Sur de Francia

ROCAMADOUR, TOULOUSE, SANT MICHEL DE CUIXA, SAINT-CIRQ-LAPOPIE

GALERÍA DE FOTOS

Introducción

Francia es uno de nuestros países preferidos. Lo hemos visitado en varias ocasiones pero nunca habiamos hecho un relato. Ahora, aprovechando esta escapada de 4 días hemos relatado nuestras experiencias por el país , que creemos, que tiene muchas más cosas interesantes para visitar. Los franceses cuidan mucho desde hace años su patrimonio y lo protejen y lo publicitan. Es un gran placer viajar por sus tierras.

Fecha del viaje

Del 13 al 17 de Mayo del 2016

Guía de viaje

Guías visuales de El País-Aguilar, la Laertes del País Cátaro, la Geoplaneta,…

Aunque con la enorme cantidad de folletos que dan en las oficinas de turismo, no haría falta casi nada

ITINERARIO

Día 1: BARCELONA – PRADES DE CONFLENT
Día 2: PRADES – SANT MICHEL DE CUIXA – EUS – VILLEFRANCHE DE CONFLENT – MONT LOUIS – CASTILLO DE PUILAURENS – QUILLAN – CASTILLO DE PUIVERT – CASTILLO DE LAGARDE – MIREPOIX – TOULOUSE
Día 3: TOULOUSE – MONTAUBAN – BRUNIQUEL – PENNE – ST-ANTONIN NOBLE-VAL – ALVIGNAC
Día 4: ALVIGNAC – ROCAMADOUR – AUTOIRE – LOUBRESSAC – LACAPELLE-MARIVAL – CARDAILLAC – FIGEAC – CAJARC – SAINT-CIRQ-LAPOPIE – ALBI
Día 5: ALBI – LAUTREC – CASTRES – CARCASSONE – BARCELONA

 Diario de viaje

DIA 1     13-5-2016 VIERNES

BARCELONA – PRADES DE CONFLENT

Tenemos un puente largo y hemos decidido acercarnos a Francia, que es una apuesta segura siempre.
La autopista hasta la frontera nos cuesta 15,85 €. En la frontera hay un control de la policia nacional que va mirando dentro de los coches quien va. A nosotros nos dejan pasar sin problemas. La autopista hasta Perpignan son 2,3 €. Aquí ya cogemos la carretera hacia la izquierda que nos lleva a Prades.
Prades es famosa porque acogió a catalanes ilustres como Pau Casals cuando en España se desarrollaba la Guerra Civil Española y también a Pompeu Fabra. En verano acoge la Universitat Catalana d’Estiu a partir del 15 de Agosto, que reúne a los defensores de la cultura catalana desde 1968.
Se hace también una semana en Julio del románico o el festival de música Pau Casals. Este compositor nació en Vendrell en el 1876. Era hijo de un profesor de música, que lo llevó con 5 años a la escolanía y a los 6 ya escribió una mazurca. Como premio recibió un plato de higos y cincuenta céntimos. Dice la leyenda que su interés por el chelo fue despertado por tres payasos y al escuchar un concierto de violoncelo, decidió que sería su instrumento.
Al ser un niño prodigio se fue a Barcelona a los 12 años donde estudió en la Escuela Municipal de Música. Poco después marchó a Madrid donde gracias a Isaac Albéniz que conocía su valía fue introducido en el Palacio real. Conoce a la reina y queda tan impresionada con su arte que le da la cruz de Isabel La Católica y una pensión de 250 pesetas para estudiar y perfeccionar el instrumento. Viaja a Bruselas por consejo del conde Morphy que es su mecenas y después a Paris. Esto hace enfurecer al conde y le retira la pensión asignada. Para sobrevivir tuvo que tocar en un cabaret, hasta que vuelve a Barcelona y trabaja de profesor de música. Poco después es solista del Liceu, a los 22 ya comienza su carrera internacional.
En 1945 decide no actuar a las grandes capitales como protesta al régimen franquista y se refugia en Prades, donde conserva su residencia durante 30 años.
Es un pueblo pequeño, que está muy agradecido a Casals pues puso a Prades en el mapa y es conocido en el mundo entero.
Nuestro hotel es un B&B que se llama La Fabregue. Nos cuesta 65 € con desayuno incluido la habitación doble con baño. Es una mansión en el centro del pueblo que alquila 5 habitaciones. Es súper recomendable, tiene un gran jardín, piscina enorme y la amabilidad de los dueños y de su perro labrador marrón es espectacular.
Saben todo lo que necesita un viajero, en la habitación que nos dan tenemos una terraza enorme desde donde se ve toda la propiedad. Tenemos televisión pantalla plana con USB, nevera y te puedes hacer café o té con leche pues tienes un calentador de agua.
Hemos hecho 238 km

DÍA 2     14-5-2016 SÁBADO
PRADES – SANT MICHEL DE CUIXA – EUS – VILLEFRANCHE DE CONFLENT – MONT LOUIS – CASTILLO DE PUILAURENS – QUILLAN – CASTILLO DE PUIVERT – CASTILLO DE LAGARDE – MIREPOIX – TOULOUSE

El desayuno es de 8 a 9:30 en el comedor salón que es muy agradable con unos grandes ventanales al Canigó. Es buffet libre, muy generoso con quesos, pastas, frutas, zumos, mermeladas etc. Todo está muy rico.
Después de llenar el estomago bien, nos vamos a San Michel de Cuixa, primer ejemplo del románico catalán. Está a unos 3 km de Prades. La entrada cuesta 6 € por persona, pero si tienes el Pass Patrimoine66, pagas 5,5 €. El monje que nos atiende nos lo ofrece gratuitamente. Hay 60 lugares y monumentos que si los visitamos, pagaremos un poco menos.
A las 10 de la mañana pasan un vídeo que es interesante verlo porque si no conoces la historia te lo explica muy bien sus inicios, apogeo, declive y la recuperación del siglo XX.
El año 878, a causa de una crecida del río Tet, los benedictinos de Sant Andreu d’Eixalada tuvieron que dejar su monasterio y Miró I dio su apoyo para que se estableciesen en Cuixà.
La gran afluencia de fieles hizo necesario levantar tres iglesias. La tercera iglesia comenzada por el abad Pons el año 956 y consagrada por siete obispos del país es la que vemos en la actualidad.
El momento álgido del monasterio es en el siglo XII, cuando se construyó el claustro y las donaciones llegaban de todos los sitios. Con el Tratado de los Pirineos pasó definitivamente a manos franceses. Con la revolución los monjes fueron expulsados y el monasterio casi derrocado. Fue rescatado en 1919, cuando se cedió a los monjes cistercienses de Fontfroid. El año 1965 llegaron al monasterio una pequeña comunidad de monjes benedictinos venidos de Montserrat que son los que cuidaron del conjunto.
La vista empieza en la cripta que fue construida a principios del S XI, delante de la iglesia, a un nivel inferior. Gracias a que quedó sepultada en el S XVI y no fue descubierta hasta 1937 se mantiene intacta. Puig i Cadafalch fue el director de la restauración. Resalta de la cripta el recinto redondo de la capilla de la Mare de Deu del Pessebre con un pilar central y la vuelta circular de medio punto, donde se ven las marcas del encofrado radial original.
Cuando sales te encuentras con el maravilloso claustro. Fue realizado en la época del Abad Gregorio con mármol rosa del Conflent. Constaba de 65 columnas y capiteles además de 8 pilares y los cuatro ángulos. Actualmente se conservan 32 columnas y capiteles, el resto se encuentran en Nueva York en el museo The Cloisters.
La ornamentación de los capiteles nos llaman la atención porque no hay motivos religiosos, la decoración está basada en motivos orientales y animales, sobre todo leones y personajes que se mezclan con monstruos.
La Iglesia prerrománica está muy bien conservada, en las aperturas de las ventanas laterales del coro se puede ver el resto de frescos que adornaban todos los muros de la iglesia. De los dos campanarios iniciales, solo queda el del sur de estilo lombardo.
De la tribuna situada en la nave central solo queda la arcada que rodea el pórtico. En los ángulos del arco hay representados el león y el toro, símbolos de los evangelistas Sant Marc y Sant LLuc.
Nos acercamos a Eus, que es uno de los pueblos más bonitos de Francia. Es peatonal y todas las casas son de artesanos, artistas o alojamientos. Está a 3 km de Prades hacia el norte.
De aquí ya vamos a Villefranche de Conflent. Está al lado del rio Tet, estratégicamente ubicada para defender de los árabes, el estrecho paso entre las dos paredes que forman el inicio de las montañas y controlar el acceso a Cerdanya y al Rosselló. La historia de esta ciudad comienza en 1090 cuando se firmó la carta de fundación. La ciudad fue fortificada y la materia prima para la construcción fue el mármol rosa que se extraía de las canteras próximas.
Posteriormente pasó a pertenecer al condado de Barcelona y al reino de Aragón. Con el Tratado de los Pirineos pasó a Francia. La ciudad está atravesada por las calles paralelas, Saint Jean y Saint Jacques, donde hay casas de los siglos XII al XIV. Ahora se aprovechan para restaurantes, tiendas de souvenirs y galerías de artistas. Además hay algunas que se han reconvertido en B&B muy acogedores, lo cual hace que sea un buen sitio para explorar la zona, ya que tiene mayor encanto que Prades.
En el año 1673, los catalanes del norte, que no querían formar parte de Francia, comienzan a conspirar para echar a los franceses. Hay un plan, aprovechando la procesión de Jueves Santo de 1674, dejar entrar a las tropas españolas que vienen de Puigcerdà. Hay una filtración por parte de una chica de la familia de los Llar, que está enamorada del comandante de la plaza. Todos los que no huyen, son arrestados y decapitados en la Plaza de Perpiñán, entre ellos, ésta familia muy implicada en la conspiración.
Se entra a la ciudad por la puerta de Francia o por la puerta de España. Nosotros aparcamos al lado de la primera, hay que pagar o 2 € que te da derecho a estar 4 horas o 4 € que te permite 10 horas.
En la oficina de turismo se puede acceder a las cuevas Canalettes, estas grutas forman parte de una red subterránea que hoy es visitable.
En la montaña está el Fuerte de Belloc, construido en 1681, bajo la dirección de Vauban para proteger la ciudad desde un punto más elevado. La obra está perfectamente adaptada al perfil montañoso del terreno y había albergado una guarnición de 20 hombres.
En el siglo XIX se excavó una escalera subterránea, llamada de los 1000 escalones, aunque tiene 764 realmente, que une el fuerte y la ciudad a la altura del puente de Sant Pere. La entrada cuesta 7 € y con el carnet 6 €.
De aquí ya vamos a Mont Louis, cuya fortaleza se llama así en honor al Rey Sol. Es un cuadrado con los angulos flanqueados de bastiones triangulares y la ciudad se alinea a lo largo de ocho calles desde los cuales se accede a la puerta de Francia. En el interior está la Plaza de Armas, rodeada de casernas. Está situada a 20 km de la frontera, necesaria para defenderse de las incursiones de Miquelets o tropas de montañeses españoles. También si se tiene tiempo vale la pena visitar el Museo de Horno Solar, creado en 1953, que fue el primero del mundo.
Subimos dirección norte pasando por la maravillosa garganta Sant Georges, en algunos tramos muy estrecha entre paredes verticales que no dejan apenas entrar la luz. Llegamos a Axat y nos desviamos hacia el castillo de Puilaurens. La carretera tiene muchas curvas, pero como está medio lloviendo llegamos a donde se compra la entrada y lo dejamos para mejor ocasión. Cuesta 5 € y con el carnet del país cátaro te descuentan 1 € del precio. El carnet cuesta 2 € y te permite el descuento en 22 sitios de la zona. Se tarda unos 20 minutos en llegar desde el parking al castillo. Es uno de los mayores exponentes de los refugios cátaros, a casi 700 m de altitud. Hay una escalinata de piedra que serpentea hasta la parte superior de las murallas. Es un ejemplo de los medios de defensa medievales, con patio amurallado, aspilleras inclinadas y rampas.
Llegamos a Quillan por unos pueblos pequeñitos sin vida en un día nuboso y lluvioso como hoy. La siguiente parada es Puivert, otro castillo privado que cuesta 5 € la entrada, pero que no visitamos, simplemente lo vemos desde fuera. Es del S XIV, de seis torres, tiene una bonita capilla restaurada. Conocido como el castillo del juglar, tiene una sala de música con capiteles tallados con músicos, cuyos instrumentos están en el museo.
A lo lejos vemos unas construcciones altas como paredes y resulta que es el castillo de Lagarde. Cuesta 3 € la entrada pero no vale la pena porque es más bonito de lejos que de cerca. Lo único remarcable es un pastor alemán precioso que hay en la propiedad.
Nuestra siguiente parada es Mirepoix. Tiene una enorme plaza central, una de las más bellas del suroeste, rodeada de arcadas con vigas y entramado de madera de los S XIII al XV. La catedral, comenzada en 1317, con las últimas adiciones hechas en 1867, ostenta la nave gótica más ancha de Francia con sus 22 m.
En la oficina de turismo nos dan mucha información, muy amable la señora, y vemos unas acuarelas pintadas por un pintor español de Badajoz que vive en las proximidades, pero que nos dice que se escapa en cuanto puede a España.
Ya es tarde y nos vamos por la autopista dirección a Toulouse. Esta noche el hotel es un Ibis en la Cité de l’Espace. Nos cuesta 38 €, la triple con baño y tv. No tiene nada de encanto, pero es práctico. Al lado hay un Campanile un poco más lujoso por 60 €, donde hay un buffet libre para dos personas por 17 €, que tiene muy buena pinta.
Desde nuestra habitación se ve una réplica del cohete Ariane, ya que estamos al lado de la Cité de l’Espace, donde se pueden hacer experimentos como simulación de lanzamiento de cohetes. Además consta de dos planetarios, un cine Imax y exposiciones interactivas sobre la exploración espacial.
Hay un parque muy agradable con juegos para niños, césped y circuito de atletismo.
Hemos hecho 281 km.

DÍA 3     15-5-2016 DOMINGO
TOULOUSE – MONTAUBAN – BRUNIQUEL – PENNE – ST-ANTONIN NOBLE-VAL – ALVIGNAC
En nuestro hotel se puede desayunar por 6,5 € un buffet libre pero no nos atrae demasiado. Nos vamos a visitar Toulouse que al ser domingo los parkings son gratuitos dentro de la ciudad. Esta ciudad se ha extendido en forma de media luna, desde su origen romano en la orilla derecha del Garona. Fue primeramente un floreciente enclave visigodo, luego una ciudad renacentista de altos palacios de ladrillo. El más grande es donde nos vamos en primer lugar, la Plaza du Capitole, donde está el Hotel de Ville, del S XVIII. Allí, en la plaza de St. Georges y en la Rue Alsace-Lorraine se encuentra la mayor concentración de terrazas, tiendas y bares.
Es la cuarta ciudad más importante de Francia y un importante centro industrial y universitario. La zona es famosa por su industria aeroespacial: el Concorde, el Airbus y el cohete Ariane se diseñaron aquí. Como mejor se puede visitar es a pie, ofrece una de las catedrales más impresionantes de Francia y una parte vieja de ladrillo rosa de la que se dice que es rosa al amanecer, roja al mediodía y malva al anochecer.
La gran concentración de estudiantes mantiene los precios bajos en los numerosos cafés y librerías de la ciudad, así como en el rastro de cada domingo en la plaza de St-Sernin. Llegamos a esta plaza y paseamos un rato por el rastro donde hay desde ropa, calzado, comida, antigüedades etc. En la puerta de la Basílica St- Sernin hay dos soldados con ametralladoras que son bastante intimidantes. Es la basílica románica más grande de Europa, construida en los s XI y XII para acoger a los peregrinos. Destaca el campanario octogonal de ladrillo, con hileras de arcos de ladrillo rematados por una aguja. En el deambulatorio se encuentran bellos bajorrelieves de mármol, que muestran a Cristo y los símbolos de los evangelistas.
De aquí nos vamos a Les Jacobins, se comenzó en 1229 y se fue terminando durante los dos siglos siguientes. Fue el primer convento dominico, fundado por el propio santo Domingo. Luego se convirtió en la institución fundadora de la Universidad de Toulouse. Su iglesia es una obra maestra del gótico en ladrillo. Su rasgo más notable es la palmera de 22 ramas que forma la bóveda del ábside. Aquí también se encuentran los restos de Santo Tomás de Aquino.
Nuestro próximo destino es Montauban a unos 50 km al norte. Vamos por autopista y nos cuesta 4,4 €. Es una ciudad de 58.000 habitantes, se le llamaba capital de la Republica Protestante en el S XVII. El pintor Ingres nació aquí en 1780. El gran tesoro de la ciudad el Musee Ingres es un palacio del S XVII, alberga un legado excepcional con 4000 dibujos de van Dyck, Tintoretto etc.
Es un centro comercial, con una plaza principal de doble arcada, construida en los S XVII y XVIII. Es muy bonita y con el día soleado que hace está llena de gente en las terrazas de los bares que hay alrededor.
A corta distancia se encuentra la deslumbrante y blanca catedral de Notre-Dame, edificada por orden de Luis XIV en 1692, como respuesta a la herejía protestante. Durante 70 años los católicos se tuvieron que ir de esta ciudad y cuando volvieron quisieron hacer una gran catedral como símbolo de su poder.
Las ciudades fortificadas como esta, fueron construidas a toda prisa durante el s XIII, tanto por los ingleses como por los franceses para fomentar la ocupación de zonas vacías, antes de la guerra de los cien años. Con su planificada rejilla de calles perpendiculares y perímetros fortificados, más de 300 ciudades y pueblos amurallados subsisten todavía entre Périgord y los Pirineos.
Nuestro siguiente objetivo es Bruniquel, pueblecito precioso, con una oficina de turismo donde te suministran muchos planos y mapas de la zona. Aquí se puede hacer un circuito con los folletos que nos han dado en castellano y así te das más cuenta de lo que estás visitando.
Es Patrimonio de la Humanidad porque es una etapa del camino de Santiago. En la Edad Media se desarrolló el pueblo con el comercio de lino, cáñamo y azafrán. Todo el pueblo está muy bien conservado y es un placer pasear por los callejones empedrados, llenos de flores y gatos peludos.
Muy cerca en la garganta del Aveyron, se encuentra Penne, situado en un promontorio rocoso desde donde se ven las ruinas de su castillo del s XIII. Aquí hay casas con entramado de madera, para alguna de las cuales se utilizó piedra extraída del castillo. Es un pueblo muy bonito con la curiosidad de que han puesto en las calles fotos antiguas, con lo que se puede comprobar que poco ha cambiado a lo largo de los años.
St Antonin Noble Val, se dice que el edificio más antiguo y bonito de este pueblo, la Maison Romane, en la plaza principal, la Place de la Halle, es también el edificio cívico más antiguo de Francia. Sobre el, hay un enorme campanario. En sus callejuelas medievales hay otros edificios que merecen la pena, incluido el ayuntamiento, junto a la iglesia y la Maison de l’Amour, en la rue Droite, donde se puede ver una talla del S XV que representa a un hombre y una mujer dándose un beso inmortal.
Hay un mercadillo donde venden antigüedades pero ya lo están quitando pues son ya las 6 de la tarde, pero lo poco que vemos nos indica que los precios son bastante asequibles. A 7 km hay un castillo templario en Cas, que hoy se puede visitar.
Vamos hacia donde tenemos el hotel y desde Caussade cogemos la autopista pues estamos a 120 km. Nos cuesta 6,70 €.
El hotel  du Château, lo tenemos en Albignac en la plaza del Ayuntamiento y nos cuesta la doble con baño 54 €.
Como hay una luz muy bonita nos vamos a Rocamadour a una primera toma de contacto, aunque mañana volveremos otra vez. Hay varios parkings gratuitos para dejar el coche, incluso una zona para acampar con autocaravanas o vehículos adaptados para pasar la noche.
Se convirtió en uno de los más celebres centros de peregrinación tras una sucesión de milagros que, según la tradición, eran anunciados por la campana que hay encima de la Virgen Negra y el niño en la capilla de Notre Dame. A esto siguió el descubrimiento, en 1166, de una antigua
Tumba y un sepulcro que contenía un cuerpo intacto, al parecer perteneciente al ermitaño cristiano San Amador. Aunque el pueblo padeció el declive de las peregrinaciones en los S XVII y XVIII, fue restaurado en el S XIX. Sigue siendo un santuario religioso y un frecuentado centro turístico. Su situación sobre una meseta rocosa en el valle de Alzou es extraordinaria.
La tumba de San Amador contuvo el cuerpo del ermitaño llamado roc amator (amante de la roca) del que el pueblo tomó su nombre.
Hemos hecho 261 km.

DÍA 4     16-5-2016 LUNES
ALVIGNAC – ROCAMADOUR – AUTOIRE – LOUBRESSAC – LACAPELLE-MARIVAL – CARDAILLAC – FIGEAC – CAJARC – SAINT-CIRQ-LAPOPIE – ALBI
Rocamadour es el segundo santuario medieval más importante de Francia después del Mont ST- Michel. La mejor forma de visitar este lugar es pasar por L’Hospitalet para subir hasta el castillo a disfrutar de las vistas del valle desde las murallas. Nosotros aparcamos abajo y subimos el tramo de escaleras que nos lleva al pueblo. Desde allí hay muchas tiendas de souvenirs, restaurantes y hoteles. Ahora por la mañana todavía no hay apenas gente, pues de hecho las tiendas abren a partir de las 10 la mayoría.
Llegamos a la Gran escalinata, donde los peregrinos solían subirla de rodillas y rezando el rosario. La escalinata conduce a una plaza en el nivel superior, alrededor de la cual se agrupan capillas de peregrinos.
Igual que los peregrinos, nos encontramos con la cruz de Jerusalén, y hacemos las 14 estaciones del Vía Crucis conforme subimos al castillo. Para entrar a las almenas del castillo hay un torno que se abre si pagas 2 €.
Hay un ascensor que cuesta 3,5 € para ahorrarte las escaleras, pero nosotros no creemos que valga la pena. Hoy es lunes de Pentecostés y la misa pasa de las 11 de la mañana a las 12.
Autoire es uno de los pueblos más bellos de Francia, de los seis que tiene el departamento de Lot. Instalado en el hueco de un circo, con sus palomares cuadrados, sus tejas marrones, sus mansiones y sus casas solariegas ve sus jornadas refrescarse por el torrente que le dio nombre.
El Chateau de Limarque en la plaza mayor y el Chateau de Busqueille están construidos en el característico estilo del Quercy, con torreones y torretas. En los alrededores abundan los palomares, que se alzan junto a las casas.
A 1250 m del parking hay una cascada de 30 m entre bosques espectaculares. El paseo es agradable pues vas pasando entre casitas, huertos bien cuidados y perros tomando el sol. Si se sigue una senda se llega hasta un anfiteatro rocoso que ofrece una hermosa vista panorámica.
A 5 km se encuentra Loubressac, compone un cuadro donde los ocres se mezclan con tonalidades más oscuras. Aquí las casas heredaron su arquitectura de la Edad Media y los tejados ven sus puntas alzarse. Hay un castillo muy bonito desde donde hay un balcón para ver el paisaje del valle del Dordoña.
Paramos en Lacapelle- Marival donde hay un imponente castillo del S XIII muy bien conservado y una gran iglesia. Tiene un enorme torreón cuadrado que fue modificado en el s XIV para ganar comodidad e incrementar su simbología feudal, con camino de ronda sobre matacán y garitas en las esquinas. Hay visitas guiadas a las 15:15 y a las 16:45, en mayo, junio y septiembre. Los domingos y días festivos a las 15: 15.
Llegamos a Cardaillac , que es otro de los pueblos más bellos de Francia. Detrás de este nombre heredado de una de las familias más poderosas de Quercy, se esconde un pueblo centrado alrededor de su fuerte dotado de dos torres cuadradas y de una redonda. Ya estuvo habitado desde el S VII, pero en el siglo XIII se convirtió en una baronía. La guerra de los 100 años contra los ingleses también le tocó a esta zona. Las murallas tenían 10 m de altura y 1,2 m de ancho. Las casas se están restaurando, pero respetando las características de la zona.
De aquí, a 10 km se encuentra Figeac, cuna de Champollion, el descubridor de la piedra Roseta. Conoció un fantástico auge en los S XIII y XIV, gracias a sus vendedores, muestra el bonito color dorado de su arenisca y ofrece una colección única de residencias medievales. Decoradas con su tradicional galería abierta, el Soleilho, son un elocuente testimonio de la edad de oro de la ciudad. Un ejemplo único, la plaza de las Escrituras, aquí la piedra recupera siguiendo una línea contemporánea, la piedra de Roseta. El mercado es el sábado por la mañana, vale la pena merodear si cuadra el día. El museo de Champollion cuesta 5 € la entrada de adulto. Este museo está ubicado en la casa natal del arqueólogo.
Cajarc, pueblo conocido por ser el lugar de nacimiento de Françoise Sagan y Georges Pompidou, que fue concejal. Está en un sitio privilegiado entre las orillas del Lot y los acantilados de la meseta calcárea.
Llegamos a uno de los pueblos más recomendables de la zona. Hay que aparcar o al principio o al final del pueblo, el precio son 4 €.
St Cirq-Lapopie, en un pico rocoso, casas que caen en una elegante armonía de tejados marrones, entramados de madera, callejones inclinados y abajo del todo, como para dar todavía más amplitud al lugar, el lazo oscuro del río Lot.
Por todas partes exposiciones de arte, en el museo Rignault, en el castillo. De la fotografa Dora Maar a todos los que hoy han instalado sus galerías y talleres. Pueblo directamente sacado de la Edad Media, con casas torre palomar del S XIII, ajimeces de estilo renacentista, tenderetes medievales etc. En 2012 fue elegido como “Pueblo preferido de los Franceses”.
Más abajo del fuerte, las calles del pueblo, cerradas por puertas fortificadas, han conservado numerosas casas antiguas cuyas fachadas de piedra o en voladizo datan del s XIII al XVI. Las casas, estrechas, están caracterizadas por sus tejados con tejas planas con una marcada pendiente. Las casas con las fachadas que dan sobre la calle principal están separadas por un espacio estrecho que recibía las aguas pluviales y las aguas usadas de las letrinas y de los fregaderos.
Las calles con soportales de tiendas, conservan el recuerdo de las actividades artesanales que hicieron la riqueza de Saint-Cirq. Los peleteros, los caldereros y sobre todo los torneros de madera, cuyos talleres producían moldes de botones, escudillas, vasos y grifos de tonelería.
Más recientemente, se convirtió en el lugar elegido por pintores y escritores, Henri Martin, pintor postimpresionista vivió aquí, igual que Man Ray y muchos otros, a invitación de un galerista famoso y aficionado experto de arte, Joseph Rignault. A partir de 1922 rehabilitó una antigua casa medieval, el castillo de la Gardette, que se convirtió en el museo Rignault.
Fue también él quien invitó a André Breton, que fue seducido por este pueblo. Su casa, el antiguo Albergue de los Marineros y a la vez la más antigua del pueblo, acogió en los años 50 a los surrealistas que trabajaban con él.
Hoy en día, cuenta con 217 habitantes, de los cuales una treintena viven en el pueblo mismo durante el invierno. Más de 400.000 visitantes vienen cada año.
Ya se nos ha hecho tardísimo con lo que las visitas que pensábamos hacer, las dejamos para mejor ocasión y nos vamos directamente a Albi.
El hotel, es el Hotel Chiffre, muy céntrico, era una antigua casa de postas que las habitaciones están alrededor de un patio. Lo han reformado hace poco y a pesar de que no hay mucho espacio en la habitación, está muy bien. Nos cuesta 56 € con desayuno. En la misma calle hay aparcamiento de pago, pero a la hora que llegamos ya no se paga.
Al ser ya un poco tarde, hay muy poca vida en las calles. Deambulamos hasta llegar a la gigantesca catedral de Ste Cecile, de ladrillo rojo, construida después de la cruzada albigense de 1265. Su objetivo era recordar a los posibles herejes el poder de la iglesia. Desde lejos, sus torres semicirculares y sus estrechas ventanas le dan más apariencia de una fortaleza que de un lugar de culto. Cada elemento, desde el enorme campanario hasta el apocalíptico fresco del Juicio Final, está construido deliberadamente a escala gigantesca para empequeñecer al simple mortal.
Esta vez no visitaremos el Museo Toulouse Lautrec, ya que lo vimos hace unos cuantos años en una visita previa. Cuando murió el artista, la madre lo ofreció al museo del Louvre y lo rechazaron, con lo que lo ofreció a Albi y aquí si lo aceptaron.
Vamos a cenar a la pizzería Vigan, el único establecimiento abierto que vemos en nuestro paseo. Es de un español, que hace 56 años que emigró desde Guadalajara con sus padres. Las pizzas muy buenas y la conversación interesante pues tiene unas ideas ecologistas interesantes.

Hemos hecho 229 km.

DÍA 5      17-5-2016 MARTES
ALBI – LAUTREC – CASTRES – CARCASSONE – BARCELONA
El desayuno de este hotel es muy bueno, quesos, yogures, pastas recién hechas, mermeladas etc. Nos vamos a Lautrec, un pueblecito con encanto, calles medievales, flores y una plaza triangular muy curiosa con vigas de madera.
A 15 km se encuentras Castres, la llaman la Venecia del Languedoc. Es una etapa del Camino de Santiago, se desarrolló en el s IX, en torno a la Abadía de Saint-Benoît. Ciudad natal de Jean Jaurès, famoso socialista, que preocupado por los problemas económicos y sociales de su época, se convirtió rápidamente en el portavoz de la clase obrera poniendo su pluma y su elocuencia al servicio del progreso social. Fue uno de los primeros en cuestionar la política colonial de Francia. Pacifista convencido, murió asesinado en 1914.
Ofrece numerosos tesoros, como el museo Goya, ubicado en el antiguo Palacio episcopal y primer museo en Francia, después del Louvre, en presentar el arte hispánico.
Ciudad florida, dispone de una gran variedad de parques y jardines. Entre ellos, el jardín de l’Eveche, diseñado por el paisajista Le Nôtre y con la distinción de “Jardin Remarquable de France, que premia a los jardines más destacables del país.
La alineación de las fachadas de las Casas sobre el río Agout recuerda a la que fuera la principal actividad de la ciudad, vinculada a la industria textil. Gracias a sus vivos colores, sus fachadas en saledizo y sus bodegas bañadas por el río, da una imagen muy agradable y guardando las distancias nos recuerda a Girona.
Durante siglos, sirvieron de talleres a los curtidores, agamuzadores y pergamineros, que utilizaban el agua del río para trabajar la piel. Abajo, se encontraban las cubas y lavaderos, y arriba los secadores o “soleillers” entre los dos pisos de la vivienda.
Los antiguos palacetes, vestigios del s XVII, dan testimonio de la riqueza histórica de Castres. El Teatro Municipal de 1904 en estilo italiano, al lado de la oficina de turismo, dispone de una ilusoria cúpula dedicada a la tragedia clásica digna de admiración.
La última parada de este viaje es Carcassone, a 1:30 horas de Castres. La ciudadela de Carcassone es un conjunto medieval perfectamente restaurado y protegido por la Unesco. En lo alto de una escarpada loma junto al río Aude, parece salida de un cuento de hadas, con sus torreones y murallas, sobre la Ville Basse o ciudad Baja. Su posición estratégica entre el Atlántico y el Mediterráneo, y entre la península Ibérica y el resto de Europa, se tuvo en cuenta en los primeros asentamientos, consolidados por los romanos en el s II A.C., y en la Edad Media se convirtió en punto estratégico en los conflictos militares.
En su momento de mayor auge, en el s XII, estaba gobernada por los Trencavels, quienes construyeron el château y la catedral. Los avances militares y el tratado de los Pirineos en 1659 redefinieron la frontera franco-española, con lo que esta soberbia fortificación comenzó su declive.
A pesar de ser un día no festivo, hay bastante gente visitando esta maravilla. Aparcamos un poco lejos de la entrada, ya que los parkings que hay justo al lado de la entrada son muy caros, como ejemplo 2 horas son 6 €.
De aquí ya vamos volviendo hacia casa. Cogemos la autopista y hasta la frontera nos cuesta 12,50 €. De La Jonquera hasta Barcelona son €.
Hemos hecho 426 km.

En total hemos hecho 1435 km. y hemos gastado 90 € de gasolina, teniendo en cuenta que en Francia es unos 20 céntimos más cara que en España. Es interesante ir a los centros comerciales pues te puedes ahorrar unos 15 céntimos por litro.

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