Oman

VIAJE DE SEMANA SANTA 2011

 

Hace unos años visitamos el país vecino y creíamos que Oman sería un destino menor. Los grandes operadores lo tienen un poco al margen y quizás es por el calor inhumano que padecen esas tierras. En Semana Santa alcanzábamos los 40 grados a media mañana y sin aire acondicionado es difícil respirar. Es por eso que en navidad puede ser más recomendable visitar este país. Pero a pesar de todos los inconvenientes nos gustó mucho. Su gente es amable y educada y es un país donde no se percibe ningún problema de seguridad ni de rechazo al extranjero. Además, se come bien y hacen unos jugos de fruta realmente buenos y baratos. Es imprescindible alquilar coche y si tu bolsillo te lo permite un 4×4 pues uno de los atractivos son los “wadis” en el que algunos es imprescindible este tipo de vehículos. Hay una contrapartida y es que los hoteles son caros y de una calidad justita.

 

GALERÍA DE FOTOS

Video del Mall de Bourg Khalifa

PDF en la Ruta de Oman

Fecha del viaje
Entramos desde EAU el 24 de Abril y salimos el 30 de abril del 2011

Moneda
La moneda es el rial omaní.  El cambio estaba 1€=0,5 riales. La moneda está dividida en baisas en la que un rial equivale a mil baisas. (conversor)

Nivel de vida
Es un país caro, sobretodo respecto a los hoteles. La ventaja es que la gasolina es muy barata (0,2 € el litro), las entradas a las fortalezas suelen valer 1 € y la comida es más barata que en España.

Seguridad

Si no lidera el ránquing debe ser por poco, pero creemos que es el país más seguro de los que hemos visitado.

Electricidad
Los enchufes son los de tres patillas a 220 Voltios  planas. Hay que llevarse el convertidor pues en ningún hotel había

Clima
Calor inhumano hasta que no se va el Sol. El coche ha de tener un buen aire acondicionado

Guía de viaje
Existe la guía Lonely Planet en inglés, pero aparte nos llevamos bastantes relatos de bloggeros y otras guías (Bradt)

Diario de viaje

Día previo

¡¡ Ya estamos liados de nuevo !! Ha llegado Semana Santa y se ha de aprovechar. Cada vez que llegan estas fechas tenemos algunos problemas en decidir el destino, pues nos falta mucho Mundo aún por ver, pero con tan pocos días, es difícil decidirse pues han de cuadrar los aviones para aprovechar bien los días que tenemos de asueto.

Este año nos vamos hacia Omán y ya que el vuelo más barato que hemos visto llega a Dubai aprovecharemos para verlo también. Es un vuelo de la Turkish que hace escala en Estambul. Hemos alquilado un coche en Ealquiler que nos está funcionando muy bien. Nos toca llegar el domingo a las 5 de la mañana a Dubai, lo que significa no dormir, ya que queremos llegar a Muscat (Capital de Omán) a pasar la noche.

Ya tenemos las entradas en Dubai para subir al rascacielos más alto del Mundo. Entrar en este enlace de la wiki para ver las cifras impresionantes de sus dimensiones.

Día 1
BARCELONA – DUBAI (EAU) – NAKHAL – MUSCAT (OMAN)

Llegamos a las 5,20 de la mañana a Dubai y ya hay luz de día. Tramitamos la entrada. Hay enormes colas al principio en la frontera pero al empezar a acumularse la gente salen muchos más funcionarios y en menos de media hora ya hemos entrado en los Emiratos Árabes Unidos. Alquilamos el coche, lo cogemos y salimos de la ciudad sin mayores problemas. Dubai es una ciudad muy grande, llena de carreteras, autopistas, centros comerciales pero todo está aceptablemente bien indicado. Vemos el gran rascacielos del Bourg Khalifa que lo visitaremos el domingo antes de coger el avión. Partimos hacia Oman. La carretera es buena aunque sin demasiado interés o, quizás nosotros no sabemos verlo, pues apenas hemos dormido nada.

Al llegar a la frontera nos pasa una cosa que nunca nos había pasado. A Trini no la había dado de alta en el sistema, por lo que no podía salir. Una situación absurda pues queriamos salir pero no podiamos por que no estábamos dentro. Al final unas sonrisas de los funcionarios y vamos a la oficina para entrar a los Emiratos, nos vuelven a hacer la entrada, y luego vamos al funcionario que se encarga de las salidas para hacer la salida. Entrar en Oman es fácil ya que si entras desde EUA no pagas nada por el visado. Cambiamos dinero en la misma frontera. Por cierto es la primera vez que vemos un puesto aduanero con Pizza Hut en las mismas oficinas.

Castillo del desierto Nakhal

De camino a la capital paramos en tres fortalezas, Al Hazm Castle y Al Rustaq que ambas están cerradas para largo tiempo pues las están restaurando pero al final podemos visitar la de Nakhal que la encontramos muy interesante pues ofrece una multitud de estancias llenas de enseresy unas bonitas vistas a los palmerales. La entrada vale 0,5 riales (1 euro).

Llegamos a Muscat y nos alojamos en el Sahara Hotel apartments delante del lujoso Safeer International. De hecho nos es un hotel normal pues es un enorme apartamento con salon, cocina,etc… La noche vale 37 riales (somos tres viajeros).

Nos vamos al pueblo marinero de Mutrah donde tiene la vista más conocida de Muscat en la que se ve la “Corniche” y una mezquita rodeada de antiguas casas de mercaderes. El Suq es realmente bonito, nos sorprende pues no esperábamos nada y en cambio, está lleno de lugareños ataviados con sus tradicionales trajes. Hay varios restaurante en la misma “Corniche”. Hay que pagar para aparcar el coche (0,1 riales, o sea 100 baisas que equivale 0,2 céntimos de euro cada media hora).

Día 2:

MUSCAT – MUTRAH – WADI SHAB – SUR

Por la mañana hasta las 11:30 se puede visitar la mezquita más importante de todo Oman por su espectacularidad y grandeza. Según la propaganda oficial es un regalo del Sultan Qaboos a su pueblo !!!!. Se llama Ghala & Al Ghubrah o simplemente Grand Mosque. En la guía pone que no se puede visitar con pantalones tejanos, pero nosotros vemos a muchos que lo llevan, incluidos nosotros. Eso sí las mujeres debemos ponernos manga larga y como no taparnos el pelo. Es de una riqueza avasalladora con unas lamparas grandiosas de cristal swarovski y una alfombra que tardaron 4 años y 600 mujeres para acabarla. Mide 60 x 70 metros y hay un hombre con unas tijeritas recortando algún trocito que sobresale algo. Hay muchos colegios de niñas visitandola, y unos pocos turistas no muchos.
De aquí vamos a Mutrah a ver la Corniche de día, la cual no nos decepciona con sus casas de mercaderes blanquisimas y los barcos anclados en el puerto. Desde el principio se ve el Mutrah Fort construido por los portugueses en 1580 pero no se puede visitar. En Old Muscat se encuentra el palacio del Sultan, donde se puede pasear por los jardines y ojear el palacio pero no se puede entrar, de hecho el Sultan vive en otro menos accesible. Hay dos fuertes el Al-Jalali al este y el Al- Mirani al oeste pero tampoco están abiertos al público.
Seguimos un poco la carretera hasta el Al-Bustan Palace Hotel, que fue construido para una reunión del Consejo de Cooperación del Golfo. Es famoso por su entrada con una enorme cupula y ha ganado muchos premios como el mejor hotel de Oriente Medio. Se puede visitar la entrada sin problemas, incluso tomar algo en el bar no es caro y es muy agradable para resguardarse del calor asfixiante del exterior. Cuando nosotros llegamos hay un arpista tocando su instrumento.
Cerca se encuentra el Omani-French Museumque tiene exposiciones de como era la vida en el siglo XIX pero no lo

Corniche de Muscat

visitamos ya que cierra a la 1 del mediodia en esta época y ya está cerrado.
Seguimos camino dirección Sur a la población de Sur, valga la redundancia. Como pasamos por Wadi Shab y tenemos referencia de que hay que visitarlo vamos a intentarlo. Es muy complicado llegar porque había un puente que te acercaba pero está destruido con lo que a fecha de Abril-2011 se tiene que llegar a Tiwi y por un camino bastante destrozado llegas a este Wadi. Como son ya las 5 de la tarde decidimos explorarlo al día siguiente. Llegamos al hotel de Sur después de unas cuantas vueltas ya que la información que tenemos de este país es escasa y las direcciones son confusas ya que no utilizan nombres en las calles y funciona diciendo el que está al lado de tal cosa u otra. El hotel Sur es correcto por el precio que tiene. Son 27 Riales la triple con baño y televisión, y sobre todo aire acondicionado.
El restaurante que recomienda la guía justo al lado del hotel no existe a día de hoy, pero el que hay, también nos hace una cena muy buena.


Día 3:

SUR – AYJAH – WADI SHAB – TIWI – RAS AL-HADD – RAS AL JINZ – RAS AL-HADD

A las 8 de la mañana no hay nadie por las calles de esta pequeña ciudad y a duras penas encontramos algo para desayunar. Al final en un chiringuito nos hacen unos huevos fritos con pan y unos zumos de naranja muy buenos.

Sur se ve rapidamente porque solo hay una pequeña corniche, pero todo es muy moderno y están haciendo obras por todos sitios. Nos acercamos a Ayjah por el nuevo puente que acaban de inagurar con lo cual te evitas 12 km que había que hacer si querías ir en coche. Antes había un pequeño ferry que atravesaba pero ahora han eliminado ese servicio porque se puede pasar andando. En este pueblo hay un fuerte llamado Al-Hamooda y un faro que te da unas vistas espectaculares de Sur. Frente a la fiebre constructora de Sur, su pueblo hermano Ayjah está como dormido y mantiene mucho más como eran los pueblos hasta la llegada del dinero del petróleo. Volviendo a Sur vamos a ver un Dhow llamado Fatah al Khair, restaurado justo al lado de donde hay los “astilleros de Dhow” ya que se siguen construyendo con las mismas técnicas de antes.

Hay un edificio que se supone que es el museo marítimo pero no está abierto al público.

Volvemos unos 60 km hasta nuestro próximo objetivo que es el Wadi Shab. La marea está alta y tenemos que coger la barca que por 200 paisas por persona nos atraviesa al otro lado.

Se tiene que andar durante 1 hora y media, a veces por medio del agua, para llegar a unas piscinas con aguas transparentes e invitadoras al baño donde no nos resistimos y nos damos un chapuzón. Que rica que está el agua con ese punto de frescor contrastando con la solanera que está cayendo. Cuesta salir del agua pero tenemos que seguir la ruta y con mucha pena decimos adios a este encantandor y solitario lugar para disfrutar de la naturaleza.

Paramos en Tiwi para comer pero no hay mucho donde elegir con lo que un arroz con pollo eso sí regado con un zumo de frutas es nuestra comida. En Tiwi hay otro wadi pero nosotos ya no nos paramos a visitarlo.

Cogemos el coche y vamos hasta Ras Al-Hadd donde hemos reservado un hotel con Booking. Cuesta la triple con desayuno 49 Riales. La habitación no está mal con vistas al mar. Hay una especie de bungalows que suponemos que son más baratos pero no están disponibles. Este pueblo tiene un castillo cerrado a las horas que llegamos pero en un sitio muy bonito con el mar al lado y la puesta de sol que le da un encanto especial. Antes no había hoteles en Ras Al Jinz, que es nuestro verdadero objetivo pero ahora hay unos cuantos con lo que igual es mejor si lo que se quiere es ver las tortugas es ir directamente allá.

Wadi Shab

Nosotros hemos reservado por teléfono para esta noche una visita para ver las tortugas como desovan en la playa a las 9 y media de la noche.

Este tour nos parece una turistada pero como nunca lo hemos visto nos apuntamos. Hay 100 personas cada noche en varios grupos que se acercan a la playa y esperan en silencio hasta que los ojeadores encuentran alguna pobre tortuga y los llevan al lado para que la vean. Cuesta 3 Riales por persona con lo cual el negocio está claro.

Mientras la tortuga no llega, el guia explica en inglés cosas curiosas sobre las tortugas, cuantas hay, sus hábitos etc. Va pasando el tiempo y las tortugas no vienen pero si que vemos las tortuguitas que salen de los huevos y van hacia el agua. Es un trayecto muy peligroso porque hay unos cangrejos gigantes que estan esperandolas para comerselas. Los guías las protegen y echan a los cangrejos para que tengan alguna oportunidad las pequeñas.

Cuando ya desesperabamos de ver algo, nos avisan que hay una y vamos a verla. Es enorme, debe medir más de un metro y allá está en el agujero que ha hecho en la arena desovando unos 200 huevos. Cuando acabe lo tapará y volverá al mar. Así más de 24.000 tortugas que según nos dicen hay según el último recuento.

Antes se podía acampar y venir libremente a esta zona pero debido a la disminución drástica de las tortugas ahora está más controlado. La mejor época es en Julio que vienen más de 100 tortugas al día. Nosotros tenemos suerte porque hay luna llena y se ve todo muy bien. No se pueden hacer fotos, ni llevar linternas.

Día 4:

RAS AL-HADD – AL ASHKHARAH – JAALAN BANI BU ALI – WADI BANI KHALID – HAJAR MOUNTAINS – IBRA – NIZWA

Nos dirigimos hacia el Sur para llegar hasta Al Ashkharah, que es un pueblo pesquero que tambien sirve como base para el suministro de los beduinos. No hay sitio para pernoctar pero tiene mucho ambiente con los niños jugando y riendo en el mar, tirandose de los barcos y los mayores preparando redes o para salir a faenar.

Giramos hacia el oeste y pasamos por Jaalan Bani Bu Ali y por Jaalan Bani Bu Hasan, que contienen casas fortificadas, fuertes aparte de algunas mezquitas. Nos desvíamos hacia Wadi Bani Khalid, que está al norte de la ciudad de Al-Kamil. La carretera pasa por las Hajar Mountains, con espectaculares formaciones de roca y por plantaciones y pueblecitos que están cerca de la base del Wadi. Se llega a un pequeño parking y desde allí en media hora por un camino cimentado se llega a unas cabañas para hacer picnic. Hay un pequeño restaurante que hace comidas sencillas y unas piscinas donde según todos los indicadores te tienes que bañar vestido. Algunas turistas hacen caso omiso y van en biquini para regocijo de los lugareños que se les salen los ojos. No está mal pero comparado con la tranquilidad del día anterior y la soledad este no nos invita a bañarnos. Eso sí, es un contraste muy grande con el desierto y caluroso Oman encontrar estos oasis de verdor y agua.

Seguimos camino buscando algún sitio para comer y después de varios intentos infructuosos encontramos un chiringuito que nos hace unos temtempies muy buenos y tirados de precio.

Seguimos hasta Ibra que es donde queremos dormir y despues de bastantes vueltas encontramos el hotel que habían recomendado otros viajeros justo detrás de la gasolinera Omanoil. Lo que hemos visto de la ciudad no nos ha entusiasmado y decidimos llegar a Nizwa que según nuestras referencias vale mucho la pena y así nos aseguramos tener alojamiento para poder visitar el mercado de los viernes de ganado. Son bastantes quilometros pero las carreteras son muy buenas y llegamos a una hora buena para buscar hotel.

Nos acercamos al Falaj Daris Hotel que la guía lo pone bien pero nos piden por la doble 140 € sin desayuno y nos parece un poco cara con lo que seguimos la busqueda y encontramos uno en la misma carretera que nos cuesta 40 € la triple, con cuarto de baño, televisión, aire acondicionado y ventilador.Es el Tanuf Residence que es el que recomienda en primer lugar la LP. El

Nizwa

recepcionista es un indio muy amable que todo el rato está viendo peliculas de Bollybood.

Solucionado el tema alojamiento nos acercamos al centro de Nizwa que curiosamente está a más de 10 km de la zona de los hoteles. Es una ciudad muy tradicional y no se ven mujeres por la calle, solo hombres vestidos todos con sus vestimentas blancas hasta los pies, que intentan refrescarse un poco, aunque la temperatura a las 8 de la noche sigue siendo muy alta y el ambiente bochornoso.

Me siento como mujer, un poco violenta por las miradas de todos estos hombres aunque voy vestida bastante pudorosa. En la misma plaza principal vamos a cenar a un restaurante donde por 6 € nos dan un plato muy bien presentado con humus, carne de cordero, tomate y pan recien hecho, todo buenisimo, eso sí con un zumo de lemon mint cuando lo suyo hubiese sido una cervecita.

Damos una vuelta para bajar la cena, con la ciudadela iluminada muy espectacular.

Día 5:

NIZWA – AL HAMRA – FUERTE DE BAHLA – JABRIN – NIZWA

A primera hora vamos a desayunar en uno de los muchos bares que hay en la carretera principal enfrente del fuerte una tortilla con verduritas y un zumito esta vez de frutas y verduras que está espectacular.
En el fuerte de Nizwa que está muy bien restaurado hay una serie de habitaciones con dioramas explicativos del antiguo Oman con pantallas planas de televisión con videos donde van saliendo muchas informaciones de oficios, primeros asentamientos de la zona, excavaciones arqueológicas etc. Vale la pena verlo tranquilamente aparte hay aire acondicionado que se agradece. Cuesta 500 Baizas la entrada, donde te dan un folleto a todo color con fotos, plano del fuerte y lo más importante a tener en cuenta. Era la antigua capital de Oman y se nota por el esplendor que aún rezuma.
La mezquita  Masjid Sultan Qaboos, una de las más antiguas del mundo,  como casi todas no está permitida a los no musulmanes. Su caracteristica cupula dorada y azul se ve perfectamente desde arriba del fuerte.
El zoco es curioso porque está en un pasaje cubierto donde a banda y banda de un pasillo central se ubican los mercaderes con

Comerciante en el Mercado de Nizwa

sus productos, desde telas, herramientas o armas. Dan muchas ganas de hacer fotos pero nos reprimimos porque se nota demasiado y solo hacemos a las tiendas.
Cogemos el coche y vamos dirección a Al Hamra. En la LP pone que hay unas casas de barro muy antiguas similares a las que se encuentran en Yemen. Nada de eso, hay unas cuantas casas pero en unas condiciones deplorables. Lo único bueno es que nos encontramos a unas veinte mujeres y niños en la calle preparando la comida y nos invitan a tomar cafe con ellas. La comunicación se reduce a Hello y poco más pero nos hubiera gustado poder charlar un poco con ellas, ya que son muy simpaticas.
El Fuerte de Bahla ( en árabe قلعة بهلاء ; Qal’at Bahla’) es una de las cuatro fortalezas  que hay a los pies de Djebel Akhdar. Está ubicado en el oasis de Bahla. Fue inscrito en el Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1987.
Fue construido por la comunidad de Banu Nabhan quienes dominaron la región desde el Siglo XII a finales del siglo XV. El edificio es de ladrillo, con un basamento de piedra. Está cerrado por restauración desde 1993 como muchos de los que nos hemos encontrado en Oman. Sus muros hacían 11 km de largo, tenían 16 entradas y 132 torres de las que solo permanecen seis.
De aquí vamos al castillo de  Jabrin. Fundado en 1675 como residencia de verano de la familia real. Ubicado en un oasis entre las montañas de Jabal Akhdar, a unos diez km de la ciudad de Bahla. Aunque está construido como una fortaleza militar típica nunca sirvió  a este propósito. El palacio tiene una planta rectangular con 2 torres  en el norte y la esquina sur. Está rodeado de murallas, que crea el patio exterior. El palacio se construyó con bloques de piedra irregulares. Dos puertas con arcos son custodiadas por los cañones. El ala suroeste  es de 3 plantas, y la nordeste de 4 plantas. Los techos están revestidos con madera de teca, decorado con motivos florales y geométricos . La sala principal tiene un techo de madera decorada con versos del Corán y motivos florales. De vuelta cenamos al lado de nuestro hotel pero creemos que tiene una fama inmerecida. Eso sí, hay unas pantallas gigantes donde dan el partido del Barça – Real Madrid de la copa del Rey, que gana al final el Real Madrid.

Día 6:

NIZWA – IBRI – HAFIZ – AL AYN – EMIRATOS ARABES UNIDOS – DUBAI – SHARHAJ

Hoy es viernes, y quizas lo mejor de este viaje con diferencia. Nos encontramos en el mercado de animales de Nizwa. Según las guías hay que levantarse muy pronto, pero nosotros tampoco exageramos, ya que dura bastante tiempo. Se hace en una plaza redonda que hay al lado del fuerte. No tiene perdida, pues hay miles de coches aparcados delante. Cientos de personas de Omán y de los emiratos vecinos vienen en su día de fiesta a contemplar este mercado ancestral, donde se venden como se hacía hace cientos de años, ovejas, cabras, vacas y bueyes. Los vendedores pasan con su animal y la gente lo mira y hace ofertas. Si al vendedor le parece bien, pagan en efectivo y se llevan el animal, si no, siguen dando vueltas  hasta que alguien se interesa. Si no hay nadie interesado se paran donde se les hizo la mejor oferta y empiezan a regatear, hasta que llegan a un acuerdo o no.
En un país tan modernizado como Omán sorprende que aún queden reliquias del pasado como este mercado donde ves beduinos con sus cuchillos en la cintura, eso sí, estos de plata a diferencia de los de Yemen, mirando los dientes de los animales,  la piel y todo lo que pueda indicar el estado de salud del animal. También ves mujeres totalmente tapadas, incluso con mascaras, eso sí con el movil más moderno del mercado. Aquí actuan en igualdad de condiciones y las he visto en acción regateando muy duramente.
Está lleno de turistas con sus cámaras en ristre, una televisión rodando un documental, pero ellos no se inmutan, ni te miran, enfrascados en sus negocios. A medida que van pasando las horas la gente se va marchando pero te pones en un rinconcito y alucinas con lo que ves. El orden es de los animales más pequeños a los más grandes. Empiezan con los corderitos recien nacidos, que llevan el cordón umbilical todavía colgando, pasan a los adultos, las cabras, y posteriormente ya entran las vacas y los bueyes. Hay que tener cuidado con estos animales tan grandes porque a veces se asustan y se van hacia la gente, con lo que se forman unos pequeños San Fermines, todo el mundo corriendo y gritando (sobre todo los turistas).Al cabo de unas horas que serán inolvidables y con una sonrisa en la cara que demuestra el buen rato pasado, nos vamos a desayunar un poco ya que estamos en ayunas. Volvemos al mismo sitio donde nos dieron de desayunar tan bien. Hoy hay mucha más gente como nosotros, que después de hacer sus negocios van a comer algo.
Cogemos el coche y vamos dirección a los Emiratos Arabes Unidos, ya que el seguro lo hemos contratado en Oman, hasta hoy y tambien queremos ver algo de estos emiratos que salen en las televisiones por la espectacularidad de sus construcciones y su modificación del desierto y conversión en ciudades hipermodernas con todos los adelantos.
Pasamos por Ibri, pero es una ciudad moderna sin interés y de allí por el puesto fronterizo de Hafiz, donde nos sellan el pasaporte sin ningún problema, tanto al salir de Omán como cuando entramos en EAU.
Desde la frontera todavía hay unos 50 km de desierto sin nada  hasta donde ya entras en territorio de EAU.
La ciudad de Al-Ayn que en árabe significa “el ojo” o “la fuente de agua” es famosa por sus jardines, hoteles y urbanizaciones de lujo. Al Ain en árabe: العين, al-ʿayn , literalmente El manantial) es la cuarta mayor ciudad de los EAU. Con una población de 614.180 (censo de 2008), Al Ain se conoce también como la Ciudad jardín de los EAU. Está situada en Abu Dhabi , justo en la frontera con Omán. Las autopistas que conectan Al Ain, Abu Dhabi y Dubái conforman una red triangular en el centro del país, donde cada ciudad se ubica equidistante a una distancia de unos 150 kilómetros de las otras dos. Su clima es más fresco, tiene museos, fortalezas y mercados donde perderse. Si se tiene tiempo valdría la pena quedarse dos días. Antes de entrar propiamente en la ciudad hacemos una carretera de unos 13 km que nos sube a la cima del Jebel Hafeet de 1.350 metros de altura. La velocidad máxima es de 30 km por hora, pero es que la carretera se las trae, hay curvas muy pronunciadas, aunque también ofrece unas vistas magníficas de la parte saudí del “Territorio Vacio”. Como no se están de nada han hecho un hotel de lujo arriba de todo, el Mercure Grand Hotel, un resort con amplios jardines con piscinas, minigolf, pistas de tenis, gimnasio etc.
Es el destino favorito para muchos inmigrantes que en viernes como tienen fiesta, alquilan una furgoneta y se van a visitarlo.
Al Ain tiene una proporción de autóctonos del emirato mayor que en ninguna otra parte del país y sin embargo la mayoría de los residentes son expatriados, sobre todo del subcontinente indio. En su mayor parte proceden de Pakistán. Hay menos expatriados occidentales que en las grandes ciudades de Abu Dabi y Dubai. Todo esto proporciona a Al Ain un aspecto árabe más auténtico si se le compara con las ciudades más grandes y cosmopolitas de los Emiratos.
A menudo se la llama la “Ciudad Jardín del Golfo” a causa de sus numerosos parques, bulevares y rotondas decoradas en el corazón de la ciudad. A esto hay que añadir el estricto control sobre las nuevas edificaciones, cuya altura no puede sobrepasar los cuatro pisos, lo cual hace realzar los espacios verdes de la ciudad.
Bajamos de la cima y nos encontramos otra vez con amplias avenidas llenas de rotondas con figuras inmensas y flores, muchas flores, muy bien cuidadas. A principios de verano se ven las palmeras llenas de grandes racimos de dátiles. Durante siglos ha sido el alimento básico en la dieta de los beduinos, junto el pescado, la leche y la carne de camello. No parece una dieta muy variada pero hay que tener en cuenta que hay más de 80 tipos diferentes de dátiles. Tienen un 70% de azucar, lo que evita que se pudran, haciendolos comestibles durante mucho más tiempo que otros frutos. Aparte de eso, el tronco se empleaba para hacer columnas y techos para las casas, mientras que las hojas se usaban para dar cuerpo a los tejados y las paredes.
Los oasis usan el sistema de irrigación subterránea “falaj” mediante el cual se extrae agua de perforaciones para proporcionar agua a las granjas y regar las palmeras. El “falaj” es un antiguo sistema de irrigación que data de hace miles de años y

que se utiliza comúnmente en Omán, los EAU, China, Irán y en muchos otros países. Al Ain posee siete oasis, siendo el mayor el oasis de Al Ain situado al sur del centro de la ciudad y el menor el oasis de Al Jahili. Los otros son los oasis de Qattara, Al Mutaredh, Al Jimi, Al Muaiji y Hili.Visitamos el Museo del Palacio de Al Ain. Hay que pagar pero nosotros entramos recto y no lo hacemos, al salir nos damos cuenta que hay una taquilla, pero no parece preocuparles mucho.
Es un majestuoso fuerte, el lugar donde nació el jeque Zayed, antiguo presidente de los EAU, y es uno de los mejores museos del país. Hay muchas salas esplendidas decoradas como en el pasado y bonitos y verdes jardines.
Después de nuestra visita comemos algo en un restaurante comida rápida, ya que casi todo está cerrado al ser viernes y ya cogemos la carretera dirección Dubai y Sharjah. Hemos reservado un hotel con Booking.com que se llama Al Salam Inn Hotel Suits. Nos cuesta 400 Dirhans(76 €) las dos  noches , la habitación triple. Está muy bien, limpia con baño, incluso una pequeña cocina por si quisieramos cocinar algo. El único problema es que cuesta algo encontrarlo, nosotros no llevamos GPS, pero Xavi, se orienta muy bien y el día de la reserva con el mapa, ya vimos más o menos donde está, con lo que después de dos intentos llegamos.
Sharjah es uno de los 7 estados de EAU, el más tradicional y donde hay una mezquita cada 100 metros, más o menos. Es el sitio donde viven casi todos los inmigrantes del subcontinente indio, con lo que está lleno de tiendas para ellos, desde lavanderias, restaurantes, barberías, etc.
El día ha sido muy largo con lo que no vamos a visitar nada. En el lobby del hotel hay wifi y en compañía de otros clientes revisamos nuestros correos.

  1. He leido que alquilasteis un coche, cuanto cuesta? Es seguro? Se puede cruzar la frontera desde Dubai sin problemas?

    • No nos acordamos del precio pero era muy barato, además de que la gasolina es a precio irrisorio. No hay ningún problema en la frontera. Son países sin corrupción donde los funcionarios son eficaces. Todos los coches los alquilamos en rentalcars

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