Togo

Navidad del 2017

Lomé, Kpalime, Atakpame, Kara, Dapaong

GALERÍA DE FOTOS

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Introducción

Viaje realizado con una pareja de amigos, Nacho y Adriana (web), que conocimos en Madagascar. Nosotros somos así, compramos unos billetes a algún sitio y luego miramos que se puede hacer por allí. Togo no ha atraído, ni creemos que  atraerá, hordas de turistas pero es un país africano que se puede visitar sin problemas. Su influencia francesa, fue una colonia, aporta la ventaja del idioma y de la cocina (el pan es una de ellas). Es un país muy pobre, con carreteras muy malas, y vehículos para ir por ellas, muy atrotinados. Pero es un país más o menos seguro, pequeño y con una gente que te deja en paz y no te acosa. Se pasa aceptablemente desapercibido a pesar de que nuestro color de piel destaca mu

cho. En los días que estuvimos tan solo vimos algún cooperante, pero ningún viajero.

Fecha del viaje

Del 25 de Diciembre de 2017 al 30 del mismo mes

Moneda
Como en la mayoría de los países africanos de la zona, utilizan el franco cefa (XOF) que tiene la ventaja que su cambio siempre es el mismo: 1€= 655 XOF (Conversor). Hay cajeros por todas partes pero no vimos oficinas de cambio. Los cajeros cobran comisiones.

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Nivel de vida

Es  caro para ser un país africano, los hoteles mínimamente aceptables valen desde 20 €, aunque si bajas en nivel de confort encontrarás opciones más baratas. Las comidas te pueden salir desde 6 €. Lo único barato es el transporte público, pero es que es realmente incómodo viajar en ello.

Visado

Es visado “on arrival” que vale 10.000 CFA (15 €) o 20 € si no dispones de esta moneda. Su tramitación, a la llegada del aeropuerto no es problemática pero algo confusa, los pasaportes pasan por varias manos pero al final te llaman por tu nombre y te lo dan. Te dejan recoger el equipaje antes de tramitarlo si hay cola en la ventanilla.

Salud

Togo es un país con alojamientos y restaurantes muy básicos, pero tiene algunos con buena calidad  pero igualmente se ha de tener especial cuidado con lo que se come. En épocas de lluvia, o cerca de ríos o zonas húmedas se ha de vigilar con los mosquitos ya que la zona es especialmente sensible a la malaria.  Como siempre hay que consultar con especialistas de Sanidad Exterior. Nosotros llevamos Malarone, por si tenemos algún síntoma sospechoso de fiebre alta. Imprescindible llevar la cartilla de la fiebre amarilla para entrar al país (aunque a nosotros no nos la pidieron).

Seguridad

En Lomé se debe tener cuidado con los carteristas y descuideros, pero no creo que los atracos sean un gran problema si no cometes errores graves, como salir por ciertos barrios al anochecer.

Transporte

Tierra: Hay algunos buses grandes que hacen trayectos largos. Se recomienda comprar los billetes el día de antes

Taxis: Son baratos pero como siempre hay que negociar el precio antes de subir. Un blanco en Togo destaca mucho e intentan abusar. Tampoco es que sean un chollo

Electricidad

Los enchufes son en general igual que en Europa.

Diferencia horaria

Misma zona horaria que en Canarias, o sea, se ha de retrasar 1 hora al horario peninsular de Catalunya.

West Africa (Lonely Planet)

Guía de viaje

Tan solo hay una pocas página en la West Africa de Lonely planet

ITINERARIO

Día 1: BARCELONA – CASABLANCA – LOMÉ
Día 2: LOMÉ – MERCADO DE FETICHES – ANEHO – AGBODRAFO – TOGOVILLE   – LOMÉ
Día 3: LOMÉ – ATAKPAMÉ – KPALIMÉ – CASCADAS DE WOMÉ – KPALIMÉ – LOMÉ
Día 4: LOMÉ – KARA
Día 5: KARA – NADOBO – GRANARIES AT THE CAVES OF NOK – DAPAONG
Día 6: DAPAONG (TOGO) – POLIMANKUN (FRONTERA GHANA) –  BAWKU – BOLGATANGA

Diario de viaje

DIA 1   25-12-2017  LUNES

BARCELONA – CASABLANCA – LOMÉ

Cogemos el A1 que nos lleva a la terminal 1 del aeropuerto.  Nuestro vuelo sale a las 6 de la tarde con lo que nos vamos a comer a la sala VIP.  Pasamos el control de seguridad sin problemas y el de pasaportes.  A partir de aquí ya no podemos acceder a la zona de tiendas ni restaurantes.  Nos vamos a comer  y a coger revistas para el camino.

Aparte de la comida hay pastas de navidad,  turrón y todo tipo de licores.

La compañía es la Royal Air Maroc.

El avión sale a tiempo y en 2 horas llegamos a Casablanca.  Tenemos el vuelo al día siguiente a las 4 de la mañana. Como son más de 8 horas tenemos derecho a cena y una habitación de hotel. El problema, es que hacemos una gran cola para pasar el control de inmigración.

Hay un shuttle que sale cada media hora al hotel que está a 5 minutos del aeropuerto. Cenamos en el hotel un bufet libre y nos vamos 4 horas a intentar dormir. La habitación está bien pero no conseguimos que nos suban toallas.

 DIA 2 26-12-2017  MARTES

LOMÉ – MERCADO DE FETICHES – ANEHO – AGBODRAFO – TOGOVILLE   – LOMÉ

A las 2:30 cogemos el shuttle y como no tenemos que facturar hacemos todos los trámites de seguridad rápidamente.  En 4 horas ya llegamos a Lomé.  El visado se hace en el mismo aeropuerto.  Cuesta 10.000 CFA,  por persona,  solo tenemos para un visado con moneda local que nos sobró del viaje a Senegal,  con lo que pagamos 20 € y ya podemos entrar en el país.  Pensábamos que no había llegado el equipaje, porque estaba envuelto en plásticos y no lo reconocíamos.

Aquí mismo compramos una tarjeta de móvil, para poder estar comunicados con los amigos de aquí o para poder reservar hoteles, taxis o lo que necesitemos.

Como viajamos con Nacho y Adriana nos está esperando en el aeropuerto Remy, que trabaja de chofer del responsable de YMCA en Lomé. Es una alegría que te vengan a buscar y te lleven al hotel en una ciudad africana y no tener que pelearte con un taxista para conseguir un precio que no sea abusivo.

Tenemos reservado una habitación en el Hotel Equateur. Nos cuesta la doble con desayuno el equivalente a 30 €. Está limpia, es amplia y el baño es correcto.

Nos ponemos ropa de verano, ya que estamos a 30 grados y vamos a explorar un poco la ciudad. En la puerta del hotel hay una señora vendiendo piñas y le compramos una por 200 cedis, que nos pela y pone en una bolsa para que nos la vayamos comiendo.

Primero de todo vamos a desayunar, lo que será el desayuno tipo de todo el viaje, tortilla con pan y café. Los 5 nos cuesta 2000 CFA.

De aquí ya cómodamente instalados en el 4 x 4, Remy nos da una vuelta por las zonas más turísticas de Lomé.

Lomé, la capital del Togo, es una ciudad vibrante situada sobre la costa, muy cerca de  la frontera internacional con Ghana y con una población de solamente  un millón de personas. Desde septiembre tiene unas manifestaciones de vez en cuando, que nosotros sufriremos al día siguiente, en las cuales piden cambios de gobierno y de las condiciones de vida de los togoleses.

Sus orígenes se remontan al siglo XVIII, cuando fue fundada por los Ewe, uno de los grupos étnicos más grandes del Togo. Como muchas ciudades africanas, no tiene mucho que ver excepto el magnífico Mercado, con sus empresarias exuberantes conocidas como ‘Mama Benz’ quienes monopolizan la venta de las telas en Togo. Cuando prosperan, compran un Mercedes, símbolo de riqueza.

Lomé tiene 800.000 habitantes, donde se fusionan diferentes influencias, estilos y tradiciones. Es una ciudad baja, con bastante verde, jardines, boulevards, la playa, casas coloridas, algunos edificios de época colonial y algunos contemporáneos.

En el Mercado de fetiches, partes de animales son vendidas para utilizarlas en medicinas tradicionales. No es un sitio adecuado para amantes de los animales, con cabezas y las partes de cuerpos de todo tipo de animales como  tiburones, cocodrilos o gorilas.

Hay que pagar una entrada y pagar al guía, que te explicará un montón de cosas y te llevará a su tienda, como no.

Por persona son 3000 CFA la visita guiada y para hacer fotos 2000 CFA. Es un mercado creado en 1863, o sea que lleva un tiempo ….

No es agradable ver tanto bicho muerto, lo único bueno es que parece que hace mucho tiempo que lo están, y no parece que tenga muchas visitas excepto los turistas que somos un poco frikies.

Nos aseguran que sólo hay restos de animales que se habían muerto de forma natural…. No sé si creerlo….

Lomé tiene un número de edificios de la ocupación alemana, que son visibles en toda la ciudad, pero que están la mayoría en bastante mal estado.

De aquí nos vamos a la frontera con Benín, que está a muy pocos km, durante todo el trayecto tenemos a la vista Ghana a nuestra izquierda, a muy pocos cientos de metros. Es lo que tiene Togo, que es muy estrecho y pequeño. La población es Aneho, que tiene fama por tener muchos hechiceros.

El Vudú, o Vodoun como lo llaman aquí, es una de las religiones más importantes en esta parte de África Occidental. Olvidar lo que se  pueda haber visto por la TV sobre ello, como que es una forma de magia negra. Aquí esto tiene la misma legitimidad que cualquier otro sistema de creencia y ha sido adoptado como una religión oficial por Benín. El vudú es un modo complejo e intrincado de ver el mundo, con literalmente, cientos de dioses diferentes responsables de varias áreas de la vida diaria. Unos son benévolos, otros un poco menos,  y para comunicarse con ellos los  habitantes del lugar, piden que se concedan  favores  y buscará la ayuda de seguidores, o adeptos.

Hay numerosos templos de vudú dispersados alrededor de las regiones costeras tanto de Benín como de Togo, cada uno  encabezado por un sacerdote que por una donación conveniente intercederá de tu parte. El vudú no está limitado a los templos, ya que con suerte se  verá alguna ceremonia. También lo que se busca son los Egunguns, las manifestaciones terrenales de los muertos que vagan por las calles en trajes extraños, poniendo el miedo en los corazones de  los habitantes del lugar. El sacrificio y la sangre son importantes dentro de los rituales de vudú, y cualquier ceremonia que  se merezca,  probablemente implicará un pollo  matado y su sangre derramada en un lugar santo para sellar el pacto.

También probablemente, se  verán fetiches señalados alrededor de pueblos. Estos son objetos inanimados como rocas o árboles en los cuales un espíritu, se cree que reside, a menudo cubierto en la cera de una vela, plumas y sangre donde los sacrificios han sido hechos.

Las casas que tienen una bandera blanca son las que pertenecen a los hechiceros. Realmente hay muchísimas casas dedicadas a estos menesteres.

Pasamos por Togoville, pero es tarde para hacer el paseo en barca que es lo típico aquí. Lo que si visitamos es Agbodrafo, donde está la casa de los esclavos. La han nombrado Patrimonio Mundial por la Unesco y es realmente escalofriante. La parte de arriba es donde vivía el negrero y en la planta baja había unas trampillas donde ponían a los esclavos. Esta casa es posterior a la abolición de la esclavitud, con lo que tenían que tener mucho cuidado para que no los encontrasen.

Nacho se atreve a meterse en los calabozos y no se puede poner ni de pie de lo bajito que está el techo.

En la puerta hay una tabla con discriminación de precios como no podía ser de otra manera, pero el guía nos hace un descuento.

Cuando salimos hay un autocar de escolares que viene a hacer la visita también.

Volvemos a Lomé y nos vamos a comer/cenar a un sitio donde nos lleva Remy y cenamos todos. Se llama Ely Resto y está muy arreglado, el problema es que de la extensa carta no hay casi nada.

Pedimos pescado y una brocheta de carne con patatas de acompañamiento. La cena de los 5 con cervezas para nosotros y refrescos para Remy son 27.000 CFA.

Volvemos al hotel a disfrutar del aire acondicionado, pero no del wifi, porque curiosamente, como nos pasará en el resto del viaje, hoy no funciona….

DIA 3 27-12-2017  MIERCOLES

LOMÉ – ATAKPAMÉ – KPALIMÉ – CASCADAS DE WOMÉ – KPALIMÉ – LOMÉ

 

El desayuno consta de pan con mermelada y mantequilla y café. Pedimos unas tortillas, pero nos dicen que no entran en el precio!!! El desayuno se toma en una terraza muy agradable, aunque las vistas son un poco decepcionantes.

Hoy no puede venir con nosotros Remy, pero nos acompañará a buscar un taxista, que haga todo lo que nosotros queremos hacer por los alrededores de Lomé.

Primero vamos a comprar los billetes de autobús para ir mañana a Kara. Vamos a dos compañías de bus y por 6000 CFA por persona ya tenemos nuestro asiento reservado para ir al norte del país.

Hoy hay movida en la capital, hay piquetes que están cortando las calles y no dejan pasar a los coches. La manifestación está compuesta de mucha gente que llevan unas camisetas para diferenciarse del resto de la gente.

Vamos a una zona donde hay taxis esperando clientes y Remy escoge a uno de ellos que le da confianza, le explica lo que se espera por él, y empiezan a hacer números para saber cuánto hay que pagarle. Al final salen 45.000 CFA.

Vamos a buscar el coche del taxista y en un momento dado no nos dejan pasar y se ponen un poco violentos los manifestantes, pero Remy habla con ellos y no sabemos que les dice pero a regañadientes nos dejan pasar.

Le hace mil y una recomendaciones, desde si tiene gasolina suficiente, lo que queremos visitar, que no nos pida dinero para nada etc etc.

Hacemos más de 100 km por una carretera que a ratos no está mal hasta Atakpamé. Es la capital de la región del Plateaux, con sus casas caracterizadas por los techos de chapa rojos, calles con vendedores ambulantes y braseros improvisados en la acera.

Es una zona de plantaciones de cacao y de café y con zonas selváticas llenas de la planta del viajero y muchísimas más.

Llegamos a unas cascadas que se ven desde la carretera, pero que nos viene un cobrador a pedirnos 3000 CFA por entrar, nosotros le decimos que no vamos a pagar por algo que se ve perfectamente desde allí.

Más adelante hay en medio de la carretera unos cuantos que dicen ser de la Association des Guides per le developpement durable Togo. Hay un derecho de entrada de 1.500 CFA por persona, pero si quieres que te acompañen para hacer una excursión entre las plantaciones, para ver mariposas o por el Monte Kloto tienes que pagar a un guía.

Hablamos entre nosotros y claro lo que nos ofrecen no es muy interesante ya que todo lo ofrecido lo hemos visto en muchas partes del mundo, además se les ve allí, tomando un licor de palma y creemos que un poco fumados, y no nos dan muchas ganas de hacer nada con ellos, pagamos el derecho de entrada y seguimos solos.

Llegamos, hasta un poblado famoso por las pinturas vegetales en las puertas de las casas y las ventanas. Nos paseamos por todos sitios y vemos la escuela, da penita las condiciones en que está. Como todos somos del gremio de la tiza, son cosas que nos impactan.

Volvemos a Atakpamé y vamos a un restaurante a comer. Nos dicen que no tardarán mucho, pero hasta que no pasa 1,5 horas no nos traen lo pedido. Es el motivo que a partir de este día no comeremos, picaremos alguna cosa y ya nos esperaremos a cenar, porque los días no son largos y entre la espera y que lo comemos son dos horas que no nos sobran de luz.

El restaurante es de un italiano, pero no apunté el nombre y no lo recuerdo, eso sí todo muy bueno.

Vamos ahora hacia Kpalimé, ya que hay las cascadas de Womé a 12 km. La entrada son 1000 CFA por persona que se paga a la Association Akatamanso.

Pero antes de ir para allá pasamos por un mercado y nos paramos un rato a curiosear a ver qué es lo que venden.  No les llamamos demasiado la atención y lo que hay a la venta es una mezcla de frutas, verduras, especies, telas y postizos para el pelo. Son muy coquetas las mujeres togolesas y a pesar de que no les sobra el dinero van siempre muy elegantes.

Hacemos unos 4 km por un camino, por llamarlo de alguna manera, horroroso. Vamos con un coche normal y con un 4 x 4 ya nos daría pena pasar por allí. Rozamos unas cuantas veces pero al final llegamos a una zona donde se deja el coche y se tiene que bajar por unas escaleras muy empinadas hasta las cascadas. El sitio es muy evocador, enredaderas, lianas, plantas enormes, el ruido del agua, porque evidentemente estamos solos, etc.

Las cascadas tampoco son nada del otro mundo, pero entendemos que las promocionen para sacar algo de dinero.

Volvemos a subir, que cuesta lo suyo, y ya vamos en dirección a Lomé.

En km no son muchos, pero llegamos pasadas las 8 de la tarde al hotel. Entrar en la capital es horroroso, caravanas de coches que hace que se nos haga eterno.

Tomamos una ducha y al poco rato nos está esperando Remy para llevarnos a cenar con el responsable de YMCA en Togo. Estamos rendidos pero se ha hecho un hueco en su agenda para vernos y no podemos dejarlo en la estacada.

Es muy interesante poder hablar con alguien del país, y además una persona como él, educado e informado. La cena está muy bien y cuesta los 6 que estamos, 30.000 CFA.

Nos devuelve al hotel Remy y nos ponemos a descansar que el día ha sido muy duro.

DIA 4 28-12-2017  JUEVES

LOMÉ – KARA

Nos viene a buscar a las 6:30 al hotel Remy y nos lleva a la estación donde sale el autobús del cual tenemos el billete.

Hoy toca día paliza, son más de 400 km hasta Kara. El autocar no sale a la hora prevista, pero tampoco se retrasa demasiado. Mientras tanto  nosotros aprovechamos para desayunar, ya que suponemos que hará alguna parada, pero no muchas.

Está todo muy organizado, estamos en una lista y nos van llamando para que vayamos subiendo en orden, todo lo controla una chica muy eficiente. Cuando todo el mundo está sentado, esta misma chica coge el micrófono y recita una oración para que lleguemos sanos y salvos a Kara. Todos los viajeros van diciendo amen, amen, y con esa tranquilidad que nos da la oración salimos. A las 8 en punto ya estamos en marcha y gracias a que tenemos los primeros asientos tenemos una vista de excepción todo el viaje.

Paramos una vez para que la gente coma algo y seguimos ruta. Pasamos por Sokodé, ciudad con mayoría de población de Kotocoli, etnia del norte y de religión musulmana.

El camino pasa por las montañas de Aledjo Kaidara, atravesando bosques tropicales y plantaciones de teca.

Llegamos a Kara y nos partimos el trabajo. Unos se quedan con el equipaje y Nacho y yo (Trini) vamos a buscar hotel.

Según consejos de los amigos de Nacho nos vamos a uno que está a unos 700 m de la estación de autobuses. No nos gusta nada, es caro y muy lejos de todo, además de que no hay restaurante ni clientes.

Volvemos en una mototaxi a otro que es el Hotel Concorde. Tiene varias clases de habitaciones, las que son más pequeñas y con ventilador cuestan 10.000 CFA, las que son más grandes con aire acondicionado cuestan 16.000 CFA, que es la que nos quedamos nosotros.

Tiene una terraza donde nos tomamos las cervezas de rigor, que además las tienen a 650 CFA, las más baratas que hemos tomado hasta ahora.

Como no queda mucho de luz, nos vamos a dar una vuelta por el mercado, muy animado y grande. Somos la atracción, ya que turistas vemos muy pocos. De hecho la mayoría son cooperantes, como un norteamericano que hemos conocido que es de los Cuerpos de Paz y lleva 1,5 años en Togo.

Antonio se quiere cortar el pelo, con lo que al cabo del rato volvemos al peluquero. Lo que no sabíamos es que hacia una discriminación brutal al blanco. Tiene un cartel con los precios, para los hombres togoleses cobra 350 CFA, las mujeres togolesas 450 CFA, y los hombres blancos (literal) 2000 CFA. Nosotros pensamos que no lo aplicará, pero sí, nos dice que es el precio, nos parece un abuso escandaloso, que nos quiera cobrar algo más, lo entendemos, pero eso es pasarse, con lo cual volverá a Barcelona con su pelo entero.

Volvemos al hotel donde nos damos una ducha para quitarnos toda la mugre que llevamos encima y nos vamos a cenar al Hotel Le Douceur. Es un remanso de paz, con unas mesas con manteles de tela, unas camareras con uniforme, todo muy chic. Cuando llegamos solo hay otra mesa con gente pero van llegando todos los ricos de Kara y los expatriados que se pueden permitir  estos sitios tan lujosos. El restaurante es como una gran choza con tejado de paja, muy chulo. La cena nos cuesta a los dos 10.500 CFA, pero está exquisito todo lo que pedimos.

A la ida hemos ido en mototaxi, que nos cuesta 200 CFA los dos en la misma moto, pero a la vuelta volvemos andando ya que es un momento.

DIA 5 29-12-2017 VIERNES

KARA – NADOBO – GRANARIES AT THE CAVES OF NOK – DAPAONG

A las 7 viene el taxista que nos ha conseguido el compañero de YMCA y nos pide 45.000 CFA por hacer varias visitas y traernos de vuelta a Kara.

Nos llama otro taxista que nos cobra lo mismo, pero nos deja en Dapaong que es lo que a nosotros nos interesa, para al día siguiente entrar en Ghana.

Cogemos este segundo, pero tenemos que esperar un poco para que venga el chofer, que no es el dueño del taxi. Mientras tanto vamos a desayunar al lado del hotel, la tortilla de rigor con el café molido. Pagamos 1800 cedis por los 4 desayunos.

La primera visita es en Nadobo. Está en el Macizo Kabye, poblado por una etnia llamados Tamberma. Ellos viven en casas llamadas ‘soukala’, que consiste en  un número de viviendas unidas por las paredes que acogen una familia. De aquí vamos a las tierras del Tamberma, uno de los grupos más tradicionales de la región que viven en casas fortificadas conocidas como ‘tatas’.

Cuando nos desviamos de la carretera principal hay una caseta donde se paga la entrada para ver este pueblo. Son 4000 CFA por persona y viene con nosotros un guía, que durante toda la visita no para de pedirnos un regalo. Es un pesado.

Nos encontramos en la frontera entre Togo y Benín (donde los conocen como Somba), ellos viven en sus casas de estilo  fortaleza que son completamente  diferentes a todo lo que hemos visto hasta ahora.

Las viviendas construidas con fango, son diseñadas para la defensa, con paredes fuertes y acceso tradicionalmente con una escalera que se retira cuando hay problema.

Dentro de las tatas hay áreas separadas para la gente, la ganadería y el grano, y algunas contienen pozos, con lo que  los habitantes podían esconderse durante días cuando los asaltantes de esclavos venían.

Son un pueblo agrícola ganadero que habla la lengua Gur y se destacan sobre todo por la arquitectura de sus casas. Éstas, están construidas en barro y se asemejan a pequeños castillos con una única entrada. La entrada está protegida por grandes fetiches que representan el espíritu de los ancestros y los animales sacrificados durante las ceremonias.

Aparte de la entrada y los fetiches, destacan los graneros ubicados en la primera planta y cubiertos por un techo cónico de paja. Cada parte de la casa representa simbólicamente la parte femenina y la masculina del ser humano. Dentro, el espacio es habitado según estrictas reglas de género y estatus social. El hombre mayor de la familia duerme al lado de la puerta de entrada donde se pueden encontrar diversos fetiches protectores. La terraza se usa como lugar de trabajo y para secar granos. En una pequeña habitación circular suele dormir la mujer con sus niños.

Es posible ver a grupos de hombres que se marchan  para cazar, armados con arcos y flechas y acompañados por sus perros, mientras las mujeres todavía llevan huesos pulidos en sus labios inferiores y el sombrero  adornado por cuernos de gacela.

Entramos en una casa donde nos lo enseñan todo, podemos ver incluso por dentro los graneros que están divididos en 3 partes para poner los distintos granos.

Es una visita muy interesante, ellos siguen viviendo como hace cientos de años, si no miles. Dentro de las casas hay unas cacerolas grandes donde cocinan y poco más.

Las han incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

A unos pocos cientos de metros hay un baobab gigante, entramos dentro de él, tiene por dentro una textura como redondeada y el guardián o hechicero del baobab, asciende por el a una altura considerable a una especie de ventana que tiene. Nos pide una propina y se la damos.

Al momento tenemos un montón de vendedoras con baratijas, pobres, deben tener tan pocas visitas que intentan por todos los medios que les compremos algo. Lo que pasa es que nosotros intentamos no comprar en los viajes, no tenemos sitio para nada más.

Seguimos camino hacia el norte, pero mirando en el móvil, atractivos turísticos de Togo, me sale unos acantilados que están no demasiado lejos de la carretera principal.

Al llevar programas como el Mapsme, nos ayudan ya que nuestro conductor no tiene ni idea de lo que le comentamos. Es muy buen chico y a pesar de que esto no estaba en el trato, le decimos que le pagaremos la gasolina aparte y no pone pegas.

Sobre el mapa parece que no es mucho, pero primero tenemos que llegar a un poblado, donde le tenemos que pedir permiso al jefe para poder acercarnos ya que son sagrados y cualquiera no puede ir.

Son los Granaries at the caves de Nagou o Nok. En línea recta no es mucho pero no podemos escalar la montaña, con lo que hay que dar una vuelta de más de 25 km por un camino de tierra y piedras que en algunos momentos nos tenemos que salir del coche porque no puede.

A todo esto, el dueño del coche no para de llamar al conductor y él va poniendo excusas. Parece que le está diciendo que nos pida más dinero, pero lo tiene claro….

Llegamos a la  verja y nos viene el cobrador. La entrada para los togoleses son 500 CFA, nosotros 2000 CFA. Hay un gran cartel donde pone que no es negociable el precio.

Bajamos por una escalera totalmente vertical y nos va explicando un guía que nos pide 20.000 CFA!!!!!,  cuatro cositas de lo que vamos viendo.

Nosotros le decimos que si se ha vuelto loco, son casi las 4 de la tarde y nosotros vamos a estar un cuarto de hora si llega, no vamos a hacer ningún estudio sociológico del tema. Al final le daremos 1500 CFA.

En el acantilado, muy profundo por cierto, y con unas vistas espectaculares del valle, hay unas cuevas donde se podían refugiar en caso de ataques y se ven las ánforas donde guardaban el agua y el grano para cocinar. Eran utilizadas en el s XVIII para escapar de los esclavistas. Hay 134 graneros de la época proteozorica. Se organizan visitas guiadas desde los hoteles de Dapaong como veremos después. Togo ha pedido que las incluyan en la lista del Patrimonio Mundial por la Unesco, pero todavía no lo ha hecho.

Se está haciendo muy tarde y estamos sufriendo por nuestro conductor que no tenga un problema gordo con su jefe y volvemos a la carretera principal y llegamos casi a las 6 de la tarde a Dapaong. Le damos más dinero del convenido porque se ha portado muy bien y ha sido muy complaciente con todo lo que le hemos pedido. Nos comenta que su sueldo mensual, trabajando todos los días son 35 € al cambio!!!!!.

Vamos al hotel Dapaong, nuevo, pero aparte de que no vemos a ningún cliente más, es muy impersonal. Al lado está el hotel Le Campement, que es donde nos quedamos al final. Nos cuesta la habitación doble con aire acondicionado 15.500 CFA. El entorno es muy agradable con un jardín, donde poder tomar algo y un restaurante donde cenaremos muy bien. Por la cena pagamos 11.000 CFA los dos. Hay unas esculturas enormes por todos sitios, nos gusta especialmente una de un elefante que inmortalizamos.

Ha sido un día muy completo y cansado como la mayoría de los de este viaje, pero muy interesante.

 DIA 6 30-12-2017  SABADO

DAPAONG (TOGO) – POLIMANKUN (FRONTERA GHANA) –  BAWKU – BOLGATANGA

Vamos a buscar un lugar para desayunar cerca del hotel y encontramos un chiringuito donde nos hacen unas tortillas y unos cafés por 1800 CFA los cuatro. Estamos al lado del mercado y preguntamos a algún taxista que nos lleve a la frontera con Ghana. Encontramos uno que  por 12.000 CFA acepta y  nos lleva al hotel donde ya tenemos listo el equipaje para salir.

Sellamos el pasaporte de salida de Togo sin problemas y nos lleva el taxista por una carretera de tierra horrorosa a Polimankum que es la frontera de Ghana.

Allí se lo toman con más calma, nos hacen entrar en una garita y nos preguntan cosas, que porque vamos, etc, al final todo fluye bien y nos ayudan a encontrar a un taxista que nos lleve a la siguiente ciudad que  es Bawku y que nos cobre en CFA, ya que no tenemos moneda de Ghana. Nos pide 5000 CFA por una hora de trayecto por una carretera horrorosa.

Llegamos a la estación de autobuses de Bawku y compramos billetes para ir a Bolgatanga en tro-tro, o furgonetas que salen en el momento que se llenan. Nos cuesta 9 cedis por persona, ya tenemos moneda local. Hay un cambista que nos da 5,23 cedis, por 50000 CFA nos dan 400 cedis.

Los chicos van a buscar una tarjeta de teléfono para poder comunicarnos y tener datos en el móvil. Como tardan mucho el tro-tro se llena y se va. Al cabo de media hora sale el siguiente y emprendemos la marcha. Tardamos 3 horas en llegar a Bolgatanga. En la estación de autobuses cogemos un taxi que por 5 cedis nos lleva al hotel Sand Gardens, que la guía lo pone muy bien. Tiene unos grandes jardines llenos de mangos, un sitio muy agradable para tomar algo y el personal es agradable. Nos enseñan dos habitaciones una por 50 cedis con ventilador, y otra más grande con aire acondicionado por 80 cedis. Cogemos una de cada.

En el hotel preguntamos si conocen algún taxista para hacer unas excursiones mañana y dice que sí, que un amigo suyo nos puede hacer el servicio.

Mientras esperamos tomamos unas cervezas y al momento ya llega. Nos dice que la tarifa para todo el día son 250 cedis con la gasolina incluida. Nos parece bien y quedamos con él a las 7 de la mañana.

Nos vamos a pasear por el mercado de Bolgatanga donde compramos una sandía, que tiene muy buena pinta por 3 cedis.

Es la ciudad más importante de la región Alta Oriental de Ghana, tiene unos 70.000 habitantes y no tiene atracciones concretas, aunque cerca si tenemos cosas que queremos ver.

Al hacerse de noche volvemos al hotel y ahora si, nos quitamos los kilos de arena que llevamos con nosotros y nos ponemos ropa limpia.

Para cenar vamos al restaurante Comme ci, comme ca, bastante cerca de nuestro hotel con lo que vamos andando. Hay unos cobertizos al aire libre con techo vegetal y ventilador que es donde nos ponemos.

Pedimos unos platos de carne que nos sirven con bastante lentitud, pero el sitio es agradable, si no fuera por la compañía indeseada de muchos mosquitos que nos machacan cualquier trozo de piel que encuentran, aunque los más osados pican a través de los pantalones. Nos cuesta 23 cedis por persona la cena.

Volvemos al hotel y cogemos nuestra limpia y grande cama con muchas ganas.

  y pasamos a Ghana…

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