Turquía (costa del Egeo)


Semana Santa 2016

Efeso, Bursa, Mileto, Cultura Licia, Izmir, Gallipoli, Troyatr

GALERÍA DE FOTOS TRINI

Introducción

Habíamos estado visitando Turquía hace ya muchos años, cuando era un país muy barato y aun tenían la lira turca antigua. Ahora hemos visto un cambio radical. La zona visitada es la de la costa del Mar Egeo, es totalmente occidental y apenas uno detecta diferencias con la Europa rica. Buenas carreteras, coches modernos, hoteles buenos y sensacional ambiente de gente amable. Nos ha encantado y seguro que volveremos pronto  a seguir viendo la gran cantidad de atractivos que aporta

Fecha del viaje

Desde el 19 de Marzo al 28 de Marzo del 2016

Moneda
La moneda es la lira turca que se cambiaba a 1€= 3,2 TRY  (Conversor). Hay cajeros por todas partes y oficinas de cambio.

Nivel de vida

En general, la comida y el alojamiento puede ser más barato que en España, La gasolina es bastante más cara. No es que sea un país con chollos de precios en todo, pero si que detectamos que la ropa era mucho más barata y con buena calidad.

Visado

Te lo puedes sacar en el aeropuerto y de hecho si así lo haces es más barato (15$), pero también lo puedes hacer de forma electrónica (20$) en esta página y así despreocuparte de la cola de la oficina de visados

Salud

No creo que haya que mencionar nada en especial en este apartado.

Seguridad

Muy seguro,  debe haber, sobretodo en Estambul, timadores y ladronzuelos, pero en absoluto nada preocupante. Otra cosa es la creciente oleada de atentados terroristas por parte de los Kurdos y el EI que se están produciendo, pero creemos que no es motivo  para no viajar a Turquía. Has de tener muy mala suerte de que te toque. Igual valdría la pena alejarse de los sitios emblemáticos donde los turistas se agolpan, pero sin caer en paranoias.

Transporte

Avión: La

Tierra:

Taxis:

Barco:

Electricidad

Los enchufes son en general igual que en Europa.

Diferencia horaria

Hay 1 hora más que en la península y cambian la hora en el mismo día.

Guía de viaje

Lonely Planet 2015, guía visual El Pais-Aguilar

ITINERARIO

Día 1:  BARCELONA – ESTAMBUL – GEBZE
Día 2: GEBZE – TEKIRDAG – PENINSULA DE GALLIPOLI – ECEABAT – FERRY A ÇANAKKALE
Día 3: ÇANAKKALE – TROYA – PENINSULA DE BIGA: DALYAN (ALEXANDREIA TROAS) – GÜLPINAR (APOLLON SMINTHEION) – BABAKALE –  BHERAM KALE (ASSOS)- KÜÇÜKKUYU – AYVALIK – BERGAMA
Día 4: PERGAMO – FOÇA – KUSADASI
Día 5: KUSADASI – PRIENE – MILETO – DÍDIMA – MILAS – BEÇIN – GÜLLÜK – BODRUM
Día 6: BODRUM – DALYAN – FETHIYE
Día 7: FETHIYE – TLOOS – GARGANTA DE SAKLIKEN – JANTO – LETOON – KAYAKOY – FETHIYE – AYDIN
Día 8: AYDIN – ÉFESO – SELÇUK – IZMIR
Día 9: IZMIR – BURSA
Día 10: BURSA – ESTAMBUL – BARCELONA

Diario de viaje

SÁBADO 19 DE MARZO DEL 2016

BARCELONA – ESTAMBUL – GEBZE

Este viaje comienza con un vuelo cómodo, pues sale a las 14:10, con lo cual no te tienes que dar el gran madrugón y llegas en 3:30 horas a destino. Un lujazo, si comparamos con algunos que hemos hecho últimamente como el de Madagascar, que cogimos 4 vuelos para llegar a destino.

Volamos con Pegasus, que es la compañía low cost de  la Turkish, nos cuestan los dos billetes ida y vuelta 450 €. Nosotros no habíamos volado todavía con ella, pero teníamos buenas referencias de amigos. Llega al segundo aeropuerto de Estambul, se llama Internacional Sabiha Gokçen, que está a 38 km de Estambul al sur. Hace poco tiempo que vuela desde España, pero es una muy buena opción para hacer vuelos a Asia Central, pues desde Estambul tiene muchos enlaces a otros países. En la actualidad vuela a 41 países y tiene 102 destinos diferentes, con unos precios muy competitivos.

Llegamos al  aeropuerto con el A2 que cuesta 5,90 € ida, pero cogiendo ida y vuelta cuesta 10,20 € y dura 15 días.

Por casualidad hemos cogido los mismos billetes que nuestros amigos Montse y Xavi de Esperits Viatgers, con  lo que la espera se hace muy amena. Salimos con media hora de retraso, aunque no nos preocupa pues no tenemos que hacer ningún transfer. En cambio nuestros amigos, sí que lo tienen, con lo cual cuando llegamos a inmigración y ven la enorme cola que nos espera, no las tienen todas consigo.

Llevamos el visado, ya que desde hace dos años se puede   hacer por internet. Cuesta 20 $ y te mandan por correo electrónico el visado. Dura 6 meses desde que lo utilizas por primera vez. En el aeropuerto también se puede sacar y cuesta 15 $ Después de más de una hora en la cola, nos sellan el pasaporte y cogemos nuestro equipaje. Al lado, están las compañías de alquiler de coches, donde hemos reservado uno en la compañía Enterprise. Nos cuesta 9 días con seguro a todo riesgo 180 €. Los trámites son rápidos y en la salida nos espera nuestro flamante Opel Astra que nos acompañará estos días.

Hay varios cajeros automáticos  para sacar liras turcas, en la primera nos quieren cobrar una comisión del 5 %, con lo que vamos a  otra donde no nos cobran comisión.

Hemos cogido un hotel a 26 km del aeropuerto, se llama Lamec Hotel Bussines. Se encuentra en Gebze y es un hotel de 4 estrellas estupendo. La habitación es lujosa, con todo lo necesario, el check in es rapidísimo, y curiosamente la clave del wifi es el número de nuestro pasaporte.

Nos cuesta 49 € o 159 Liras turcas.

Hemos hecho 26 km.

 

DOMINGO 20 DE MARZO DEL 2016

GEBZE – TEKIRDAG – PENINSULA DE GALLIPOLI – ECEABAT – FERRY A ÇANAKKALE

El desayuno es de 7 a 11 de la mañana, pero no madrugamos, ya que hay cambio de hora, aquí es una hora más que en España. No nos defrauda, está muy bien surtido el buffet libre, hay platos salados, dulces, ensaladas, fruta, etc.

Al ser domingo hay pocos clientes, para lo grande que es este hotel. Después de probar muchos productos típicos, nos disponemos a salir, pero por casualidad, hemos visto en un mapa turístico  que llevamos, que la ruta que  recomiendan para llegar a Çanakkale no es la que habíamos previsto, que era cogiendo un ferry en dirección a Bursa y luego hacia el oeste. Ellos recomiendan por Tekirdag y por la península de Gallipoli. Como vemos que es una buena idea, cambiamos nuestra primera opción y así veremos cosas interesantes en la ruta, ya que por el otro lado no había nada destacable, según las guías que llevamos claro.DSC_0001 (Medium)

Antonio tiene miedo porque hemos de atravesar Estambul, una megalópolis de 14 millones de habitantes, pero al ser domingo, tenemos suerte y la atravesamos rápidamente por el puente del Bósforo, con la maravillosa vista de la Fortaleza de Europa.

Seguimos ruta hasta Tekirdag, por la autopista casi todo el camino. En el coche tenemos una especie de Teletac de la compañía HGS, con lo que no tenemos que parar. Hay otra compañía que se llama OGS, que esa no la tenemos que coger, el encargado del alquiler de coches nos lo remarcó mucho, pero hasta que no lo vimos, no lo acabamos de entender pues hablaba muy poco inglés.DSC_0025 (Medium)

Llegamos a Tekirdag, con vistas a una bonita bahía de la orilla norte del mar de Marmara. Tiene un animado paseo marítimo, zonas verdes y unas casas de madera del siglo XVIII muy bonitas pero la mayoría en ruinas. Vamos al Museo Arqueológico y Etnográfico de Tekirdag. Está en Rakoczi Kaddesi en la Mansión del Gobernador, un edificio neootomano de 1927. A pesar de ser un museo modesto ofrece una fascinante visión de la historia de Tracia. La entrada es gratuita.

Lo mejor es el montaje del mobiliario de mármol y el servicio de plata del túmulo de Naip, de finales del siglo IV a.c., utilizado para servir el vino en las celebraciones. En la planta segunda hay una habitación de una casa turca con los muebles, decoración y unos maniquíes para que te hagas a la idea.

Un poco más adelante está el Museo Rakóczi, que es una casa museo del príncipe transilvano que inició la revuelta contra los Habsburgo entre 1703 y 1711. El sultán le regaló esta mansión de madera donde vivió durante años.

De aquí ya vamos por carreteritas secundarias que nos indica el GPS hasta casi la Península de Galipoli o Gelibolu en turco. Antes pasamos por el estrecho de los Dardanelos.

DSC_0075 (Large)La península bañada por el Mar Egeo al oeste, la península de Gallipoli limita al este con los Dardanelos, una salida estratégica que se abre al mar de Mármara, al Bósforo y al mar Negro.

En la antigüedad, este profundo canal era conocido como Helesponto. Actualmente la península es una zona sin explotar de granjas y bosques de pinos, con algunas hermosas franjas de arenosas playas. Pero también fue el escenario de una de las campañas más sangrientas de la IGM, en la que más de 500.000 aliados (australianos, neozelandeses, hindúes, franceses y británicos) y soldados turcos perdieron su vida. La región cuenta con 3 museos y está salpicada de cementerios y monumentos. En 1973 se fundó el Parque Histórico Nacional de Gallipoli en reconocimiento a la importancia histórica de la zona.

Nosotros en primer lugar paramos en el Centro de Información Kabatepe. Cuenta con 11 salas en las que un sistema de simulación 3D de alta tecnología conduce al visitante por un viaje histórico por las campañas navales y terrestres de Gallipoli desde el punto de vista de los turcos y los aliados. La tecnología permite a los visitantes escoger la lengua de la presentación e interaccionar con ella. Cuesta la entrada 13 LT y la visita dura una hora.

De allí cogemos el coche y hacemos el circuito circular de un solo sentido que te va llevando a los lugares más interesantes de aquella batalla. Tras el comienzo de la IGM, los líderes aliados desarrollaron un plan para apropiarse de los Dardanelos. Esto les daría el control de Constantinopla y disminuiría el peligro de que Rusia ganase el control de esta vía estratégica. El ataque naval fue repelido por las tropas turcas y se dio la orden a los soldados de tierra de asegurar los estrechos. El 25 de abril de 1915, las fuerzas británicas y francesas desembarcaron en la península de Gallipoli. Más al norte, una gran tropa del ANZAC (Australia y Nueva Zelanda), desembarcó, pero encontró una férrea oposición en los turcos. Un segundo desembarco en la bahía de Suvla tampoco consiguió tomar ni un ápice de tierra. Muchos soldados murieron a causa de diversas enfermedades y de las pésimas condiciones. Tras nueve meses, las fuerzas aliadas tuvieron que retirarse.DSC_0041 (Medium)

Los monumentos más famosos son el dedicado al pequeño Mehmet, el soldado desconocido turco que salvó a un combatiente kiwi. Más adelante está Lone Pine, donde ningún turco se para, ya que es un cementerio, ubicado en el lugar donde las fuerzas australianas tomaron las posiciones turcas la tarde del 6 de agosto de 1915. Durante la batalla, que se produjo en una zona del tamaño de un campo de fútbol, murieron cerca de 4000 hombres y miles más resultaron heridos. Los árboles que daban sombra al cementerio fueron destruidos por un incendio en 1994; se salvó solo uno, un pino solitario nacido de la semilla del árbol solitario original que se alzaba en este lugar al principio de la contienda y que da nombre al campo de batalla.  Los epitafios de las tumbas son muy emotivos, en el cementerio está enterrado el soldado más joven de los que aquí perdieron la vida, de tan solo 14 años. Los restos de las trincheras pueden verse detrás del aparcamiento. En algunas hay flores frescas y algunas amapolas que es la flor que utilizan los países anglosajones para conmemorar a sus muertos en las guerras. Cuando estuvimos en Australia, en Camberra exactamente, vimos el monumento conmemorativo que hicieron allí para honrar a los muertos en las Guerras mundiales. Es impresionante todas las paredes tienen las inscripciones de los miles y miles de personas muertas en aquellas contiendas. Y por desgracia, siguen muriendo, no aprendemos los humanos.

Llegamos al cementerio del 57 Alay y Kesikdere, donde hay miles de personas, sin exagerar, decenas de autocares casi no dejan pasar a los coches como nosotros. Este monumento está dedicado al 57º regimiento otomano, dirigido por Mustafa Kemal, que fue prácticamente aniquilado el 25 de abril al frenar la tentativa del Anzac de avanzar a las tierras altas de Chunuk Bair. La estatua de un anciano enseñándole a su nieta los lugares de las batallas representa a un soldado turco que luchó en las Guerras Balcánicas, la campaña de Gallipoli y la guerra de la Independencia. Murió en 1994 a los 111 años como último superviviente de los veteranos turcos de Gallipoli.

Seguimos por el monumento al Sargento Mehmet, que luchó primero con piedras y luego con los puños cuando se le acabó la munición, al Nek, batalla donde murieron todos los soldados australianos, saltaron desde las trincheras a un fuego implacable y fueron abatidos antes de poder llegar a la línea enemiga, esto se ve en la película Gallípoli.

Es muy triste ver tantas vidas jóvenes segadas para nada.

Llegamos al Chunuk Bair, donde está el monumento del cauce. Tras no dormir durante 4 días y sus noches, Mustafa Kemal pasó aquí la noche del 9 de agosto dirigiendo parte del contraataque a la ofensiva aliada. También fue el centro de la lucha del 6 al 10 de agosto de 1915, cuando cerca de 16.000 hombres murieron en los cerros. El ataque aliado del 6 y 7, que incluía a la brigada de rifles montada de Nueva Zelanda y un contingente maorí, fue mortal, pero el de día siguiente fue de una ferocidad, según Mustafa Kemal, imposible de describir.

Estamos un poco cansados de tanta muerte y destrucción, con lo que nos vamos a la cala Anzac, donde fue el desembarco aliado. Mustafa Kemal desobedeció las órdenes que le habían dado, ya que lo mandaron al sur, pero él se olió la estratagema de los aliados y los estaba esperando.

De aquí hacia el norte se van viendo varios cementerios de todos los soldados aliados muertos en este desembarco. Hay de Nueva Zelanda, Australianos, Británicos, franceses etc.

En la guía pone que hay tantísima gente que visita Gallipoli debido a que los ayuntamientos fletan autocares desde toda Turquía para que se visite. Los estudiantes turcos tienen que ir por lo menos una vez a la península por obligación. Por eso en el ferry vemos muchos estudiantes jóvenes, parece que son universitarios.

En pocos minutos llegamos a Eceabat, lugar de donde sale el ferry hacia Çanakkale.

El ferry cuesta 35 LT, 30 el coche y 2,5 por persona. En teoría sale cada hora, pero en estas fechas creemos que sale cada media hora, pues hay un montón de turistas nacionales que han ido de peregrinación a los campos de batalla como nosotros.

En media hora ya estamos en la otra ribera, y a 100 metros está nuestro hotel. Se llama Hotel Anzac y lo han renovado hace poco. Está bien, no tan lujoso como el día anterior, pero bien. Nos aparcan el coche justo enfrente que tienen un pequeño solar. La habitación cuesta 36 € y el parking 3 €. El desayuno está incluido en el precio.DSC_0089 (Medium)

Después de descargar el equipaje nos vamos a pasear por esta bonita ciudad. Hemos llegado dos días tarde, pues el 18 de marzo de cada año se celebra una gran victoria de las tropas turcas con desfiles militares, discursos y toda clase de actividades relacionadas con aquella epopeya.

Hay grandes carteles con la foto de Mustafa Kemal, banderas enormes de Turquía y propaganda de la efemérides del 18 de Marzo. Tiene un ambiente universitario muy agradable, muchos jóvenes totalmente occidentalizados, bares, pubs, restaurantes de todo tipo, venta de bebidas alcohólicas, etc. y algo que nos llama mucho la atención, que son la cantidad de librerías que vemos,  muchas y muy surtidas.

Çanakkale ocupa el punto más angosto del estrecho de Dardanelos (1200 m). El rey persa Jerjes construyó el año 450 a.c., un puente para que sus tropas desembarcasen en Tracia y en estas aguas también tuvieron lugar las batallas finales de la guerra del Peloponeso alrededor del año 400 a.c.

Mehmet II el conquistador, durante su campaña para tomar Constantinopla en 1453, construyó dos fortalezas para asegurar el estrecho: Kilt bahir en la orilla europea y Çimerlik en Çanakkale. La ciudad cuenta con un hermoso puerto, un museo naval y el singular reloj de la plaza mayor. Çanakkale significa fortaleza de cerámica, y la ciudad fue en el pasado un centro de producción de caolín.

Después de pasear un rato por el Kordon (paseo marítimo) y hacer una foto al caballo de Troya, que construyeron para la película Troya,  nos vamos a  nuestro hotel.

Hemos hecho 421 km

LUNES 21 DE MARZO DEL 2016

ÇANAKKALE – TROYA – PENINSULA DE BIGA: DALYAN (ALEXANDREIA TROAS) – GÜLPINAR (APOLLON SMINTHEION) – BABAKALE –  BHERAM KALE (ASSOS)- KÜÇÜKKUYU – AYVALIK – BERGAMA

Desayunamos copiosamente en el hotel, pues todo está delicioso. Vamos a ver un poco de la ciudad con luz solar. Hay terracitas, con hombres en su mayoría, tomando su te o su café al solecito. Muchos gatos haciéndose la toilette al sol, se nota que la gente los cuida, pues se acercan cuando los llamas para que los acaricies. Vemos en muchos sitios recipientes con comida y agua para ellos.

Disfrutamos un poco más de esta bonita población, pero seguimos camino pues Troya y muchas otras cosas nos esperan. Está muy bien indicado el camino, con unos grandes carteles marrones que en este país indican las cosas turísticas. El número de visitantes a estas ruinas no ha parado de crecer desde que se estrenó la película Troya de Bradd Pitt.DSC_0071 (Medium)

A unos 35 km al sur nos encontramos con Troya. La entrada cuesta 20 LT por persona y el parking 5 LT. Hay audio guías, incluso en español, por 10 LT. Los únicos turistas que vemos son japoneses y coreanos. Hay un autobús que viene a la entrada desde Çanakkale, con lo que el coche para venir aquí no es necesario.

Estamos viendo que el coche te da versatilidad, comodidad, pero transporte hay, y mucho, para todos los lugares importantes.

Pocas zonas en Turquía han sido excavadas como Troya o Truva en turco. Sus nueve estratos han sacado a la luz piezas de una historia que abarca desde 4.000 a.c. hasta 300 d.c.

Troya es el escenario principal de la Iliada de Homero y el lugar en que se desarrolló la guerra de Troya durante 10 años en el siglo XIII a.c. El asentamiento se conoce como Hisarlik (reino de la Fortaleza) y cuenta con unas impresionante murallas y obra de mampostería. Hoy en día todavía pueden verse un muro defensivo, dos santuarios, casas y un teatro romano. La casa del Pilar, en la puerta sur, puede tratarse del palacio del rey Príamo. Hay doce puntos de información y excavaciones en marcha. Destaca sobre todo, el gran caballo de Troya de madera, una reconstrucción del que utilizaron los griegos para engañar y vencer a los troyanos. Se puede subir por unas escaleras que hay en la panza del caballo. Unos extras vestidos de época, te preguntan si quieres una foto con ellos, disfrazándote tú también, con escudos y lanzas…. Nosotros desistimos, pero a pesar de eso, cuando les decimos que somos de Barcelona, les hace una ilusión tremenda, y nos dicen el nombre de un jugador del Barça que es turco.

El alemán Heinrich Schliemann, considerado por muchos un saqueador sin escrúpulos y por otros un pionero de la arqueología, alimentó durante toda su vida la ambición de descubrir la Troya de Homero. En 1873, tres años después de comenzar las excavaciones, tropezó con lo que definió como el tesoro de joyas de oro y plata del rey Príamo. El impaciente explorador causó daños en el yacimiento, pero su valioso descubrimiento demostró que la civilización griega comenzó 1.000 años antes de lo que hasta entonces se creía.DSC_0114 (Medium)

Parte del tesoro, que se expuso en el museo de Berlín, desapareció tras la IIGM. Reapareció en el Museo Pushkin en 1.996. Su devolución, autenticidad y orígenes siguen siendo objeto de controversia. Ahora se va a construir un museo en Troya que tendría las condiciones adecuadas para que volviera a Turquía el tesoro, si los rusos lo permiten, claro. Mientras estamos visitando las ruinas nos sobrevuelan varios aviones de combate, con un ruido infernal.

Ahora vamos dirección a la Península de Biga, donde hay ruinas dispersas, playas relativamente solitarias y pueblos rurales donde ven muy pocos turistas, porque la gente cuando pasamos con el coche nos saluda sonrientes.

A 20 km al sureste de Troya se encuentran las ruinas de Alexandria Troas, esparcidas por el pueblo de Dalyan. Tras la muerte de Alejandro Magno, su general Antígono tomó el control de esta tierra y fundó la ciudad de Antigoneia. Es un yacimiento con grandes extensiones de ruinas cubiertas de maleza por explorar. Unas excavaciones recientes han descubierto un complejo de baños (Herodes Atticus Baths), que eran los más grandes de Anatolia y un templo, del cual queda muy poco. Hay unos paneles explicativos nuevos, que te dan información de cómo debían ser, pues queda poco. Los arcos de piedra y las prístinas inscripciones son impresionantes.

Unos 34 km al sur se encuentra Gülpinar, una aldea agrícola que albergó antaño la ciudad de Khrysa, famosa porque sale en la Ilíada, por su templo jónico del S II d.c. dedicado a Apolo y por sus ratones. Parece que un oráculo había ordenado a los colonos cretenses establecerse allí donde “los hijos de la tierra” les atacasen. Al despertar, vieron que los ratones estaban mordisqueando su material. Se lo tomaron como un presagio y construyeron un templo a Apolo Smintheus (Apolo, señor de los ratones). La estatua del dios, de 5 m de altura y de la que solo quedan fragmentos, tenía a sus pies varios roedores de mármol.

Las ruinas del Apolon Smintheion, cuestan 5 LT. Es un gran yacimiento con un pequeño museo, cerrado. Incluyen un templo parcialmente reconstruido, un complejo de baños romanos y un gran gimnasio. También se encuentran unos bellos relieves y unos capiteles de columnas con las escenas de la Ilíada que cuentan la enemistad de Crises, sacerdote de Apolon y padre de la doncella Criseida, que Agamenón capturó tras la victoria aquea en Chryse.DSC_0167 (Medium)

Los romanos venían a que el oráculo les dijese profecías, además de ser un centro de salud.

Desde Gülpinar, una carretera va 9 km al oeste hasta Babakale, el punto más occidental de la Turquía occidental. Es un lugar aletargado, con la última fortaleza otomano construido en la actual Turquía. La fortaleza por dentro está toda diáfana, pero es bonito el exterior y no se paga por entrar. Es famoso por sus artesanos que hacen cuchillos a mano, cubiertos de mesa y sus platos de pescado. Estamos tentados de quedarnos a comer, pero eso implica que estaríamos mucho rato y preferimos picar algo y seguir camino.

La siguiente parada es Assos, situada en las orillas del golfo de Edremit y al amparo de la isla griega de Lesbos, a 10 km de su costa, es fácil darse cuenta de  por qué es considerado uno de los lugares más hermosos de Asia Menor. La antigua Assos alcanzó el punto más alto de su gloria cuando el protegido de Platón, Aristóteles  fundó aquí una escuela de filosofía en el 340 a.c.. Otro alumno de Platón, Hermias, que gobernaba la ciudad, le propuso a su amigo que se fuera a vivir a su ciudad, cosa que hicieron, e incluso Aristóteles se casó con su sobrina Pitia.

Los días de gloria acabaron de forma abrupta con la llegada de los persas, que crucificaron a Hermias y obligaron a Platón a huir.

Alejandro Magno expulsó a los persas, pero perdió la importancia que tenía. Sobre el pueblo se alza una colina de 238 m de alto, en cuya cima se encuentra el impresionante templo de Atenea, del 530 a.c., que combina los estilos dórico y jónico. Sus cortas columnas con la base más ancha y los capiteles lisos no resultan muy elegantes. Sin embargo el lugar y las vistas de Lesbos son espectaculares y se merecen las 10 LT que cuesta la entrada.

Alrededor de la colina se encuentran algunos tramos de las murallas de Assos, una de las fortificaciones medievales más impresionantes de Turquía. Tenía 4 km de longitud, doce puertas y ocho torres, alguna de las cuales tenía 20 m de altura.DSC_0143 (Medium)

Hay muchos chiringuitos en la empinada cuesta que lleva al Templo de Atenea, la mayoría cerrados, pero hay algunas señoras vestidas de forma tradicional con pantalones bombachos y pañuelos de colores en la cabeza, que nos persiguen para que les compremos de todo. Estas señoras son las descendientes de las tribus turcootomanas nómadas que llegaron hace tiempo y se asentaron en esta zona.

Abajo está la necrópolis, donde los sarcófagos de Assos, o comedores de carne en griego, eran famosos. Según Plinio el Viejo, la piedra era caustica y se comía la carne de los fallecidos en 40 días. También hay un teatro y una basílica en el camino al puerto. Hay muchos restaurantes de pescado, casi todos vacios y un pequeño puerto con las barcas amarradas.

Al salir del pueblo vamos a ver el puente otomano del s XIV, muy bonito y bien conservado, todo construido por el sultán Murat I.

Llegamos a Küçükkuyu, famoso por su aceite de oliva, en la misma carretera principal está el museo del aceite de Adatepe. Está en una antigua almazara y en el se explica el proceso de elaboración del aceite de oliva. La entrada es gratuita y la tienda cercana es excelente y muy completa.  Ya en el año 2012 hicieron un monumento a los refugiados sirios que ya llegaban en aquellas fechas.

Apenas 4 km al noreste comienza una zona de colinas boscosas, donde se encuentra el bonito pueblo de Adatepe, un grupo de casas de piedra restauradas bajo una formación rocosa que parece una lagarto; se dice que era el antiguo altar a Zeus.

A 70 km está Ayvalik, debe su nombre a ayva, palabra turca que significa membrillo, aunque este fruto solo puede conseguirse en enero y febrero. De los numerosos pueblos de la costa del Egeo poblados por los griegos hasta 1923, es el que conserva más vestigios de esta época.

Además de contar con varias casas de piedra, las mezquitas delatan sus orígenes ortodoxos griegos y tiene una iglesia griega. El atractivo emana de sus calles adoquinadas y de su tranquilo estilo de vida. La península de Alibey o Cunda (nombre griego) son accesibles por tierra aunque es más bonito llegar con el transbordador.

Los primeros años de la década de 1920, se inició la guerra de la independencia en Ayvalik. No obstante los griegos otomanos, que componían la mayoría de la población, se vieron obligados a abandonar la tierra de sus ancestros y trasladarse a la isla griega de Lesbos, mientras que algunos turcos de ésta, a su vez, tuvieron que emprender una vida nueva en Ayvalik.

En este interesante puerto pesquero, llama la atención que su paseo marítimo, bordeado de palmeras y restaurantes de pescado, aunque similar al de otros sitios, esté libre de turismo.

Sin embargo, si se camina unas calles hacia el interior se llega a un vivaz y antiguo pueblo. Carros, caballos y vendedores ambulantes impiden el paso de los coches por sus callejones empedrados. Coloridas puertas con contraventanas ocultan cafeterías y tiendas de artesanía y el tiempo parece detenido a la luz del sol de la tarde. Los jueves se celebra uno de los mercados mayores y más animados de la región.

Aparcamos y rápidamente nos viene el cobrador, hasta 2 horas son 4 LT. Este lugar es famoso por la Tostada de Ayvalik. Consiste en una tostada rellena de toda suerte de ingredientes como queso, embutido de ternera picante, salami, encurtidos, tomates etc., regadas con kétchup o mayonesa. Está muy rica y cuesta de 4 a 6 LT.

Hay muchos gatos y perros callejeros, pero muy bien cuidados, se les ve gorditos y sanos, la gente los cuida muy bien, al ser un puerto pesquero no falta la comida.DSC_0154 (Medium)

Ya vamos directamente a Bergama que está a unos 60 km. Nuestro hotel se llama Aristonicus Hotel Boutique. Nos recibe su dueño y su gato encima de la estufa. Es una antigua casa otomana, con un jardín muy agradable y pocas habitaciones con gran encanto. La habitación está puesta con mucho gusto, pero es un poco pequeña. Nos cuesta 125 LT con desayuno.

Nos vamos a pasear un poco por el pueblo para despejarnos de tanto coche. Está animada con gente en los cafés o tetería, pero todo son hombres.

Hemos hecho 341 km.

MARTES 22 DE MARZO DEL 2016

PERGAMO – FOÇA – KUSADASI

El desayuno está muy cuidado, con cariño y abundante. Vamos a la ciudad antigua de Pérgamo, se puede subir en teleférico o en coche. El teleférico cuesta 10 LT ida y 15 LT ida y vuelta. Nosotros subimos con el coche y el parking cuesta como en todos los sitios turísticos 5 LT. La entrada son 20 LT, pero vemos que hay un carnet que dura una semana y que engloba varios de los sitios que queremos visitar. Cuesta 75 LT y tienes que enseñar el pasaporte para que tomen nota. Es como una tarjeta de crédito y ya casi el primer día la tenemos amortizada.

La Acrópolis de Pérgamo, situado en lo alto de una colina que domina la moderna ciudad de Bergama, es uno de los lugares más impresionantes de Turquía. Fundada por los griegos eolios en el siglo VIII a.c., fue gobernada algún tiempo por uno de los grandes generales de Alejandro Magno. La ciudad prosperó bajo la dinastía de los Atálidas, fundada por Éumenes I, que gobernó del 263 al 241 a.c., cuando constituía uno de los principales centros de estudio del mundo antiguo. El último gobernante de esta dinastía entregó el reino  a Roma. El gran físico Galeno nació en esta ciudad y estableció en ella un gran centro médico conocido como Asclepio.DSC_0250 (Medium)

Lo primero que vemos cuando llegamos es el templo de Trajano, construido en mármol blanco, queda muy poco en pie, pero los trozos están alrededor y te dan idea de lo grandioso que era.

El teatro tenía capacidad para 10.000 personas, cuenta con 80 hileras de asientos que se construyeron con andesita y el palco real de la sección inferior con mármol. Sus constructores decidieron aprovecharse de la espectacular panorámica y preservar un valioso espacio en la cima situándolo en la ladera. En general, los teatros helénicos eran más anchos y redondos que este, pero la orografía de Pérgamo impedía hacerlo redondo, así que lo compensaron en altura.

Poco después llegamos a las ruinas de la biblioteca, con fama de haber albergado 200.000 rollos de pergamino, gran parte de las obras se trasladaron a la biblioteca rival, la de Alejandría, como parte del regalo de boda de Marco Antonio a Cleopatra.

El altar de Zeus, es uno de los más grandes de Pérgamo y sus primeros relieves sobre  piedra se encontraron en la década de 1870. El altar está reconstruido en el Museo Pérgamo de Berlín. Aquí hay una maqueta para que te hagas una idea de cómo era. Creemos que Alemania tendría que devolver el altar a Turquía, quedaría estupendo en su lugar original.DSC_0128 (Medium)

Originalmente estaba cubierto de magníficos frisos que ilustran la batalla entre los dioses del Olimpo y sus enemigos subterráneos.

En lo alto de la Acrópolis se alzan las ruinas de cinco palacios, también restos de las murallas defensivas que en su día fueron esplendidas.

Las murallas de la ciudad se extendían por 4 km ya que rodeaban toda la cumbre de la montaña.

Pérgamo es el 999º lugar del mundo declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en Junio del 2014 y el 14º de Turquía.

Vamos bajando y llegamos al moderno edificio Z que protege parte de un patio con peristilo y unos fantásticos mosaicos. A destacar las máscaras grotescas de animales salvajes, el niño Dioniso con Sileno bebiendo de un cáliz y los restos de estuco pintado en las paredes.

Seguimos bajando y pasamos por varios gimnasios hasta llegar a una puerta cerrada, de la cual nos habían avisado, y tenemos que saltar una pequeña valla. Llegamos al teleférico y lo cogemos para buscar el coche.DSC_0256 (Medium)

De aquí nos vamos a la Basílica Roja, grande como una catedral, se construyó originalmente como un templo a los dioses egipcios Isis y Serapis en el S. II. Hoy, forman unos restos dispersos y maltrechos pero imponentes.  Durante su apogeo debió ser un lugar impresionante. San Juan escribió que era una de las siete iglesias del Apocalipsis y el trono del Diablo. Hay que buscar el agujero del podio central, que permitía que un sacerdote se escondiese dentro y hablase a través de la estatua de 10 m de altura.

El edificio es tan grande que los primeros cristianos no lo convirtieron en iglesia, sino que construyeron una basílica en su interior. La parte mejor conservada, la rotonda sur, se utilizaba para los rituales religiosos y estaba recubierta con paneles de mármol, aunque ahora solo quedan ladrillos rojos.

En el centro, con los trozos de las estatuas que han encontrado han hecho una reconstrucción de la diosa leona egipcia. Hay grandes trozos de mármol que están esperando que los vayan poniendo en su lugar.

Cuesta 5 LT, pero entra con el carnet que hemos comprado. De aquí, vamos al Asclepion, cuesta 20 LT, gratis con el carnet. Es un antiguo centro médico fundado por Arquías, un ciudadano de Pérgamo, que había sido curado en el Asclepion de Epidauro. Los tratamientos incluían baños de barro, hierbas y ungüentos, enemas y baños de sol.

A menudo, el diagnostico se hacía a través de la interpretación de los sueños. No es tan espectacular como la Acrópolis, pero resulta muy evocador. Comenzó a destacar gracias a Galeno, que nació aquí y estudió en Alejandría, Grecia y Asia menor antes de regresar a su ciudad para establecerse como médico de gladiadores. Galeno es famoso por ser el primer gran médico de toda la historia;  contribuyó al conocimiento de los sistemas circulatorio y nervioso y a la sistematización de la teoría médica. Su trabajo fue la base de la medicina occidental hasta bien entrado el S. XVI.DSC_0009 (Medium)

La Vía Tecta es una avenida sagrada romana con columnas que lleva de la entrada al santuario, donde se ve la base de una columna esculpida con serpientes, símbolo de Asclepio, dios de la medicina. Al igual que una serpiente que muda de piel y logra una nueva vida, se creía que los pacientes del Asclepion se deshacían de sus enfermedades. Se puede beber del pozo sagrado que se encuentra en el centro. Desde allí un túnel abovedado lleva al centro de tratamientos, un templo dedicado a otro dios de la medicina llamado Telésforo. Es muy bonito, circular con muchas cúpulas. Los pacientes dormían en el templo con la esperanza de que Telésforo les enviase una cura o un diagnostico a través de los sueños.

Bajamos a la ciudad, muy animada a estas horas, y visitamos el Museo Arqueológico. Presenta una reducida pero sustanciosa colección de objetos como lápidas, bustos y columnas griegas, romanas y bizantinas. Destaca la reproducción a escala del altar de Zeus, y en la sala central, los hallazgos del cercano yacimiento de Allianoi. La sección de etnografía se centra en la artesanía y costumbres del periodo otomano y expone dioramas que reproducen bailes populares y el proceso de tejido de alfombras.

De aquí enfocamos hacia Foça. Fue fundada el año 1.000 a.c. y formaba parte de la Liga Jónica, sus habitantes eran reputados marineros que gobernaban barcos propulsados con la fuerza de 50 remeros por el Egeo, el Mediterráneo y el Mar Negro. Hay una réplica delante del Beskapilar, que son las murallas de la ciudad y la fortaleza parcialmente reconstruida. Esta era la zona de amarre de un castillo construido por los bizantinos, reparado por los genoveses y los otomanos en 1539.DSC_0274 (Medium)

Los habitantes de Foça, famosos marineros fundaron las colonias de Marsella en Francia y Ampurias en Cataluña.

Cuenta con un pequeño teatro antiguo y una fortaleza genovesa restaurada. La zona es conocida por su programa de preservación de la foca monje pero es muy difícil verla, ya que se estima que quedan unas 600 en total.

El pueblo es muy agradable para pasear, con tiendas de recuerdos, zonas peatonales, bares, y gatos, muchos gatos. Hoy es el día de mercado y a estas horas de la tarde  funcionan todavía. Son como nuestros mercadillos, con ropa, calzado, frutas, etc.

Ahora ya vamos hacia Kusadasi, donde pasaremos la noche. Es un destino muy popular de turismo organizado y, al ser la puerta litoral a Éfeso, también es el puerto de cruceros más importante de Turquía. Hay una pequeña fortaleza de piedra, que se ilumina por las noches. El camino que recorre el lado este es muy popular entre parejas, pescadores y gatos.DSC_0273 (Medium)

Menos mal que tenemos las coordenadas del hotel pues está en una gran avenida y nuestro GPS no tiene los números. Se llama Royal Palace Kusadasi Hotel, es un macro hotel de 4 estrellas con un montón de servicios, que tenía una oferta de habitación de 37 € con media pensión. La habitación está muy bien, en la recepción nos ofrecen la posibilidad de ir al gimnasio, baño turco, sauna etc., todo gratuito, pero no lo aprovechamos.

La cena está bien, muchas ensaladas, embutidos y varios platos calientes. Donde se pasan es en la bebida, que una botella de agua te cobran 5 LT, cuando en las tiendas te cuesta 1 LT, con lo que sabiéndolo te traes tu botella de agua y arreglado.

Hemos hecho 260 km.

MIERCOLES 23 DE MARZO DEL 2016

KUSADASI – PRIENE – MILETO – DÍDIMA – MILAS – BEÇIN – GÜLLÜK – BODRUM

Nuestro siguiente destino está a unos 30 km de Kusadasi al sur con una buena carretera. La antigua ciudad de Priene disfruta de un impresionante emplazamiento entre el rio Büyük y el monte Mycale. Al igual que Efeso y Mileto, perteneció a la liga Jónica, un grupo de doce ciudades- estado que fueron pobladas por colonos griegos antes del año 1.000 a.c. La entrada cuesta 5 LT (con carnet gratis)

Proyectada por el arquitecto Hipodamos de Mileto hacia 450 a.c., Priene se encuentra en muy buen estado de conservación. Las calles convergen en ángulo recto, un sistema inventado por este arquitecto, llegó a ser muy influyente, y su sistema se utilizó en otros sitios como Mileto, Priene, Rodas, Pireo en Atenas. Las calles de mármol tenían ranuras y hendiduras para evitar resbalones.DSC_0283 (Medium)

El templo de Atenea, en honor a la diosa patrona de la ciudad, está considerado uno de los grandes logros de la arquitectura jónica. Las obras fueron supervisadas y financiadas por Alejandro Magno tras ocupar la ciudad.

Su teatro, del siglo III  a.c., tenía capacidad para 5.000 espectadores, en los asientos de la primera fila tienen unos pies de león delicadamente tallados. Su Bouleuterion (cámara del consejo) acogía a 250 delegados. También cuenta con un estadio, complementado con tacos de salida para los atletas y con santuarios dedicados a Deméter y Kore. Los muros bajos del gimnasio están decorados con grafitos de colegiales de hace más de 2000 años.

Las murallas de la ciudad,  tenían 2,5 km de largo y  6 m de alto, con 16 torres.DSC_0328 (Medium)

A 22 km al sur nos encontramos Mileto. La entrada cuesta 10 LT (con carnet gratis). Mileto fue más conocida que otras ciudades gracias a su arte, sus políticos y el comercio. Fue el puerto principal de la liga Jónica y floreció como centro de arte e  industria. En época romana se encargaba de suministrar lana y tintes para el comercio de lana de Ankara. Uno de sus hijos, el científico y matemático Tales, conocido como uno de los siete sabios de la Antigüedad, predijo un eclipse total de sol en el 580 a.c.

Los persas tomaron el control de las ciudades jónicas a mediados del siglo VI a.c. Mileto se rebeló contra su gobierno, pero al final sucumbió ante el tirano rey de Persia Darío.

De los edificios que han sobrevivido, el más hermoso es su teatro, con 15.000 asientos, del año 100 d.c. Impresiona este teatro, es inmenso y la estructura se ha visto modificada por todos los que han pasado por aquí, con lo que es mucho más grandioso que otros que hemos visto.

Junto al teatro, los vestigios de las murallas del castillo bizantino ofrecen vistas del antiguo puerto, llamado bahía del león por las estatuas de leones que lo custodiaban a la izquierda.

Las Termas de Faustina, en buen estado de conservación, deben su nombre a la mujer del emperador Marco Aurelio. Estas termas fueron el modelo para el desarrollo de los baños turcos o hammam. El ingenioso diseño utilizaba un sistema subterráneo de tuberías de agua caliente y cañerías de barro en las paredes, que mantenían caliente el interior de los baños. Luego había una vigorizante baño de agua fría.

Entre las ruinas de la antigua Mileto se encuentra la Mezquita Ilyas Bey. La mezquita está construida en ladrillo y mármol blanco y de colores tomado de la Mileto romana. Cuenta con una magnífica  talla en el enrejado de mármol de las ventanas, tabiques y mihrab, y el empleo del mármol de colores en la fachada es impresionante. La cúpula mide 14 m de diámetro y fue la más grande que se construyó durante la época de Beylik. Es la hermosa precursora del külliye otomano, un tipo de construcción que floreció durante el s XVI. Combinaba el bienestar social y las funciones residenciales con las instalaciones necesarias para profesar el culto islámico.DSC_0341 (Medium)

Un poco más adelante a la derecha se encuentra el museo de Mileto, que expone piezas del yacimiento, como vidrio, cerámica, estelas votivas, estatuas, una de ellas del dios del río, Meandro, en reposo, procedente de los baños de Faustina, monedas y magníficos colgantes, collares y anillos de oro de tumbas antiguas.

Además hay unos paneles informativos del templo de Apolo de Dídima, que va muy bien y te hace a la idea de lo que iremos a ver a continuación. Creemos que habría que visitar primero el museo y después las ruinas de Mileto, ya que  hay unas recreaciones de lo que verás y así te enteras mucho más, porque en las ruinas hay muy poca información  y la guía que llevamos es muy esquemática y no nos sirve de ayuda. En el museo hay unos folletos muy completos tanto de Mileto como de Priene. Cuesta 5 LT, gratis con carnet.

Al lado de un restaurante hay un antiguo caravasar del s XIV, pero casi no se conserva nada.

De aquí vamos a Dídima, a unos 20 km. No era una gran ciudad, pero su sensacional templo de Apolo era el segundo más grande de la antigüedad, con 124 columnas originales, solo 5 menos que el templo de Artemisa de Éfeso. En griego Dídima significa gemelos, en este caso los hermanos  Apolo y Artemisa. El oráculo de Delfos era el único que superaba en importancia al oráculo de Apolo de Dídima.

En el 303 parece ser que el oráculo apoyó la despiadada persecución de los cristianos por parte del emperador Diocleciano; fue la última ofensiva  de este tipo, ya que poco después Constantino hizo al cristianismo la religión oficial del imperio. El emperador Teodosio cerró todos los templos paganos, como el del oráculo de Delfos.DSC_0365 (Medium)

Su relieve de la cabeza de Medusa se ha convertido en el símbolo de la ciudad. El pozo que se encuentra bajo la cabeza de Medusa era el lugar en el que los peregrinos debían purificarse antes de acercarse al oráculo.

La entrada cuesta 10 LT, gratis con carnet.

A 62 km se encuentra Milas, nuestro próximo destino. Su máximo esplendor fue cuando era capital de la Caria y sede administrativa del sátrapa persa Mausolo.

Como la mayoría de las ciudades carias, Milas fue gobernada por los persas, por Alejandro Magno, por los romanos y por los bizantinos antes de caer finalmente bajo control otomano en 1425. En el centro de la ciudad antigua se encuentra el mausoleo Gümüskesen (monedero de plata), una estructura de fecha desconocida. La planta baja es una tumba, con un orificio en el tejado para ofrecer alimentos o vino al muerto. Está en un parque y el señor que vigila, muy amable, nos da unos folletos turísticos sin pedírselos.DSC_0297 (Medium)

El monumento mejor conservado de la ciudad es la hermosa puerta Baltali o del hacha. Esta puerta formaba parte del acueducto que traía el agua a la ciudad antiguamente. También formaba parte de las murallas de la ciudad, aunque no se han encontrado vestigios y otra versión es que se construyó para honorar a un emperador.

Milas es famosa por sus casas de madera, construidas en el s XIX y principios del XX. El piso de abajo es utilizado como almacén. La cocina, lavabos están en una parte separada del patio central. En el segundo piso están a las habitaciones y accedes con una escalera de madera o de mármol. Cada casa tiene una chimenea diferente, las hay cuadradas, circulares, más anchas abajo que arriba, con diseños geométricos, es divertido ir buscando cada una de ellas y ver como se diferencian.

De aquí nos vamos a Beçin Kalesi, donde hay un castillo situado en lo alto de un afloramiento rocoso, a unos 5 km a las afueras de Milas. Primero fue fortaleza bizantina, fue remodelada por el efímero emirato Mentese del s XIV. Las altas murallas del castillo, coronadas con un gigantesca bandera turca, ofrecen esplendidas vistas de Milas, pero el interior está todo destrozado  y no vale la pena. En las inmediaciones se ven más edificios de época Mentese, como el caravasar rojo, la tumba de Ahmet Gazi y la restaurada madraza, que no se puede entrar. Cuesta 5 LT, con carnet gratis. Se están gastando mucho dinero para restaurar estas ruinas, con unos caminos muy bien arreglados pero falta mucho trabajo para que se pueda uno hacer una idea de lo que estás viendo. Los paneles están en perfecto estado, de hecho algunos con el plástico todavía puesto.DSC_0455 (Medium)

A 48 km se encuentra Bodrum, antigua Halicarnaso, donde tenemos el hotel esta noche. Se llama Agan Pension y nos cuesta la doble con desayuno 19 €. Está en pleno centro de Bodrum, una ciudad muy turística, pero que en esta época no hay casi nadie. Menos mal porque según la información que tenemos, es muy difícil encontrar alojamiento a partir de mayo y los precios se disparan ya que es una ciudad que se ha puesto de moda entre los ricachones turcos y del golfo pérsico.

En el hotel hay aparcamiento lo cual es de agradecer pues las calles son muy estrechas y no sabemos dónde podríamos haber dejado el coche. El señor que nos atiende es muy simpático y la habitación es muy correcta, pues está todo muy nuevo y tenemos un balcón a la calle con nuestra mesa y 2 sillas que no podremos aprovechar por el viento huracanado que hace esta tarde, unos 50 km/h.

Bodrum es el nombre moderno de la antigua ciudad doria de Halicarnaso, donde se hallaba el famoso mausoleo construido por Mausolo, gobernador de la antigua Caria que hizo de esta ciudad su capital. Las murallas también construidas por Mausolo, fueron destruidas durante el asedio de Alejandro Magno en el siglo IV a.c.

Herodoto, el padre de los historiadores, nació aquí, al igual que Dionisio, el gran profesor de retórica del siglo I a.c. Fue la primera ciudad turca que experimentó el desarrollo del turismo y su principal lugar de interés es el castillo de San Pedro del siglo XV.

Nosotros estamos en la zona de Kumbahce, al este de la ciudad, donde también está el Museo de Zeki Mürem, uno de los compositores y cantantes más queridos de Turquía. Era cariñosamente conocido como el sol del arte y, aunque considerado el libertador turco, solo su glamuroso atuendo era comparable. Fue músico profesional y actor, su casa se ha conservado como museo. Las habitaciones y pertenencias parecen estar esperando su llegada, por ejemplo el Cadillac de la década de 1950 que está en el jardín delantero. El museo es un inspirado recuerdo a un impresionante ídolo cultural turco, que murió en 1996 durante una actuación. Miles de personas asistieron a su funeral.

Otra cosa que tenemos al lado es la discoteca Halikarnas, al lado del mar, es una discoteca al aire libre con capacidad para 5000 personas, ofrece un magnífico espectáculo de láser y actuaciones de los mejores pinchadiscos.DSC_0389 (Medium)

El viento huracanado hace que paseemos casi en soledad por las calles de esta bonita ciudad solo acompañados por los cientos de gatos y perros que nos encontramos a nuestro paso. Están muy bien cuidados y se les ve muy tranquilos, con muchos comederos y bebederos dispersos por la ciudad y que la gente les va rellenando.

En el puerto moderno nos asombramos por la cantidad de veleros súper lujosos que hay amarrados. Son de más de 30 metros de eslora, recubiertos de madera, preciosos, suponemos que deben pertenecer a las grandes fortunas turcas, pues aparte de uno que es norteamericano el resto son de allí.

Cuando acaba el puerto moderno  y el de pescadores nos encontramos el antiguo muelle. Forma parte del intento de restaurar las murallas de Bodrum. El muelle fue construido durante el s XVIII fue construido durante el s XVIII, cuando los sultanes otomanos quisieron revivir el antiguo poderío naval del imperio. Destacan la cisterna, una torre otomana en el lado occidental del puerto, la necrópolis, una fortificación para proteger el astillero y una gran tumba construida en 1729 en honor a Cafer Pasa, héroe naval e importante mecenas de la ciudad.

Para cenar nos vamos a un chiringuito de los muchos que hay, donde nos tomamos un kebab muy rico y una pita con Coca-Cola por 17 LT.

Hemos hecho 219 km

JUEVES 24 DE MARZO DEL 2016

BODRUM – DALYAN – FETHIYE

El desayuno está muy bien, todo casero y puesto con mucho cariño. El único problema es que empieza a las 9 de la mañana, un poco tarde, ya que los días no son muy largos ahora en marzo.DSC_0396 (Medium)

Dejamos el coche aparcado en el hotel y nos vamos a la fortaleza o castillo de San Pedro. Es la construcción más significativa de Bodrum, erigido en 1406 por los caballeros de San Juan. Sus cinco torres representaban los idiomas de sus temibles habitantes. Cuando Soliman el Magnifico conquistó Rodas en 1523, tanto Bodrum como Rodas cayeron bajo poder otomano y los caballeros marcharon a Malta. Abandonada durante siglos, se convirtió en prisión en 1895 y sufrió daños por los bombardeos de un buque de guerra francés en la IGM. Hacia 1960 se utilizó para almacenar objetos encontrados por los buscadores de esponjas locales. Esto llevó a una fructífera cooperación turco-americana para restaurar el castillo y exponer tesoros submarinos. Las innovadoras reconstrucciones de barcos han dado fama internacional al museo.

Al entrar en el castillo, se pasa junto al escudo de armas de los cruzados, tallado en mármol. A continuación te encuentras en el patio central una exposición de ánforas que en la antigüedad se utilizaban para transportar aceite, vino y alimentos. Sus bases puntiagudas permitían que se pudieran almacenar verticalmente en varias filas.

En la capilla se exhibe una maqueta y una reconstrucción a tamaño real de la popa de un barco tardo romano descubierto frente a Yassiada. Se puede andar por la cubierta, tomar el timón, e inspeccionar la galera, y más abajo los toneles de vino.

Poco después está la sala del pecio de cristal. Un armazón de acero sujeta las piezas de madera originales de esta nave bizantina-fatimí hundida en 1025. Los fragmentos y lingotes de cristal lo convierten en una capsula del tiempo de esa época. Mide 16 m de largo por 5 de ancho, a continuación, la pequeña sala del Cristal expone hallazgos que van del s XV a.C. al XIV, como objetos micénicos, botellas romanas y pesos islámicos.

Más adelante la Torre  Francesa acoge piezas procedentes del único yacimiento submarino con pecios de la Grecia clásica totalmente excavado. Se muestran ánforas, discos de mármol tipo talismán y utensilios de cocina de las naves, además de fotografías de las excavaciones del 2001 tomadas en el yacimiento. También se pueden ver monedas antiguas, entre otras las de Croeso de Caria.

La sala de la Princesa Caria es impresionante, en ella se exponen una corona, un collar, pulseras, anillos de oro, así como una exquisita corona de hojas de mirto de oro. Aunque popularmente se asocien a la última reina caria, Ada, pertenecieron a una mujer desconocida. En esta sala hay una figura de Artemisa, mujer y hermana de Mausolo, de la cual se ha hecho una reconstrucción de su cara por la universidad de Manchester.DSC_0409 (Medium)

Montando guardia en el extremo sureste del castillo, la Torre Inglesa, también conocida como Torre del León, se construyó durante el reinado de Enrique IV de Inglaterra. Fue el único monarca ingles que recibió a un emperador bizantino, Manuel II Palaeólogo, y se tomo en serio la advertencia de este sobre la amenaza que suponían los turcos para la Europa cristiana. La torre simbolizó el compromiso con un frente común.

Hoy en día el interior se ha acondicionado como refectorio medieval, con una larga mesa rodeada de armaduras, cuernos de ciervo, cabezas de león y estandartes de la Orden los Caballeros Hospitalarios, o de San Juan y sus adversarios turcos, todo ello ambientado por una música medieval. Lo que si es interesante son las inscripciones latinas de hace 500 años hechas por los caballeros hospitalarios, una de ellas pone García, como mi apellido.

Al salir de la torre, a la izquierda se llega a la sala de Cristal, hay reproducciones a tamaño real del interior del pecio y del yacimiento submarino. La contigua sala del tesoro muestra joyas cananitas de oro, dagas de bronce, cajas de cosméticos de marfil, pizarras de madera y el escarabajo de oro de la reina Nefertiti.

De aquí llegamos a la torre Gatineau, donde una empinada escalera nos lleva a las mazmorras. La escalofriante inscripción de la puerta interior califica las mazmorras como “Un lugar donde Dios no existe”, era donde torturaban a sus enemigos los caballeros.DSC_0420 (Medium)

La torre de la Serpiente guarda más objetos y estatuas. Recibe el  nombre por una serpiente tallada en la piedra y fue usada como hospital en la época otomana.

Hacen falta de 2 a 3 horas para visitar este castillo ya que hay muchas cosas a ver y a digerir. Hay que tener en cuenta que de 12 a 1 cierran las salas, suponemos que para que coman los vigilantes. El castillo cuesta 25 LT, pero gratis con carnet.

De aquí nos vamos a visitar el Mausoleo, paseando por el pueblo, con un sol esplendido. Es una de las 7 maravillas del mundo antiguo, fue la gran obra del rey cario Mausolo, que trasladó la capital de Milas a Halicarnaso. Los únicos elementos que han sobrevivido son las escaleras y cámaras funerarias previas al mausoleo, fragmentos de los muros del recinto y varios tambores de columnas de mármol estriados.

Antes de su muerte, el rey diseñó su propia tumba, que a su muerte su esposa se encargó de supervisar la conclusión de la colosal tumba de mármol blanco rematada por altas pirámides. Medía 45 metros y luego venía el tejado, para hacernos una idea como un bloque de  15 pisos.

El mausoleo permaneció casi intacto hasta que los caballeros de la Orden de San Juan necesitaron material de construcción para el castillo de San Pedro, con lo que gran parte del monumento se transformó en cascotes para los muros. Afortunadamente, los frisos más destacados se incorporaron a las paredes del castillo, y las estatuas originales de Mausolo y Artemisa se encuentran en el museo Británico.

Hay una maqueta, pero lo que queda no nos dice nada. La entrada cuesta 10 LT, con carnet gratis.

Volvemos al hotel y cogemos el coche para visitar la Puerta de Myndos, es la única puerta que se conserva de las murallas de 7 km de este rey que se hallan en la parte oeste de Bodrum.

Esta ciudad se merece un día completo o dos para disfrutarla pero nosotros tenemos noche reservada en Fethiye con lo que nos tenemos que ir.

Vamos a Dalyan, por una carretera panorámica entre medio de pinos  muy bonita. Es un animado complejo turístico que debe su nombre al río Dalya , que significa presa de los peces, que recorre la ciudad. La pesca ha sido durante mucho tiempo la base de su economía. Esta ciudad reemplazó a la antigua Kaunos como centro pesquero a medida que su puerto fue sedimentado por el lodo. Una presa construida en el rio, junto con una planta procesadora de pescado, permite que se pueda disfrutar de su delicioso caviar rojo, envasado en tarros sellados con cera de abeja.

Otro de sus iconos locales es la tortuga caguama o boba, que atrae a un número cada vez mayor de visitantes a la zona. Este fenómeno comenzó a desarrollarse cuando en 1986, los ecologistas consiguieron persuadir a las autoridades municipales para que protegiesen del desarrollo urbanístico los campos de las tortugas. Querían hacer un complejo vacacional de 3.000 camas !!!DSC_0481 (Medium)

La estatua de la Tortuga en la plaza principal del pueblo es una muestra tangible de este interés por la ecología. La suave arena y la tranquila playa orientada hacia el sur ofrecen las condiciones perfectas para su cría. Entre mayo y septiembre las hembras llegan en masa y se arrastran hasta las playas para criar. La arena mantiene los huevos calientes hasta que están preparados para eclosionar.

El interés de venir aquí era ir a ver las tumbas excavadas en la roca de Caunos, lo que no sabíamos es  que había que coger una barca para atravesar el rio, teniendo en cuenta que cierra a las 5 de la tarde, no nos da tiempo, las vemos a lo lejos.

Estas tumbas se remontan al S IV a.c., cuentan con columnas jónicas y tímpanos triangulares. La mayoría dispone de una pequeña cámara y de tres bancos de piedra para colocar al fallecido. Las inscripciones que quedan están escritas en latín, por lo que se piensa que se reutilizaron en época romana.

A un corto paseo se encuentran los baños de lodo, con una temperatura de 40º, tienen fama de ser beneficiosos para afecciones reumáticas y ginecológicas, además de resultar relajantes.

Para llegar a Fethiye pasamos por una autopista que nos cuesta 4,5 LT.DSC_0392 (Medium)

El hotel se llama Ten Apart Hotel y la habitación doble con desayuno nos cuesta 18 €. Es un pequeño apartamento con cocina, saloncito, lavabo, dormitorio y terraza con vistas a la piscina, en estas épocas vacía, pero que en verano con sus tumbonas será muy apetecible.

El chico que nos atiende es súper simpático, nos ayuda con las maletas y nos informa de todo lo que le preguntamos. Para cenar, aprovechando que tenemos cocina totalmente equipada vamos a un súper y compramos algo de comida, ya que hemos ido por los alrededores del hotel y no hemos visto ningún restaurante que nos acabe de gustar. Hay que tener en cuenta que estamos en temporada baja y hay muy poca oferta.

En la guía pone que es un destino para jubilados de Gran Bretaña, y nos cruzamos con varios en el rato que estamos paseando por la playa.

Hemos hecho 257 km.

VIERNES 25 DE MARZO DEL 2016

FETHIYE – TLOOS – GARGANTA DE SAKLIKEN – JANTO – LETOON – KAYAKOY – FETHIYE – AYDIN

El desayuno empieza a las 8 y ahí estamos nosotros para aprovechar el día. Es muy completo como todos los días, pero con algunas variedades muy ricas, especialmente la miel está buenísima.

Hoy vamos a ver unas cuantas ruinas licias. En nuestro hotel hay unos austriacos que han venido para hacer la ruta Licia. Empieza en Fethiye y durante 500 km va bordeando la costa y pasando por ruinas, playas idílicas y gargantas como la de Sakliken. Nosotros no tenemos tiempo pero queda pendiente, por lo menos un trozo de la ruta para posteriores viajes.DSC_0477 (Medium)

La primera parada es Tloos, en un afloramiento rocoso a gran altura por encima de una llanura pastoril, fue una de las ciudades más importantes de la antigua Licia. Tan resguardada era su posición elevada que la ciudad permaneció deshabitada hasta el S XIX.

Al subir por la serpenteante carretera hasta las ruinas hay que fijarse en la Acrópolis, coronada por una fortaleza otomana a la derecha. La Acrópolis se utilizó hasta el s XIX, cuando el pirata Alí el Sanguinario la convirtió en su plaza fuerte. Detrás de ella y accesibles por una estrecha senda hay tumbas rupestres de la época licia, incluida la del famoso guerrero Belerofonte, el mítico héroe griego que mato a la Quimera y domó a Pegaso; tiene una fachada tipo templo excavada en la roca y, a la izquierda, un bajorrelieve del héroe a lomos del caballo alado.

El teatro de Tloos está 100 m más arriba en la carretera. Se halla en un excelente estado, con la mayor parte de sus asientos de mármol intactos y el escenario en proceso de reconstrucción. Al otro lado de la carretera están las ruinas de los antiguos baños. Cuesta 5 LT, gratis con carnet.

Pasamos por la Garganta de Saklikent, la cual corta uno de los lados del escarpado Gombe Akdagi de 3016 m, y deja salir una tumultuosa corriente de agua pura filtrada por la piedra caliza. Desde los restaurantes que hay en la base se puede caminar dentro de la garganta por unas plataformas construidas sobre el torrente. Para adentrarse en el cañón hay que unirse a alguna de las excursiones guiadas, pero nosotros no tenemos tiempo. Otra cosa que queda para otra vez.DSC_0512 (Medium)

Llegamos a Xantos, conocida como Kinik, la antigua capital licia. Este espectacular asentamiento cuenta con unas magnificas tumbas licias. Un pilar con inscripciones en griego y licio ha ayudado a descifrar la lengua licia.

Hay un corto paseo colina arriba hasta el yacimiento pasando por delante de las puertas de la ciudad y el pedestal donde en otra época estuvo el monumento a Nereida, actualmente en el Museo Británico. Más arriba se encuentra el teatro romano, el ágora y la taquilla. Siguiendo la calle con columnata podrán verse mosaicos bien conservados, el sarcófago de los bailarines, el del León y algunas tumbas rupestres. Como muchas de las mejores esculturas, como la tumba de las Arpías, están en Londres, aquí tienen copias.

La última de estas ciudades, es Letoon. Se puede ir andando por un camino muy agradable de 5 km, aunque nosotros vamos en coche. Hay que volver a Kinik y antes de pasar el rio, girar a la izquierda y lo encontramos a 7 km. Las 3 ciudades son Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1988. Letoon era un santuario religioso dedicado a Leto quien, según cuenta la leyenda, fue amante de Zeus y madre de sus hijos Apolo y Artemisa. Hera, la mujer de Zeus, la condenó a vagar de país en país por toda la eternidad. Según el folklore local, paso mucho tiempo en Licia, convirtiéndose en deidad nacional.

Consta de 3 templos, uno junto a otro, dedicados a Apolo, el dórico a la izquierda, tiene un mosaico que representa una lira, una flecha, un arco y un centro floral. En medio el de Artemisa, jónico y a la derecha el de Leto también jónico.

El ninfeo, fuente ornamental con estatuas, permanentemente inundado, está habitado por ranas que, según cuenta la leyenda, son los pastores que no dejaron que Leto bebiera en la fuente y fueron castigados por su falta de hospitalidad. Nosotros también vemos muchas tortugas de agua. Al norte hay un gran teatro helenístico del s II a.c., con dos grandes puertas que se conservan.

Fue el centro de culto favorito de Alejandro Magno, y es el reflejo de como las culturas helenística y licia se influyeron mutuamente. Cuesta 5 LT, gratis con carnet.DSC_0496 (Medium)

Volvemos hacia el norte a Kayakoy, una ciudad totalmente abandonada  , fue antiguamente una floreciente ciudad griega hasta ser abandonada a causa del intercambio de población que tuvo lugar en 1923. Sobre una colina y mirando a una fértil llanura, se extienden sus cerca de 400 casas sin tejado. La iglesia ortodoxa se ha restaurado y es el punto central del movimiento por la paz y la reconciliación  internacional.

No estamos mucho rato, pues lo que se ve son casas abandonadas y da un poco de pena, pensar en toda la gente que tuvo que dejar sus casas, sus pertenencias e irse a un país diferente y empezar de nuevo.

Al bajar hacia Fethiye, vemos las tumbas licias que hay en la montaña. El monumento más conocido es la descomunal tumba de Amintas, la emblemática fachada de un templo jónico excavada en una pared de roca en el 350 a.c. en honor a Amintas, hijo de Hermapias. Hay otras tumbas más pequeñas alrededor.DSC_0567 (Medium)

La antigua Licia, una federación de 19 ciudades independientes, se extendía por la zona montañosa situada entre las actuales Fethiye y Antalia. Los sepulcros, que pueden verse por toda la zona, debieron de desempeñar un importante papel dentro de las creencias de los licios, ya que excavaron cientos de tumbas en las paredes rocosas y en los despeñaderos.

Probablemente eran copias de arquitectura domestica que se planificaban como residencias para los muertos. Muchas cuentan con puertas talladas, vigas de soporte, techos inclinados y dinteles saledizos. Algunas de las más hermosas son las realizadas en el s IV a.c. por los gobernantes de Xantos, de estilo griego y persa.

Nos hemos encontrado la tumba residencia, como la de Tlos, se excavaba en la roca. Una puerta de placas corredizas daba paso a una cámara interior.

Las tumbas pilar, sobre una basa escalonada o construidas directamente en la roca, son los sepulcros licios más antiguos. Se han encontrado solo en Xantos y en Apolonia.

Las tumbas sarcófago, cuentan con una basa escalonada, una cámara inferior, una placa plana para colocar el cadáver y una tapa. La tapa inclinada simbolizaba el tejado de una casa y tenía una prominente nervadura.  Estas elaboradas tumbas sarcófagos se realizaron desde el 500 a.c. hasta el 300 d.c.

La tumba templo exenta, contaba con una fachada y un pórtico desde el cual una puerta llevaba a una profunda cámara con bancos para el muerto, como la de Fethiye.

Ya tenemos que ir dirección Aydin, donde tenemos el hotel esta noche. Hay 3 horas de camino de Fethiye hasta Aydin, 228 km, por una buena carretera, la mayoría del tiempo con dos carriles por sentido. Se llama Aydin Elit Pansiyon y nos cuesta 29 € la doble con desayuno.

Cuando llegamos se mueren de la risa, somos los primeros extranjeros que hemos venido aquí seguramente y utilizan el traductor para comunicarse con nosotros, pero es muy malo.

La habitación está bien, con un pequeño saloncito con televisión y un lavabo muy apañado.

Salimos a cenar ya que muy cerca hay un montón de restaurantes y nos invitan a tes al acabar, no podemos decir nada malo de Turquía ni de los turcos, hasta ahora todo perfecto.

Hemos hecho 394   km.

SÁBADO 26 DE MARZO DEL 2016

AYDIN – ÉFESO – SELÇUK – IZMIR

El desayuno es muy rico, pero no tienen café, solo te, no importa pues está bueno.

Aydin, conocida en época romana como Tralles, los numerosos terremotos han dado como resultado que se puedan ver numerosas ruinas. La región es famosa por sus higos, aceitunas negras, cereales y algodón, además de exportar caracoles y salmón. En los años veinte, Atatürk, enfocó la zona como el centro de cultivo del algodón. Las prendas hechas con él siguen siendo los principales productos de exportación de Turquía. La lucha de camellos es muy típica en esta ciudad, se celebran de Septiembre a Marzo.DSC_0550 (Medium)

Hay una autopista que llega de Aydin a Selçuk, cuesta 2,5 LT, desde allí hay 20 km hasta Éfeso por una autovía en muy buenas condiciones.

Las ruinas de Éfeso, a pesar de su apariencia un tanto caótica, suponen uno de los momentos más destacados de una visita a Turquía. Nosotros ya la visitamos en nuestra primera visita, pero queremos volver a visitarla, porque nos gustó muchísimo.

El parking cuesta 10 LT, nosotros aparcamos en el parking de abajo, parece que es mejor para no encontrarte con todos los grupos. La entrada son 35 LT y se puede combinar con la Iglesia de San Juan o con el Museo, nosotros las 3 cosas nos entran con el carnet.

En su día, Éfeso era la segunda ciudad más importante del mundo después de Roma. Solo se ha excavado el 18% de la ciudad, de modo que buena parte de la misma sigue bajo tierra y no se puede ver. Un día típico en Éfeso podía empezar con un debate municipal en el Odeón. A continuación se podía reflexionar sobre todas esas deliberaciones paseando por la vía de los Curetes, larga avenida de mármol llena de tiendas y estatuas de personalidades locales, emperadores y deidades, hacia las letrinas. Era un elemento obligatorio de todas las ciudades antiguas grecorromanas. Las letrinas utilizaban un complejo sistema de drenaje. Los ciudadanos más acaudalados de Éfeso eran “miembros”, porque pagaban una cuota lo cual les permitía reservar un retrete concreto. Si bien los hombres ricos tenían baños privados en sus casas, también usaban las letrinas públicas. Al acceder al recinto se distingue una pequeña abertura donde estaba el portero que cobraba a los usuarios.DSC_0552 (Medium)

La Vía de los Curetes, debe su nombre a los semidioses que ayudaron a Lena a dar a luz a Artemisa y Apolo, era la arteria principal de Éfeso, flanqueada de estatuas, imponentes edificios e hileras de tiendas donde se vendían incienso, seda y otros artículos. El mármol presenta sucesivos surcos circulares y esporádicas ranuras lineales, que evitaban que los paseantes resbalaran en la pulida superficie.

Los arboles en flor y las tiendas daban sombra a la calle y bajaban la temperatura. Bajo ellos aparecen esporádicos pilares de piedra adornados con 12 surcos circulares: son tableros de juegos de azar a los que se entregaban los autóctonos por pura diversión. Un elemento curioso de algunos bloques son las diminutas iniciales talladas en griego; indican el nombre del obrero en concreto responsable de ese tramo. Eso ayudaba a los peones a ganarse el sueldo, ya que demostraba que en efecto habían trabajado.

De camino se podía admirar la grandeza imperial en la escultura del emperador Trajano, de pie sobre un bloque terráqueo, junto a la fuente que llevaba a su nombre. Destaca su arco principal; sostenido por una base central, esta maravilla arquitectónica presenta un equilibrio perfecto, sin necesidad de cemento o mortero. Los arquitectos también lo cubrieron con intrincados detalles y diseños decorativos. Tiqué, la diosa de la fortuna, adorna el primer arco, mientras que Medusa protege contra los malos espíritus el segundo. Los navegantes y comerciantes solían invocar a Tiqué para que les protegiera en sus largos viajes. Tras el primer arco, en la esquina superior izquierda, hay un relieve de un hombre a caballo cazando un jabalí, una representación de la legendaria fundación de Éfeso. A la  altura del hombro se distinguen unas cruces gamadas que representan el cercano río Meandro.DSC_0607 (Medium)

Los habitantes de Éfeso seguramente le hubieran echado una ojeada a las mercancías a la venta en el ágora inferior, antes de volver a sus casas adosadas para disfrutar de una comida hogareña. Estas casas de ciudadanos acaudalados permiten hacerse una idea de cómo era la vida intima en la antigua Éfeso. Abundaban el mármol tallado, los mosaicos y los frescos, y en ellas imperaba el lujo y el confort.

Después podrían ir a leer a los clásicos en la biblioteca de Celso, donde varias generaciones de grandes pensadores estudiaron en esta biblioteca, era la 3ª más grande del mundo antiguo, después de la de Alejandría y Pérgamo y estaba diseñada para proteger sus 12.000 pergaminos de cambios extremos de temperatura o humedad. Los valiosos textos se protegían gracias a un espacio de 1 m entre el muro interior y el exterior.

O participar en otro tipo de actividades en el lupanar, algo normal entre los hombres, los visitantes pasaban por varias salas de baños antes de entrar. Finalmente llegaban al interior de mármol, que estaba decorada con estatuas de Venus, la diosa del amor. En el exterior hay una huella grabada en la acera que indica la entrada.

Los ciudadanos más devotos irían a rezarles a los dioses en el templo de Adriano, antes de sentarse a ver una representación en el magnífico Gran Teatro, con capacidad para 25.000 espectadores. Los arcos y columnas de este templo imponente estaban decorados con detalles exquisitos. Era uno de los edificios más impresionantes de la ciudad.DSC_0554 (Medium)

Los ciudadanos disfrutaban del teatro, tanto cómico como dramático. Las 3 hileras de asientos, decoradas con esculturas ornamentadas, solían llenarse de público.

Según la mitología griega, Éfeso fue fundada por las amazonas, las míticas mujeres guerreras.

Hay gente en Éfeso, pero tampoco demasiados, varios grupos de estudiantes norteamericanos, alemanes y algún grupo de alemanes sénior y unos cuantos mejicanos. De lo que no nos podemos quejar es de los gatos, hay por doquier, además han hecho un curso para ponerse en los lugares estratégicos para que los turistas les hagan fotos y los acaricien. Vamos el paraíso para nosotros, locos de los peludos.

Una cosa que no habíamos visitado la vez anterior fueron las casas adosadas, creemos que no se habían descubierto. Es un conjunto, bajo techo pagado por Austria, 7 casas romanas muy bien conservadas, que bien merecen el pago de las 15 LT extra (si no se tiene el carnet).DSC_0563 (Medium)

A medida que el visitante sube las serpenteantes escaleras del recinto, descriptivos carteles explican los diferentes usos de cada construcción en función de la época. Aunque el viajero no sea un entusiasta de la historia, los vistosos mosaicos, frescos y mármoles ofrecen una perspectiva única de Éfeso y su aristocracia. En la vivienda nº 2 hay que estar atento a los garabatos de las paredes, entre las imágenes puede verse de todo, desde dibujos de gladiadores y animales a nombres y poemas de amor. La vivienda nº 6 contenía en su día un enorme vestíbulo de mármol, parcialmente reconstruido, además de unos extraordinarios baños que datan del s. III.

Llegamos a la entrada superior y media vuelta a salir por donde tenemos el coche, así volvemos a ver otra vez esta maravilla de ciudad.

Cogemos el coche y visitamos la mezquita Isa Bey Camile, abierta a los visitantes menos en los oficios religiosos, es de 1375 y es un estilo transición postselyúcida.DSC_0591 (Medium)

Enfrente tenemos el templo de Artemisa, en un campo vacio hay una solitaria columna reconstruida, es todo lo que queda del imponente templo de Artemisa, una de las siete maravillas del mundo Antiguo. En su apogeo, la construcción tenía 127 columnas, para darse cuenta de cómo era, recordamos el de Dídima, mucho más reconstruido.

La Basílica de San Juan, fue construida por el emperador  bizantino Justiniano, pero ahora es una sombra de lo que fue. Tiene magnificas vistas y sus paneles informativos y el modelo a escala destacan la majestuosidad original del edificio, así como la escalera de mármol y la puerta monumental.

Con el tiempo, los terremotos y los salteadores destruyeron la iglesia, vinculada con San Juan, pues según la leyenda vino con la Virgen María y después escribió aquí su evangelio. Estas leyendas y la existencia de una tumba del s IV que supuestamente contiene las reliquias del santo, llevaron a Justiniano a construir la basílica, que atraía a miles de peregrinos en época bizantina.

La entrada a la basílica de San Juan permite también el acceso al castillo de Ayasuluk. Las excavaciones aún están en marcha y solo se puede entrar con visitas guiadas. Las excavaciones han demostrado que ya existían fortalezas en el monte Ayasuluk en época neolítica.

Vamos al museo de Éfeso, que contiene objetos de las casas adosadas de Éfeso, entre otros, balanzas, joyas y cajas de cosméticos, además de monedas, ajuares funerarios y estatuas antiguas. La famosa efigie del dios fálico Priapo, visible al apretar un botón, produce risas, y hay una sala entera dedicada a esculturas de Eros.DSC_0634 (Medium)

A nosotros nos impacta especialmente la estatua de mármol de Artemisa, con múltiples pechos. También se exhiben objetos descubiertos en la excavación de un cementerio de gladiadores, con comentarios sobre sus armas, entrenamiento y forma de vida.

Después de tanta cultura nos vamos al mercado del sábado que vende fruta, verdura y quesos de las granjas de los pueblos de los alrededores.

Desde aquí ya vamos a Izmir, por una buena autopista que nos lleva en menos de 1 hora. Todos los coches llevan teletac, no hay cajeros para pagar con dinero o tarjeta. El precio son 2,5 LT  cada peaje, pasamos 3 en total.

Es una inmensa ciudad, la 3ª de Turquía. Con su herencia levantina, griega, armenia y judía, es bastante diferente al resto del país. De hecho la gente del campo aún mira a sus habitantes con recelo. Los otomanos se referían  a la ciudad como la infiel Esmirna. Durante el Ramadán, cuando algunos bares de Estambul y otros sitios cierran, los garitos del Kordon están abiertos como siempre.DSC_0646 (Medium)

El hotel se llama Mini Hotel, nos cuesta 37,80 € la doble con desayuno. La habitación es pequeña pero está bien, es un hotel temático, cada habitación está dedicada a un poeta, historiador o artista de la zona. La nuestra es de una socióloga apasionada de los gatos, muy apropiada para nosotros.DSC_0643 (Medium)

Descansamos un rato y nos vamos a un outlet para ver cómo están los productos aquí. Nos habían comentado que la ropa vale mucho la pena y lo comprobamos in situ. Compramos algo pero cuando volvamos ya vendremos preparados para comprar más, sobre todo en estas fechas que hay muchas “inderin” o sea rebajas.

Para cenar vamos a un restaurante que hay a 100 m de nuestro hotel que se cena muy bien y las raciones son importantes.

Hemos hecho 175 km.

DOMINGO 27 DE MARZO DEL 2016

IZMIR – BURSA

El desayuno es tipo bufet muy completo, cogemos un poco de embutido para la gatita que tenemos en la puerta que ha tenido 5 gatitos monismos. Deben tener un mes, acaban de abrir los ojitos pero están muy sanos y activos.DSC_0671 (Medium)

Vamos a visitar algo de Izmir, ya que es muy grande. Desde el siglo III d.c. tiene un carácter comercial que llega a la actualidad. Fue conocida como Esmirna, un nombre derivado de los árboles de mirra que crecían en ella. Hasta 1922 tuvo una numerosa población cristiana, entre ellos miles de griegos ortodoxos que llegaron en la guerra de la Independencia. Es la sede regional de la OTAN.

Buscamos un parking donde dejar el coche y lo encontramos, con un señor muy simpático que no habla nada de inglés pero que nos entendemos gracias a su  buena voluntad. Cuesta 12 horas 7 LT, una ganga.DSC_0686 (Medium)

La primera parada es la Saat Kulesi, donde está la Torre del reloj de Konak. Construida en 1901 es el símbolo de Izmir. Fue uno de los 58 relojes que se construyeron en época otomana para alentar a los turcos a adoptar los hábitos horarios europeos y es uno de los más hermosos. Su estilo decorativo ornamentado contrasta con la exquisita sencillez de la pequeña mezquita de Konak que descansa bajo él.

Vamos al Museo Arqueológico, con muestras de objetos extraídos del monte Tesilova de un poblado del 3.000 a.c.  Llama especialmente la atención la serie de cristal bizantino, aunque su pieza maestra es el tesoro, formado por joyas de oro de los siglos VI al III a.c.

También tiene una buena representación de monedas de oro y plata romanas y bizantinas. Cuesta 10 LT, pero gratis con el carnet. Justo al lado está el museo Etnográfico, gratuito, emplazado en un antiguo hospital francés de 1831. Está especializado en artesanía, desde confección de colchas y fieltro a armas y una imprenta de bloques de madera. También cuenta con trajes de novia, cristal, un horno para abalorios azules y una réplica de la primera tienda de medicamentos de Izmir.DSC_0685 (Medium)

De aquí vamos al Ágora, construida por Alejandro Magno, pero que se destruyó por un terremoto. Fue  la plaza pública  de la ciudad romana de Esmirna. Data del S II d.c., cuando fue reconstruida por el emperador Marco Aurelio tras un terremoto en el año 178. Cuenta con varias columnas corintias con capiteles y arcos bien conservados, además de parte de la basílica.

Volvemos a la zona de mercado, donde hay puestos de todo tipo pero nuestro objetivo es el Kizlaragasi Jan, un típico complejo comercial otomano que ha sido restaurado y su patio interior se ha convertido en café. Tristemente hoy domingo, está cerrado, solo lo podemos ver en foto.

Hay muchas más cosas para visitar pero tenemos el hotel en Bursa y está a 325 km y 4,5 horas de coche. Es una ciudad con mucho para ofrecer, hay metro y muchos autobuses con lo que es mejor no tener coche en esta ciudad y moverte a pie y en transporte público.DSC_0679 (Medium)

Por muy buenas carreteras llegamos a Bursa, conocida con la verde. Disfruta de parques tranquilos y barrios residenciales arbolados que se extienden sobre las laderas del monte Uludag, en estos momentos nevado. Los romanos desarrollaron el poder de los manantiales de agua mineral y se piensa que la ciudad cuenta con unos 3000 baños termales.

Ha sido capital provincial desde 1841 y, pese a su carácter comercial, ha conservado su antigua dignidad religiosa: no existe otra ciudad turca con tantas mezquitas y tumbas. Casi todas las mujeres van con pañuelo, vestidos largos y algunas completamente tapadas de negro y solo se le ven los ojos.

También es el hogar del teatro satírico de marionetas conocido como Karagöz.

Vamos a visitar la Mezquita Verde o Yesil Camii, es el monumento más famoso de Bursa. Fue encargado por Mehmet I en 1412, pero a su muerte, en 1421, no se había terminado y todavía hoy carece de pórtico. Pese a ello, es la mezquita otomana más hermosa anterior a la conquista de Constantinopla.

Su pórtico principal muestra un doselete con intrincadas tallas, que se abre al vestíbulo de entrada. Tras él se encuentra un patio interior, con una fuente tallada en su centro. Creemos que es la primera vez que vemos una fuente en medio de una mezquita, en el sitio donde se reza.

Un tramo de tres escaleras conduce desde aquí a la sala de oración. Sobre la entrada al atrio se encuentra el palco de sultán, que resplandece con su rico entramado de azulejos creados mediante la técnica de la cuerda seca, de hermosos tonos verde, azul y amarillo, con hilos de oro aplicados tras la cocción.

El trabajo en azulejos de la sala de oración fue traído por un artesano que aprendió esta técnica artística en Samarcanda. Esta fue la primera vez que se utilizaron los azulejos de forma generalizada en la decoración de una mezquita otomana, sentando el precedente para el desarrollo de los azulejos de Iznik.

Frente a este panorama, el efecto del mihrab es espectacular. Sus azulejos, en los que predominan el turquesa, el azul marino y el blanco, con toques de oro, muestran diseños de flores, hojas, arabescos y dibujos geométricos.

De aquí nos vamos a la zona del mercado, un laberinto de calles y jans otomanos, ofrece el mejor reflejo de los aspectos más coloristas y tradicionales de esta ajetreada ciudad y es un buen lugar para disfrutar del bullicio de la vida urbana. Aquí se pueden adquirir los tejidos que han hecho famosa a la ciudad, sobre todo sus bordados a mano, sedas y toallas.

El gusano de sea se introdujo en el imperio bizantino en el s XI y durante siglos tuvo lugar un dinámico comercio de capullos de seda en Hoza Han. Muy cerca está la Mezquita de Orhan Gazi, construida en 1339, justo trece años después de la conquista otomana de Bursa, siendo la más antigua de las mezquitas imperiales de la ciudad.DSC_0206 (Medium)

Hay muchas más cosas a visitar, pero estamos cansados y hace mucho frio. Vamos a cenar un Iskender Kebab, plato típico de Bursa, que consta de carne de ternera, tomate frito, tomate en rodajas  y yogur. Está muy rico y hay un montón de sitios donde comerlo.

El hotel se llama Lena Central Flats, la doble con desayuno nos cuesta 43 €, pero si pagas en efectivo te hacen un 5%. Es una suite de más de 40 metros, todo muy nuevo y elegante.

Hemos hecho 341  km.

LUNES 28 DE MARZO DEL 2016

BURSA – ESTAMBUL – BARCELONA

El desayuno nos lo traen a la habitación, todo muy bueno pero un poco escaso, para lo habitual en el país. A la hora de pagar nos regalan una toalla bordada de Bursa.

Para llegar al aeropuerto se puede ir por carretera o con ferry desde Yalova. Nosotros optamos por la carretera, ya que el ferry no sabemos lo que tarda y tenemos que llegar a tiempo. Se tarda 2,5 horas hasta destino.

Hay mucha seguridad, en una gasolinera a 8 km del aeropuerto están controlando a los coches, la policía y el ejército.

Para devolver el coche nos pasan el detector de metales bajo el coche antes de entrar en el parking. En la entrada del aeropuerto pasan todo el equipaje por el scaner, antes de facturación y de todo.

Tienen mucho miedo a un atentado, con razón. Cuando llegamos a Barcelona nos pasan el equipaje a la salida también por un scaner, cosa que nunca habían hecho.

Hemos hecho 208 km.

En total hemos hecho 2.642 km, hemos gastado 172 € de gasolina.

Los 10 días de coche nos han costado 180 €.

Los vuelos 225 €/persona ida y vuelta, con la compañía Pegasus.

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