Albania

Verano del 2017

TIRANA, BERAT, APOLLONIA, CASTILLO DE KRUJA, DURRES

GALERÍA DE FOTOS

Introducción

¿Quién no ha oído hablar de uno de los países más herméticos del Mundo? País comunista pero que iba por su cuenta, sometido por la dictadura de 40 años de Hoxha, que estaba en el Pacto de Varsovia, pero que ahora es un delicioso país de gente amable, muy seguro para viajar y también muy barato. Nos ofrece castillos, museos, playas y buena gastronomía

Fecha del viaje

Julio del 2017

Moneda

El lek es la moneda de Albania. Se divide en 100 moneda fraccionaria de nombre impronunciable qindarkë . En julio del 2017 su conversión era de 1€=132,4 pero mejor comprobar su conversión actual en este conversor 

Nivel de vida

Muy barato, tanto la comida como los hoteles. Una cena para dos en un buen sitio puede costar unos 6 €, en cambio la gasolina es más cara que en los países vecinos

Visado

Como todos los países de la zona, no se necesita nada más que el pasaporte para entrar. Si se va en coche, si pedirán para entrar la carta verde para comprobar que tienes seguro.

Salud

No creo que sea recomendable bajar la guardia ya que es un país que se desarrolla rápido, pero aun tiene muchas cosas que mejorar. No bebimos agua del grifo directamente y todo el país está muy sucio. Seguro que en breve dedicarán tiempo y dinero a limpiar.

Seguridad

A pesar de la evidente pobreza en ningún momento nos dio la impresión de correr ningún peligro. En la capital Tirana nos alojábamos lejos del centro y al volver muy de noche cogimos un taxi, pero más por comodidad que por creer que podíamos tener algún mal tropiezo.

Transporte

Los taxis en Tirana tienen un precio de unos 3 € para todos los trayectos, aunque mejor pactar el precio.

Como hicimos el país en nuestro propio vehículo no podemos suministrar información sobre el funcionamiento del transporte público pero si informar que está en top five de las peores carreteras que hemos visto. Los albaneses son los peores conductores que hemos visto nunca. Casi todo el mundo tiene Mercedes y van rápidos, adelantan por donde quieren y nadie respeta las normas.

Electricidad

De dos patillas redondas igual que en casi toda Europa

Diferencia horaria

Ninguna

Guía de viaje

Albania de Laertes

ITINERARIO

Día 1:  MAVROVO – KICHEVO – STRUGA –    BERAT (ALBANIA)
Día 2:  BERAT –  APOLLONIA – PETRELÉ – TIRANA
Día 3: TIRANA – KRUJA – DURRËS – TIRANA
 

Diario de viaje

y venimos de Macedonia…

DIA 19         20-7-2017 JUEVES

MAVROVO – KICHEVO – STRUGA –    BERAT (ALBANIA)

Hoy tenemos el desayuno incluido, la chica del hotel es muy simpática y se desvive por atendernos. Somos los únicos clientes del hotel, se hace un poco raro, pero es lo que hay.

Nos ofrece café, eso sí turco, embutidos, ensalada de pepino, tomate y aceitunas, mermeladas, miel y mantequilla. Constantemente nos dice si queremos algo más, pero nosotros con esto, tenemos de sobra.

Pagamos el hotel y salimos ya a la carretera. Hoy vamos a entrar en Albania y el GPS nos mandaba por la misma ruta que hicimos ayer, pero nosotros preferimos hacer otra ruta y ver otras zonas de Macedonia. Primero dirección Kichevo y nos damos cuenta que es zona musulmana con muchas mezquitas y curiosamente muchas banderas de Albania. Está en obras esta carretera y vamos bastante lentos.

Damos una vuelta por Kichevo, porque vemos un cartel que hay una fortaleza a 1 km de la nacional. Damos unas vueltas, pero no la encontramos.

Llegamos a Struga y llenamos el depósito de gasoil, pues la gasolina en Albania es mucho más cara. Nos ha sorprendido gratamente el precio tan económico del gasoil en Macedonia y otra cosa es que el precio es el mismo en cualquier sitio donde pusieses, 47 dinares el litro, al cambio 77 céntimos de €.

Desde Struga quedan muy pocos km hasta la frontera. La salida de Macedonia es más o menos rápida, pero la entrada a Albania es muy lenta, controlan mucho todo. La funcionaria de inmigración es muy simpática, nos pide los papeles del coche y la carta verde, pero muy rápidamente pasamos el control.

Al entrar en Albania, vemos una gran diferencia con Macedonia, todo es bastante pobre, no nos extraña que huyan de aquí a buscar mejores  condiciones de vida. Paramos en una población para sacar dinero y sin problemas.

Necesitamos un mapa ya que no tenemos ninguno y siempre queremos tener un mapa, aunque tengamos tablet con los mapas, nunca está de más uno de papel para hacerse una idea global del país.

Ya habíamos leído de la querencia de los albaneses por los mercedes, pero es alucinante, el 95% de los coches que vemos son de esta marca alemana. De todos los modelos, antigüedad y cilindrada. Sospechamos que muchos deben ser robados, porque hay mafias dedicadas en exclusiva a robar coches de alta gama en Europa y traerlos aquí.

En la carretera vemos muchos vendedores de sandias, melones o mazorcas de maíz asadas. En una raya continua adelantamos a un camión y al momento nos para la policía. Tiene razón el policía, nos lo explica haciendo un dibujo, pero nos pregunta que de dónde venimos y adónde vamos y nos deja pasar, nos dice que vayamos piano, piano. Un encanto de persona, tenía una cara muy simpática.

A 60 km de Berat cogemos una autopista que no tiene nada que envidiar a nuestras autovías.

Nuestra primera parada Albanesa será Berat. Es capital del distrito y es considerada como ciudad museo declarada en 2008 Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, que en época comunista era conocida como la ciudad de las mil ventanas. Su palacio de la cultura, edificio levantado en esa misma época, está dedicado a Margarita Tutulani, joven luchadora antifascista capturada junto a su hermano el periodista comunista Kristaq y asesinada por los nazis.

Ya hacia el s IV a.c. hubo una fortaleza iliria de la tribu de los desaretes, que llegó a ser dominada por los macedonios. Se dice que en esta ciudad nació Tolomeo Lagos, hijo ilegitimo de Filipo II de Macedonia.

La ciudad tiene tres barrios tradicionales, el Mangalem que es el barrio musulmán, dispuesto en la ladera de la colina, bajo la ciudadela, el Kalajë o barrio de la ciudadela y Gorica, en su ribera izquierda dominado por un castillo.

Hay muchas mezquitas, iglesias, museo etnográfico, o  la ciudadela que es el recinto más destacado de la urbe desde el punto de vista histórico cultural. Su origen hay que buscarlo en la fortaleza iliria. Se alza sobre una colina, a 187 m de altura, cayendo en precipicio en dirección al rio.

Es de planta asimétrica, siguiendo el trazo más o menos triangular de la colina, y posee 24 torres. En su interior, donde en la Edad Media hubo hasta 32 iglesias, descubrimos lo más granado de la urbe.

El hotel de Berat es Guesthouse Niko, nos cuesta la doble con baño y desayuno 20 €. Está muy bien porque tiene un jardín cerrado con valla donde el coche está muy seguro.

Descansamos un poco del trayecto y del sol que hace y cuando baja un poco el calor vamos a visitar esta bonita ciudad.

Cruzamos el río por el puente Gorica, levantado en piedra en 1777 sobre otro anterior debido a Ahmet Kurd Pachá gobernador local. Fue reconstruido entre 1920 y 1930, encontrándose en el muro del primer arco una cabeza femenina en madera. De hecho, una leyenda afirmaba que, para calmar a un genio gruñon que se oponía a la construcción del puente, se tuvo que realizar un sacrificio emparedando viva a una mujer. Consta de siete arcadas y mide 127 m de largo.

Hoy empiezan unas jornadas interculturales hasta el 22 y hay muchas actividades diferentes durante todo el día. Por casualidad llegamos a un tekke de los Halveti o de Abbas Alí, levantada en 1790, lugar de reunión de la secta islámica sufí de la orden de los halveti. El techo de su sala  de oración posee una interesante decoración. Las poesías que aparecen en la balconada fueron dedicadas a Ahmet Kurd Pachá, fundador de la institución. Los tekke eran centros de propaganda del islamismo más místico, donde los predicadores venidos de oriente mantenían viva la fe de los musulmanes.

Hay un concierto dentro de las jornadas interculturales de música sufí de Enris Qinami, un albanés que ha ido a estudiar a Paris composición y pedagogía. Estamos un ratito y nos sorprende lo profundo que es este canto.

Nos vamos a cenar al centro de la zona peatonal, una ensalada, pollo y tres jarras de cerveza que entran muy bien, nos cuesta todo 6,5 €.

A las 10 de la noche hay un concierto de mujeres de Bucarest, que pasan por delante nuestro con sus vestidos de gala y sus instrumentos. Nos quedamos a unas cuantas canciones y luego ya nos vamos a descansar a la Guest house.

Hemos hecho 285 km

DIA 20       21-7-2017 VIERNES

BERAT –  APOLLONIA – PETRELÉ – TIRANA

Hoy tenemos desayuno incluido  y es espectacular, nos hace una tortilla francesa a cada uno, zumo natural de melocotón, embutidos, ensalada de tomate y pepino, mermelada, mantequilla y cafés. No nos lo acabamos todo, pero algún gato durante el día comerá embutido.

Este es el alojamiento del viaje, mejor calidad precio que hemos disfrutado. Son muy amables los dueños de la casa, la habitación era enorme, con aire acondicionado que es básico en estos días de calor.

Vamos a la ciudadela que la entrada cuesta 100 lek por persona. Es curiosa pues dentro hay mucha gente viviendo todavía en las casas que permanecen de pie. En su época gloriosa tenía 20 iglesias, pero ahora quedan “solo” 12. Hay mucho chiringuito con souvenirs varios, pero hay muy poco turismo para tanto vendedor. Hay que ir bien calzado pues el pavimento son unas piedras muy bonitas  pero muy resbaladizas.

Salimos de esta bonita ciudad y nuestro próximo destino es Apollonia, unas ruinas griegas cerca de Fier. Tardamos casi 2 horas, pues las carreteras no son malas, son peores, además a esto le tenemos que añadir lo mal que conducen los albaneses.

Hace una calor espantosa, y eso, igual hace que no estemos receptivos a estas ruinas, pero realmente quedan muy pocos vestigios en pie. No obstante, se han preocupado de poner paneles en todos sitios donde en inglés, francés y albanes explican todo muy bien. La entrada cuesta 400 lek, un poco más de 3 €.

Fue fundada por los griegos en 588 a.c., primeramente como puerto. Aristóteles habló de ella por su falta absoluta de democracia.  La agricultura y el comercio de  esclavos la hicieron próspera.

De la ciudad solo ha sido excavada una parte de su centro, destacando los principales restos en la zona suroriental. Las murallas en su mayoría del s IV a.c., tienen una altura de unos 6,5 m, un espesor de 3,4 m y abarcan un perímetro de unos 4500 m.

Forman un paralelogramo y en ellas se han hallado restos de hasta 20 torres y 6 puertas. El centro monumental de la ciudad helenística se encontraba en la zona centroriental, bajo la colina donde se alzaba el templo de Apolo. En su plaza principal encontramos el bouleuterion, edificio semicircular que servía de sala del consejo municipal.

Se accedía por un pórtico compuesto por 4 columnas. En la misma plaza se encontraba la biblioteca, anexa una plaza porticada que utilizó columnas dóricas y nichos semicilíndricos.

Al norte de la plaza el odeón, pequeño teatro semicircular levantado en el s II a.c. con una capacidad para 200 espectadores.

Cerca se  encuentra el monasterio de Apollonia, dedicado a la Virgen. La iglesia fue construida en el segundo cuarto del s XIII en estilo bizantino. Tiene planta de cruz, con cúpula encajada en un tambor exterior. Mide 24,5 m x 10,5 m. El blanco campanario de planta cuadrangular, rematado con cúpula fue levantado entre los s XVIII y XIX.

Subiendo unas escaleras llegamos al museo, remodelado con fondos del gobierno de España, muy recomendable por dos cosas: por lo bien expuesto que está todo y por el aire acondicionado que te hace plantear si quedarte un ratito y recuperarte de la insolación que has cogido antes.

De aquí vamos al castillo de Petrelé, que está a 12 km al sur de Tirana. Durante un rato vamos por carreteras malas, luego la cosa se arregla a partir de Elbasan, pues tenemos autopista, hasta que se les acabó el dinero y volvemos a estar en una carretera malilla. Estamos a 37 grados a la sombra !!!!!

Encaramado sobre una roca, fortificado en el s V d.c. y remodelado entre los s XI y XIV, se trata de un lugar estratégico. Fue usado por el jefe albanes Karl Topija en el s XIV y por el propio Skënderbeg en el XV. Luego acogió una guarnición otomana. La única forma de acceder al recinto triangular, es superando una escalinata de bastantes peldaños. Sin embargo la vista sobre la llanura de Tirana merece la pena. Cuando llegas arriba, ves que no queda casi nada pero lo han aprovechado para hacer un restaurante muy agradable. Vemos unos turistas que descansan del calor tomándose una cervecita.

Bajamos y ya vamos a nuestro hotel en la capital. El alojamiento lo tenemos en Tirana en el Hotel Pandora Residence, hemos cogido dos noches por 52 €.

La recepcionista es encantadora, nos trata súper bien, nos pide un pasaporte, hace una fotocopia y nos lo devuelve. La habitación es de lujo, todo muy nuevo y bien decorado. Tenemos una terracita con una mesa y dos sillas, para ver el mundo pasar. El  parking en el interior del hotel nos da mucha seguridad y ya no movemos el coche en todo el resto del día.

No obstante lo primero que hacemos es tumbarnos en la cama, poner el aire acondicionado y recuperarnos del calor sofocante que hemos pasado.

Cuando nos recuperamos un poco, vamos al centro de Tirana, está a unos 15 minutos andando, y la zona es agradable, vamos a través de un parque público, donde vemos a gente paseando a sus perros, jóvenes haciendo deporte y otros dejando la tarde pasar.

Pasamos por la sede del gobierno albanes,  donde unos soldados están ensayando un desfile, hay representantes de los tres ejércitos con trajes de gala. Suponemos que pronto tendrán una visita oficial o celebraran alguna fiesta nacional y por esto este ensayo.

Es un edificio de la época dorada comunista, y enfrente la antigua sede del comité central del partido del Trabajo de 1955, ocupada por el primer ministro del país. Un relieve evocador en  su fachada, con superhombres comunistas en actitud heroica, permite reconocerlo de inmediato. Frente a él, las oficinas del Parlamento, junto al que nace la calle Ismail Quemali. En ella se alza la residencia privada de Enver Hoxha, sobre la que se dice que estaba unida con la sede del Comité central mediante un túnel. Era precisamente esta la zona donde residían los altos funcionarios  del partido único y se ubicaban los cuarteles de la Sigurimi o policía secreta, conocida como el barrio de Blok.

En 2013 se inauguró en la esquina entre el Bulevar Dëshmorët y la calle Ismail Qemali el llamado Postblock, un memorial en recuerdo  de los tiempos oscuros comunistas integrado por un bunker original, pilares de hormigón del campo de prisioneros Spaç y un fragmento del muro de Berlín. El campo de Spaç, situado cerca de Rrëshen al norte del país, funcionó entre 1968 y 1991.

Enfrente está la Pirámide, donde iba a ser enterrado Enver Hoxha, ahora está vacío y es un monstruo en medio de la ciudad. El lugar incluye la campana de la Paz, instalada aquí en 1999 por muchachos procedentes de Shkodër.

Llegamos a la plaza central de Tirana, llamada como la estatua en bronce de 11 m de altura del héroe nacional Skenderbeg. Es una plaza enorme con fuentes insertadas en el suelo y que hace las delicias de los niños, pues sale agua y se pueden mojar, que con el calor que hace se agradece. Por la noche están iluminadas con luces de colores. En la época comunista se llamaba Plaza Stalin y había una estatua dorada de Enver Hoxha.

Diversos edificios públicos delimitan la plaza. Al norte, el Hotel Tirana International, de 1978, donde antes se alzaba la catedral de la Iglesia Ortodoxa Autónoma. En el suroeste el Banco Nacional. En la parte noroeste de la plaza está el Museo Nacional de Historia, remodelado con capital español. En su fachada hay un gran mosaico titulado Los albaneses.

Al este de la plaza se alza el Palacio de la Cultura, levantado donde antes estuvo el viejo Bazar.

Al sureste de la plaza está la Mezquita de Ethem Bey, donde destaca su cúpula y su minarete. En su interior y su exterior descubrimos decoración pictórica. Los muros exteriores están decorados con frescos donde se muestran paisajes idílicos, mientras que el interior de planta cuadrada, está cubierto con cúpula y posee también destacadas pinturas. Durante el periodo comunista fue cerrada al público, hasta que el culto se restableció el 18-1-91 con la asistencia de unas 10000 personas.

La Torre del reloj, justo al lado, fue realizada con la contribución de las ricas familias locales. Culminada en 1928, alcanzó entonces los 35 m de altura y se colocó un reloj alemán, dañado durante los enfrentamientos de 1944.

Volvemos hacia el hotel y pasamos por una tasca donde nos tomamos dos cervezas de medio litro y unas salchichas típicas de aquí  con pan por 650 leks o 5 € al cambio.

Hemos hecho 198 km.

DIA 21       22-7-2017 SÁBADO

TIRANA – KRUJA – DURRËS – TIRANA

Vamos a hacer una vueltecita hacia dos puntos clave de los alrededores de Tirana. A 29 km se encuentra el castillo de Kruja, la carretera no es buena, sobre todo los últimos km, es una carretera estrecha y que sube mucho. Hoy hemos quedado para hacer estas visitas con Xavi, un amigo viajero, con el que hemos hecho unos cuantos viajes, que ha llegado a Tirana para hacer unos 20 días por esta zona con otros amigos.

Llegamos a Kruja y nos encontramos un pueblo muy turístico, con muchas tiendas de souvenirs, restaurantes, bares, hoteles etc. El parquing cuesta 200 lek.

Es una ciudad situada sobre una colina y que se extiende a lo largo de una ladera bajo la vieja ciudadela. Durante la visita que hizo el presidente Bush en 2007, se acercó a Fushe-Krujë, por ser una zona beneficiada por microcréditos estadounidenses. Por ello un bar de la localidad lleva su nombre en recuerdo de la parada que hizo allí el mandatario estadounidense. Dicen que sus dueños conservan la silla que usó para descansar sus posaderas y que cobran a los clientes por sentarse en ella.

Entre las visitas de interés en Kruja es el bazar turco del s XVIII, destruido y posteriormente restaurado a mediados de los sesenta para dar cabida a las labores artesanales. Se encuentra en el centro de la población y suele estar muy animado cuando afluyen los turistas en busca de piezas de cuero, madera, lana etc.

Subimos a la ciudadela que es fruto de las remodelaciones llevadas a cabo por Carlos de Anjou en el s XIII y posteriormente por los turcos. Dentro encontramos el Museo Histórico Skënderberg, la entrada cuesta 200 leks.

Fue inaugurado en 1988 según diseño de Pranvera, hija de Enver Hoxha, un político que pretendía equipararse a Skënderberg como nuevo líder de la independencia albanesa, y del arquitecto Piro Vaso. Hay murales, pinturas y esculturas que recuerdan en todo momento la historia del guerrero que luchó por la independencia de los albaneses en el s XV. También hay un busto de Pirro, que también era de por aquí y que ganó a los romanos pero sufriendo tantas bajas que por eso se habla de una victoria pírrica, cuando se gana pero se pierde muchísimo en el intento.

Se conserva el casco y la espada de Skënderberg, pero son reproducciones porque las originales están en el museo de Viena.

En todas las ciudades albanesas se encuentra una estatua de este héroe local y no es para menos cuando se conoce su historia. Es venerado por todos, incluidos los musulmanes a los cuales combatió con tanta saña como éxito. Los turcos le llamaban Iskender Bey, el líder Alejandro, de donde deriva su nombre actual.

Nació en una de las cunas más altas de Albania, su padre, el príncipe Gjon Kastrioti, se opuso a los turcos, pero tuvo que rendir pleitesía y pagar tributos al sultán. Como el sultán no se fiaba obligó a sus hijos a residir en la corte otomana.

Skënderbeg se convirtió al islam y llegó  a ser un aguerrido capitán de las tropas turcas, pero en su corazón siempre anidó el deseo de revancha contra los musulmanes, que había doblegado a su familia y a toda la aristocracia albanesa con ella.

En 1442, durante la batalla de Nis, que enfrentaba a turcos y húngaros, cambió de bando junto con 400 leales compatriotas. Atravesó   Albania en una penosa marcha hasta llegar a su villa natal Kruja, que conquistó sin mucho esfuerzo.

Desde su nueva posición envió mensaje al sultán desafiando su autoridad y declarándose independiente del poderoso imperio otomano. Pocos años después, logró unir a todos los nobles albaneses y a Albania entera para combatir la dominación turca.

Empleó su energía inagotable y su ingenio para construir una red defensiva y en organizar una guerra de resistencia basada en las guerrillas, que aprovechaban la intrincada orografía montañosa para esconderse y preparar las emboscadas.

Por esa época se convirtió en vasallo del rey de Aragón Alfonso el Magnánimo, que desde sus bases en Nápoles intentaba extender su poder por la zona de los Balcanes, por lo que Skënderbeg se convirtió por un tiempo en virrey de Aragón y la enseña aragonesa campeó en la fortaleza de Krujë. Además se instaló una guarnición catalano-aragonesa al mando de Bernat Vaquer.

En 1450, un poderoso ejército turco pone cerco al bastión y símbolo de la resistencia, la fortaleza de Kruje, pero y a pesar de la amplia superioridad musulmana, los obligaron a retirarse. Siete años más tarde, vuelve otro gran ejército y vuelve a derrotarlos.

En vista de esto, el sultán Mehmet II ofreció una paz negociada que se firmó en 1461, pero en vez de respetarla, en 1466 volvieron al ataque con un poderoso ejército, pero fue otro fracaso.

En 1467 los turcos atacaron por el norte, el sur y el oeste, pero en 1468 fueron derrotados estrepitosamente. Para estas fechas ya había muerto Skënderberg, en 1478, cayó la ciudadela y pasaron a cuchillo a toda la población.

Su fama traspasó fronteras y Vivaldi compuso una opera en su honor y el escritor francés Ronsard le dedicó un poema elegíaco.

Cerca nos encontramos el Museo Etnográfico, ubicado en una casa otomana de 1794 perteneciente a la familia Toptani y dedicado a la vida tradicional albanesa, con trajes, joyas, muebles, utensilios etc. Cuesta la entrada 400 leks.

Al lado mismo está la tekke Bektashí Dollmës, sencilla vivienda de la familia Dollma, encargada de la vigilancia de la fortaleza. Fue levantada en 1789 y luego destinada a centro de la secta sufí de los bektashíes. Durante el periodo comunista fue convertida en almacén, aunque ahora ha recuperado su función religiosa tras ser restaurada por la misma familia Dollma.

Frente a ella se encuentra la casa de los baños, originaria del s XV. Una torre del reloj y dos fuentes completan el conjunto.

Salimos y después de pasear un rato por el bazar donde venden cantidad de cosas interesantes, sobre todo antigüedades y parafernalia militar, nos vamos a tomar una cerveza en un bar de las cercanías, que nos cuesta 1 € por cerveza.

Cogemos el coche y nos vamos dirección Durres, localidad costera y portuaria ubicada en una bahía. Junto a las ruinas de fortificaciones romanas y bizantinas, que ocupan el centro de la urbe, descubrimos a su alrededor una ciudad industrial con su puerto comercial. Aparcamos al lado del foro y de las termas romanas.  Fueron descubiertas durante la construcción del palacio de la cultura.

Vemos el monumento en bronce dedicado a Musa Ulqinaku, uno de los principales resistentes a la invasión italiana de 1939.  El anfiteatro romano fue levantado en época de los emperadores Antoninos. Tenía capacidad para 15000-20000 espectadores, y su arena mide 60 x 40 m. el conjunto completo, incluido el graderío mide 132 x 113 m.

Abandonado en la Edad Media, entre los s VIII y IX se instaló bajo el graderío una capilla bizantina y un cementerio.

El recinto fue descubierto en 1966 cuando un ciudadano trabajaba en su propio jardín. Los trabajos de excavación dejaron al descubierto unos 40 esqueletos, y en su interior se encontraron restos de la mencionada capilla bizantina de 5,10 x 1,50 incluyendo su cripta, decorada en sus muros con hermosos mosaicos representando en la pared norte a la Virgen reina, dos arcángeles custodios y dos personajes de tamaño menor, posiblemente los donantes del mosaico.

En torno al anfiteatro se alzan los restos de los muros bizantinos de los s V y VI, que en su momento reemplazaron a los destruidos por el terremoto del año 348. Se conserva también una torre circular encarada hacia el puerto.

Buscamos un bar para comer, y nos pedimos una ensalada griega y una pizza con cervezas, nos cuesta 15 €. Se nota que es muy turístico y los precios van en consonancia.

Durres posee a lo largo de su bahía unas playas muy concurridas sobre todo en el sur. No son demasiado bonitas, pero están abarrotadas en este día tan caluroso que estamos sufriendo.

Volvemos a Tirana a descansar un rato, pues tenemos casi una insolación. Cuando baja un poco el sol, volvemos al centro de la ciudad andando y nos juntamos con el resto de la población que está en la plaza central, mirando internet, comiendo mazorcas de maíz, o bebiendo alguna bebida fresquita.

A cenar vamos a la pizzería Golosa, donde nos comemos unas pizzas enormes con dos cervezas cada uno por 15 €.

Como ya es bastante tarde cogemos un taxi que nos lleva por 500 leks o su equivalente que son 4 €.

Hay que decir que en la mayoría de sitios de Albania se puede pagar indistintamente en Euros o en leks. El tipo de cambio suele ser bueno, con lo que no se necesitaría cambiar demasiado en leks.

Hemos hecho 110 km

Y nos vamos a Kosovo…

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