Tierras de Burgos

Introducción

El año 2020 para los viajeros ha sido, o fue, muy extraño. La pandemia del COVID-19 hizo que nos tuviésemos que replantear todos nuestros planes. Pero no pasa nada, nos adaptamos y aprovechamos para visitar una parte de nuestro país que lo estábamos dejando para más adelante.

Después de estar casi un mes por las dos Castillas este mismo verano del 2020 volvimos a visitar las Tierras de Burgos, lugar muy conocido por Antonio ya que allí es donde hizo, durante un año, el servicio militar

Guías

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Diario de viaje

Día 1: MOLLERUSSA – TARAZONA – AGREDA – SAN LEONARDO DE YAGÜE – SALAS DE LOS INFANTES – SANTO DOMINGO DE SILOS
Día 2: SANTO DOMINGO DE SILOS – DESFILADERO DE YECLA – ESCENARIOS PELICULA “EL BUENO, EL FEO  Y EL MALO” – COVARRUBIAS – SAN PEDRO DE ARLANZA – QUINTANILLA DEL AGUA – LERMA – PALENCIA
Día 3: PALENCIA – FUENTES DE VALDEPERO – MONZON DE CAMPOS – FROMISTA – VILLALCAZAR DE SIRGA – CARRION DE LOS CONDES – VILLA ROMANA LA OLMEDA – SALDAÑA – OLMILLOS DE SASAMON – BURGOS
Día 4:BURGOS: LAS HUELGAS REALES – MUSEO DE LA EVOLUCION – CARTUJA DE MIRAFLORES – MONASTERIO DE SAN PEDRO DE CARDEÑA – CASTILLO DE BURGOS 
Día 5: BURGOS – MIRADOR DE LAS HOCES DEL ALTO EBRO Y RUDRON – ESCALADA – ORBANEJA DEL CASTILLO – VILLARCAYO – MEDINA DE POMAR – SANTA CRUZ DE ANDINO
Día 6: SANTA CRUZ DE ANDINO – PUENTEDEY – MONUMENTO NATURAL OJO GUAREÑA – ESPINOSA DE LOS MONTEROS – MEDINA DE POMAR – TRESPADERNE – POZA DE LA SAL
Día 7: POZA DE LA SAL – OÑA – FRÍAS – BARRIO DE TOBERA – GOLMES

13-8-2020  JUEVES

MOLLERUSSA – TARAZONA – AGREDA – SAN LEONARDO DE YAGÜE – SALAS DE LOS INFANTES – SANTO DOMINGO DE SILOS

Salimos de Mollerussa y la primera parada es Tarazona. Hay un parquing muy grande al lado de la Catedral. Es un conjunto de estilo gótico de los siglos XIII – XV, comprende también importantes elementos arquitectónicos de estilos mudéjar, renacentista y barroco.

En la oficina de turismo una chica muy amable nos da información de lo que se tiene que visitar y de los alrededores. Nos sorprende gratamente esta población ya que tiene mucho a visitar y no teníamos ni idea de lo que nos podía ofrecer.

Tarazona es la capital de la Comarca del Moncayo, se encuentra en el Valle medio del rio Queiles, a una distancia de 86 km de Zaragoza. Encrucijada de caminos entre las comunidades autónomas de Castilla León, La Rioja y Navarra, cuenta con una población de 11.000 habitantes.

Municipio romano, en su solar se asentaron sucesivamente visigodos, árabes, judíos, cristianos, convirtiendo a Tarazona en uno de los lugares más emblemáticos de Aragón. Tiene un entramado urbano de barrios altos, caserones, callejas, arquillos y pasadizos. El casco antiguo ya fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1965.

Ayuntamiento de Tarazona

Pasamos por el Palacio y Jardín de Eguaras, es del s XVI y se organiza en torno a un patio central renacentista abierto hacia el jardín.

El ayuntamiento nos deja sin palabras. Fue levantado a mediados del s XVI sobre la muralla para servir de lonja, granero público y mirador sobre la plaza. En la fachada destaca, junto a las figuras alegóricas, gigantes y escudos, el friso con la cabalgata triunfal de Carlos V tras su coronación como emperador en Bolonia. La galería de arquillos es una réplica del sobreclaustro de Veruela añadida en la última restauración.

De las murallas se conservan varios lienzos y una pequeña puerta, así como algunos torreones ocultos por viviendas.

En la oficina de turismo nos han dado un folleto para ir siguiendo las distintas zonas que tiene la población, desde el barrio de la Moreria, que ocupaba una zona independiente y que ocupaba la calle y la cuesta de San Juan. Aquí está la Iglesia de Santa Magdalena, el Convento de la Concepción, las murallas, la Iglesia de San Miguel y la Ermita de San Atilano que es el patrón de Tarazona.

La judería estaba cerrada por varias puertas, comprendía la Judería vieja, las calles Rua Alta, Rúa Baja, Aires, Judería y plaza Arcedianos y la Judería Nueva de la Plaza Nuestra Señora. Aquí están las Casas Colgadas que es un conjunto de viviendas cuyas fachadas posteriores sobresalen sobre la Judería. El ayuntamiento, ya comentado, la Iglesia y  ex convento de Nuestra Señora de la Merced que ahora acoge al Conservatorio Estatal de Música, la Iglesia del Hogar Doz de los Jesuitas, el Teatro de las Bellas Artes según el modelo clásico de teatro a la italiana, el convento de San Joaquín, el Convento de Santa Ana que fue encargado por Santa Teresa de Jesús al obispo de Tarazona.

Otros monumentos de la misma zona son la Ermita de San Juan y crucifijo, es de origen medieval y junto a ella surge un manantial que suministra el caudal a la acequia de Selcos, que riega parte de la huerta de la ciudad. El Crucifijo, usado como cruz de término y humilladero, es un templete de planta octogonal que cobija en su interior una cruz sobre una columna.

El Convento del Carmen del s XVII, la Mezquita de Tórtoles de estilo mudéjar data del s XV, pero en 1526 con la conversión de los musulmanes se convirtió en iglesia, la Iglesia de San Miguel de Cunchillos se construyó a comienzos del s XVII para atender a la población morisca.

La Plaza de toros vieja fue construida por iniciativa popular entre 1790 y 1792, la conforman 32 viviendas dispuestas alrededor de una plaza octogonal que sirvió como coso taurino hasta 1870.

Plaza antigua de Toros de Tarazona

El Palacio Episcopal es la antigua zuda musulmana y residencia de los reyes de Aragón. Se convirtió en palacio episcopal a fines del s XIV. Lo forman construcciones medievales, torreón con el salón de los obispos y renacentistas como el patio, escalera, fachada hacia el rio. No tenemos tiempo de visitarlo pero tiene muy buena pinta.

Es lo que tiene que no organicemos nada los viajes, Tarazona lo he visto en el mapa y hemos pensado en visitarlo, pero se merece una visita más pausada y disfrutar de esta bonita ciudad con tranquilidad y saboreando todo  lo que tiene por ofrecer.

Seguimos la ruta y la siguiente parada es Agreda, ya en Soria. Lo primero que hacemos es entrar en la Oficina de Turismo donde una chica muy amable nos explica todo lo que se puede visitar y los horarios, muy importantes.

Palacio de los Castejon en Agreda

Es pequeña con empinadas calles y aspecto medieval, a los pies del Moncayo. Es la cabeza de una comarca de transición entre la meseta castellana y el valle del Ebro.

De la muralla quedan dos puertas de la época califal, con más de 1000 años de antigüedad. La ciudad árabe fortificada se ubicaba sobre el antiguo castro celtibero de la Muela, y contó con su correspondiente medina y alcázar. Esta medina llegó a tener dos mezquitas: la del Valladar y la de la Muela. También es posible que contara con fuentes, baños y casas articuladas por estrechas callejas, además de huertos, norias y molinos.

El arco emiral conocido como la Puerta del Agua, fue realizado a finales del s VIII, y está abierto con un arco de herradura. A través de esta puerta se accedía a la Alcazaba, ese recinto fortificado dentro de la ciudad amurallada destinado a servir de refugio a la guarnición militar. El Torreón de la Muela, fue construido sobre el anterior musulmán, por los cristianos tras la reconquista (s XIII), momento en el que este barrio estaba habitado por mudéjares. La torre es un prisma cuadrado construido por muros de mampostería y sillería, de casi dos metros de grosor, y está coronada por almenas.   Aquí ocurrió el Milagro del Zapatero, donde la Virgen de los Milagros descubrió la culpa de un morisco que trabajó el día de Corpus Christi.

Al lado está el Palacio de los Castejones del s XVII, una sobria y espaciosa construcción rematada en los ángulos por torres de ladrillo de influencia aragonesa. Hay un patio central con arquerías de dos pisos con una monumental escalera. Actualmente tiene dependencias municipales y una guardería.

Si pides cita con la oficina de turismo se puede visitar el jardín renacentista. Se ha recreado el aspecto de antaño, con fuentes, parterres y unas plantas medicinales y decorativas. Hay además un teatrillo de espejos. Junto al palacio, se extiende el barrio morisco, algunos restos de la aljama medieval donde convivieron judíos y mudéjares, quedan en torno a la Iglesia de Nuestra Señora de la Peña. Esta iglesia es la más antigua conservada en la villa, consagrada el 23 de octubre de 1194 por el obispo de Tarazona. Aquí se celebró la boda de doña Leonor, hija de Alfonso VIII de Castilla, con Jaime I de Aragón, “El conquistador”.

La portada se compone de arco y tres arquivoltas de medio punto, todos con la arista achaflanada y rodeadas por chambrana que apean en jambas escalonadas coronadas por imposta de listel y bisel. El arco muestra motivos de estrígilas, ondas, entrelazos, tallos y espigas. La chambrana se orna con una sucesión de flores octopetalas casetonadas. Sobre la portada, el muro se corona con una hilera de canes de nacela que soportan la cornisa.

Las dos cabeceras románicas fueron sustituidas por capillas cuadradas en el s XVI. La meridional se cubre con una bóveda de crucería estrellada de ocho puntas, con las claves decoradas con el escudo de los Castejón. La capilla que remata la nave del evangelio, dedicada a la Trinidad, se cierra con bóveda de terceletes con escuditos lisos.

Actualmente alberga el Museo Comarcal de Arte Sacro. Como somos los únicos visitantes la encargada del Museo que es licenciada en Historia del Arte, nos hace una visita guiada estupenda, donde nos explica todos los entresijos de las obras expuestas. Como nosotros no somos del ramo hay muchas cosas que se nos escapan, con lo que una persona que te haga detener en las cosas que caracterizan a cada obra o las que la hacen excepcional es un plus.

La puerta de Felipe II fue construida, tal y como se puede leer en la inscripción, en el año 1573, una vez que fuera sofocada la revuelta morisca de las Alpujarras de Granada, y como medio de controlar posibles revueltas aquí, por eso que los goznes estén situados en lado cristiano.

En el exterior de la puerta, sobre la inscripción, se puede apreciar el escudo de los Austrias, sobre el que cuelga la Orden del Toisón de Oro, y sobre él, tres merlones.

El Barrio moro de Ágreda se caracterizó por ser uno de los pocos casos de morería con recinto propio dentro del reino de Castilla, siendo una de las medinas más antiguas conservadas en España. Llegó a contar con una población estimada  de 600 personas, siendo una de las diez aljamas mudéjares más voluminosas de la corona castellana. La principal actividad de sus habitantes fue la industria artesanal, la herrería, la textil, la de curtidos y la alfarera. Finalmente, en 1610, los moriscos fueron expulsados por Felipe III, y el Barrio Moro de Ágreda pasó a denominarse la “Villanueva”.

Otra cosa que dejaron los árabes fueron las huertas. El mundo islámico surge en un contexto árido: la península arábiga. El pueblo árabe aprecia el agua como un autentico tesoro, ya que prácticamente carece de ella y se refleja constantemente en el Corán.

Los musulmanes reaprovecharon la infraestructura del regadío romano ampliándolo y así se crearon las acequias, con ingeniosos sistemas de distribución del agua.

Las huertas de Ágreda se distribuyen por todo el barranco haciendo cualquier rincón irrigable gracias a la conexión de acequias y a la disposición del terreno en bancales y terrazas.

En estas huertas solo se cultiva una hortaliza: el Cardo Rojo. En otoño se cubre con pirámides de tierra  de dos metros de altura que hacen que madure de tal forma que se puede consumir con ensalada. En diciembre se celebran las Jornadas del Cardo Rojo de Ágreda, ya que solo se cultiva aquí.

Buscamos un sitio para comer pero no acertamos. Se llama El Garreto, pedimos unas tapas con cerveza y nos cobran 18 €, mucho para lo que hemos consumido y además no era muy bueno…

Cogemos el coche y la siguiente parada es el Castillo de San Leonardo de Yagüe. Queda poco, pero gracias a las recreaciones que vemos en los paneles informativos, ya nos hacemos una idea del magnífico palacio que había en este emplazamiento. Lo mandó construir Juan Manrique de Lara y Fajardo. Era el segundo hijo del Duque de Nájera en 1508. Sirvió a las órdenes de Carlos I, participando con 12 años en la guerra de las Comunidades y en las batallas de Tordesillas y Villalar. A los 15, en la guerra de Navarra y en 1532 defendió Viena de los ataques turcos. Tres años más tarde, participó en la toma de Túnez.  Fue artífice de la toma de Siena y participó en la de San Quintín. Ocupó el virreinato de Nápoles, reforzando las fortalezas napolitanas ante un posible ataque turco.

Desempeñó los altos cargos de comendador y clavero de la orden de Calatrava. En 1561 se casó en segundas nupcias con Ana Fajardo y en 1563 compró a Felipe II la villa de San Leonardo y aledaños y en 1564 el rey dio permiso para la construcción de la fortaleza palacio. No la pudo disfrutar ya que su mujer murió en 1567 y él en 1570, fue su hijo  quien la terminó.

No parece que fuera un sitio estratégico para la defensa de un ataque que, en esa época, solo podía venir de Francia. Por fuera, la fortaleza abaluartada con piezas de artillería que el mismo diseñaba, por dentro el Palacio de un virrey, con mármoles, jaspes de su cantera de Espejón, muebles de ébano importados de Flandes y Alemania, tapices flamencos y pinturas italianas.

Otra cosa de la cual se sienten muy orgullosos en San Leonardo de Yagüe es la Puerta de Aranda o El Arco, de la Edad Media, pero no haría muchos km para verla.

Llegamos a Salas de los Infantes, ya en la provincia de Burgos. Es una pequeña villa a orillas del Arlanza, centro de una comarca de gran riqueza ganadera y forestal. Toma su nombre de los siete infantes, hijos del fundador del lugar, que fueron decapitados a finales del s X dando origen a una de las más populares leyendas castellanas. Hay muchas construcciones modernas que han afeado esta población, pero aún quedan rincones preciosos.

Palacio de los Infantes en Salas del Infante

En la plaza Mayor, porticada, se encuentra el Museo Arqueológico y Paleontológico, donde se exhiben los numerosos hallazgos arqueológicos realizados en la zona. Uno de los descubrimientos más sorprendentes se produjo en 2003 en el paraje de Costalomo, donde apareció una huella fosilizada de 74 cm perteneciente a un enorme terópodo, en la actualidad está considerada una de las más grandes encontradas. En el museo también hay un nido de dinosaurios en tamaño real, con bebés incluidos.

Es la sede también de la oficina de turismo, donde un chico muy majo nos da folletos de todo lo que se puede ver y nos explica muchas cosas interesantes.

Cerca del puente se encuentra la ermita de Santa Cecilia y la biblioteca está en un palacio dentro del pueblo, precioso, con unos jardines encantadores.

Ermita de Santa Cecilia (Salas de los Infantes)

Ya desde aquí vamos directamente a Santo Domingo de Silos donde hemos reservado el hotel esta noche.

Se llama Hotel Tres Coronas de Silos y nos cuesta 49 € la doble sin desayuno. Es una antigua mansión y, más tarde, botica del pueblo, propiedad del alcalde Emeterio Martin. Conocida como la Casa Grande de Silos, aparece enfrentada al monasterio y sus habitaciones son de estilo castellano, con vistas al cenobio. Está muy bien decorado el hotel y son muy amables las personas a su cargo. Las medidas de seguridad las cumplen escrupulosamente, hay hasta un aparato para que los huéspedes se midan la temperatura antes de entrar al establecimiento!!!!

Vamos a pasear por el pueblo, es pequeño, pero hay mucha gente, se nota que es una joya del románico el Monasterio de Santo Domingo de Silos.

La historia de la abadía y la historia de la villa de Silos han caminado siempre juntas. El monasterio que remonta sus orígenes al s X con Fernán González, primer conde de Castilla, empieza a cobrar importancia con la llegada, en 1041, del monje Domingo Manso, natural de La Rioja, proveniente del monasterio de San Millán de la Cogolla. Él restaura el monasterio y da origen a un movimiento espiritual y cultural. Durante su mandato, el monasterio se amplia, crece su patrimonio e influencia y toma forma su biblioteca, hoy con más de 60.000 volúmenes.

La grandiosidad del claustro románico y la vida de los monjes han traspasado los límites de estos montes.

El actual núcleo urbano del pueblo de Silos tiene sus orígenes en el fuero de Alfonso VI, rey de Castilla y León, concedió a la abadía, en 1098, por el cual el abad podía poblar junto al monasterio, quedando estos colonos bajo la protección y vasallaje del abad. La villa de Silos dependió del abad hasta el año 1440, fecha en que los monjes vendieron la villa a la casa de los Velasco, Condestables de Castilla, así lo atestigua el escudo que puede verse en la puerta de la Fuente. La villa ha perdido casi por completo su aspecto medieval de recinto amurallado, pues solo quedan dos puertas, la de San Juan y de la Calderera, y los paños de murallas cierran la huerta del monasterio.

Hay muchos hoteles y restaurantes, los precios de los cuales son elevados. Como no tenemos mucho apetito nos comemos unos bocatas con cervecitas al lado del hotel. Nos cuesta 15 euros.

Hemos  hecho 458 km

14-8-2020  VIERNES

SANTO DOMINGO DE SILOS – DESFILADERO DE YECLA – ESCENARIOS PELICULA “EL BUENO, EL FEO  Y EL MALO” – COVARRUBIAS – SAN PEDRO DE ARLANZA – QUINTANILLA DEL AGUA – LERMA – PALENCIA

Primero de todo, nos vamos a ver el Desfiladero de Yecla. El Parque Natural de la Yecla es una profunda y estrecha garganta con gran diversidad de formas. El angosto desfiladero, horadado por la acción de las aguas del arroyo. El Cauce durante millones de años, tiene zonas con una anchura que apenas llega a los dos metros y ha sido labrado por el rio Mataviejas. En las cumbres anidan más de 100 parejas de buitre leonado. Es una maravilla ver tantos buitres volando, posados en las rocas y tan cerca. Una serie de puentes y pasarelas permiten recorrer la garganta en un sugerente paseo, unos 600 m, sobre cascadas y pozas. Se puede hacer esta excursión a pie desde el pueblo de Silos son unos 5 km, ida y vuelta. Hay que tener cuidado porque el lugar desde donde se accede a la garganta no está muy bien señalizado.

Desfiladero de Yecla

Desayunamos al lado del hotel  y nos vamos a visitar el Monasterio, en concreto el claustro que es maravilloso. La entrada nos cuesta 3,5 € cada uno, pero lo vale. Una cosa que nos gusta es que hay algunos carteles que te van informando de lo que estás viendo. El claustro es de doble piso y de origen visigodo. El piso bajo de finales del s XI, exhibe capiteles con temas orientales y califales sobre dobles columnas. Sus 64 capiteles son todo un muestrario figurativo, repleto de geometrías y personajes. En los ángulos, ocho magníficos relieves desarrollan momentos de la vida de Jesucristo y, en el techo, un artesonado mudéjar del s XIV muestra escenas de la vida medieval. En uno de sus costados se halla el sepulcro de Santo Domingo, con una estatua yacente del s XIII.

Además del valor arquitectónico del monasterio, son famosos por su calidad los oficios religiosos en gregoriano cantados por los monjes. Se visita también la botica maravillosa de principios del s XVIII con botamen realizado en cerámica de Talavera. Se componía del jardín botánico especializado, el laboratorio bioquímico, la biblioteca y el botamen. Por último hay  un pequeño museo de arte Sacro. Se guarda el cáliz de Santo Domingo que data del s XI, una patena, adornada con camafeos romanos y algunas piezas de orfebrería como el báculo del abad Juan II, y la tapa del arca de Santo Domingo, pertenecientes a los s  XII y XIII.

Claustro de Santo Domingo de Silos

Otras cosas a visitar son la Basílica de San Sebastián, la iglesia aprovechando parte del templo mozárabe del s X, del que queda algún resto, fue sustituida en el s XVIII, por la actual de corte neoclásico. La Iglesia de San Pedro alberga la Virgen del Mercado, patrona de la localidad. El Arco de San Juan, el Convento de San Francisco que actualmente es un centro de convenciones y debates y el Museo Sonidos del Mundo, se ha instalado en una casona de tipo castellano construida en el s XV y que era conocida como la casa de las Condesas y como Casa de la Cárcel. Cuenta con más de 80 instrumentos musicales que muestran la música popular de más de 30 países antes de la invención del fonógrafo, donados por coleccionistas.

Pasando por el Arco de la Calderera se sube un poco la colina y se llega a la Ermita de la Virgen del Camino.

Seguimos camino ya que a pocos km se encuentra la Ruta al Cementerio de Sad Hill. El director de cine Sergio Leone, después de haber rodado “Por un puñado de dólares” y “La muerte tenía un precio” en los desiertos de Almería, se trasladó con todo su equipo a Burgos para rodar en el verano de 1966 “El Bueno, el Feo y el Malo”, en escenarios reales del entorno de la Mancomunidad de la Yecla.

La película que Leone rodó en la Mancomunidad de Yecla se considera una obra antológica en la historia del cine del spaghetti western. Desde Santo Domingo de Silos tomamos la pista que lleva a Contreras. La pista va ascendiendo hasta los 1150 m donde se abre un gran valle flanqueado por la Peña Villanueva y por los Altos de los Cuetos. Justo donde comienza este valle, cruzando una puerta con cancela se sitúa el cementerio de Sad Hill. Durante todo el recorrido, el paisaje es espectacular.

Escenario de el Cementerio de la película

Las 4 principales escenas rodadas en Burgos son La Misión de San Antonio en San Pedro de Arlanza, Hortigüela, El Campo de Concentración de Betterville en Carazo, la Batalla del Puente de Langstone en Hortigüela y Contreras y por último el Cementerio en Contreras y Santo Domingo de Silos.

Hay mucha gente que hace la ruta de todas estas escenas, pero nosotros nos centramos en el cementerio que es la más cercana a donde estamos. La escena cumbre de la película es la  del cementerio donde los 3 actores protagonistas llegan al lugar donde se disputarán en un duelo a tres los 200.000 $ enterrados en una tumba. La escena se rodó en el Valle de Mirandilla, uno de los valles más hermosos y apartados de la provincia de Burgos. El set, aún visible hoy, se construyó según los diseños del escenógrafo en apenas 3 días por 250 soldados del ejército español recreando un soberbio cementerio circular con más de 5000 tumbas dispuestas en un sistema de círculos concéntricos y radios rodeando una plazoleta central empedrada de 30 m donde se sitúa el clímax.   Las imágenes están montadas como en un videoclip al ritmo de la maravillosa banda sonora de Enio Morricone que va “in crescendo” hasta la resolución final.

Covarrubias es nuestra siguiente parada, es uno de los pueblos más bonitos de España. En total hay 79 en toda España, lo curioso es que en Cataluña solo hay uno en el Valle de Arán llamado Bagergue.

Catedral de Covarrubias

La mejor forma de entrar en Covarrubias, villa enteramente medieval en la que apabulla la abundancia y la calidad de su arquitectura popular, es por la puerta el Archivo del Adelantamiento de Castilla (siglo XVI). Es un edificio construido en 1575 por orden de Felipe II, contiene un arco que da la bienvenida al visitante.  Esa misma calle conduce hasta la porticada plaza de Doña Urraca, que preside el Ayuntamiento, levantado en el solar que ocupó el plació del conde Fernán González, fundador de un incipiente condado, que acabaría por instituirse como reino de Castilla. De aquella época queda un arco románico del s XII en el lateral del edificio.

Al lado queda la plaza de doña Sancha. De ella sobresale la silueta del torreón de Doña Urraca del s X, con un crucero tardo gótico a sus pies. Es un bastión que alcanza los 22 m de altura y fue erigido en el s X para defender el valle del Arlanza. Acoge una exposición de armas de asedio utilizadas en la Edad Media.

Entre esta plaza y la de Chindasvinto, lugar donde se sitúa la colegiata, queda la llamada casa de Doña Sancha, considerada la más antigua de la población. Aquí se observa muy bien los entramados de madera que sujetan los adobes cubiertos de mortero y los soportales formados por troncos de sabina.

La colegiada de San Cosme y San Damián es el gran monumento de Covarrubias. La construcción actual, levantada sobre restos muy anteriores, es del s XV, aunque su claustro se trazó en el s XV. En ella reposan entre otros, los restos del primer conde de Castilla y los de su esposa, Doña Sancha. Hay unos sepulcros espectaculares de mármol blanco con figuras yacentes de los enterrados en ellos. En el claustro descansa la infanta Kristina de Noruega, que vino a casarse con el Infante Felipe de Castilla, hermano de Alfonso X el Sabio y lo hizo en 1258.

Típicas casas de Covarrubias

Otros edificios de interés son la casa del Obispo Peña, la capilla de San Olav, ermita levantada por deseo expreso del princesa Kristina de Noruega, 753 años después de su muerte, en honor al santo patrón de Noruega. La antigua botica, premiada en certámenes, posee las características típicas de la arquitectura propia de Covarrubias. Mantuvo su uso hasta 1975.

Existen dos bellos cruceros del s XVI, uno situado frente al Archivo del Adelantamiento de Castilla y otro, frente al torreón de Fernán González. En el barrio del Arrabal podemos ver el rollo jurisdiccional también  del s XVI.

Como es la hora de comer buscamos un menú que nos convenza. Escogemos el Restaurante Tiky, el precio está bien y la calidad también, pero nos cobran un montón por una botella de vino ya que la bebida no está incluida. Pagamos 32 euros.

Nos ha gustado mucho Covarrubias, volveremos.

A pocos km de Covarrubias por una carretera serpenteante se encuentra San Pedro de Arlanza. Es un cenobio benedictino levantado en el s X y muy influyente en los albores de la Castilla condal. Fundado en el año 912 por Gonzalo Fernández, padre del conde Fernán González, el cenobio mantuvo con este último una relación privilegiada durante la formación  del condado de Castilla.

San Pedro de Arlanza

De sus tiempos de esplendor queda la iglesia monástica, que se inició en el año 1080, la torre y la sala capitular. En el s XVII el claustro románico fue reemplazado por otro de estilo herreriano. Tras muchos años de abandono, el conjunto está siendo recuperado como centro de interpretación. Abandonado tras la desamortización, es impresionante contemplar el pinsapo que reina emergente en el Claustro. Cuando nosotros llegamos está cerrado y no podemos entrar.

En Quintanilla del Agua hay una atracción muy curiosa. Se llama Territorio Artlanza y se trata de un pueblo medieval imaginario creado con materiales de desecho por el artista Félix Yáñez. Cuando nosotros llegamos está cerrado con lo que no podemos visitarlo, la entrada son 6 euros, pero tiene buena pinta. Tiene la friolera de 14.000 m cuadrados!!!

Mural pintado por Félix Yáñez

Lerma se asoma a la vega del Arlanza su larga crestería de piedras labradas por ambiciones señoriales. Villa barroca por excelencia, renació bajo el empuje de don Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, valido de Felipe III, que la convirtió en la segunda corte del reino y para ello construyó seis conventos con sus iglesias y hospederías de peregrinos, la colegiata y el palacio ducal. Todo esto se hizo en 15 años, ya que en el momento que empezó, tenía ya 45 años y en aquella época era una edad  avanzada. Contó con los más prestigiosos arquitectos del momento y sembró la ciudad de edificios herrerianos. Es la población con mayor número de monumentos del s XVII de España.

Parador de Lerma

El palacio, hoy parador nacional, refleja las grandezas del válido. Fachada horizontal, patio y cuatro torres esquineras que se rematan con chapitel de pizarra. La fachada principal conforma uno de los lados de la amplia plaza Mayor. Las estancias palaciegas estaban conectadas con la colegiata mediante un pasadizo que el señor duque gustaba de frecuentar. Hoy se puede visitar el único tramo conservado y luego nos asomamos al Mirador de los Arcos para contemplar desde allí todo el paisaje circundante. Todo lo que alcanza la vista eran los huertos del palacio y el coto de caza que tenía todo tipo de animales que se soltaban para que el rey pudiera cazarlos, incluso trajeron bisontes de EEUU. El coto media 15 km por 7 km.

Los pasadizos eran muy útiles, ya que el protocolo obligaba a que si el rey salía de cualquier recinto cerrado tenía que ir acompañado de muchas personas, se calcula que unas 300, entre nobles, criados, soldados etc. Evidentemente ellos no iban andando, ni el duque ni el rey, sino que los llevaban en palanquines  en los cuales había una persona delante, otra detrás y tenían unos braseros para que no pasaran frio en el traslado.

Puerta de entrada a Lerma

El rey cuando estaba en Lerma salía a cazar todos los días, a veces más de una vez, ya que le gustaba  muchísimo, por eso delegó todo el gobierno de las posesiones del reino de España a su valido.

Hacemos la visita guiada en Lerma. Cuesta 6 euros y te llevan por los  pasadizos que utilizaban el duque de Lerma y Felipe III para acudir a misa. Otra cosa que se visita es la Colegiata, muy interesante el retablo mayor, que nos explica muy bien y también entra la visita al centro de interpretación que está muy completo y bien puesto. Hay que contar un buen rato para ver bien el centro de interpretación ya que hay mucha información.

La colegiata tiene tres naves de igual altura, lo cual hace que tenga muy buena sonoridad. Para el duque de Lerma y para el rey era muy importante ya que el rey sabía tocar varios instrumentos musicales y le gustaba tocar en la colegiata. Entre las obras de arte que donó el válido destaca la estatua en bronce dorado de Cristóbal de Rojas y Sandoval, tío del duque y arzobispo de Sevilla, que fue ejecutada por Juan de Arfe. Se hizo solo en 3 años, teniendo en cuenta que solo el retablo es una maravilla por su detalle y su pan de oro que lo hace muy llamativo. Otra cosa que la diferencia de otras colegiatas es que tiene dos órganos, uno enfrente de otro y puestos en alto y a la altura suficiente para que el sonido sea espectacular. En verano se suelen hacer conciertos, pero este año se ha suspendido todo.

Los seis conventos alzados a los comienzos del s XVII colmaron los deseos del duque. Franciscanos, dominicos y carmelitas, también en sus variantes femeninas, ocupan un recinto histórico que estuvo rodeado por una muralla medieval de la que hoy solo queda la puerta de entrada conocida como arco de la Cárcel.

Como el duque era muy amigo del papa Paulo V, consiguió la Indulgencia Plena para que todas las personas que se confesasen en los seis conventos, a la hora de morir no pasarían por el purgatorio. Todo esto evidentemente a cambio de un “módico precio”, ya que eran de su propiedad. Esta indulgencia solo se conseguía si se hacía el camino de Santiago en año Jacobeo o yendo a los lugares sagrados de Roma.

De aquí ya nos vamos del tirón a Palencia, ya que estuvimos hace mucho tiempo pero no recordamos casi nada. Tenemos reservado el hotel Monclús, nos cuesta 35 € y está muy céntrico, lo cual es muy cómodo. La habitación está bien, no muy grande pero es cómoda.

Al estar tan cerca del centro nos vamos a visitar un poco de esta pequeña ciudad. La ventaja de estar en Agosto es que son las 10 de la noche y sigue habiendo mucha luz para poder visitar cosas. Los días son muy largos!!!!

Iglesia de San Lorenzo

En la Edad Media, Palencia estuvo rodeada por una muralla cuyo desaparecido trazado es, en buena parte, el seguido por las vías de circulación que enlazan con los principales acceso por carretera. Todo el interés artístico se centra a la izquierda del rio Carrión. El largo trazado de la calle mayor, avanza entre los miradores de edificios alzados sobre altos y espaciosos soportales, y algunos de ellos con blasones o detalles escultóricos en sus fachadas. Hacia la mitad del recorrido, en medio de una zona peatonal, se abre la Plaza Mayor, pequeño espacio porticado del s XVII presidido por un monumento al escultor palentino Alonso Berruguete, obra de Victorio Macho. En ella se encuentran el Ayuntamiento, construcción del s XIX, y, esquinada la Iglesia de San Francisco, templo perteneciente a un antiguo convento franciscano del s XIII precedido de una galería porticada con arquerías entre los contrafuertes.

Pasamos por el maravilloso palacio neorrenacentista de la Diputación de 1921 y justo a poca distancia la Iglesia de Santa Clara. Lo más importante de esta iglesia es el Cristo yacente encontrado en el mar en el s XIV.

Al final de la calle nos encontramos con la iglesia de San Lázaro cuya fundación como lazareto se atribuye a la voluntad del Cid.

Estamos cansados y volvemos a la Calle Mayor y nos tomamos unas cervecitas con su tapita en el Bar Alaska por 6 euros.

Hemos hecho 151 km

15-8-2020  SABADO

PALENCIA – FUENTES DE VALDEPERO – MONZON DE CAMPOS – FROMISTA – VILLALCAZAR DE SIRGA – CARRION DE LOS CONDES – VILLA ROMANA LA OLMEDA – SALDAÑA – OLMILLOS DE SASAMON – BURGOS

Desayunamos al lado de la catedral, ya que a las 9 de la mañana hay pocos sitios abiertos y nos clavan.

La catedral de Palencia empezó a construirse en 1321 sobre los restos visigodos y románicos que forman la Cripta de San Antolín. Su estilo es predominantemente gótico con cinco puertas de acceso, algunas de gran belleza como la del Obispo o la de “Los Novios”, que flanquean la torre. La gran belleza interior tanto de su arquitectura como de sus obras de arte hace que fuera declarado monumento nacional en 1929.

Nuestra Señora de la Calle

Abren a las 10:30 de la mañana, pero antes una persona controla todo y nos permite echar un vistazo al interior. Como el día lo hemos planificado muy completo no la visitamos y la dejamos para otra ocasión.

Antes de dejar la ciudad vamos a la oficina de turismo donde nos dan un mapa estupendo para hacer la visita de la provincia.

Gárgola de la Catedral

La primera parada es Fuentes de Valdepero, donde se encuentra el Castillo de los Sarmiento, por desgracia está cerrado!!! Los profesores entran gratuitamente, pero no nos aprovecharemos de esta facilidad. El castillo tiene la estructura típica de los castillos de la escuela de Valladolid, un recinto de planta cuadrada con torreones circulares en las esquinas con una torre de enormes proporciones en el centro de uno de los lienzos.

Castillo de los Sarmiento

La torre del homenaje construida con excelente sillería cuenta con muros de entre 7 y 10 m de espesor, un pronunciado talud y unos cubos que sirven como contrafuerte.

El interior, que no vemos, tiene una mazmorra, una sala cuadrada abovedada, un túnel que accede a la bóveda y muchos más espacios que tendremos que volver para disfrutarlos.

Seguimos y pocos km después llegamos a Monzón de Campos. El castillo fue construido entre los s XIV y XV. Se halla en lo alto de una colina. Está formado por un sólido torreón de planta cuadrada, de unos 13 m de lado, al que se le adosa recinto de forma trapezoidal. La parte más antigua corresponde a la torre del homenaje, una puerta de acceso elevada en la fachada oriental al interior  del recinto, a la que se llega por una pasarela.

Castillo de Monzón de Campos

La portada románica de la puerta de entrada a la planta baja corresponde a la desaparecida Iglesia de Zenera de Zalima anegada por las aguas del pantano de Aguilar de Campoo.

Todo el torreón, construido con muy buena sillería, cuenta con numerosas saeteras a diferentes alturas y en sus cuatro caras, así como un balcón amatacanado situado sobre la entrada elevada. El interior no lo podemos visitar ya que está cerrado.

Hay unos cazadores que van con unos cuantos perros y cazan conejos, tenemos la desgracia de ver como lo mata delante nuestro desnucando al pobre conejo.

Ahora ya vamos hasta Frómista, conocida como “La villa del Milagro”. Esta población es muy interesante, tanto por su patrimonio artístico como por la esclusa del Canal de Castilla, que sigue hacia el sur, con el camino de Santiago que se dirige a Carrión de los Condes. En 1066 se estableció aquí un monasterio benedictino, del que ha sobrevivido la iglesia de San Martin, una de las joyas del románico español. Muestra elementos decorativos típicos de su época como el ajedrezado jaqués, capiteles con motivos vegetales, animales o de pasajes bíblicos y más de 300 canecillos en el alero del tejado, con todo tipo de representaciones. Su construcción data del s XI y fue mandada construir por Dª Mayor, viuda del rey navarro Don Sancho. Aquí se puede apreciar la perfección del románico, 3 naves abovedadas con cimborrio en el crucero, 2 torres gemelas, 4 portadas y 4 ábsides, todo ello enriquecido por el cincel y estilo de sus canecillos.

Fromista (iglesia de San Martin)

Sus otras dos iglesias son la de San Pedro, con un museo parroquial, y la de Santa María del Castillo, ambas góticas. Hacemos la visita guiada, ya que tenemos la suerte de que al lado de la esclusa hay un cartel que informa del horario de la visita y tenemos el tiempo justo de llegar a la iglesia de San Martin que es  donde empieza.  Cuesta 5 euros y te permite entrar en todas las iglesias. La visita dura dos horas, pero lo hace muy bien la guía y nos hace parar atención en todas las cosas que nosotros por nuestra cuenta nunca lo haríamos. Frómista está a la mitad del camino de Santiago en España y el templo de San Martín  reproduce el modelo de la Catedral de Jaca también a la mitad de sus proporciones.

Cigüeñas por todas partes

En Santa María del Castillo hay un espectáculo que se llama Vestigia. Permite al visitante introducirse en la historia del Camino de Santiago y de Frómista, gracias a pantallas panorámicas, estatuas parlantes o libros gigantes. El recorrido empieza con una bienvenida que te da la encargada de la iglesia, el camino de iniciación con el retablo de los Ilustres, el camino de la historia, el camino de los milagros, el camino de arte con el retablo de Sta Mª del Castillo y el camino de las estrellas para acabar.

Otra cosa que se puede visitar en esta villa es el Museo Etnográfico Rodolfo Puebla, con más de 700 piezas relacionadas con las actividades agrícolas y ganaderas de esta parte del Camino, y además tiene un queso de oveja buenísimo.

Si tuviéramos tiempo, haríamos el paseo en barco por el Canal de Castilla que sale de aquí, pero hay que reservarlo con tiempo  y nosotros somos los reyes de la improvisación.

Comemos en un bar enfrente de la Iglesia de San Pedro unos bocadillos que son enormes, sobre todo el de tortilla de patatas, con sus cervecitas.

Seguimos camino y llegamos a Villalcazar de Sirga, llamada así por una antigua fortaleza de los templarios y porque sirga es sinónimo de camino. La joya de la corona de este pequeño pueblo es la Iglesia de Santa María la Blanca, que mezcla el gótico con el románico. En la parte norte tiene un aire militar acorde con el espíritu de los templarios, en cambio la parte sur tiene un elevado pórtico abocinado, tiene muchas estatuas tanto en las arquivoltas como en el doble friso. La calle superior muestra un Cristo en majestad, rodeado de los evangelistas con sus símbolos y los Apóstoles, mientras que en la inferior, aparece la Virgen Blanca, adorada por reyes, entre los que puede verse arrodillado, a Alfonso El Sabio. En varias de sus cantigas salen los milagros atribuidos a la Virgen del templo.

Villalcazar de Sirga

El interior no lo podemos visitar al estar cerrada, pero según la guía, tiene 3 naves y doble crucero. Acoge bajo el gran rosetón de la capilla de Santiago los sepulcros con estatuas yacentes del Infante Don Felipe, hermano del Rey Sabio, y de su segunda esposa Doña Leonor Ruiz de Castro. Las escenas polícromas que decoran las tumbas están esculpidas con tan artística minuciosidad que, además de deslumbrar por su belleza, valen por toda una crónica medieval. También es interesante el retablo del altar mayor del s XVI, con coloridas pinturas renacentistas con influencia flamenca.

Pasamos por Carrión de los Condes pero no podemos hacerle justicia ya que queremos visitar la villa romana y lo dejamos para otra ocasión. Por lo que sabemos fue lugar próspero, que atendía a los peregrinos medievales con abundantes viandas y bien dotados hospitales, todavía conserva una docena de iglesias y hasta media docena de conventos y monasterios. Fue cuna de ilustres literatos como el Primer Marqués de Santillana  o el Rabí Dom Sem Tob.

Lo que si visitamos es el Monasterio de San Zoilo. Del año 948 data el primer documento que hace referencia al monasterio. Monarcas como Alfonso VI, Alfonso VIII, Alfonso X y Fernando III, reyes unos de Castilla y otros de León, escogieron el monasterio como lugar de reposo o como sede de Concilios y Cortes.

Sin embargo, fueron los monjes benedictinos los que al introducir en la península la Reforma Gregoriana, le dieron todo su esplendor artístico, cultural y religioso. Con ellos, el Monasterio fue refugio y hospital de los peregrinos del Camino de Santiago, que buscaban descanso y curación a sus dolencias. A mediados del s XIX los jesuitas establecieron en él, el primer colegio de bachillerato de España. Posteriormente y hasta la década de 1980 fue Seminario Menor de la diócesis de Palencia.

Hoy el antiguo Real Monasterio de San Zoilo, el lugar donde se hace palpable el enigma de Castilla y León, vuelve a ser un lugar idóneo como aposento de viajeros o refugio de peregrinos. Las antiguas dependencias de los monjes albergan hoy  habitaciones de lujo, pero lo más destacado es su claustro que a pesar de no estar alojados nos permiten disfrutar.

Ofrecen casarse en la Iglesia del Monasterio, hacer el coctel en el claustro y luego la comida en el Refectorio de los monjes.

A pocos km está la Villa Romana La Olmeda, cuando miro por internet los horarios veo que se tiene que reservar la visita por Internet, como no lo hemos hecho llamo por teléfono y me dicen que para la siguiente visita, que llegamos por los pelos, quedan 2 plazas. Las visitas son cada media hora para asegurar que haya distancia social en el yacimiento. Nos cuesta 1,5 euros por persona al  ser profesores.

Mosaicos de Villa Romana La Olmeda

La villa romana de La Olmeda es un palacio cuya vivienda principal, de cerca de 3000 m cuadrados es de forma cuadrada, con jardín central rodeado de galerías a las que abren las habitaciones, corresponde al tipo de vivienda llamada “casa de peristilo”, de origen Mediterráneo, frecuente en el mundo romano.

En sus fachadas N. y S. se disponen sendos pórticos flanqueados en sus extremos por torres, octogonales en su fachada S. y cuadrada en su fachada N.

Desde la galería S. del peristilo se accedía a la habitación pavimentada con un suelo de opus signinum (mortero de cal y fragmentos cerámicos) que tiene en su  sector central cuatro hoyos hemisféricos unidos por canales, quizás para asiento de tinajas, lo que hace pensar que las habitaciones adyacentes eran almacenes o despensas.

Otra de las habitaciones tiene unos mosaicos geométricos donde se supone que era la alcoba. La sala principal de la vivienda de 175 m cuadrados, es donde se hallan los mosaicos figurados más importantes. La parte figurativa del mosaico se compone de tres temas bien distintos. El más próximo a la entrada es una movida escena de caza, en realidad la suma de siete escenas diferentes. Por citar una de las figuras de mayor calidad el jabalí acosado por perros, de un realismo fuera de lo común en los mosaicos hispanos.

En el centro del salón un tema mitológico, es la leyenda de la treta del descubrimiento de Aquiles llevada a cabo por Ulises, cuando Aquiles se ocultaba vestido de mujer en la isla de Skyros, en el gineceo del palacio del rey Licomedes.

El corredor divide los baños en dos partes, al sur, una gran habitación circular de 170 m cuadrados. Esta sala se calentaba con un hypocaustum. El vestuario o apodyterium tiene adosado a su pared oriental un banco corrido. En la esquina, una pequeña bañera de forma oval muy bien conservada con escalones para descender al fondo. Desde esta habitación una ancha escalera desciende al frigidarium o sala de baño frio.

El conjunto de mosaicos de La Olmeda es uno de los mayores existentes en edificios no públicos del occidente romano. Unos 1400 m cuadrados se han conservado en su mayor parte, cuya importancia no se basa únicamente en la cantidad, sino también en la calidad de la ejecución, tanto en los de diseño geométrico como en los figurados siendo muy superior a la que presenta la mayoría de los mosaicos tardorromanos de Hispania.

A nosotros nos ha gustado, pero hemos de reconocer que los que hemos visto en distintos lugares de Turquía son mejores, sin querer desmerecer a esta villa.

Visitamos Saldaña, donde se encuentra el Museo de Arqueología y centro de interpretación de la villa Romana de La Olmeda. Con la entrada  a la villa se puede ver el museo. Es un museo no muy grande, pero está muy bien puesto. Se encuentra en la iglesia de San Pedro, inmediata a la Plaza Vieja. Se pueden observar algunos de los hallazgos de la villa romana, como piezas de barro, vidrio, cerámica o restos de mosaicos.

Saldaña, llena de casas porticadas

Con una larga historia celtibera, romana y visigoda, fue territorio condal y un asentamiento de linajes castellanos. En su castillo, ahora en ruinas, murió la reina Doña Urraca en 1126.

Atravesada la plaza de España o Plaza Nueva, presidida por el edificio del Ayuntamiento, la herencia medieval de la villa se resume en la bella Plaza Vieja, un recinto castellano, todo él recorrido por porches sobre columnas de madera y edificios de ladrillo y adobe con entramados vistos, algunos con blasones.

El pueblo tiene dos templos, la iglesia parroquial de San Miguel, es del s XIV. Su interior de tres naves sobre amplias columnas de piedra, tiene una sacristía, antigua capilla nobiliaria con un retablo plateresco atribuido a Gil de Siloé y un sepulcro triple con las estatuas yacentes de un caballero entre dos damas. Hay una leyenda de bigamia asociada a este sepulcro.

En la oficina de turismo de Palencia nos han dicho que están en código naranja por el COVID!!!!

Es un pueblo que es tranquilo y tiene rincones muy interesantes. Las terracitas están llenas de gente tomando algo al fresco, ya que hace sol, pero a la sombra el aire es fresquito y agradable.

Queríamos volver a Carrión de los Condes  y visitarlo pero estamos un poco cansados y ya volveremos con más tiempo.

De camino a Burgos por la Autovía  Camino de Santiago, paramos en Olmillos de Sasamon, donde hay un castillo muy interesante, totalmente reformado en el s XIX y ahora convertido en hotel de lujo y restaurante. El castillo lo construyó un judío converso en el s XV, pero nunca tuvo carácter defensivo, sino de palacio o casa del señor, donde se administraba las tierras y sus vasallos.

Una cosa curiosa de este pueblo es que en las casas hay carteles con los nombres de las personas que las habitaban y sus oficios, algunos incluso con fotos de ellos. Es interesante e instructivo. De aquí parten senderos donde se pueden ver rapaces, corzos o topillos.

A la salida del pueblo de vuelta a la autovía hay una gasolinera donde venden quesos de Sasamon. Les han dado la medalla de oro y de plata del mundo en quesos, lo cual hace que nos paremos y compremos uno de oveja y otro de oveja a la cerveza!!!!.

El hotel de Burgos se llama Alda Cardeña, nos cuesta 86,75 € las dos noches. Está a 15 minutos andando de la catedral y hay bastante aparcamiento, lo cual está bien. La habitación está muy bien, todo muy limpio, con una tele enorme.

Vamos a pasear un rato por la ciudad, que está muy animada, todas las terrazas llenas de gente tomando sus cervecitas. Ya habíamos estado hace muchos años en nuestro viaje de novios, pero claro, han pasado muchos años desde ese viaje…

Catedral de Burgos

Hay una callejuela que llega a la plaza mayor, toda llena de baretos, donde hay uno que es muy famoso ya que está a rebosar. Se llama Pancho y nos tomamos unas tapas muy ricas con su cervecita. Hay una que se llama cojonuda y otra cojonudo que son o morcilla o chorizo con un huevo frito, además de croquetas, almirantes, tigres etc. Nos cuesta 14 euros.

Hemos hecho 192 km

16-8-2020 Domingo

BURGOS: LAS HUELGAS REALES – MUSEO DE LA EVOLUCION – CARTUJA DE MIRAFLORES – MONASTERIO DE SAN PEDRO DE CARDEÑA – CASTILLO DE BURGOS

Preguntamos por el precio del desayuno y en qué consiste y nos convencen. Son 5 euros por persona, pero tienes fruta, embutidos, yogures,  bollería, tostadas, zumos etc. Vale mucho la pena, ya que está todo muy rico.

Arco de Santa María

Hoy queremos visitar las Huelgas Reales, ya que tenemos entendido que vale mucho la pena. Desde el hotel vamos andando y disfrutando de esta ciudad tan encantadora.

Por culpa del Covid no hay visitas guiadas y hacemos grupos de 10 personas como máximo. Al ser profesores no pagamos ya que pertenece a Patrimonio Nacional.

Es un Cenobio fundado en 1187 por Alfonso VIII y su esposa Leonor de Inglaterra con la doble función de servir de Panteón real y de retiro espiritual para los miembros femeninos de la realeza. Edificio típicamente cisterciense, con añadido de pórtico y torre. Iglesia monacal del primer tercio del s XIII. Desde el compas de afuera y tras contemplar los sepulcros góticos colocados en la nave de los Caballeros, nos fijamos en la puerta principal construida en 1210 por el maestro Ricardo. Mientras el presbiterio ofrece el gran retablo mayor de estilo barroco y la sillería de los capellanes, el crucero, que se cubre con una especie de cimborrio, nos ofrece un púlpito renacentista capaz de girar.

Monasterio de las Huelgas Reales

Reyes, infantes y damas de alcurnia reposan en las 38 tumbas dispuestas en las tres largas naves de la iglesia. Destacan el sepulcro del infando don Fernando de la Cerda, que no fue profanado por las tropas francesas, el sepulcro del rey adolescente Enrique I de Castilla, el doble sarcófago que guarda los restos de los fundadores y el sepulcro que albergó los restos de doña María de Almenar, notable por sus escenas funerarias.

La sala capitular y las Claustrillas son dos elementos singulares del Cenobio. La primera dibuja un espacio de planta cuadrada, del que surgen cuatro columnas que sujetan nueve bóvedas de crucería, y encierra diversos objetos de interés como el llamado pendón de Navas, obra cimera del arte textil almohade.

Si el claustro principal del monasterio es el de San Fernando, construido en tiempos de citado rey, que guarda yeserías moriscas en las bóvedas y elementos gótico mudéjares en los ángulos, el de las Claustrillas es más antiguo que el anterior, pues vio la luz en torno al año 1200. Dispone de 48 arcos de medio punto sobre columnas pareadas y capiteles con decoración vegetal.

El Museo de Telas Medievales, abierto en el restaurado espacios de la cilla, es uno de los lugares que más nos han gustado por su originalidad en lo que hay expuesto. Está formado por una valiosísima colección de vestimentas de los s XIII y XIV lucidas por los más altos personajes de la Castilla medieval. Las prendas y preseas halladas en el sepulcro del Infante don Fernando de la Cerda, aljuba, pellote, capa y birrete, aportan, con sus brocados de seda y oro y sus hilos de plata, castillos y leones como exponentes de la simbología heráldica.

Dos capillas singulares redondean la visita, la de la Asunción, lugar donde se funden el arte románico y el almohade, y la de Santiago, que conserva restos mudéjares del s XIII y un esplendido artesonado morisco.

De aquí ya volvemos al centro de Burgos y nos vamos a visitar el Museo de la Evolución, que todo el mundo nos dice que es imperdible. Nosotros después de la visita también lo decimos, es fantástico y se tendría que dedicar un día entero para poder disfrutarlo y aprovechar todo lo que aporta que es mucho. Los profesores no pagamos la entrada, lo cual está muy bien, el resto paga 6 euros.

Este museo se construyó e ideó a raíz del descubrimiento de Atapuerca. Es un edificio muy vanguardista y nos recuerda a algunos museos que hemos visto en nuestros viajes. Hay videos, reproducciones, imágenes en 3D, etc. Antes del Covid abría los fines de semana hasta las 20 horas, pero por desgracia ahora cierra a las 15 horas, con lo que las últimas plantas las veamos muy rápido y hará que volvamos en otra ocasión.

Nos vamos un rato a descansar al hotel, después de picar algo en un bar que hay en sus inmediaciones.

A la tarde vamos en coche a la Cartuja de Miraflores que está a unos 10 km de la ciudad. La entrada a pagar es la voluntad, pero nosotros compramos el folleto por 1 € ya que nos ayudará a entender lo que vamos a visitar. La comunidad de monjes que viven en la Cartuja llevan una vida de oración, estudio y trabajo en la soledad y silencia de la clausura. Gracias a la colaboración de varias entidades se ha recuperado en todo su esplendor la belleza de la portada de la iglesia, el retablo, sepulcros reales, vidrieras y capillas laterales.

Cartuja de Miraflores

Fundada en 1442 por el rey Don Juan II de Castilla y León, esta Cartuja es, en realidad, obra casi exclusiva de su hija la reina Isabel la Católica. Des estilo gótico de finales del s XV, fue construida sobre los restos de un palacio de caza, según los planos y dirección de Juan de Colonia y su hijo Simón.

Una vez pasada la galería de entrada vemos la portada principal, donde la puerta de la iglesia aparece enmarcada en un arco conopial que cobija una serie de arquivoltas decoradas. En el tímpano hay una imagen de la “Compasión”, es decir, la Santísima Virgen con su Hijo muerto en brazos. A la izquierda del arco, figuran las armas reales de Castilla y León y, a la derecha, el escudo con la “banda engolada”, distintivo personal de Juan II. El atrio de la iglesia tiene una bóveda de crucería cuyos arcos y nervios se adornan en su intersección con estrellas de piedra finamente caladas. En la pared derecha puede verse un ventanal, oculto durante siglos  y descubierto recientemente, que perteneció, lo mismo que el muro en el que está abierto, al palacio de Enrique III el Doliente, padre del rey fundador.

Cartuja de Miraflores

Dentro de la iglesia hay un tríptico de grandes dimensiones que representa tres escenas: Camino del Calvario, Crucifixión y Llanto sobre Cristo muerto.

El coro de los Hermanos se encuentra entre la reja y los dos altares. La sillería renacentista fue realizada en nogal el año 1558. La puerta de la clausura llama la atención por la primorosa talla de los evangelistas y los Padres de la Iglesia Occidental.

Se puede contemplar un conjunto de vidrieras traídas de Flandes en 1484. El Coro de los Padres es de nogal oscuro. Está formado por cuarenta sillas talladas por Martin Sánchez de Valladolid en 1489.

 

La puerta por la que los monjes entran en la iglesia es de estilo gótico y está adornada con ramos de encina, símbolo de la fortaleza. Tienen gran devoción a la imagen gótica de alabastro cobijada bajo el arco y atribuida a Gil de Siloe. Representa a Nuestra Señora con el niño Jesús sobre su rodilla en actitud de acompañarnos en el canto de la salmodia.

En el presbiterio nos encontramos el retablo gótico, con riquísimo detalle y de un sorprendente y original diseño. Gil de Siloe lo realizó en madera de nogal, dorada y policromada, en plena madurez de su creación artística. Durante más de 500 años este retablo ha enriquecido la oración de generaciones de monjes. Es como un grandioso tapiz en el cual se despliega de manera visible el misterio de la Redención.

También son obra de Gil de Siloe los sepulcros, donde descansan los restos de Juan II e Isabel de Portugal, padres de Isabel la Católica, y los de su hermano, el infante Alfonso. Cincelados en alabastro de Guadalajara es tal el detalle, la filigrana y tan rico el simbolismo que con razón, se les considera un alarde de inspiración y belleza.

Del panteón real, en el centro destaca la singularidad del diseño, una estrella de ocho puntas. Sobre la meseta reposan los yacentes ricamente ataviados acompañados por los Evangelistas y otros santos. En el lado de Juan II se cobijan en hornacinas diferentes esculturas: la Virgen de la Leche y siete figuras del Antiguo Testamento, en el de Isabel de Portugal las Virtudes, teologales y cardinales, y la “Compasión”.

El sepulcro del Infante Alfonso, arrodillado en actitud orante, y como sus padres, ricamente ataviado, está adosado al muro del Evangelio. Aparece enmarcado por pilastras muy decoradas que acogen en parejas a los apóstoles. Se corona el conjunto con la Anunciación.

Vamos al Monasterio de San Pedro de Cardeña, pero no tenemos suerte ya que cierran a las 18 horas y además hay que hacer visitas guiadas y no podemos hacerla.

San Pedro de Cardeña

Había sido fundado en el año 899, pero una aceifa acaudillada por Abderramán III derribó en el año 953 los muros y acabó con la vida de más de 200 monjes. La reconstrucción se hizo en estilo románico, sufriendo el cenobio ampliaciones en el s XV. Conserva de sus momentos iníciales la torre y un ala del llamado claustro de los Mártires.

El monasterio entra en la órbita de las relaciones con el Cid en el s XI. La huella de doña Jimena o de las hijas del Campeador impregna todavía la memoria de estas piedras. Mientras que en la llamada capilla del Cid se guardan los sepulcros donde yacieron los restos del héroe burgalés y de su esposa, otros nombres de la estirpe del Cid se pueden ver en las lápidas. Hay un pequeño museo instalado en la sala capitular, en el que destacan el coro de madera de nogal traído del monasterio de Obarenes y cuatro cuadros del estilo de Ribera.

Los alrededores son preciosos, llenos de arboles y vegetación.

Volvemos a Burgos y nos acercamos al Castillo. No podemos entrar dentro, ya que hay una función teatral en estos momentos. Nos vamos a asomar al mirador para ver toda la ciudad a los pies. Se aprecia la catedral, el perfil de las iglesias góticas, la geometría con las tejas antiguas y el laberinto de fachadas.

El castillo de Burgos fue fundado en el año 884 por el conde Diego Porcelos y creció en extensión y poderío hasta el s XV. Fue alcázar real, sede de la corte, cárcel, fábrica de pólvora, bastión inexpugnable. Destaca en el interior el famoso pozo del castillo, obra de ingeniería medieval que perseguía captar las aguas subterráneas. Mide 62 m de profundidad, tiene casi 300 escalones y conecta con galerías que, a distintas alturas, recorren la base del bastión.

Bajamos al centro y vemos la casa del Cordón, así conocida por el gran Cordón franciscano que, a modo de alfiz, enmarca una portada adintelada donde campean los escudos de los Velasco y los Mendoza-Figueroa. Fue mandada construir a finales del s XV por los Condestables de Castilla, en la casa se celebraron bodas reales, se alojaron monarcas, se tomaron relevantes decisiones políticas, murió Felipe el Hermoso  y estuvo preso Francisco I. Hoy es la sede social de La Caixa en Burgos. Cerca nos encontramos el palacio de la Capitanía, el aspecto del edificio trata de resucitar un Medievo pasado por el tamiz de la modernidad. Desde mayo de 2014 alberga el Museo Militar.

Casa del Cordón

Burgos tiene muchísimas cosas a visitar, aunque se tiene que destacar la Catedral que es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Si se viene a Burgos hay que visitarla si o si.

Surgió porque a finales del s XII, la primitiva iglesia románica de Santa María se había quedado pequeña. Se puso la primera piedra el 20 de julio de 1221. La puerta del Sarmental es una obra maestra del gótico europeo, se aloja en el tímpano un Cristo Majestad que imparte doctrina a los evangelistas. En un peldaño inferior, doce apóstoles en posición sedente entablan animados diálogos. Puebla las arquivoltas una muchedumbre de reyes, profetas, ancianos y santos. La plaza Santa María acoge la fachada principal, que puede ser considerada una gran página de piedra. Tres cuerpos se descubren en este fabuloso mundo de signos y estatuas. Destaca en el tercero un friso de ocho reyes castellanos que se cobijan bajo tres amplios huecos ojivales.

Burgos desde el castillo

Dos torres escoltan la portada. En 1442 se les añadió las dos pirámides octogonales que alcanzan los 28 m de altura y son pura filigrana de arcos, lóbulos y gárgolas.

La fachada norte concentra el interés artístico en la puerta de la Coronería. Próxima a ésta se halla la puerta de la Pellejería, terminada en 1533 y ya renacentista.

A los pies del templo  y en la parte más alta del muro septentrional se localiza el famoso Papamoscas, nombre que el talento popular ha dado a unos de los personajes que integran el ingenio. El otro es el Martinillo, que acciona una campana que toca los cuartos. El papamoscas posee la rara habilidad de abrir la boca al mismo tiempo que, con su campana, marca “las horas”.

La sillería del coro consta de 103 sillas de asiento reservadas para el arzobispo, los canónigos y los beneficiarios. Mientras en la sillería baja se representan escenas de santos, en la alta se historian, a lo largo de 63 relieves, los hechos más sobresalientes de la vida de Jesús. En el guardapolvo de la sillería alta se suceden profetas, apóstoles, sibilas y santos.

En la capilla de la Visitación se encuentra la tumba del Cid, una losa de granito marcada con una inscripción latina que ensalza su memoria.

Otras cosas a visitar son la capilla de San Nicolás, la capilla de Santa Tecla, la capilla de santa Ana, la Girola con la capilla de la Natividad, la capilla de la Anunciación y la capilla de San Gregorio.

Puerta lateral de la Catedral

La Capilla del Condestable ha sido bautizada desde antiguo como “catedral dentro de la catedral”. La puerta de entrada, adornada con notables motivos escultóricos, se cierra con una reja de Cristóbal de Andino. Planta poligonal, coronada por una atrevida bóveda que muestra en el centro una estrella calada de ocho puntas. Da luz a la estancia una claridad que se filtra por unos ventanales que  acogen restos de las vidrieras renacentistas realizadas por Arnao de Bruselas.

En la nave meridional está la Capilla de San Juan de Sahagún, la capilla de las Reliquias, la capilla de la Presentación y la capilla del Santo Cristo de Burgos.

Solo nos quedara por ver el claustro y museo Catedralicio, ahí es nada.

Nos vamos a cenar al lado de la catedral unas tapas y sus cervezas correspondientes por 14 €.

Hemos hecho 30 km

17-8-2020 Lunes

BURGOS – MIRADOR DE LAS HOCES DEL ALTO EBRO Y RUDRON – ESCALADA – ORBANEJA DEL CASTILLO – VILLARCAYO – MEDINA DE POMAR – SANTA CRUZ DE ANDINO  

Hoy dejamos Burgos y nos vamos hacia el norte a visitar unas cuantas cosas interesantes. Por la carretera vamos subiendo y en un momento dado vemos decenas de buitres comunes en el campo de al ladito mismo de la carretera. Deben tener alguna presa muerta, porque tal concentración es extraordinaria y además paramos al lado y no se mueven. Es un privilegio haberlos podido verlos.

Buitre posado

Buitres posados al lado de la carretera

Dejamos la nacional 623 y vamos dirección a Pesquera del Ebro cuando llegamos al Mirador de las Hoces del Alto Ebro y Rudron. El rio Ebro labra, a los largo de unos 10 km, un espectacular cañón encajado entre hondas paredes rocosas que, en algunos puntos, superan los 200 m de altura, son las hoces del Ebro. A la belleza paisajística de este espacio natural se une la riqueza botánica y la biodiversidad de la zona, ya que hay rapaces y nutrias. Rapaces sí que vemos muchas y muy cerca, las nutrias no, por desgracia.

Hoces del Alto Ebro

Llegamos a Escalada, al amparo de unas grandes cresterías rocosas, ordena sus tejados a orillas del Ebro. Vemos casas blasonadas construidas por hidalgos pudientes y un obispo, de nombre Gregorio Gallo y titular de la diócesis de Segovia, levantó en el siglo XVII un palacio fortificado.

Portada de la Iglesia de Escalada

Orbaneja del Castillo es el primer enclave castellano atravesado por el Ebro, en este lugar la geología se vuelve caprichosa escultura y la naturaleza impone su presencia con gran intensidad. Desde la carretera, hacia la que cae una gran cascada que más arriba es impresionante cola de caballo. Subimos hasta el caserío a tope de gente de vacaciones, encaramado sobre una ladera y atravesado por un arroyo que nace en la gran gruta cercana.

Casas con balconadas de madera, puertas doveladas  y sillares armónicos. Cabe reseñar, entre las viviendas singulares la Casa de los Pobres de s XVI, que fue hospital, y la casa de los Canes, así llamada por los canecillos románicos que decoran su fachada. En la base del anfiteatro rocoso que preside el caserío se abre la cueva del Agua, lugar donde nace el caudal que llena las calles de rumores y se remansa al llegar a la presa de un molino. Desde allí y hasta la carretera, dibuja una cascada de casi 100 m.

Desde Orbaneja volvemos a la N623 y llegamos al Valle de Valdebezana donde cogemos la N232 hasta Villarcayo de Merindad de Castilla la Vieja. Se encuentra casi en el mismo centro geográfico de la comarca de las Merindades y muy cerca de las orillas del rio Nela. Es un importante lugar de veraneo y se pueden localizar todavía algunas interesantes muestras de su pasado histórico. Entre todas  destacan las casonas solariegas, con grandes escudos, que se alinean en la calle de Santa Marina. Desde 1560 y por deseo de Felipe II, capital de toda la comarca. Como consecuencia de haber sido incendiada y saqueada en una de las guerras carlistas, perdió gran parte de su riqueza monumental, que hoy se concentra en sus palacios barrocos. Conserva de  interés la torre del Corregimiento del s XVI, el Ayuntamiento, el templete de música y la iglesia parroquial de Santa Marina.

Tiene unas piscinas naturales llamadas El Soto formadas por el rio Nela, espectaculares, con chiringuitos, bares y zonas de descanso que hacen las delicias de propios y extraños. Igualmente hoy se ha estropeado el día y llueve y hace frio, con lo que no las disfrutamos.

Nos vamos a Santa Cruz de Andino donde hemos reservado una habitación en AIRBNB. Es una casona enorme, muy bien acondicionada y decorada que pertenece a Olaft, una chica de Bilbao de nuestra edad, que hace un tiempo se lió la manta a la cabeza y montó este alojamiento rural. Es muy cómodo ya que tienes una cocina muy completa y grande para utilizarla si quieres cocinar, una salón con vistas al valle y a las montañas para descansar o preparar el viaje que es lo que nosotros hacemos mientras deja de llover. La habitación no es muy grande, pero suficiente. Tiene el añadido de un perro border collie, Wallace, una preciosidad que nos ladra, no conseguimos hacerlo nuestro amigo, pero todo se andará en otra ocasión, ya que a esta zona volveremos para verla con más detenimiento. Nos cuesta 58,5 €.

Cuando se aplaca el tiempo nos vamos a Medina de Pomar. Situada muy cerca del rio Trueba y centro de un antiguo e importante nudo de comunicaciones, la historia de la antigua capital e las Merindades hunde sus raíces en la época de la repoblación altomedieval. En tiempos de Alfonso VII, primera mitad del s XII, recibe su primer fuero y en 1369, fecha trascendental en su historia, fue donada a Pedro Fernández de Velasco.

Medina de Pomar

Los Velasco, futuros condestables de Castilla, convirtieron Medina de Pomar en el centro de su extenso señorío e incluso la eligieron como su panteón. Como prueba de lo primero edificaron un desafiante alcázar de marcadas influencias árabes. Conocido como “Las Torres” el castillo, levantado a finales del s XIV, consta de dos robustos torreones de planta cuadrada, rematada por almenas, que aparecen unidos por un edificio central que albergada un lujoso palacio, en el que aún se conservan unos frisos con elegantes yeserías de estilo mudéjar. Está cerrada porque es lunes, pero nos quedamos con las ganas de visitarlo, con lo que mañana volveremos para poder disfrutar del museo Histórico de las Merindades  que hay en su interior.

Plaza porticada de Medina de Pomar

Tuvo gran importancia política, económica y administrativa, hasta el punto de ser la capital de las siete merindades antiguas de Castilla la Vieja y de poseer una aduana, dependiente del Consulado del Mar, que controlaba el paso de la lana exportada desde los puertos del Cantábrico.

Para su morada definitiva la poderosa familia feudal eligió el monasterio de Santa Clara. Fue fundado en 1313 por Sancho Sánchez de Velasco y su iglesia, edificada en el s XV es de nave única. En el s XVI se le añadió la capilla funeraria de la Concepción, que sigue el modelo familiar iniciado en la capilla de los Condestables de la Catedral de Burgos: un ámbito único cubierto con rica bóveda de crucería que descarga sobre cuatro grandes trompas. El museo del convento de Santa Clara exhibe entre otras muchas piezas un notable Cristo yacente de Gregorio Fernández.

Actualmente este convento de clausura se ha convertido una parte en hospedería y además las monjas hacen pasteles y se pueden comprar en un torno para que no tengan contacto con el exterior. Tienen muy buena pinta pero no caemos en la tentación de la gula.

Contiguas al convento se sitúan las ruinas del hospital de la Vera Cruz del s XV y los restos de la Iglesia románica de San Millán. Alberga el Centro de Interpretación del Arte Románico de las Merindades.

Paseamos por el trazado medieval de sus calles y podemos observar la antigua judería. Se puede visitar el arco de la Cadena, el convento de San Pedro, las iglesias de Santa Cruz y de Nuestra Señora del Rosario y el edificio del Ayuntamiento.

La Plaza mayor tiene un trazado irregular, con sus soportales y sus bares con parroquianos tomando su cervecita. En una esquina, al lado del Ayuntamiento, está la oficina de Turismo cerrada, ya que tiene un horario muy concentrado.

Volvemos al alojamiento ya que empieza a llover otra vez con intensidad y los paraguas no son suficientes para no mojarnos. Vemos que hay un Mercadona de camino y decidimos comprar algo de comida y cenar en el alojamiento ya que no apetece ir a una terracita con este tiempo.

Hemos hecho 187 km

18-8-2020 Martes

SANTA CRUZ DE ANDINO – PUENTEDEY – MONUMENTO NATURAL OJO GUAREÑA – ESPINOSA DE LOS MONTEROS – MEDINA DE POMAR – TRESPADERNE – POZA DE LA SAL

En nuestra reserva consta que tenemos desayuno incluido aunque nuestra anfitriona dice que no da desayunos. No obstante nos lo hace con productos de su huerta, todo muy rico. Nos prepara unas torrijas, una tortilla de calabacín, tostadas con tomate y café. Es muy amable y hacemos buenas migas ya que nos explica muchas cosas y es muy simpática.

Estamos muy cerca de Puentedey, famoso por el enorme arco natural horadado en la roca por el rio Nela. Su creación fue atribuida por los antiguos pobladores a la mano divina, de ahí su nombre, “puente de Dios”, que derivó al topónimo Puentedey. Tiene más de 15 m de altura y ahora hay muy poca agua, ya que en otros momentos no se puede pasar por debajo para ir al pueblo. Las cascadas que hemos visto o están secas completamente o hay muy poco agua. Ya nos ha comentado nuestra anfitriona que llevaban casi dos meses de sequía.

Puentedey

El pueblo conserva algunos restos románicos y una casa fuerte que perteneció a los Velasco.

El siguiente destino es Ojo Guareña y su Ermita de San Bernabé. La majestuosa Ermita de San Bernabé sirve de zaguán de acceso al Complejo Kárstico de Ojo Guareña, el mayor de España, formado por 18 cuevas y más de 100 kilómetros de desarrollo. Los hallazgos encontrados en su interior atestiguan la presencia de pobladores desde el Paleolítico medio (70.000 años). Alberga 190 especies de invertebrados, 115 terrestres y 75 acuáticos, 16 de los cuales son únicos en el mundo. En sus alrededores, 10 rutas de senderismo recorren a lo largo de 97 km uno de los más bellos monumentos naturales de España, cubierto de montes de encinas y quejigos.

Ojo Guareña

Las visitas son guiadas y la siguiente donde tienen plazas es a las 13:30, con lo cual tenemos un rato para acercarnos al rio y poder ver los paneles con atención. La entrada cuesta 4 €  y no hay descuentos que nos podamos aplicar.

La visita guiada no nos convence, ya que nos llevan a un lugar donde nos sentamos y vemos un video de 20 minutos, luego andamos un poquito por la cueva y en nada ya estamos en la iglesia donde podemos estar unos 10 minutos para ver bien las pinturas y hacer fotos sin flash.

Interior de San Bernabé

De aquí vamos a Espinosa de los Monteros, límite castellano de la Cordillera Cantábrica y así apellidada por sus “Monteros”, cuerpo hidalgo que desde el año 1006 tenía el privilegio de custodiar durante la noche las estancias de los reyes de España, presenta uno de los conjuntos artísticos y patrimoniales más notables de Burgos. Entre los numerosos monumentos destacan el Castillo de los Velasco, que, fuera de la villa, alza en un alcor sus almenas derrotadas. Construido en el Medievo, sirvió de bastión a los Condestables en las luchas entabladas contra los Salazar por la posesión de estas tierras.

Torreón de Espinosa de los Monteros

El Museo de los Monteros del Rey, que además de ilustrar la historia de este cuerpo, alberga motivos relacionados con la batalla de Espinosa y una colección de relojes. La iglesia de Santa Cecilia, el retablo de la Iglesia de San Nicolás y un admirable conjunto de palacios, casonas y casas fuertes. Su Plaza Mayor exhibe un conjunto de viviendas con típicos miradores acristalados y el Palacio de los Marqueses de Chiloeches.   Hoy martes hay mercadillo y parece que bastante grande, porque son más de las 3 de la tarde y todavía están quitándolo.

Creemos que Espinosa se merece un día completo, ya que tiene mucho por visitar. Hay una ruta con paneles donde explican lo más importante de cada monumento y una selección de escudos heráldicos y su significado. Es una pena que Paricio no está, aunque si Aparicio.

Entre las torres destacan la de los Azulejos, siglo XVI, llamada así por tener este revestimiento en una ventana, y la de Valanto, edificio cuadrangular con patio interior y cubos en las esquinas.

A 5 km por la BU-570, Las Machorras actúan como referencia del territorio conocido con el nombre de los Cuatro Ríos Pasiegos (Trueba, Lasía, Lunada, Rioseco). Habitan estos parajes los pasiegos, campesinos cuya forma de vida gira en torno al ganado vacuno, la trashumancia y las cabañas. Será en otro viaje su visita, ya que ahora  vamos hacia Medina de Pomar para visitar el Museo Histórico de las Merindades.

Los martes por la tarde es  gratuito, pero los profesores tenemos la entrada gratuita siempre.

La visita vale mucho la pena, hay una simulación de una clase de principios de los años XX, una sala del Medievo, muebles antiguos, herramientas, antigüedades  y mucho más. Se puede subir a lo alto del antiguo palacio que es la construcción que unía a las dos torres, hay una vista panorámica de todos los alrededores muy interesante.

El rio Nela labra un esplendido puente románico de ocho ojos al pasar por Trespaderne. En la estación del ferrocarril se encuentra el Centro de Interpretación Arqueológica del Desfiladero de la Horadada, que proporciona información para realizar una ruta arqueológica por los alrededores.

Cerca de Trespaderne, en las últimas cumbres de la Sierra de La Tesla y reinando sobre el desfiladero de La Horadada, paso crucial entre la Meseta y Cantabria, se levantan las ruinas de la fortaleza de Tedeja, que tras ser fortín romano, se convirtió en el primer y más antiguo castillo de Castilla. Se puede subir a pie desde el pueblo, cosa que hacen grupos de personas, pero nosotros subimos con coche y hacemos el último trecho a pie, ya que hace mucho calor.

Otra cosa a visitar en las inmediaciones, que no visitamos, es la Cueva de los Portugueses, un conjunto cenobítico altomedieval. Se encuentra en la N 629, al lado de la desviación que conduce a Tartalés de Cilla. A ambos lados del arroyo de las Torcas se abren las celdas, excavadas en la roca entre los s VII-X.

El hotel se encuentra en Poza de la Sal. Se llama Casa Martín y nos cuesta 55 euros.  La habitación es muy grande y todo impoluto. La dueña es muy simpática y nos trata muy bien. Tomamos posesión, descansamos un poco y subiendo la calle ya aparecemos en la Plaza Nueva, que fue promovida por doña Juana de Rojas y Córdoba, V Marquesa de Poza. Está extramuros y se tuvieron que levantar potentes muros de contención. Hay casas blasonadas muy solidas y bonitas.

Poza de la Sal

Pasamos por el Arco de la Concepción o Puerta del Conjuradero, es la principal de la villa y una de las tres del lienzo sur de la muralla. Desde el balcón corrido, sobre el arco, los sacerdotes conjuraban los nublados que amenazaban la cosecha y la producción salinera. Llegamos a la Plaza Vieja que fue el centro neurálgico y mantiene su estructura medieval, soportales sustentados por pilares de madera sobre basas de piedra que definen su perímetro, delimitado al oeste por la iglesia.

La iglesia parroquial de los Santos Cosme y Damián se empezó a construir en el s XIII y a lo largo de los siglos será objeto de numerosas reformas. Presenta una planta basilical de tres naves con cabeceras rectas y cubierta de bóvedas de crucería con ligaduras longitudinales. En su interior destacan los retablos de la Virgen del Rosario, San Andrés y el retablo mayor de San Cosme y San Damián.

El ayuntamiento fue construido a finales del s XVI. Junto a él se abre en 1741 una nueva puerta en la muralla que comunica la Plaza de la Villa con la calle la Red.

La muralla ha definido durante siglos el espacio urbano de la villa y se conserva prácticamente en todo su trazado, especialmente el lienzo sur, desde la calle La Ronda hasta el sector más alto, donde recibe el nombre de Paseo de la Reina, junto a las ruinas de la ermita de San Juan y del Palacio.

Hay mucho ambiente en Poza, todos los bares están llenos de gente tomando algo.

Hemos hecho 123 km

19-8-2020 Miércoles

POZA DE LA SAL – OÑA – FRÍAS – BARRIO DE TOBERA – GOLMES

El desayuno en el hotel Martín cuesta 3,5 euros por persona pero los vale. Comprende  tostadas de pan, tomate, mantequilla, mermeladas, cruasanes, madalenas, zumo de naranja y fruta.

En la oficina de turismo nos dan información de todo lo que se puede hacer en Poza de la Sal  y en los alrededores. Nos recomienda subir al castillo de Poza, lo cual hacemos hasta la mitad, hasta el palacio, que hay unas vistas maravillosas. El castillo está mucho más arriba y vamos en coche porque sube mucho. Las excelentes vistas desde el castillo las tenemos desde el Balcón de la Bureba.

El castillo aislado en un macizo rocoso, tan vertical como inaccesible, se eleva el castillo de Poza. Desde su asentamiento en el borde oriental del diapiro, controlaba el Salero, el Paramo y la Bureba, y protegía el caserío. Fue prisión, y enclave importante en la Guerra de la Independencia y en las Guerras Carlistas. Entre el castillo y la villa se asientan las ruinas del Palacio de los Marqueses de Poza, y los restos de las ermitas de Santa Cecilia y San Juan.

Magníficos hayedos burgaleses

La sal ha condicionado mucho la historia de Poza. El fenómeno diapírico hizo aflorar a la superficie una gran masa salina. Desde tiempos romanos la actividad salinera ha constituido la base de la economía pozana. Conocida como el “oro blanco”, la sal ha dejado en Poza un importante legado patrimonial y etnográfico único en Europa: acueducto, almacenes, pozos y un gran número de salinas. Estas se distribuyen por el salero, un amplio espacio con forma de valle declarado Bien de Interés Cultural, en la categoría de Sitio Histórico.

La propiedad de las salinas estuvo vinculada a Fernán González, a los reyes de Castilla y España, a grandes monasterio como las Huelgas, y a la nobleza. Felipe II estableció el monopolio real de su producción y venta en 1564, que perduró hasta el final del reinado de Isabel II en 1868.

El alfoz dependiente del castillo de Poza fue el más extenso de la Merindad de Bureba, llegando a incluir 103 lugares. Alfonso VII concedió fueros a la Villa en 1135 y Alfonso VIII la entregó en arras a su esposa Leonor de Inglaterra.

La necesidad defensiva de la época hizo que se levantara un castillo y una muralla, que ascendía hasta el Palacio, para proteger el interior de la villa, a la que se accedía por las puertas del Ayuntamiento, del Conjuradero y de las Eras.

El recinto amurallado desciende desde el Palacio. En el Casco medieval, entre casas apiñadas de arquitectura popular con entramados de madera, yeso y abundante heráldica, emerge la Iglesia de San Cosme y San Damián. Destaca la Plaza Vieja soportolada utilizada para el trueque y la Cárcel.

La construcción típica, de hasta cuatro alturas, es de mampostería o sillería en la planta baja, y adobe y entramado de madera en las superiores, que se enlucen con yeso. Las calles están empedradas con ofita.

Poza es el pueblo donde nació Félix Rodríguez de la Fuente y donde se aficionó a la naturaleza. Cuenta que a los 10 años lo metieron en un internado y en los veranos se llenaba de experiencias, para soportar el resto del año alejado del lugar donde era tan feliz con su cuadrilla. Un folleto nos va llevando por el pueblo de su infancia.

El centro de interpretación cuesta 1 euro y está dedicado a Félix. Hay visitas guiadas al pueblo y al centro de interpretación de las Salinas que cuestan 4 euros y salen a las 13 h, a las 17h y  a las 19 h. Es mejor reservarlas con antelación ya que está limitado a pocas personas y en estas fechas se llenan muy rápido.

En el centro de las salinas explican el fenómeno geológico del diapiro y la peculiar forma de fabricar sal. Desde las salinas parte una ruta circular de 6 km, por el salero, un paisaje de la sal único.

La casa de Administración de las Reales Salinas es el mejor ejemplo de arquitectura civil asociada a la explotación del Salero, producto de un concepto y un estilo derivado del ideario ilustrado. Su construcción fue promovida por la Hacienda Real de Carlos III en 1786. Hasta 1868 acogió el control y la administración de la elaboración, producción, almacenamiento y distribución de la sal de Poza y de la procedente de las Salinas Subalternas.

La Fuente Vieja o Fuente Buena es un complejo de manantiales, lavaderos y abrevaderos. En este conjunto están integrados un tramo de acueducto, un puente y una calzada que inicia aquí su trazado, obras relacionadas con Flavia Augusta y con la explotación romana del  Salero.

El salero incluye construcciones asociadas a la producción salinera o eras, cañas y galerías, urnios etc.

Poza se merece estar todo un día, hacer la visita guiada, acercarse al Santuario de la Virgen de Pedrajas o el Monasterio de San Bernardino de Siena.

Nosotros como nunca planificamos nada, no lo hacemos, habrá que volver.

Tras un suave recorrido por la llanura de la Bureba, el rio Oca atraviesa una estrecha hoz antes de confluir con el Ebro en el desfiladero de la Horadada. Este privilegiado y contrastado entorno se encuentra incluido en el Espacio Natural de Montes Obarenes. A orillas del Oca se emplazó la villa de Oña, una población muy vinculada a los orígenes de la primitiva Castilla. En el año 950, Fernán González concedió fueros a la villa. Sancho García, conde de Castilla, otorgó a Oña rango condal, y fundó allí un señorío infantado para su hija Tigridia, que tuvo por tributarios más de 200 villas y 300 iglesias. En 1033 el rey Sancho el Mayor de Pamplona impulsa la reforma del infantado en monasterio benedictino, que pronto se convertirá en el más poderoso de Castilla.

Claustro de Oña

Tras el asesinato de Sancho II en Zamora, el Cid trae su cuerpo a enterrar a Oña, convirtiendo así el monasterio de san  Salvador en el primer panteón  Real de Castilla. Su historia, ligada a las raíces de Castilla, es el tema central de una espectacular obra que cada mes de agosto se representa el  incomparable marco de la iglesia de San Salvador: el Cronicón de Oña. Esta representación, en la que participan más de 200 vecinos de la villa, ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.

En la oficina de turismo nos dan información y nos recomienda ir a la Iglesia Abacial de San Salvador. Tras la larga escalinata, se llega a la fachada del atrio, donde se exhiben unas esculturas que representan a los reyes enterrados en el interior. En la bóveda, tras el pórtico románico, resaltan las pinturas del s XV de fray Alonso de Zamora. La puerta gótico-mudéjar que da acceso a la nave principal. La amplia nave de estilo gótico está repleta de interesantes retablos y pinturas, entre los que resalta el fresco de Santa María Egipciaca y la escultura sepulcral del obispo don Pedro López de Mendoza.

El crucero alberga un órgano barroco, emplazado frente al retablo de la Virgen. El centro de atención del edificio reside en la capilla mayor, cubierta por una gran bóveda octogonal, rodeada por una sillería coral, excepcional obra del s XV tallada en nogal, y presidida por un retablo barroco y dos panteones.

En los panteones Condal y Real se ubican ocho sarcófagos de reyes, condes e infantes, tallados sobre finas maderas; una única y original obra gótico mudéjar de fray Pedro de Valladolid.

La sacristía herreriana del s XVI constituye un museo que exhibe retablos, trajes reales de bordado y tejido de los s X y XII, mobiliario litúrgico. La mortaja del conde Sancho García, bordada en seda y oro es una pieza destacada. En el claustro gótico, excepcional obra de Simón de Colonia, se muestran los sepulcros de los condes de Bureba y del obispo de Osma.

Entre las dos torres cubicas de la monumental fachada barroca del monasterio de San Salvador resaltan las estatuas de los fundadores.

El casco urbano tiene un sabor medieval, se conserva el Arco de la Estrella, una de las antiguas puertas, y un tramo del recinto amurallado. Las casas se adosan entre sí formando estrechas calles que se abren en las plazas del mercado, el ayuntamiento y el monasterio.

Otras cosas que se pueden visitar son la Iglesia y la Torre de San Juan donde está el Museo de la Resina. El centro de Interpretación del Medievo nos acerca a la organización de un monasterio medieval  y aspectos artísticos e históricos de la villa de Oña a lo largo de la edad Media.

La Casa del Parque Montes Obarenes y Jardines Benedictinos se encuentran en la huerta del Monasterio. Se puede contemplar el manantial de Valdoso y los estanques del s XVI.

Llegamos a Frías, encaramada sobre un abrupto cerro de toba y presidida por un impresionante castillo, la ciudad más pequeña de España conserva el mágico encanto de su entramado medieval. Impactan sus casas colgadas sobre el precipicio, su antigua judería, su puente fortificado sobre el Ebro y sus calles empedradas.

Puente medieval de Frías

Frías es uno de “Los pueblos más bonitos de España”. En la silueta de esta pequeña ciudad medieval resaltan las líneas del Castillo de los Velasco y de la Iglesia de San Vicente. Aquí, las tradicionales casas de piedra y entramado de madera se adosan entre si para formar un conjunto de estrechas y empinadas calles. En algunas ocasiones, estas construcciones populares se apiñan y cuelgan de la roca. Durante siglos, un puente medieval de nueve ojos controló el paso por el caudaloso río Ebro. El curso del río Molinar deja en el barrio de Tobera una continua sucesión de bellos saltos de agua que como hace calor hay muchas personas aprovechándose de este lugar tan espectacular. Desde el puente se tiene una buena vista de todo lo anterior.

Castillo de Frías

Desde la torre del Castillo, que no podemos visitar por estar cerrado, se controla una excelente panorámica de la ciudad y del Parque Natural de los Montes Obarenes. En el interior del castillo se explica las claves de la arquitectura fortificada y popular de la ciudad.

En Tobera se encuentra el conjunto de la Ermita, el puente y el humilladero, además del paseo señalizado por el río Molinar, con sus miradores y sus espectaculares saltos de agua.

Tomamos una cerveza en un bar a la sombra que permite a las personas con mascotas poder comer, cosa que según nos comentan, no es habitual.

Castillo de Frías

Creemos que Frías se merece un día completo para poder visitar todo lo que ofrece con tranquilidad, nosotros está claro que volveremos.

Desde aquí, y cansados de el calor que estamos sufriendo, volvemos a nuestra casa a recuperarnos un poco, antes de emprender un viaje por el  Vall d’Arán con la familia.

Hemos hecho 480 km.

En total han sido 1621 km y hemos gastado en total 700 €.

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