cervecita.

Bajamos y ya vamos a nuestro hotel en la capital. El alojamiento lo tenemos en Tirana en el Hotel Pandora Residence, hemos cogido dos noches por 52 €.

Mural en el Centro de Tirana

La recepcionista es encantadora, nos trata súper bien, nos pide un pasaporte, hace una fotocopia y nos lo devuelve. La habitación es de lujo, todo muy nuevo y bien decorado. Tenemos una terracita con una mesa y dos sillas, para ver el mundo pasar. El  parking en el interior del hotel nos da mucha seguridad y ya no movemos el coche en todo el resto del día.

No obstante lo primero que hacemos es tumbarnos en la cama, poner el aire acondicionado y recuperarnos del calor sofocante que hemos pasado.

Cuando nos recuperamos un poco, vamos al centro de Tirana, está a unos 15 minutos andando, y la zona es agradable, vamos a través de un parque público, donde vemos a gente paseando a sus perros, jóvenes haciendo deporte y otros dejando la tarde pasar.

Pasamos por la sede del gobierno albanes,  donde unos soldados están ensayando un desfile, hay representantes de los tres ejércitos con trajes de gala. Suponemos que pronto tendrán una visita oficial o celebraran alguna fiesta nacional y por esto este ensayo.

Es un edificio de la época dorada comunista, y enfrente la antigua sede del comité central del partido del Trabajo de 1955, ocupada por el primer ministro del país. Un relieve evocador en  su fachada, con superhombres comunistas en actitud heroica, permite reconocerlo de inmediato. Frente a él, las oficinas del Parlamento, junto al que nace la calle Ismail Quemali. En ella se alza la residencia privada de Enver Hoxha, sobre la que se dice que estaba unida con la sede del Comité central mediante un túnel. Era precisamente esta la zona donde residían los altos funcionarios  del partido único y se ubicaban los cuarteles de la Sigurimi o policía secreta, conocida como el barrio de Blok.

Cambio de guardia en Tirana

En 2013 se inauguró en la esquina entre el Bulevar Dëshmorët y la calle Ismail Qemali el llamado Postblock, un memorial en recuerdo  de los tiempos oscuros comunistas integrado por un bunker original, pilares de hormigón del campo de prisioneros Spaç y un fragmento del muro de Berlín. El campo de Spaç, situado cerca de Rrëshen al norte del país, funcionó entre 1968 y 1991.

Enfrente está la Pirámide, donde iba a ser enterrado Enver Hoxha, ahora está vacío y es un monstruo en medio de la ciudad. El lugar incluye la campana de la Paz, instalada aquí en 1999 por muchachos procedentes de Shkodër.

Llegamos a la plaza central de Tirana, llamada como la estatua en bronce de 11 m de altura del héroe nacional Skenderbeg. Es una plaza enorme con fuentes insertadas en el suelo y que hace las delicias de los niños, pues sale agua y se pueden mojar, que con el calor que hace se agradece. Por la noche están iluminadas con luces de colores. En la época comunista se llamaba Plaza Stalin y había una estatua dorada de Enver Hoxha.

Diversos edificios públicos delimitan la plaza. Al norte, el Hotel Tirana International, de 1978, donde antes se alzaba la catedral de la Iglesia Ortodoxa Autónoma. En el suroeste el Banco Nacional. En la parte noroeste de la plaza está el Museo Nacional de Historia, remodelado con capital español. En su fachada hay un gran mosaico titulado Los albaneses.

Al este de la plaza se alza el Palacio de la Cultura, levantado donde antes estuvo el viejo Bazar.

Al sureste de la plaza está la Mezquita de Ethem Bey, donde destaca su cúpula y su minarete. En su interior y su exterior descubrimos decoración pictórica. Los muros exteriores están decorados con frescos donde se muestran paisajes idílicos, mientras que el interior de planta cuadrada, está cubierto con cúpula y posee también destacadas pinturas. Durante el periodo comunista fue cerrada al público, hasta que el culto se restableció el 18-1-91 con la asistencia de unas 10000 personas.

La Torre del reloj, justo al lado, fue realizada con la contribución de las ricas familias locales. Culminada en 1928, alcanzó entonces los 35 m de altura y se colocó un reloj alemán, dañado durante los enfrentamientos de 1944.

Volvemos hacia el hotel y pasamos por una tasca donde nos tomamos dos cervezas de medio litro y unas salchichas típicas de aquí  con pan por 650 leks o 5 € al cambio.

Hemos hecho 198 km.

DIA 21       22-7-2017 SÁBADO

TIRANA – KRUJA – DURRËS – TIRANA

Vamos a hacer una vueltecita hacia dos puntos clave de los alrededores de Tirana. A 29 km se encuentra el castillo de Kruja, la carretera no es buena, sobre todo los últimos km, es una carretera estrecha y que sube mucho. Hoy hemos quedado para hacer estas visitas con Xavi, un amigo viajero, con el que hemos hecho unos cuantos viajes, que ha llegado a Tirana para hacer unos 20 días por esta zona con otros amigos.

Castillo de Kruja

Llegamos a Kruja y nos encontramos un pueblo muy turístico, con muchas tiendas de souvenirs, restaurantes, bares, hoteles etc. El parquing cuesta 200 lek.

Es una ciudad situada sobre una colina y que se extiende a lo largo de una ladera bajo la vieja ciudadela. Durante la visita que hizo el presidente Bush en 2007, se acercó a Fushe-Krujë, por ser una zona beneficiada por microcréditos estadounidenses. Por ello un bar de la localidad lleva su nombre en recuerdo de la parada que hizo allí el mandatario estadounidense. Dicen que sus dueños conservan la silla que usó para descansar sus posaderas y que cobran a los clientes por sentarse en ella.

Entre las visitas de interés en Kruja es el bazar turco del s XVIII, destruido y posteriormente restaurado a mediados de los sesenta para dar cabida a las labores artesanales. Se encuentra en el centro de la población y suele estar muy animado cuando afluyen los turistas en busca de piezas de cuero, madera, lana etc.

Subimos a la ciudadela que es fruto de las remodelaciones llevadas a cabo por Carlos de Anjou en el s XIII y posteriormente por los turcos. Dentro encontramos el Museo Histórico Skënderberg, la entrada cuesta 200 leks.

Museo Histórico Skënderberg

Fue inaugurado en 1988 según diseño de Pranvera, hija de Enver Hoxha, un político que pretendía equipararse a Skënderberg como nuevo líder de la independencia albanesa, y del arquitecto Piro Vaso. Hay murales, pinturas y esculturas que recuerdan en todo momento la historia del guerrero que luchó por la independencia de los albaneses en el s XV. También hay un busto de Pirro, que también era de por aquí y que ganó a los romanos pero sufriendo tantas bajas que por eso se habla de una victoria pírrica, cuando se gana pero se pierde muchísimo en el intento.

Se conserva el casco y la espada de Skënderberg, pero son reproducciones porque las originales están en el museo de Viena.

En todas las ciudades albanesas se encuentra una estatua de este héroe local y no es para menos cuando se conoce su historia. Es venerado por todos, incluidos los musulmanes a los cuales combatió con tanta saña como éxito. Los turcos le llamaban Iskender Bey, el líder Alejandro, de donde deriva su nombre actual.

Museo Histórico Skënderberg

Nació en una de las cunas más altas de Albania, su padre, el príncipe Gjon Kastrioti, se opuso a los turcos, pero tuvo que rendir pleitesía y pagar tributos al sultán. Como el sultán no se fiaba obligó a sus hijos a residir en la corte otomana.

Skënderbeg se convirtió al islam y llegó  a ser un aguerrido capitán de las tropas turcas, pero en su corazón siempre anidó el deseo de revancha contra los musulmanes, que había doblegado a su familia y a toda la aristocracia albanesa con ella.

En 1442, durante la batalla de Nis, que enfrentaba a turcos y húngaros, cambió de bando junto con 400 leales compatriotas. Atravesó   Albania en una penosa marcha hasta llegar a su villa natal Kruja, que conquistó sin mucho esfuerzo.

Desde su nueva posición envió mensaje al sultán desafiando su autoridad y declarándose independiente del poderoso imperio otomano. Pocos años después, logró unir a todos los nobles albaneses y a Albania entera para combatir la dominación turca.

Empleó su energía inagotable y su ingenio para construir una red defensiva y en organizar una guerra de resistencia basada en las guerrillas, que aprovechaban la intrincada orografía montañosa para esconderse y preparar las emboscadas.

Por esa época se convirtió en vasallo del rey de Aragón Alfonso el Magnánimo, que desde sus bases en Nápoles intentaba extender su poder por la zona de los Balcanes, por lo que Skënderbeg se convirtió por un tiempo en virrey de Aragón y la enseña aragonesa campeó en la fortaleza de Krujë. Además se instaló una guarnición catalano-aragonesa al mando de Bernat Vaquer.

En 1450, un poderoso ejército turco pone cerco al bastión y símbolo de la resistencia, la fortaleza de Kruje, pero y a pesar de la amplia superioridad musulmana, los obligaron a retirarse. Siete años más tarde, vuelve otro gran ejército y vuelve a derrotarlos.

En vista de esto, el sultán Mehmet II ofreció una paz negociada que se firmó en 1461, pero en vez de respetarla, en 1466 volvieron al ataque con un poderoso ejército, pero fue otro fracaso.

En 1467 los turcos atacaron por el norte, el sur y el oeste, pero en 1468 fueron derrotados estrepitosamente. Para estas fechas ya había muerto Skënderberg, en 1478, cayó la ciudadela y pasaron a cuchillo a toda la población.

Su fama traspasó fronteras y Vivaldi compuso una opera en su honor y el escritor francés Ronsard le dedicó un poema elegíaco.

Tumba de líderes musulmanes

Cerca nos encontramos el Museo Etnográfico, ubicado en una casa otomana de 1794 perteneciente a la familia Toptani y dedicado a la vida tradicional albanesa, con trajes, joyas, muebles, utensilios etc. Cuesta la entrada 400 leks.

Al lado mismo está la tekke Bektashí Dollmës, sencilla vivienda de la familia Dollma, encargada de la vigilancia de la fortaleza. Fue levantada en 1789 y luego destinada a centro de la secta sufí de los bektashíes. Durante el periodo comunista fue convertida en almacén, aunque ahora ha recuperado su función religiosa tras ser restaurada por la misma familia Dollma.

Frente a ella se encuentra la casa de los baños, originaria del s XV. Una torre del reloj y dos fuentes completan el conjunto.

Salimos y después de pasear un rato por el bazar donde venden cantidad de cosas interesantes, sobre todo antigüedades y parafernalia militar, nos vamos a tomar una cerveza en un bar de las cercanías, que nos cuesta 1 € por cerveza.

Anfiteatro en Durres

Cogemos el coche y nos vamos dirección Durres, localidad costera y portuaria ubicada en una bahía. Junto a las ruinas de fortificaciones romanas y bizantinas, que ocupan el centro de la urbe, descubrimos a su alrededor una ciudad industrial con su puerto comercial. Aparcamos al lado del foro y de las termas romanas.  Fueron descubiertas durante la construcción del palacio de la cultura.

Vemos el monumento en bronce dedicado a Musa Ulqinaku, uno de los principales resistentes a la invasión italiana de 1939.  El anfiteatro romano fue levantado en época de los emperadores Antoninos. Tenía capacidad para 15000-20000 espectadores, y su arena mide 60 x 40 m. el conjunto completo, incluido el graderío mide 132 x 113 m.

Abandonado en la Edad Media, entre los s VIII y IX se instaló bajo el graderío una capilla bizantina y un cementerio.

Torreón en Durres

El recinto fue descubierto en 1966 cuando un ciudadano trabajaba en su propio jardín. Los trabajos de excavación dejaron al descubierto unos 40 esqueletos, y en su interior se encontraron restos de la mencionada capilla bizantina de 5,10 x 1,50 incluyendo su cripta, decorada en sus muros con hermosos mosaicos representando en la pared norte a la Virgen reina, dos arcángeles custodios y dos personajes de tamaño menor, posiblemente los donantes del mosaico.

En torno al anfiteatro se alzan los restos de los muros bizantinos de los s V y VI, que en su momento reemplazaron a los destruidos por el terremoto del año 348. Se conserva también una torre circular encarada hacia el puerto.

Playa en la costa Albanesa

Buscamos un bar para comer, y nos pedimos una ensalada griega y una pizza con cervezas, nos cuesta 15 €. Se nota que es muy turístico y los precios van en consonancia.

Durres posee a lo largo de su bahía unas playas muy concurridas sobre todo en el sur. No son demasiado bonitas, pero están abarrotadas en este día tan caluroso que estamos sufriendo.

Volvemos a Tirana a descansar un rato, pues tenemos casi una insolación. Cuando baja un poco el sol, volvemos al centro de la ciudad andando y nos juntamos con el resto de la población que está en la plaza central, mirando internet, comiendo mazorcas de maíz, o bebiendo alguna bebida fresquita.

A cenar vamos a la pizzería Golosa, donde nos comemos unas pizzas enormes con dos cervezas cada uno por 15 €.

Como ya es bastante tarde cogemos un taxi que nos lleva por 500 leks o su equivalente que son 4 €.

Hay que decir que en la mayoría de sitios de Albania se puede pagar indistintamente en Euros o en leks. El tipo de cambio suele ser bueno, con lo que no se necesitaría cambiar demasiado en leks.

Hemos hecho 110 km

Y nos vamos a Kosovo…

 

VERANO 2018

GALERIA DE FOTOS

 

DÍA 4 3-7-2018 MARTES

DURRES – ARAPAJ – CASTILLO DE PREZE – TIRANA

Llegamos a Durres a las 8 de la mañana, como nos habían dicho y los trámites aduaneros son dar el pasaporte a la policía que lo escanea y nos deja pasar sin bajar del coche. Un poco más adelante hay otro control, nos pregunta que de donde somos y poco más. Mira el interior y como llevamos una garrafa de agua, hace broma y nos pregunta si es raki. Nosotros le decimos que es agua y ya está.

Vamos al centro del pueblo a sacar moneda local y buscamos una cafetería para desayunar. La camarera, muy amable, habla un poco de español. Nos tomamos dos capuchinos y dos cruasanes de chocolate que nos cuesta 500 Lekes.

Durres ya lo visitamos el año anterior con lo que vamos hacia Arapaj, que está a unos 6 km al sureste de Durres, sobre la colina de San Miguel (Shën Mëhill). Fue excavada en 1983 una basílica paleocristiana (60 x 28m) de tres naves  y atrio datada entre los s V y VI. En el curso de estas labores se descubrieron diversos mosaicos. Al estar en origen fortificada, se supone que aquí se refugiaron los bizantinos tras el asedio normando del 1081. Nosotros los mosaicos no los vemos, porque están tapados con grava para que no se estropeen. En un cartel vemos las fotos, son bonitos.

De aquí vamos a ver el castillo de Prezë, del cual no queda mucho la verdad. Fue levantado en el s XIV y remodelado en el s XV. Perteneció a la familia feudal de los Topija. Posee cuatro torres en sus esquinas. La torre del reloj es de la primera mitad del s XIX. Se conserva el perímetro del castillo pero en el interior lo único que hay, es una mezquita de 2014 que ha pagado su restauración el gobierno turco.

Nos vamos a Tirana y hacemos el check in.Repetimos hotel en Tirana, porque es maravilloso, calidad precio es excepcional. Nos cuesta 30 € la doble con baño dentro y una terraza muy agradable. No puede estar más limpio y agradable.

Descansamos del sol abrasador que hay afuera y cuando baja un poco nos vamos a pasear por esta tranquila ciudad.

Llegamos a la plaza Skënderbeg, centro neurálgico, donde han instalado una pantalla gigantesca para ver los partidos del mundial de Rusia. Hay un montón de mesas y sillas rodeadas de chiringuitos donde venden bebidas frescas que se agradecen un montón. Subiendo por la calle Barrikadave junto a un colegio nos encontramos la casa del derviche Khorosani, una vivienda otomana tradicional pero no se puede entrar.

Un poco más adelante, al principio de la calle Dervish Hatixhe, hay una tekke dedicada a la dama Hatixhe, empleada en cuerpo y alma a cuidar a los enfermos de cólera durante la epidemia de finales del s XVIII. Hoy es un centro islámico místico y femenino. Se puede entrar y se ven unas cuantas tumbas, suponemos uno de ellos donde estará la dama y un jardín muy acogedor.

Volvemos a la plaza Skënderbeg y seguimos hacia el sur por el amplio bulevard Dëshmorët e Kombit, antes Stalin en el periodo comunista. Pasamos por varios ministerios y la Universidad de Tirana. Después del parque de la Juventud está la nueva catedral ortodoxa de la Resurrección de Cristo, en planta circular cubierta por amplia cúpula, inaugurada en 2012, pero no terminada pues están puestos los andamios en el interior para pintar todas las paredes.

Recorremos la peatonal Rruga Murat Toptani, el barrio turco, donde en su momento numerosos edificios eran propiedad de la familia Toptani, una de estas casas tiene la fachada decorada con frescos. Se pueden ver restos de la antigua fortaleza de Justiniano del s VI, cuyos fundamentos aparecieron en 2008.

Nos quedamos a cenar en un restaurante griego en esta calle donde nos comemos una ensalada griega, dos souvlakis e hapur me, que es un plato con patatas fritas, 3 hamburguesas de pollo, tomate, pepino y una especie de mayonesa con col muy rica y dos cervezas de medio litro. Nos cuesta 1350 lekes, unos 11 euros. Tenemos una pantalla para ver el partido de Inglaterra Colombia, que perderá Colombia en la tanda de penaltis.

A partir de las 9 de la noche se empieza a respirar un poco, hace un calor sofocante, menos mal que nuestro hotel tiene un aire acondicionado fantástico.

Hemos hecho 70 km

DÍA 5 4-7-2018 MIERCOLES

TIRANA – ELBASAN – PEQIN – CASTILLO DE BASHTONA –  DIVJAKA- PARQUE NACIONAL DE DIVJAKA – ARDENICË – VLORË

Desayunamos en nuestra habitación. El hotel ofrece por 4 € el desayuno con tortilla, zumos, tostadas, cafés etc.

Elbasan está  a 60 km al sur de Tirana, a ratos hay autopista y a ratos no. Está ubicada en el valle del río Shkumbin, en el centro del país. A lo largo de los tiempos, los habitantes de Elbasan se han dedicado a la producción de tabaco y bebidas alcohólicas. Los comunistas también fomentaron el desarrollo industrial en la ciudad. En 1974, con dinero chino, se concluyó la monumental Acería del Pueblo, ubicada en las afueras de la ciudad. Ha contaminado toda la comarca, pero dando trabajo a 8000 personas.

Los romanos la fundaron en el s  I d.c. junto a la Via Ignatia, que conducía de Durres a Constantinopla. Su nombre inicial Skampa procede del ilírico y vendría a significar roca. Fue atacada por los búlgaros y casi abandonada hasta que en 1466, los turcos rehabilitaron los muros y rebautizó la ciudad con el nombre de El Besan (la fortaleza), concediéndole un carácter militar.

Durante el dominio otomano fue un destacado centro artesanal donde funcionaban hasta 45 gremios y que en el s XVII tenía unos 2000 habitantes.

Aquí en 1909 surgió el primer magisterio albanes, adoptando la grafía latina para escribir el idioma local, antes se utilizaron el cirílico y el árabe. Sin embargo algunos líderes musulmanes locales no aceptarán el cambio.

Aparcamos en el centro y vamos a descubrir esta ciudad. El centro neurálgico es la rruga Qemal Stafa que correspondería al costado sur de la ciudad romana, donde se conservan restos de la fortaleza turca. Entramos al interior, muy cuidado, donde hay un hotel muy bonito.

Seguimos y entramos al interior por la puerta del Bazar, con dos esculturas de leones a los lados. Junto a ésta tenemos la mezquita del Rey, una de las más antiguas de Albania. Entramos los dos sin problemas. Data de 1492, durante la época comunista fue descuidado, pero ahora está impecable.

A su lado se alza la catedral ortodoxa de Santa María, cuya construcción data de 1691. Conserva un pulpito y un iconostasio original, representando animales simbólicos y guirnaldas floreadas.

El diacono nos quiere cobrar 2 € a cada uno por entrar aquí. Lo  tiene claro, le dejamos 100 lekes y gracias. Se hace el simpático al saber que somos de Barcelona, con el tema de la independencia pero no cuela.

Siguiendo la calle Qemal Stafa encontramos la torre  del reloj de 60 m de altura y el monumento a Konstantin Kristoforidhi.

Vamos a un supermercado a comprar agua, porque estamos deshidratados. La garrafa de 5 litros cuesta 100 Lekes. En  general los precios son como en España o más caros.

Nuestro próximo destino es Peqin de 6500 habitantes, situada junto al río Shkumbin. Denominada Klaudiana en la Antigüedad, su nombre deriva del turco. La mezquita levantada en 1822, con cúpula y minarete cilíndrico. Es muy bonita, aunque no entramos. Tiene un castillo pero en un estado deplorable.

El Castillo de Bashtova es del s XV y fue construido por los venecianos. Es de forma rectangular 60 x 90 m, sus muros alcanzan los 9 m de altura. Del interior no queda nada y del exterior han reconstruido algunas partes.

Para ir a nuestro siguiente destino que es el Parque nacional de Divjaka, se tiene que dar una vuelta impresionante, ya que hay un río en medio y no se puede atravesar.

Hace 10 días que han inaugurado el centro de visitantes. Está todo nuevecito, hace dos años un pelicano se rompió un ala y lo tienen allí para que si quieres le hagas fotos. En este parque está el gran lago de Karavasta de 10 km de largo. Es muy visitado por su abundancia de aves como el curioso pelicano dálmata, el ánade o los cormoranes pigmeos, y por su amplia zona de pinos marítimos. La localidad de Divjaka posee  una amplia playa de arena de 12 km de largo festoneada de dunas. Nos acercamos a verla y vemos unos cuantos coches conducidos por niños, que se lo pasan genial y donde no hay peligro de accidentes.

Hay una torre de observación de aves, construida en madera y muy alta. La hora no es la mejor ya que con tanta calor los pájaros se ponen a la sombra que es lo que tendríamos que hacer todos.

Después de un rato nos vamos a Ardenicë, donde nos cuesta un rato encontrar el monasterio ortodoxo de la Natividad de la Virgen. Está bastante escondido y no ayuda que las indicaciones sean inexistentes. El conjunto seria fundado entre los s XIII y XIV, durante el periodo del despotado de Epiro. Hubo destrucciones a finales del s XVII, atribuidas a un incendio o un terremoto, y por ello todo el conjunto no fue concluido hasta la segunda mitad del s XVIII. El blanco campanario fue a su vez reconstruido en 1925.

La iglesia dedicada a la Natividad, levantada en 1743, es de planta basilical con pórtico lateral. Conserva un iconostasio esculpido de esa misma época y diversos frescos pintados por los hermanos Zografi. Representan la pasión de Cristo y a los siete santos que convirtieron a los eslavos al cristianismo.

Durante los siglos XVIII y XIX, el monasterio constituyó un destacado centro de cultura griega ortodoxa en los Balcanes, guardando numerosas obras escritas y dedicándose sus monjes a la enseñanza. Un incendio de 1932 acabó con casi todos los manuscritos de la biblioteca.

Los comunistas querían destruirlo, pero se salvó porque aquí se caso el gran héroe albanes Skënderbeg con Donika Arianiti y coronado aquí.

Entre 1988 y 1992 fue un centro hostelero hasta su devolución a la iglesia autocefala ortodoxa de Albania.

El conjunto ocupa unos 2500 m cuadrados, incluyendo una capilla dedicada a la Santa Trinidad de origen muy antiguo, que no se puede visitar, celdas para los monjes, molino de aceite, panadería, establos y portería. Está rodeado de un recinto murado triangular en el que se ubican estas dependencias.

La entrada cuesta 100 lekes por persona y no se pueden hacer fotos en el interior, pero cuando el vigilante va a recibir a unos turistas aprovechamos para hacer alguna.

De aquí ya vamos sin parar a Vlorë, donde tenemos el alojamiento que se llama Hotel Orion. No es un hotel, es una casa particular que alquila habitaciones, eso sí muy seguro pues podemos poner el coche dentro del patio y no está muy lejos del centro de la ciudad. Nos cuesta 2500 lekes o 20 €.

Vlorë tiene unos 130.000 habitantes, a 80 km de la ciudad de Otranto, con la que está conectada por ferrys. Se ubica en la bahía homónima, puerta de la denominada Riviera albanesa que sigue a la frontera griega y se encuentra bañada por el mar Jónico.

La calle principal del lugar es la Sadik Zotaj, perpendicular al puerto, y donde se encuentran los principales puntos de interés. Nos encontramos la mezquita de Murad de 1542, diseñada por el arquitecto Mimar Sinan, gran artista otomano de origen albanes, que levantó entre otras, la gran mezquita de Solimán en Estambul.

Cerca está el monumento en bronce dedicado a la proclamación de la independencia albanesa de 1912. Fue realizado en 1972, siguiendo las pautas del realismo socialista por el artista albanés Dhrami. En la misma plaza, la tumba de Ismaïl Qemali y restos de viejos muros el s XVI, junto a los que se han descubierto muestras de viviendas de época romana.

También está el Museo Histórico, que ocupa el antiguo ayuntamiento. Frente a él, el Museo Etnográfico.

Hay mucho ambiente playero y vemos algunos turistas italianos que al estar tan bien comunicado con Otranto, vienen a disfrutar de playas muy bonitas y precios muy baratos para lo que se paga en Italia.

Vamos a cenar al centro de Vlorë en una pizzería donde nos comemos dos pizzas enormes y 3 cervezas por 1200 Lekes.

Hemos hecho 242 km.

DÍA 6 5-7-2018 JUEVES

VLORË – CASTILLO DE KANINA – RUINAS DE ORIKUM – HIMARE – BAHIA DE PALERMO – BORSH –NIVICE – SARANDE – BUTRIM – MESOPOTAMI – SYRI I KALTËR  – GJIROKASTËR

Hemos dormido muy bien en nuestra habitación, pero hay que seguir camino. Vamos hacia la playa de Vlorë, la cual está muy limpia y hay mucha gente disfrutando del baño.

La primera parada está a unos 6 km de aquí, es el castillo de Kanina, posición iliria situada sobre una colina a 380 m sobre el mar, ampliada y remodelada por el emperador Justiniano en el s VI. Posteriormente serviría a venecianos y turcos. El asentamiento, en el que destacan restos de murallas, ocupa 3,6 Ha y se tienen magnificas vistas de la bahía.

Volvemos sobre nuestros pasos y nos encaminamos hasta las Ruinas de Orikum. Primero llegamos a Orikumi, en el arranque de la península de Karaburuni, donde se abre el lago de Orikumi o de Pasha Liman. Incendiada por los alemanes en 1944, fue reconstruida posteriormente y se convirtió en base militar de submarinos en tiempos de Hoxha. Hubo militares soviéticos hasta 1961, momento en que los dirigentes comunistas albaneses rompieron con la URSS. Se conservan muchos búnkeres, en algunos tramos cada dos metros hay un bunker.

Encontrar las ruinas de Orikum no es tarea fácil. Al final un policía nos orienta y llegamos a una puerta con un soldado armado con metralleta. Me dice que tengo que pagar la entrada a un señor que se me acerca y nos piden los pasaportes que se quedan hasta que volvamos de la visita. La entrada son 200 lekes por persona. Comunican por emisora a un señor que nos encontraremos más  adelante la nacionalidad y el coche que llevamos.

A 2 km de la entrada giramos a la izquierda y aquí ya está la entrada a las ruinas. A lado y lado hay muchos búnkeres, algunos desmontados y dejados en la playa.

Esta colonia fue fundada en el s VI a.C. por los eubeos, luego fue utilizado por los romanos en sus luchas contra los ilirios. También fue base de Pompeyo y de Julio Cesar durante el conflicto civil que ambos mantuvieron.

Queda muy poco, pero tiene paneles explicativos, está todo muy cuidado y muy pocos turistas, de hecho estamos solos completamente.

De la época romana son los restos de una fuente, que anteriormente  a 2014 se pensaba que era un teatro. Una nueva expedición suiza-albanesa ha demostrado que le faltan partes necesarias para ser un teatro.

En la península de Karaburuni hay buenas playas  y en el mar cuevas, como la del pirata Haxhi Aliu, un musulmán de Ulcinj en Montenegro, que vivió en el s XVII, que puede visitarse.

Fue en esta zona donde en época comunista tenían sus villas los altos cargos del partido, incluso Enver Hoxha tenía una que fue quemada en 1997.

Pasamos por Himaré y el paso de Llogaraja en los montes Çika. Está considerado parque nacional, con una superficie de 1000 Ha, y su zona más elevada alcanza los 1027 m. abundan los bosques de coníferas, sobre todo pinos. La cueva Lepenica a 2 km de la localidad homónima, resulta asimismo de interés por las pinturas rupestres datadas hacia el tercer milenio antes de Cristo. Se trata de figuras antropomórficas y geométricas realizadas en tonalidades marrones. La carretera se las trae, pero las vistas son espectaculares.

Llegamos a Porto Palermo, en un promontorio en la zona meridional de la bahía se encuentra el castillo de Alí Pachá Tepelena. Se construyó sobre un antiguo monasterio descrito por el viajero británico Leake. Tiene forma triangular y fue usado por los italianos cuando ocuparon el país en 1939.

En la bahía los soviéticos construyeron en los años cincuenta una base de submarinos abriendo un túnel de un km todavía visible que atraviesa la colina.

La entrada cuesta 100 lekes por persona, y nos sorprende gratamente porque el interior está perfectamente conservado, y el exterior también. En las mazmorras todavía quedan argollas para sujetar a los presos.

Pasamos por Borsh, histórica población famosa por los manantiales que descienden de la montaña. Su todavía visible fortaleza de Sopoti, situada sobre una colina y donde hasta comienzos del s XX se ubicó la población.

Pasamos por Sarandé, muy cerca de la frontera griega y típica población veraniega con muchos hoteles y ambiente playero.

A 19 km  al sur de Sarandé nos encontramos el Parque Nacional de Butrint, Patrimonio de la Humanidad desde 1992. Su entorno paisajístico es asimismo parque nacional declarado así en el año 2000.

La entrada cuesta 700 lekes por persona, una barbaridad para lo que hemos pagado hasta ahora en Albania. Está todo muy bien indicado, hay folletos en muchos idiomas, entre ellos el español y paneles con representaciones de cómo estaba en la época antigua.

La historia de Butrinto, ciudad puerto antiguo es un fragmento de la historia del mundo Mediterráneo. La ciudad antigua hoy constituye el destino turístico más visitado del país.

La mayoría de los monumentos visitados en la ciudad antigua fueron descubiertos por la Misión italiana, dirigido por Ugolini, el cual trabajó casi 10 años de 1928 a 1939.

Ofrece un viaje impresionante a lo largo de las etapas de la historia, cuyos orígenes se remontan al s VIII a.C., preserva un testimonio único de cultura helenística, romana, bizantina, veneciana y otomana.

De acuerdo a la mitología clásica, la ciudad antigua conocida como Buthrotum, fue fundada por los exiliados que abandonaron Troya después de la caída de la ciudad. En Eneide, un poema épico, el poeta Virgilio, cuenta de Enea, del cual ha visitado Butrinto en su camino a Italia.

Los datos de excavaciones arqueológicas durante muchos años muestran que alrededor del s IV a.c., el antiguo asentamiento fue rodeado de murallas defensivas y la ciudad gradualmente fue transformada en lugar de culto. Un santuario dedicado a Asclepio, dios de la medicina, fue construido en el pendiente sur de la colina de Acrópolis. Una inscripción del s IV a.c., grabado en uno de los asientos del teatro, demuestra que su construcción fue posible, gracias a las donaciones de los fieles al santuario.

En 228 a.C. cayó bajo el dominio romano y en el s I a.c. se unió a la provincia romana de Macedonia. Fundado por Julio Cesar, durante el reinado de Augusto tuvo su apogeo. La ciudad fue rodeada de nuevo de muros defensivos y se construyeron templos, foro, el teatro, fuentes, baños termales, villas, un acueducto y un puente.

En el s V llega a ser residencia episcopal, de ese tiempo la ciudad guarda testimonios impresionantes del arte y de la arquitectura paleocristiana, como el Baptisterio, la Basílica Grande. En otras partes de la ciudad se han encontrado otras 8 iglesias, la más importante se encuentra en el área de Vrina en el otro lado de Vivari.

Por aquí pasaron después ajunos, venecianos y otomanos. A principios del s XIX, era un pequeño pueblo de pescadores. En la salida del canal de Vivari, alrededor de 1807, Ali Pacha Tepelena, construyó su fortaleza para protegerse de los ataques franceses que llegaban de Corfú.

La ciudad antigua fue declarada en 1992 Patrimonio de la Humanidad, hoy se encuentra dentro del Parque Nacional de Butrinto. Disfruta del estatus de zona húmeda de importancia internacional “sitio Ramsar”. El área es considerada muy variada en términos de flora y fauna que reside allí. Se cuentan 800 especies vegetales, 16 de los cuales, considerados en peligro de extinción y 12 como especies raras. Se han identificado hasta 246 especies de pájaros, 105 especies de peces y 39 especies de mamíferos.

En 2005 se abrió el museo de la Ciudad Antigua en el castillo de la Acrópolis, que representa una visión general cronológica de la historia de Butrinto comenzando en la Edad de Bronce hasta la Edad Media.

La visita permite ver una quinta parte del total, ya que el resto no se ha desenterrado aún. El acceso se realiza por el suroeste de la península, donde se alza una torre veneciana de los s XV-XVI, que en su interior configura una sala única de 6 x 6 m.

Los muros ciclópeos más antiguos datan del s IV a.C., y pueden verse cerca de la basílica, al este del lugar. Incluían seis puertas de acceso. Una de ellas es la del León, al norte, llamada así por el relieve de un león devorando a un toro. Muy pequeña, fue levantada hacia el s IV a.C. aunque el relieve puede ser anterior. Al este tenemos la puerta del Lago, también de época helenística.

En el centro de la península encontramos los edificios helenísticos más representativos. Así el teatro del s III a.C., con capacidad para unos 2500 espectadores. En él fue descubierta la escultura de una deidad. Próximo están los restos del templo de Esculapio, dios de la medicina, era de planta rectangular y estaba cubierto de bóveda. En este espacio surgirá posteriormente el foro romano. Algo más al este, la zona del ágora helenística, y junto a ella, los restos de las termas romanas, con su hipocastum y decoración de mosaicos.

Al sur cerca del lago, los restos de una mansión romana y conocida como el Palacio de Triclinio.

Hacia el este, las ruinas de un gimnasio pagano convertido en iglesia. Y próximos, los restos del baptisterio paleocristiano, levantado en los s  V-VI sobre un baño romano. Es de forma circular, con una pila bautismal en el centro y restos de mosaicos a su alrededor, 64 medallones con figuras de animales. El conjunto simbólico de animales terrestres, la tierra, pájaros el aire y peces el agua, viene a representar los distintos aspectos de la salvación del hombre a través de la doctrina de Cristo. Solamente se pueden ver en 4 ocasiones al año, ya que si quedasen al descubierto, el agua los podría estropear.

Junto a él, un ninfeo o fuente dedicada a los dioses del s II d.C. patrocinada por una dama romana llamada Junia Rufina.

Poco más al norte, la gran Basílica, de origen romano aunque remodelada en la segunda mitad del s VI y posteriormente. Tuvo tres naves, con planta rectangular, ábside semicircular y una altura en la nave central de 7 m. A destacar sus mosaicos polícromos. En una esquina se pueden ver, porque todo lo demás está cubierto para que no se estropeen.

La acropolis incluye la fortaleza veneciana levantada entre los s XIV y XVI, pero reconstruida en los años treinta por la misión italiana.

Al sur de Butrint, al otro lado del canal, hay una fortaleza triangular veneciana del s XV, cuyos lados miden entre 40 y 50 m. A la salida del canal hay otro castillo rectangular 30 x 22 m. levantado por Ali Pachá hacia 1807, para controlar el canal de Corfú.

Antes de llegar a Gjirokaster paramos en el manantial conocido como el Ojo Azul, en el paso del valle del río Drinos. Se trata de una fuente subterránea que emerge al exterior formando una suerte de pequeño lago de aguas cristalinas, frecuentada en su tiempo por las autoridades comunistas, que en  la zona se dedicaban a cazar y pescar. Posee la categoría de parque nacional. La entrada son 100 Lekes por persona. Es una zona muy agradable, ya que hace mucho sol pero hay mucha vegetación y lo atempera.

Ya sin parar llegamos a Gjirocaster, donde nos alojamos en la Guesthouse Salaria por 20 € con desayuno. Es una casa típica de la región. Para llegar es complicado porque las calles son muy estrechas y cuesta llegar. No obstante llegamos con el Maps-me que es una maravilla.

Nos recibe el propietario, muy joven y atento, que nos acompaña a la habitación. Está muy bien decorada y todo muy limpio. Tenemos una terraza para nosotros solos con vistas a la fortaleza de Ali Pasha.

Tomada posesión de la habitación nos vamos a descubrir Gjirokastra. Es Patrimonio de la Humanidad y lo merece. Hace muchos siglos que está habitada, pero a finales del s XIX se caracterizó por ser un núcleo de resistencia antiotomana, y aquí se reunió en 1880 la Asamblea de Giroskäster, reunión de líderes locales que solicitaron al Gobierno otomano la creación de un estado autónomo albanés bajo soberanía de la Sublime Puerta. También se abrió en 1908 la escuela Liria, donde se utilizaba el albanés como lengua de enseñanza.

Aquí nació Çerçiz Topulli, un publicista y patriota albanés que se sublevó contra los turcos en 1907 y murió asesinado por los montenegrinos en 1915. Hay un monumento en el centro de la localidad que recuerda sus proezas.

En 1908 nació Enver Hoxha en esta localidad, un monstruo que esclavizó a su pueblo bajo la forma comunista más depurada y avalada por el uso, el estalinismo-maoísmo. Hijo  de un ricachón albanés, tuvo una educación de lujo, que contrastaba con la vida de miseria de principios del s XX. Al finalizar el bachillerato lo mandaron a Montpellier para que completara su educación como profesor de lengua. Curiosamente los más siniestros comunistas se formaron en Francia como Pol Pot, Ho Chi Min y Zhu Enlai.

De vuelta a Albania se dedica en cuerpo y alma a la causa revolucionaria y antifascista. Fue profesor en el liceo francés de Korçë. En 1939 los italianos invaden el país, al no querer ingresar en el partido fascista local lo despiden de su trabajo.

Escala puestos de responsabilidad en el partido y lucha contra los nazis, consiguiendo el control total del país en noviembre de 1944.

Tras una breve guerra civil, se implantó el comunismo y empezó a nacionalizar los medios de producción. Stalin lo apoya incondicionalmente pues lo ve como un alumno aventajado.

Rompe con todos los países, apoya un centralismo cada vez más cerrado y aislado del exterior. En 1978 permanece sola frente al resto del mundo, con sus fronteras más cerradas que nunca.

Según el partido, Albania está amenazada por potencias extranjeras que la quieren conquistar, para liquidar el último paraíso comunista, el último eden de los trabajadores, que, aunque padecen hambre y todo tipo de privaciones y violencias, son inmensamente felices, ya que los no felices son objeto de represalias. Hizo construir cientos de miles de búnkeres, 700.000 según los últimos cálculos, para prevenir una invasión extranjera. Era necesaria una gran cohesión interior y acabar con cualquier disidencia, fuera la que fuera, prohibición de cualquier religión, miles de templos son reconvertidos en edificios públicos, como almacenes, escuelas, establos, prohibición absoluta de salir del país, prohibición de matrimonios con extranjeros, prohibición de lecturas de libros de autores extranjeros, prohibición de salir del pueblo de origen sin permiso, prohibición de hablar por teléfono. El que vulneraba alguna prohibición lo mandaban a campos de concentración. Incluso, obligaron a algunos albaneses a cambiarse de apellido por no considerarlo suficientemente albanés.

Hoxha unió el tradicional odio comunista con la vieja tradición del Kanun, el ancestral código de honor que todavía perviven en las amplias áreas rurales, y que ordena toda la vida de un individuo adscrito a la cultura tribal, incluso el derecho a la venganza y al vertido de sangre por ofensas al honor. En 1985 se murió y entonces se descubrió que el país estaba sumido en la miseria, tanto físicas como espirituales. Un país en que la gente vivía en el s XVIII, aunque alfabetizada y con unas mínimas infraestructuras de servicios públicos.

La casa de Hoxha ahora se ha convertido en el Museo Etnológico, aunque antes fue el museo antifascista dedicado a la Liberación Nacional.

Conserva mucha arquitectura típica otomana decimonónica, perteneciente a los comerciantes musulmanes. Unas 400 viviendas, la mitad de las cuales son casas torre llamadas kule, protegidas en su momento por el gobierno comunista.

Sus interiores suelen estar pintados con motivos florales. Una de las más interesantes es la casa Zekate, en el barrio de Palorto, al noroeste de la localidad. Otras a destacar son la casa Angonates o la casa Babameto junto a la mezquita del bazar.

El centro de la urbe es la plaza Çerçik Topulli, dominada por el Ayuntamiento y la estatua de dicho personaje de 1934.

Tras el ayuntamiento se encuentra la entrada a una serie de túneles excavados durante los años sesenta, destinados a servir de puesto militar en caso de guerra. Incluían sala de conferencias y habitaciones para el gobierno.

En esta plaza se inicia en dirección este, el lugar en su tiempo ocupado por un conjunto de siete fuentes construidas por los otomanos en el s XVII, llegando hasta los restos de la pequeña mezquita de Hadji Murat destruida en época comunista y el hamman o baño turco, recientemente reformado.

El viejo bazar del s XVII, reconstruido en el XIX tras un incendio, que se encuentra rodeado de casas tradicionales, sufrió de nuevo el afán pirómano durante la revuelta de 1997. En este año murieron más de 2000 personas por el derrumbe de una estafa piramidal donde mucha gente perdió su dinero. En la actualidad hay un destacado centro artesanal.

La mezquita del Bazar está cerrada porque la están restaurando, pero hay una foto y se ve bonita. Tiene un pórtico formado por cuatro arcos de medio punto, la cúpula que cubre la sala de oración y el minarete de base octogonal, el resto en planta circular. Incluye una escuela islámica de 1727 que en su tiempo fue usada por la secta bektashí hasta su cierre por los comunistas.

La casa de Ismail Kadaré se derrumbó pero en 2005  gracias a la ayuda de la Unesco fue reconstruida y se dedica a exposiciones y actividades culturales. Ahora hasta finales de septiembre hay una exposición de fotos de personas de la ciudad y rincones encantadores.

Ismail Kadaré nació en 1936, estudió en Tirana y luego concluyó estudios en Moscú. Volvió en 1960 y se dedicó al cultivo de la literatura y a la política pro comunista, fue diputado al parlamento de 1970 a 1982. Fue uno de los pocos albaneses que podía salir del paraíso comunista y volvía. Es el más prestigioso intelectual en activo que hay en Albania, galardonado en muchos certámenes internacionales y cuya obra ha sido traducida a más de 30 lenguas.

Hay que ir bien calzado por esta localidad, ya que la calzada son piedras puestas de cualquier manera y hay muchas pendientes y desniveles.

Nos gusta mucho esta ciudad, pero al ir a un cajero a sacar algo de dinero, pero no mucho ya que al día siguiente ya nos vamos a Grecia, nos quieren cobrar de comisión 7 €!!!!!. Como el hotel lo podemos pagar con €, nos vamos a cenar a nuestra terracita del hotel a la fresca ya que tenemos provisiones.

Hemos hecho 231 km

DÍA 7 6-7-2018 VIERNES

GJIROKASTER – LIBOHOVE – KAKAVIJE (FRONTERA CON GRECIA) – ZAGOROHORIA : ARISTI Y MEGALO PAPINGO Y MIKRO PAPINGO – KASTORIA

Hoy tenemos el desayuno incluido, nos preguntan qué queremos y decimos tortilla, tostadas, mantequilla y mermelada con café y leche. Se desviven porque estemos a gusto. Cuando nos vamos nos pide que demos buenas referencias de su casa. Es normal que esté interesado, la mayoría de casas del pueblo ofrecen habitaciones y el precio es unánime en la mayoría, son 20 €.

Nos hemos encontrado muy cómodos en esta casa, además tienen un gato y un cachorro de perro que me lo hubiese llevado, un cielo de animal.

Gjirocaster está solo a 36 km de la frontera griega y tiene unos 20.000 habitantes. Domina el valle del río Drinos, considerada ciudad-museo desde 1961 por el régimen comunista, en 2005 fue declarada Patrimonio de la humanidad. Es sede universitaria y centro de industrias alimentarias, del cuero, la construcción y textiles.

Hoy vamos a subir a la fortaleza, pero subimos andando ya que el acceso es complicado para llegar en coche. La entrada son 200 lekes por persona, pero si quieres visitar el museo tienes que pagar otros 200 lekes.

El lugar fue ocupado ya en tiempos anteriores a Cristo, aunque fueron los turcos quienes le confirieron su aspecto actual. En especial destacaron las iniciativas de Ali Pacha Tepelena, que ordenó su ampliación,  y la del rey Zogu I en los años veinte, que dispuso su uso como prisión. Es de forma alargada y consta de cinco torres más la torre del reloj, iglesia, fuentes, establos, la galería de los cañones y el castillo.

Fue usada como cárcel tanto por Zogu como por las fascistas italianos, los nazis y los comunistas hasta 1968, cuando se convirtió en museo de la lucha partisana. Hoy se denomina Museo de Armas e incluye piezas capturadas a los alemanes y los restos de un avión de reconocimiento estadounidense, que tuvo que aterrizar en el aeropuerto de Tirana.

Hay dos versiones, la albanesa dice que los pilotos albaneses lo acosaron y le hicieron aterrizar forzosamente. Los americanos dicen que iba hacia Nápoles, pero que había mucha niebla y tuvo que aterrizar. Hay fotos de los periódicos de los dos países para demostrarlo.

Junto a la puerta de acceso a la ciudadela, la tumba de dos miembros de la secta musulmana de los bektashíes, los hermanos Baba Sultan y Baba Kapllan, que habitaron la localidad en los siglos XVI y XVII. Próximos a ella, los restos del acueducto levantado por Tepelena.

Dentro de dos años se celebrará el festival folclórico nacional en esta ciudadela, ya que se hace cada cuatro años.

Ali Pasha hizo construir un acueducto de 12 km para traer agua desde el Monte Sopot a la cisterna en el castillo. En aquel tiempo, este acueducto era una de las obras más importantes y con adelantos de ingeniería mayores de la región. Por desgracia quedan muy pocos vestigios porque el rey Zog, amplió la cárcel y utilizó las piedras para construirla.

Algunas de las casas que se pueden visitar, han sido devueltas a sus legítimos propietarios cuando se acabó la dictadura comunista. Han aprovechado para restaurarlas y devolverles su esplendor.

Paseamos un rato, pero el  calor hace que sigamos camino. Gastamos los últimos lekes que nos quedan en gasolina, ya que el precio es similar en Grecia.

Nos acercamos a Libohovë, tiene unos 2000 habitantes y su época de prosperidad comenzó en el s XVII bajo el dominio otomano. Fue dominio feudal de la familia Libohova, al servicio de los turcos. La hermosa plaza principal se encuentra rodeada de plátanos, algunos con 500 años de antigüedad y alturas de entre 25 y 30 m.

Tiene algunas casas decimonónicas y una gran fortaleza de forma rectangular, construida entre 1796 y 1798 por Alí Pachá en honor a su hermana Shanisha, casada con un miembro de la familia Libohova. El exterior se mantiene bastante bien, pero en el interior no queda nada, además tienes que entrar en el patio de una casa particular para acceder, pero ellos te dan permiso muy amablemente.

De aquí ya vamos hacia Grecia, el paso de fronteras es rápido, escanean el pasaporte y ya está.Miran un poco por encima el coche y ningún problema.

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