India Central y Sur

Febrero del 2019

GALERÍA DE FOTOS

Introducción

Para aprovechar los 20 días de visado que nos quedaban  (después del viaje de navidad en la búsqueda de tigres) decidimos volver a la India para visitar toda una serie de enclaves monumentales que teníamos pendiente desde hacía años. Viajar por la India es agotador pero apasionante, sus gentes nos encantan pero también acabamos muy cansados de ellas. Sus destartalados autobuses, sus trenes con retrasos legendarios, la suciedad de sus calles, hace que deambular por la India sea una experiencia inolvidable. No creo que tardemos mucho en volver

Fecha del viaje

Desde el 30 de Enero al 20 de Febrero del 2019

Moneda

La rupia india, en el momento de este viaje el tipo de cambio era 1 € = 80 rupias indias (conversor)

Nivel de vida

La India sigue siendo un país muy asequible para los occidentales. Hemos estado en hoteles muy buenos por 8 € al cambio. Las comidas que puedes degustar en los chiringuitos de ellos también son muy económicas. Los trenes son baratos y limpios, para como los recordábamos de otros viajes. Los aviones cogidos con antelación son asequibles, en algunas ocasiones te evitan un montón de horas en trenes o autobuses.

Mención especial a las entradas a las atracciones turísticas. Hay doble precio, pero no es el doble no, se puede multiplicar por 20 el precio indio, con el precio extranjero!!!!!

Visado

Se puede hacer por internet, es la e-Visa, se paga con tarjeta de crédito y te mandan un visado, que nosotros  recomendamos imprimir por si las moscas. Dura 60 días, cuesta 80 € y tiene doble entrada.

Salud

Como hemos dicho la India ha mejorado mucho, no se necesitan vacunas específicas, aunque siempre hay que tener cuidado donde comes y que bebes. Nosotros siempre bebemos agua embotellada. En los restaurantes te ponen unas jarras con agua, pero no nos fiamos. La comida, en principio, si vas a un lugar muy frecuentado no tiene que haber muchos problemas. Nosotros, hasta ahora, nunca en la India hemos tenido problemas estomacales o de cualquier otro tipo, pero amigos nuestros han tenido problemas con amebas. Al menor síntoma raro a la vuelta de cualquier viaje hay que ir al médico de cabecera o mejor a Medicina Tropical del Clínico, para los que sois de Barcelona, ya que es uno de los mejores hospitales de España en su ámbito.

Seguridad

No hemos tenido en ningún momento la sensación de peligro en este viaje. Es verdad que hemos ido a zonas no frecuentadas por turistas como podría ser el Rajastan, pero nadie nos ha intentado timar o robar.

Transporte

Hemos utilizado mucho los trenes, gracias a la facilidad de reservarlos con antelación por Internet. Concretamente en este viaje hemos utilizado mucho más los autobuses, los retrasos, cancelaciones sorpresivas han hecho que hayamos decidido hacer más uso en los destartalados buses indios. Son más incómodos pero más fiables.

Electricidad

Los enchufes son como los de España, aunque un poco diferentes, pero no necesitas un adaptador

Diferencia horaria

Son 4 horas y media más, respecto al horario peninsular de invierno

Guía de viaje

Hemos utilizado la Guia Visual del País y la Lonely Planet. Toda la información histórica o cultural está extraída de estas dos publicaciones.

ITINERARIO

Día 1:  BARCELONA – HELSINCKI – DELHI
Día 2:  DELHI – GWALIOR
Día 3: GWALIOR – BHOPAL
Día 4: BHOPAL – SANCHI – ULLIGUIRI – BHOPAL
Día 5: BHOPAL – CUEVAS DE  BHIMBETKA –  BHOJPUR – BHOPAL – UNION CARBYDE
Día 6: BHOPAL – INDORE : LAL BAGH PALACE – BAZAR SARAFA
Día 7: INDORE – OMKARESHWAR – MAHESHWAR
Día 8: MAHESHWAR – MANDU
Día 9:  MANDU: REWA KUND GROUP OF MONUMENTS – INDORE
Día 10:  INDORE – HYDERABAD
Día 11:  HYDERABAD: GOLCONDA FORT,  QUTB SHAHI TOMBS COMPLEX, CHARMINAR
Día 12: HYDERABAD: BIRLA MANDIR, SALARJUNG MUSEUM – HOSPED
Día 13:  HOSPED – HAMPI: CENTRO SAGRADO
Día 14: HAMPI: CENTRO REAL Y VIRUPAKSHA TEMPLE
Día 15: HAMPI – ANEGONDI – HAMPI – HOSPED
Día 16: HOSPED – RENIGUNTA – CHENNAI

Día 17: CHENNAI – MAHALAPURAM – CHENNAI

Día 18: CHENNAI: FUERTE DE SAN JORGE – MARINA BEACH – TEMPLO PARTHASARATHY –  IGLESIA DE SAN ANDRES – EGMORE

Día 19: CHENNAI –  TEMPLO DE KAPALEESWARAR – CATEDRAL DE SANTO TOMÁS – MUSEO DEL GOBIERNO – KUALA LUMPUR – MANILA

Diario de viaje

DIA 1 SABADO 2-2-19

BARCELONA – HELSINKI – DELHI

Esta vez volamos con Finnair, el vuelo ida a Delhi y vuelta desde Seúl el 30 de Marzo nos cuesta 1422 euros los dos billetes.

Cogemos el A1 y después de pasar los controles de seguridad nos vamos a la sala VIP a desayunar.

Salimos a las 10 de la mañana y después de 3 horas y media llegamos a Helsinki, donde tenemos 6 horas de espera para el próximo avión. En este trayecto no nos dan nada de comer, solo un zumo, café o agua. Si quieres cerveza la tienes que pagar.

En el aeropuerto de Helsinki hay unas tumbonas muy cómodas, pero se hace un poco pesado tanto rato esperando.

En el avión nos dan de cenar y luego un bocadillo para desayunar. Aquí sí que nos dan cervezas, que serán las últimas porque en India no tomaremos por la dificultad de encontrar y lo caras que son. El trayecto son unas 6 horas.

DIA 2 DOMINGO 3-2-2019

DELHI – GWALIOR

Salimos puntuales y llegamos a Delhi con tiempo suficiente para coger el tren que habíamos reservado ya hace tiempo. Cogemos el metro desde el aeropuerto hasta New Delhi por 60 rupias cada uno. Allí vamos al metro porque en teoría, nos lleva a la estación desde donde sale el tren que se llama Nizamuddin Railway Station. Pagamos 40 rupias cada uno, pero resulta que el enlace que sale en los mapas no está en funcionamiento!!!!! Cogemos un rickshaw que nos cobra 80 rupias por llevarnos a destino. El tren nos ha costado 410 rupias.

El tren salía a las 10, pero no, sale a las 11. Hemos reservado second sleeper  y dormimos un rato hasta que llegamos a Gwalior a las 17:00.

Cogemos un rickshaw que nos lleve al hotel que tenemos reservado. Nos cobra 100 rupias. El hotel es el G.D. Palace que nos cuesta la habitación doble con baño 584 rupias.

La habitación es muy cómoda y todo está muy limpio, pedimos otra manta por si acaso, y la verdad es que no molesta.

Nos vamos andando al fuerte ya que está relativamente cerca. Ya se está haciendo de noche pero lo vemos medio en penumbra, es espectacular. Volvemos hacia el hotel y un peluquero le corta el pelo a Antonio por 50 rupias, no muy bien por cierto, ya que no lo hace con máquina sino con tijeras. Después se empeña en hacerle un masaje en la cabeza y otro a mí, total 150 rupias.

Como tenemos provisiones, compramos agua y cenamos en la habitación, ya que estamos cansados para buscar un sitio para cenar.

DIA 3 LUNES 4-2-2019

GWALIOR – BHOPAL

Desayunamos en la calle un té con galletas por 20 rupias, seguidamente subimos al fuerte de Gwalior. Mientras subimos, unas vacas nos persiguen, si vamos hacia delante ellas también, si vamos hacia atrás, ellas atras. Al final se cansan pero lo pasamos un poco mal, la verdad. Se atraviesa una de las puertas, donde encontramos muchos rickshaw, dado que es el lugar en el que llegan, pero recomendamos subir andando pues en este trozo de subida al fuerte hay unas maravillosas tallas en la montaña de figuras de deidades jainistas, son muy espectaculares, y transmiten una atmósfera muy especial. La subida no es demasiado larga pero si algo empinada, vemos multitud de seguidores sijs, ya que cerca del fuerte hay un templo donde está enterrado el sexto guru.

La entrada al fuerte son 300 rupias por persona, y como siempre el precio para extranjeros es 20 o 25 veces el que pagan los indios. Se extiende a lo largo de casi 3 km en la cima de un risco de arenisca y basalto de 100 m de altura.

Sus magníficas murallas fortificadas de 10 m de alto encierran exquisitos templos y palacios el más espectacular, el Man Mandir Palace. Erigido entre 1486 y 1516 por el rajá Man Singh de la dinastía Tomar, este palacio de dos alturas es uno de los más soberbios ejemplos de arquitectura rajput, ornamentado con exquisitos relieves y  lacerías. La fachada del Man Mandir está revestida de brillantes azulejos azules, amarillos y verdes, pintados con loros, pavos, e hileras de patos, elefantes y cocodrilos con ramos de loto.

El patio interior  con sus columnas esculpidas, está rodeado de estancias. Sus dos plantas subterraneas son baños con sus fuentes, pero posteriormente fueron utilizados como mazmorras.

Los bastiones circulares, rematados  con cúpulas y decorados con azulejos, aligeran la severidad de las enormes murallas. El mirador en la zenana del palacio se recorta contra la crestería de las almenas de piedra. Lo franquean una pareja de elefantes engualdrapados.

Aquí ya había un fuerte en el sVIII d.c., gobernado por dinastias locales hindues, a las que siguieron los sultanes de Delhi, los mogoles y finalmente los scindia que se convirtieron en maharajas.

Vamos al Telika Mandir, templo de 25 m, el más alto del fuerte y muy ornamenatado. Se construyó en el s IX y consagrado a Visnu,  cuenta con una atípica shikhara con la parte superior redondeada. Tras un motín indio en 1857 los soldados británicos lo utilizaron para fabricar soda.

Al norte hay otros dos magníficos templos, cubiertos con magníficas figuras de bailarinas y deidades. El interior lo destruyó un sultán en el s XIII.

Muy cerca se encuentra la Universidad Scindia, con unos maravillosos campos de deportes, casitas para los profesores, al lado, pero ya en el exterior del   campus, todo muy británico.

En las cercanías hay un templo sijh, vamos a visitarlo. Como en todos estos templos, te tienes que descalzar y pasar por una especie de estanque pequeñito, donde te remojas los pies. No se puede introducir ni agua, ni nada que sea de cuero.

Nos ofrecen comida, pero nosotros no tenemos hambre y no comemos.

Como hemos visto en la APP que el tren llega tarde, decidimos ir a visitar el palacio Jai Vilas de Gwalior. En el hotel nos apalabran un rickshaw para visitarlo. Pagamos 50 rupias, pero cuando llegamos nos encontramos la sorpresa que está cerrado por ser lunes, con lo que nos vamos a la estación de trenes, ya que no hay nada más que nos interese, por otras 50 rupias.

Al final llega con 2 horas de retraso, pero al final serán casi 4 horas más tarde de lo previsto, cuando lleguemos a Bhopal. Teníamos que llegar a las 9:20 PM y llegamos casi a la 1 de la madrugada.

Un rickshaw nos lleva por 100 rupias al Hotel Adarsh Palace. Ya estuvimos las Navidades pasadas y nos gustó la habitación, ubicación y amabilidad de los propietarios. Estaremos 4 noches y nos cuesta 800 rupias por noche. Menos mal que tiene recepción 24 horas….

DIA 4 MARTES 5-2-2019

BHOPAL – SANCHI – ULLIGUIRI – BHOPAL

Hoy tenemos como objetivo ir a Sanchi, con lo que despues de tomar unos tés con galletas, nos vamos a la estación de buses, donde al momento de llegar ya sale uno que nos cuesta 50 rupias por persona, por hacer unos 40 km. Tardamos hora y media en llegar.

La entrada a Sanchi y al museo son 600 rupias por persona.

La gran stupa de Sanchi, es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y es el monumento budista más refinado que se conserva, se construyó en el s II a.c.

Su forma semiesférica se cree que puede simbolizar el cepillo de un monje budista o una sombrilla protectora para los seguidores del dharma budista. Destacan sobre todo las cuatro toranas o puertas añadidas en el s I a.c., cuyas esculturas imitan las técnicas del tallado de madera y marfil y muestran una rica variedad de temas budistas. Los deambulatorios son unos pasillos que presentan unas barandillas labradas con medallones de flores, aves y animales, que recogen los nombres de quienes los costearon.

La puerta Sur tiene la rueda de la ley, rodeada de fieles simboliza a Buda. La Puerta Oeste tiene historias de Jatoka y muestra unos monos escapando de unos soldados a través de un puente.

La Puerta Norte muestra a Sujara, hija del jefe de la tribu, la cual ofrece a Buda, representado por el arbol Bodhi Kheer, mientras que el demonio  Mara le envía a la tentadora para seducirle.

La gran Stupa, que encierra otra que construyó el emperador Ashoka en el s III a.C., está cubierta con una cúpula de piedra de tres alturas, que simbolizan los tres niveles del cielo.

La puerta Este tiene la Salabhanjika, con forma de soporte del arquitrabe inferior de la puerta este, una sensual y voluptuosa ninfa arbórea aparece colocada bajo un mango. Además tiene unas tallas de la comitiva real en el palacio de Kapilavastu, morada de Buda antes de que renunciara a la corte.

Nos quedamos sin palabras, nunca habíamos visto nada igual. La finura de las tallas, la cantidad que hay, el lugar muy evocador, en fín, muy recomendable la visita.

Al norte se encuentra la Stupa 3, la más pequeña, erigida en el s II a.c., con una única puerta y que contenía las reliquias de dos de los más próximos discipulos de Buda.

El recinto encierra también varios monasterios, en las vertientes este, oeste y sur. De entre ellos, el más interesante es el Monasterio 51, con su patio rodeado por una columnata y 22 celdas de monjes. El Templo 17, data del s V, tiene una estructura de cubierta plana, con columnas rematadas por leones bicéfalos, es el ejemplo más antiguo de un templo indio  de piedra.

Al pie de la Gran Stupa, justo en el exterior del recinto, queda la Stupa 2, del s II a.C., cuya barandilla está labrada con medallones de loto y animales míticos. También contiene la representación de un caballo con estribos, que empezaban entonces a utilizarse.

Con la entrada se puede visitar tambien el Museo de Sanchi, con algunas figuras interesantes, además de que te proteges del sol abrasador que hace fuera.

Antes de llegar al Museo hay un templo budista muy nuevo que ha pagado el gobierno de Sri Lanka, se puede visitar pero están prohibidas las fotos en el interior.

Queremos ir a las cuevas de Uluguri, pero no hay transporte con lo que cogemos un rickshaw que por 350 rupias nos llevará, esperará y nos devolverá a Sanchi.

Esculpidas en una colina de arenisca se encuentran estas 20 cuevas santuario del periodo Gupta, de los siglos IV y V d.c. Salvo dos, todas son hinduistas, lo cual es una muestra de la coexistencia de religiones, como la budista o la hinduista.

Están numeradas, nada más entrar el vigilante nos acompaña a todas las cuevas y algunas nos las abre, para que las veamos menor. Al final le daremos una propina. Se empieza visitando la cueva 19, dedicada a Shiva, con un portal exquisitamente grabado y los restos de un pórtico de columnas múltiples en el exterior.

Destaca la cueva nº 5, con una enorme imagen de Visnú en su avatar como Varaja, en la que rescata del oceano del caos a Bhudevi, la diosa de la Tierra, valiendose de su colmillo y ante la mirada de seres divinos. La cueva 4 contiene un insólito lingam de Shiva con su rostro grabado en él y el río Ganges manando de su coronilla. La cueva 13 muestra a Visnú durmiendo sobre un lecho de cobras. Desde allí se puede subir a lo alto de la colina, donde hay los restos de un templo gupta del s VI, dedicado al dios del Sol.

Al terminar de visitar con calma todas las cuevas, cogemos el rickshaw y como el conductor  sabe que volvemos a Bhopal, para a un bus que encuentra en la carretera y ya nos subimos hasta Bhopal. Nos cuesta 50 rupias cada uno.

Cuando llegamos , nos vamos a cenar al chiringuito que descubrimos en Navidades, donde por 130 rupias nos ponemos finos, eso sí, con cocacola.

Hay un ambiente increible por la tarde-noche en el bazar, no se puede casi caminar de tanto trasiego de coches, motos, carros etc…

 

DIA 5  MIERCOLES 6-2-2019

BHOPAL – CUEVAS DE  BHIMBETKA –  BHOJPUR – BHOPAL – UNION CARBYDE

Cogemos un bus que nos lleva a las cuevas por 100 rupias. Sale de la estación de buses que tenemos cerca del hotel.

Desde la carretera principal hay 3 km de dura subida al sol, pero no hay opción de transporte, porque es una carretera que se acaba allí. La entrada a las cuevas son 25 rupias porque vamos andando, los que llegan en coche tienen que pagar 600 rupias por  coche, las motos un poco menos.

Entre los bosques de unos montes escarpados, se encuentran los abrigos de Bhimbetka. Son Patrimonio Mundial de la Humanidad  por la Unesco  desde el 2003 y contienen miles de pinturas de animales, personas,  y otros temas desde la Edad de Piedra hasta el Medievo. Se encontraron en el año 1957 por un arqueologo indio, que descubrió más de 1000 rocas excavadas, rodeadas de un bosque caduco.

Es un sendero muy bien señalizado con los 15 mejores refugios, pero un vigilante nos acompaña para que  veamos todas las pinturas perfectamente. Parece mentira que hace tanto tiempo, se hicieran pinturas tan detalladas y finas. Estas pinturas son similares a las encontradas en Altamira, en Lascaux en el sur de Francia, el desierto del Kalahari y el desierto del Sahara.

Las más antiguas son del Paleolítico, ilustran a grandes animales como bisontes y rinocerontes, que aparecen pintados con pigmentos rojos, mientras que las figuras humanas están pintadas con color verde. Representan escenas de la vida diaria, de cacerías y de animales. Las cuevas posteriores presentan escenas de batallas y deidades hinduistas.

Son impresionantes las cuevas y  cuando las terminamos de ver, nos ponemos a caminar los 3 km de vuelta a la carretera, pero viene un chico en moto y dice que nos baja. Es fantastico, en un momento llegamos y sin calor.

Nos compramos una botella de agua, ya que en las cuevas no hay nada para comprar. Eso sí, hay lavabos bastante limpios y con jabón de manos. Al momento pasa un bus que nos lleva al cruce desde donde se llega a Bhojpur, a unos 17 km. Nos cuesta 50 rupias. Allí, la manera de llegar al Templo, es con rickshaw compartido que nos cuesta 40 rupias los dos.

Esta ciudad fue fundada en el s XI por el rajá que fundó Bhopal. Aparece dominada por el Templo Bhojeshwara. Tiene impresionantes esculturas, que ornamentan parte de su techo sin terminar y de la puerta de entrada.

En el interior, sobre una plataforma escalonada, hay un enorme linga de 2,3 m de alto y 5,3 m de circunferencia. En el pavimento del patio delantero pueden verse labrados en la piedra los  esquemas del proyecto del templo. Mucha gente del país viene a este templo, es muy sagrado. Originalmente la  ciudad se encontraba a orillas de un lago artificial de 400 km cuadrados, destruído en el s XV.

De vuelta, preguntamos a un chico que nos dice que pasará un bus, pero al rato de esperar nos dice que no, que el rickshaw compartido. Pagamos 40 rupias hasta el cruce. El bus del cruce a Bhopal 40 rupias los dos.

Queremos ver la fábrica de Union Carbyde y un rickhaw nos lleva por 100 rupias ida y vuelta. Cuando llegamos a la entrada, nos piden el permiso para entrar, cosa que no tenemos. Le decimos que si podemos asomarnos un poco, pero dicen que ni hablar, que no está permitido.

Nos para el conductor del rickshaw en un trozo donde la pared está rota y  podemos ver la fábrica a lo lejos. Ahora hay niños jugando, parejas, chicos con sus móviles. La vida sigue, pero nos impacta ver las casas donde la gente murió a miles, por culpa de esta empresa que no hizo las cosas bien.

Ya de vuelta nos vamos a cenar al chiringuito del bazar, por 110 rupias nos ponemos las botas. Echaremos a faltar este restaurante tan rico, que siempre está lleno.

DIA 6 JUEVES 7-2-2019

BHOPAL – INDORE : LAL BAGH PALACE – BAZAR SARAFA

Habíamos reservado un tren que nos llevara a Indore, pero mira por donde, lo han cancelado. Nos hemos enterado por la APP que tenemos que informa en tiempo real de los trenes de toda la India. Lo estabamos mirando, para ver cuanto retraso tenía el tren del día anterior, pero nuestra sorpresa es que ha sido cancelado. Habíamos pagado 220 rupias, que no sabemos si nos las devolverán….

Menos mal, que hay autobuses frecuentes de Bhopal a Indore. Hay unos autobuses de lujo, que en poco más de 3 horas hacen los 180 km que separan una ciudad de otra.

Cogemos un rickshaw que nos lleva a donde salen los buses por 120 rupias. Hay 9 buses diarios, con lo que solo esperamos un cuarto de hora y ya salimos. Nos cuesta el billete 350 rupias cada uno. Nos dán agua y una bolsa de frutos secos de ellos. Hay unos rickshaw prepago, donde nos cobran 120 rupias para llevarnos al hotel reservado.

Es el Treebo Shibani, que nos cobra por noche unas 800 rupias la doble con baño y desayuno incluido. Después de tomar posesión de nuestra habitación vamos andando al Palacio de Indore que nos cuesta 250 rupias cada uno. Está a unos 2 km, pero no tiene pérdida, además unos estudiantes de Ingenieria nos acompañan hasta la entrada.

El Lal Bagh Palace, fue construido entre 1886 y 1921, por la dinastía Holkar. Tal como dictaba la moda entre muchos nobles indios de finales de la época del Raj, el fastuoso interior está dominado por los estilos europeos, con mármol italiano, arañas de cristal de todos los colores y modelos, columnas clásicas, murales de dioses griegos, un comedor entre barroco y rococó, una biblioteca de estilo inglés con sillones de piel, un salón renacentista y un dormitorio digno de un rey.

A pesar de que todo lo anterior es cierto, está muy dejado, poco mantenimiento y lo peor es que hay varios leopardos y tigres disecados, que dan mucha pena.

A la salida del palacio, vamos andando hacia el Bazar más famoso de Indore. No sabemos porqué, pero hay un mercadillo en la entrada del palacio donde no puedo resistir comprar unos monederos bordados preciosos y unos bolsitos para el móvil muy chulos. 4 monederos y 4 bolsitos por 400 rupias. El problema es que los vamos a cargar todo el viaje!!!! No pesan, pero ocupan espacio.

De aquí vamos andando al Bazar Sarafa, está muy bien surtido de todo lo que se pueda necesitar. Por la noche se convierte en un mercado de comida callejera, parece que viene gente de toda la India atraida por su fama. Nosotros nos los habíamos planteado, pero al final nos da pereza venir cuando empieza todo que es a partir de las 9 de la noche, pues primero han de cerrar las joyerías, muy animadas por la tarde, cuando nosotros pasamos.

Pasamos por el Rajwada, que están reconstruyendo en estos momentos, era el palacio original de los Holkar, que empezó a construirse en 1749, y quedó arrasado por un incendio en 1984. Su fachada de siete niveles, de influencia mogol, es impresionante, pero a las obras del interior le queda mucho. En cambio el templo de la parte trasera ya está restaurado y se puede visitar. Tiene un estupendo patio con soportales de madera.

Indore no tiene mucho más, pero como base para visitar cosas de alrededor es estupendo.

Cenamos en el hotel, dos tortillas de verduras y unas ensaladas por 300 rupias.

DIA 7 VIERNES 8-2-2019

INDORE – OMKARESHWAR – MAHESHWAR

Desayunamos algo en el hotel, pero no hay mucho donde elegir. Dejamos en consigna del hotel las mochilas grandes y nos vamos con las pequeñas porque en dos días volvemos a Indore y es más cómodo.

Pensábamos que salíamos de la estación que tenemos al lado, pero no. Tenemos que coger un rickshaw que nos lleva por 60 rupias. El bus de Indore a Omkareshwar nos cuesta 180 rupias los dos.

Omkareshwar es una isla con forma de “Om”, en la orilla del río Narmada, que atrae a miles de peregrinos convirtiendose en un destino de descanso espiritual. La isla tiene dos km de largo por 1 km de ancho, con acantilados escarpados en sus lados sur y este. Está salpicada de templos, cuevas de sadhus y ghats, con música que resuena por todos lados.

Hay dos puentes, el viejo y el nuevo. Como la estación donde nos deja el bus está lejos del templo cogemos un rickshaw que nos acerque por 20 rupias.

Además de por los puentes hay peregrinos que cruzan con unas barcas. Hay un montón de tiendecitas donde comprar flores para la puja, collares, juguetes etc.

El templo más importante es el Sri Omkar Mandhata. Es un templo oscuro de color rosa, donde 3 veces al día hay una puja y los peregrinos se esperan en las escaleras para hacer sus ofrendas. Los encargados del templo son especialmente pesados para que demos dinero, cosa que no hacemos. Es tan venerado por el Linga que posee, uno de los 12 más sagrados de toda la India, de roca natural.

Subimos para ver la gran estatua de Shiva de 30 m de alto. Desde allí pasamos por varias ruinas de templos abandonados hasta que llegamos al templo de Siddhanath, con maravillosos elefantes grabados en la base. Es del siglo XIII y también tiene figuras bellisimas de apsaras.

Hay un sendero de 7 km que rodea la isla, pero nosotros no lo hacemos. Cogemos un rickshaw que nos lleve a la estación de buses por 20 rupias.

El bus de Omkareshwar a Maheshwar son 160 rupias. Pensábamos que teníamos que cambiar de bus, pero no, el mismo llega a destino.

Vamos a un hotel pero  no nos gusta demasiado y cambiamos al  Hotel Royal Residency que nos cuesta 1290 rupias, por que lo han bajado un 30% en las últimas horas. Como no hay internet en la habitación nos dan un router, con el que si tenemos. Son muy amables, se nota que acaban de abrir el hotel y quieren buenas referencias. La habitación es muy amplia y cómoda. Pedimos otra sabana y nos la traen sin problemas.

Vamos a dar una vuelta por el pueblo que se acaba pronto, hay un festival hindú, con mucha gente bailando y lanzando fuegos artificiales. Queremos cenar algo, pero no encontramos nada interesante hasta que llegamos a uno, donde detraś de unas cortinas vemos gente que está tomando alcohol. El ambiente es un poco sordido, pero el dueño nos ofrece pescado y nos quedamos. Nos traen ensaladas, pescado frito y cocacola por 180 rupias,

Volvemos al hotel, ya que de noche poco se puede hacer en una poblacion india como esta.

DIA 8 SABADO 9-2-19

MAHESHWAR – MANDU

Desayunamos por 25 rupias y nos vamos a explorar este bonito pueblo. Está situado a orillas del río Narmada, siendo también un gran centro de peregrinación.

Aquí estaba la antigua  ciudad de Mahishman. Los hermosos templos y ghats fueron construidos a mediados del siglo XVIII por la reina Ahilyabai de la dinastía Holkar. En una batalla murió su marido y en el entierro ella se quería tirar a la pira funeraria, como era la costumbre, pero su suegro lo impidió, ya que decia que la necesitaba para que lo ayudara a gobernar.

El tramo urbano de 1,5 km que se estrecha  a orillas del río alberga santuarios, ghats y los cenotafios de los gobernantes holkar. Está lleno de peregrinos haciendo el baño ritual, así como mujeres haciendo la colada. Una escalinata en forma de abanico asciende desde la orilla hasta el Ahilyeswhar Temple de 1798. El patio que antecede al palacio tiene una estatua de la reina.

En el fuerte se encuentra la Rehwa Weaver’s Society, que elaboran las telas de algodón y seda famosas en toda la India. Es una cooperativa de artesanos, cuyos beneficios revierten en educación, viviendas y prestaciones de los tejedores y sus familias. Detrás del taller hay una escuela local gestionada por ellos.

Se puede visitar el palacio primitivo donde vivió la reina Ahilyabai, con las estancias decoradas con artilugios de aquellos tiempos del s XVIII. También se puede visitar su tumba que está al lado de su casa. A la derecha de la rampa que desciende hacia los ghats, se hallan los chhatris de Ahilyabai y Vithoji Rao, un principe Holkar que murió aplastado por elefantes en 1801.

En el mismo fuerte hay un hotel centenario, propiedad de un indio-estadounidense que desciende directamente de la reina Ahilyabai. Si te quieres dar un homenaje, es el sitio perfecto que ya han disfrutado Mick Jagger, Demi Moore o Sting. Cuesta por noche unos 180 euros, pero incluye las 3 comidas y paseos en barca al anochecer. Si tienes un presupuesto más ajustado se puede ir a comer por unos 50 euros que incluye bebidas alcoholicas.

Cogemos un bus hasta el cruce que  lleva a Mandu, por 130 rupias. En el cruce esperamos unos veinte minutos hasta que llega el siguiente bus que nos deja en una oficina de turismo a las afueras del pueblo. Nos cuesta 40 rupias los dos. Según el Maps me, hay un hotel que nos gusta, pero está mal ubicado. Al peguntar nos dicen que está a 7 km!!!!

Seguimos andando y llegamos a uno del cual no tenemos información, pero tiene buena pinta y al lado hay un restaurante que lo recomienda la guía.

El hotel nos cuesta 1400 rupias la doble con baño dentro, se llama Mandu Sarai y está en la carrretera principal. aquí los hoteles son más caros que los que estabamos acostumbrados. La habitación no está mal, pero la cogemos porque en booking eran más caras las otras opciones. Ésta, tiene la ventaja que podemos ir andando a la zona importante arqueológica y al centro del pueblo.

Nos dirigimos al Royal Enclave, donde está dominada por el Jahaz Mahal y por el majestuoso Hindola Mahal, cuya planta en forma de T e impresionantes muros inclinados hacia el interior, parecen estar meciendose. Erigido a finales del s XV, como pabellón real de recepciones, cuenta con una austera fachada, aligerada por la delicada tracería de sus ventanas en arco.

Junto a él hay un pozo, el Campa Baoli, que está conectado a una serie de dependencias subterraneas refrigeradas con canales de agua, donde las mujeres del harem pasaban los calurosos días de verano. Al este del pozo se encuentra la Gada Shah’s House and Shop, que perteneció a un ambicioso jefe rajput de la corte de Mandu. La tienda es en realidad una sala de audencias, y la casa, un lujoso edificio de dos plantas con canales de agua y fuentes, con pinturas del jefe y su esposa.

El edificio más antiguo es la mezquita, de 1405, con piedras, pilares tomados de los templos hinduistas y jainistas que se alzaban antiguamente en este lugar.

El Jahaz Mahal fue construido en una lengua de tierra entre dos de los muchos lagos artificiales del lugar, el Munja Talao y el Kapur Talao. Por ello el palacio parece un barco anclado, sobre todo durante el monzón, cuando los lagos están en los límites de su capacidad. En el palacio de recreo vivía la totalidad del harén del sultán, compuesto por 15.000 mujeres, que le servían tambien de guardia personal.

Los pabellones estaban decorados por azulejos. Hay canales de agua con diseño en espiral, típico de la arquitectura de Mandu. La piscina tiene columnatas en tres de sus lados. La terraza con sus pabellones y cenadores es la zona más espaciosa y está orientada a los lagos.

Hay un montón de escolares musulmanes, las chicas muy tapadas y los chicos también con ropa integramente musulmana, con sus gorritos blancos y todo.

La entrada son 600 rupias cada uno.

Hoy es sábado y cuando salimos de la visita, justo al lado de la mezquita, podemos disfrutar de un mercado auténtico, donde bajan de todas las aldeas de los alrededores para comprar y vender los adivasis, con lo que es bonito y entretenido, además de ser muy fotogénico.

Al hacerse de noche vamos a cenar al Shibani Restaurant, con un interior muy sóbrio, limpio y sin alardes, con comida buena y vegetariana.

Cenamos  platos típicos indios, no pican demasiado y nos cuesta 390 rupias.

DIA 9 DOMINGO 10-2-2019

MANDU: REWA KUND GROUP OF MONUMENTS – INDORE

Vamos a desayunar a la plaza central desde donde salen los autobuses, los dos tes son 20 rupias. Compramos unas galletas y listos.

Cogemos un rickshaw que nos lleva por 200 rupias a destino. La entrada son 600 rupias por persona. Según nuestro modesto entender no vale la pena pagar ese dinero ya que no aporta demasiado con lo ya visto. Está a cuatro km del centro cel pueblo, algunos turistas van en bicicleta que es una buena opción.

Aquí en el Rewa Kund Group of monuments, está el Palacio de Baz Bahadur,  que fue el último gobernador independiente de Mandu. Su palacio es una mezcla de los estilos rajastaní y mogol. Parece que le tomó aprecio tras encapricharse de una pastora llamada Rupmati, que frecuentaba los alrededores.

El Pabellón de Rupmati, está en lo alto de una escarpada colina, tiene un diseño delicado y una bella ubicación. Según las leyendas, Bar Bahadur, apasionado de la musica, lo erigió para persuadir a su amada Rupmati que dejara su hogar y se instalara aquí. Desde su azotea y sus pabellones con cúpulas, podía otear el destello del río sagrado Narmada. Atraído por los encantos de Rupmati, el general Adham Khan, atacó Mandu, mientras Bahadur huyó, permitió que su amada se envenenara antes que caer en manos invasoras.

Volvemos andando ya que en el camino hay muchas construcciones para visitar donde no se paga nada.

El Palacio de Nil Kanth, ahora convertido en templo hindú, vale la pena ya que es precioso. El conjunto de Sagar Talao es un conjunto de edificios entre el pueblo de Mandu y el Rewa Kund Destaca la mezquita de Malik Munghith de 1432, el gran caravasar con patio, el palacio de la hermana menor de la Nodriza, que es una tumba octogonal abovedada, con una plataforma elevada y el palacio de la Nodriza con sepulcro abovedado.

Hay muchos más, algunos bien señalizados, otros no tanto. Vemos muchos baobabs traídos de Africa, que nos llaman mucho la atención. Nos planteamos si entrar a la mezquita, pero al final si que lo hacemos. Cuesta 600 rupias por persona.

La Jama Masjid es accesible por un tramo de escaleras que sube hasta una galería abovedada de 17 m de alto y su mezquita en desuso, de piedra rojiza, domina el centro de Mandu. Se construyó en 1406, inspirandose en la Mezquita Omeya de Damasco. Se le considera el mayor ejemplo de arquitectura afgana en la India. Tres enormes cúpulas y otras 58 más pequeñas coronan su columnata.

En el interior se encuentra la Tumba de Hoshang Shah, es el  mausoleo más antiguo de la India. Es una imponente tumaba rematada por una diminuta media luna. La luz se filtra en su interior abovedado a través de jalis o celosias de piedra, concebidas para  emitir una iluminación tenue adecuada sobre los sepulcros.

Parece que los constructores del Taj Mahal, dos siglos después, vinieron a presentar sus respetos a los constructores de la tumba.

Enfrente de la mezquita está la Ashrafi Mahal, una madrasa construida  entre el 1405 y 1422. Era un cuadrangulo con hileras de celdas y pasillos porticados, y una torre en cada esquina. Más tarde se transformó la torre noroeste en una torre de la victoria de siete niveles, y techó el patio convirtiendolo en una plataforma que, a la postre, albergaría un majestuoso sepulcro de mármol, ahora desaparecido. La entrada es gratuita.

Después de las visitas cogemos un bus hasta Dhar por 80 rupias. Tarda 1 hora y media en hacer los 44 km que hay más o menos. De allí, otro a Indore que nos cuesta 140 rupias y tarda también una hora y media en hacer los 66 km que hay hasta allí. La estación de bus, es la que está al lado de nuestro hotel, el Treebo Shivani, lo cual es una suerte. Vamos a la habitación y descansamos de tanto tute de buses, que ya tenemos una edad. Cenamos de nuestras provisiones.

DIA 10 LUNES 11-2-2019

INDORE – HYDERABAD

Cogemos un rickshaw que nos lleva en poco rato al aeropuerto ya que está cerca de nuestro hotel por 100 rupias. El billete de avión nos ha costado 4000 rupias los dos billetes con Air Asia.

El avión sale puntual, a las 9:30 AM y en poco más de una hora ya estamos en Hyderabad. Hemos visto que hay unos autocares que te llevan al centro de la ciudad, pero cuestan 250 rupias por persona y despues tendriamos que buscar un rickshaw que nos llevara al hotel, decidimos ir a los taxis prepago y que nos lleve directamente al hotel. Nos cuesta 630 rupias y en poco rato ya nos deja en el hotel Oyo 674 Apartment Hotel Manar Luxury Suites donde hemos reservado dos noches por 1876,95 rupias con desayuno incluido. El desayuno no lo aprovecharemos pues no nos gusta nada, de hecho al día siguiente se había acabado el te, que era lo que nos podíamos haber tomado. La habitación es correcta, no es ruidosa y tenemos aire acondicionado.

Un rickshaw nos lleva a Charminar que es el centro neurálgico de la ciudad antigua por 200 rupias. Estamos alucinando por la cantidad de mujeres tapadas por completo, vestidas de negro y solo con una pequeña abertura para los ojos. No sabíamos que eran tan integristas por esta zona. Pasamos por la mezquita más importante de la ciudad, pero hay un cartel que dice que las mujeres tienen que ir muy tapadas y me niego a entrar (Trini). Antonio si que entra, pero dice que tampoco es para tanto.

Cogemos un rickshaw que por 100 rupias nos lleva al palacio de Chowmahalla. La entrada nos cuesta 400 rupias los dos. Era la residencia principal de varioss nizams, es un opulento complejo palaciego de los s XVIII y XIX, que consta de una serie de imponentes edificios y cuatro patios ajardinados Tiene un impactante Khilwat Mubarat, donde los nizams oficiaban ceremonias bajo 19 enormes arañas de cristal belga. Hoy salas secundarias albergan exposiciones historicas de arte y artesania además de objetos personales de los nizams.

En el patio más meridional hay una colección de carruajes y automoviles de época de valor incalculable, con un Rolls Royce amarillo de 1911 y un Buick descapotable de 1937. El Rolls ha hecho sólo unos pocos km, aunque fue a Delhi y ganó el primer premio Cartier al coche más elegante.

A las 5 cierran y nos vamos un rato a Charminar, donde hay mucho ambiente. Hay tiendas de bisuteria, una tentación para mí, bolsos, ropa, frutas, chucherías etc….

Cenamos un sharma muy rico por 70 rupias cada uno, está justo enfrente de la mezquita y nos sabe a gloria. Cuando acabamos nos vamos con un rickshaw al hotel, nos cuesta, pero al final nos llevan por 200 rupias, está a unos 6 km y hay mucho tráfico a estas horas.

DIA 11 MARTES 12-2-2019

HYDERABAD: GOLCONDA FORT,  QUTB SHAHI TOMBS COMPLEX, CHARMINAR

Hemos buscado por Google como ir a Golconda Fort desde nuestro hotel y cogiendo el 49 y luego el 66 nos deja en destino. El 49 nos cuesta 5 rupias por persona, pero al momento nos bajamos. El 66 llega inmediatamente y nos cuesta 15 rupias por persona. En menos de un cuarto de hora ya estamos en Golconda Fort. La entrada son 600 rupias por persona.

Es impresionante la antigua ciudad, la cual tuvieron que abandonar por escasez de agua. Hay mucho turismo interior, además de muchos escolares visitando el Fuerte.

Fue la ciudadela de la dinastía Qutb Shahi, que gobernó la región de Hyderabad desde 1518 hasta 1580. Había numerosos palacios, mezquitas y jardines. se habla que había un tesoro de diamantes extraídos de una mina cercana que ahora pertenecen a la corona británica.Las ruinas ocupan un área de 40 km. Estaba protegida por tres formidables líneas defensivas. La primera, una fortificación exterior con grandes bloques de granito. La muralla intermedia rodea la base de la colina y  la interior sigue el contorno del risco más elevado.

Se entra por la puerta de la Victoria, tachonada de enormes clavos de hierro para evitar que los elefantes la tiraran abajo. Se atraviesa el bazar, que en el pasado fue un gran centro de tallado y pulido de diamantes. Más adelante vemos los dos enormes arcos de la siguiente puerta que albergaba una galería de tambores y la guardia abisinia del sultán. Al norte está la Jama Masjid, construida por el fundador de la dinastía y que fue asesinado por su hijo mientras oraba.

La parte central es donde están los palacios reales, pabellones, talleres y también una armería. Se entra por la Bala Hisar Gate, decorada con motivos hindúes y figuras de yalis, míticas bestias leoninas. En el recinto hay un baobab de más de 700 años que trajo la fuerza abisinia del sultán.

En el gran pórtico hay una enorme cúpula donde vemos a la gente dando palmadas. Parece que tiene muy buena acústica y que lo que se habla aquí se oyen los apartamentos del rey en la cumbre de la colina. El palacio más impresionante es la de la Rani Mahal, un pabellón abovedado sobre la plataforma decorado con arabescos florales. Se dice que los agujeros de los relieves estuvieron engastados con diamantes y con piedras preciosas.

Subimos la empinada escalera de 200 escalones para llegar al Durbar, pero está cerrado por reformas. Lo que sí vemos es el Mahakali Temple, que se encuentra en una cueva. Hay dos edificios sobre dos monticulos, el Taramati Baradari y Prematati’s Mosque. El nombre les viene de las dos bailarinas predilectas de la corte. Decían que eran tan ágiles que podían bailar sobre una cuerda tensada desde el pabellón hasta Bala Hisar.

Cogemos el 66 que por 10 rupias nos lleva al Qutb Shahi Tombs Complex. Está a unos 2 km del fuerte. La entrada cuesta 100 rupias los dos. En esta necrópolis real se enterró a siete de los 9 gobernantes Qutb Shahi. Son unos monumentos impresionantes, la mayoría se han restaurado gracias a la fundación del Agha Khan. Las tumbas se erigían en vida por cada uno de los reyes. Todas tienen enormes cúpulas bulbiformes, arcos persas, columnas turcas y ménsulas y ornamentación hindues.

Están construidos con granito gris y escayola, descansan sobre un plinto en forma de pétalo, con una galería muy ornamentada y con pequeños alminares alrededor. La más espectacular, es la del fundador de la ciudad de Hyderabad. La rodea una espaciosa terraza, donde se celebran festivales de música. Las fachadas conservan restos de los azulejos esmaltados de color turquesa y verde que antaño las recubrían.

La tumba de su mujer también es muy llamativa, ya que detrás tiene una mezquita decorada con diseños florales y caligrafía. En el centro hay el Royal Mortuary Bath con tortugas y peces. Hay carteles que dicen que no se tire basura al agua para no fastidiar a los habitantes del lugar.

De allí cogemos el 66 que nos lleva a Charminar por 50 rupias los dos, teniendo en cuenta que son 10 km, es barato.

Hay chiringuitos en la calle que venden unos rebozados con verduras muy ricos y unas samosas que no pican casi nada. Nos cuesta 20 rupias y con la coca cola de 30 rupias ya hemos comido. Queremos ir andando al museo del coche, pero está más lejos de lo que pensábamos. Está un poco antes del zoo.

Cogemos un rickshaw que nos lleva por 30 rupias al Museo del coche. La entrada cuesta 150 rupias por persona, si quieres hacer fotografías has de pagar más, pero nosotros podemos hacer con cuidado ya que hay vigilantes, pero no vigilan mucho ya que están enganchados al móvil. Este museo es muy alucinante, es de un particular que hace coches que funcionan, con formas muy diversas, desde un bate de béisbol, una pelota de fútbol o de golf, con forma de zapato de mujer, de bolso, de sofá, de teléfono, etc etc

Del museo, un rickshaw  por 60 rupias  nos lleva a Charminar donde cogemos el 66 que nos deja al lado del hotel. El bus cuesta 30 rupias los dos. Tenemos suerte y nos podemos sentar al cabo de un rato.

Muy cerca del hotel hay un restaurante afgano,  se llama Afghan Kabab express, donde nos hacen un pollo tandori, que es frito con hierbas, está muy bueno. Con las coca colas y el pan nos cuesta 390 rupias, pero tenemos una ración de  trozos de pollo importantes, 8 en concreto.

DIA 12 MIERCOLES 13-2-2019

HYDERABAD: BIRLA MANDIR, SALARJUNG MUSEUM – HOSPED

Hoy tenemos un bus a las 7:30 de la tarde, pero dejamos el equipaje en el hotel y nos vamos a disfrutar un poco más de Hyderabad. Vamos a desayunar al mismo sitio de otros días nuestro chai y nuestro ginger tea, que nos cuesta 24 rupias con las galletitas que compramos en el colmado de enfrente.

Gracias a google, ya sabemos que bus tenemos que coger para ir a Birla Mandir. Nos cuesta 20 rupias. En la entrada hay que dejar los zapatos y los móviles y cámaras de fotos. Se pasa por un control de seguridad y miran bolsos con atención.

En 1976 se construyó este templo de mármol blanco rajastaní que adorna la montaña negra, uno de los dos riscos que soman al lago de Hussain Sagar. Es un centro de culto hinduista dedicado a Venkateshwara. Hay unas vistas magníficas de la ciudad. Alberga varias estatuas imponentes, como no se puede entrar con máquinas de fotos o moviles, no hay constancia.

Cerca está el Hussain Sagar, es un lago inmenso que separa Secunderabad de Hyderabad. Hay que pagar por entrar en el parque Lumbini 20 rupias por persona, pero no entramos pues no le vemos el encanto.

Vamos a buscar un bus que nos lleve a Salarjung Museum que nos cuesta 20 rupias. Cuesta 500 rupias la entrada, más 50 rupias si queremos hacer fotos. Hay carteles por todas partes que dicen que si no compras el ticket te ponen una multa de 500 rupias, con lo que lo pagamos, ya no va de eso.

El museo es muy grande y un poco lioso para visitarlo. Necesitas mucho tiempo, la mayoría de las cosas que hay en el interior son de Salarjung III, primer ministro de Hyderabad entre 1912 y 1914. Hay más de 40.000 piezas, pero el mayor tesoro del museo es la extraordinaria colección de jades mongoles. Cosas curiosas son la colección de bastones, algunos de gran valor, pero los que nos llaman la atención son los que tienen cabezas de perros, animales varios, los que tienen escondidos en su interior dagas etc…

Hay pinturas de miniaturas, escultura india, manuscritos islámicos, muebles de marfil regalados por el rey Luis XVI etc. Hay un gran anfiteatro donde dos pantallas enseñan un reloj que a las horas en punta sale un muñeco y cierra una puerta. Un herrero da con un martillo cada segundo y es gracioso todo el mundo esperando sentado hasta que llega la hora en punto.

Vamos andando hasta Charminar donde cogemos el bus 66 que nos deja a 500 m del hotel. Nos cuesta 20 rupias.

Recogemos el equipaje y negociamos con un rickshaw que nos lleve a la Mathama Ghandi Bus Station por 200 rupias. El bus es con camas y nos ha costado 1380 rupias. Llegamos a las 7 que es la hora que nos dijeron que teníamos que estar. A las 7:30 en punto sale de la estación. Nuestras reservas son dos camas juntas y son bastante cómodas a priori.

El problema es que las carreteras son malas y hay muchos socavones y a la velocidad que vamos hace imposible dormir. A las 4:30 de la madrugada nos viene el conductor del bus a decir que nos bajemos que ya estamos en Hospet.

DIA 13 JUEVES 14-2-2019

HOSPED – HAMPI: CENTRO SAGRADO

Nos habían dicho que llegabamos a las 5:30, pero se han adelantado. Se nos acerca un rickshaw y el conductor nos dice que nos lleva a Hampi por 200 rupias. Le decimos que nos esperamos al bus local, pero nos dice que hasta las 8, más o menos no empezará el servicio. No hay nada abierto para esperar con lo que aceptamos su propuesta.

A las 5 estamos en la Venu Guest house, el conductor le despierta y nos acogen. Nos dicen que a las 9 se irán de las habitaciones y que nos darán nuestro alojamiento. Nos cuesta 1200 rupias por noche la doble con baño dentro.

No nos queda otra que esperar, pero al vernos tan cansados y tirados nos dan una habitación que no es la nuestra para que descansemos mientras tanto. Son muy amables pues no tenían obligación. Nos tiramos en la cama y nos quedamos roque hasta las 9 que salimos de la habitación y desayunamos unas tortillas con queso y unos tes.

Cuando se van los de la habitación que nos toca, la limpia y tomamos posesión. Está limpia pero no es ninguna maravilla, ya que tiene una pequeña ventana que da a una pared que está a medio metro. Nos damos una ducha y salimos a explorar Hampi. En la habitación dice que hay que registrarse en la estación de policía y es lo primero que hacemos, luego nos enteramos que no es necesario….

De allí nos vamos a visitar el templo de Achyuta Raya, uno de los complejos hinduistas más importantes de Hampi, que data de 1534. Está consagrado a Tiruvengalantha, la forma de Visnú que se venera en Tirupati. La perfecta disposición con dos recintos concéntricos, cada uno con un gopuram de entrada al norte, se divisa claramente desde la cima de Matanga Hill.

El sendero del rio nos lleva  a Vithala Temple, donde compramos las entradas que cuestan 600 rupias por persona. Con esta entrada puedes visitar el  Lotus Mahal y el Museo Arqueológico. Este último los viernes está cerrado con lo que lo tenemos que visitar hoy.

El Vithala Temple es el más majestuoso de los monumentos religiosos del Sacred Centre. Representa la culminación de la arquitectura y del arte de Vijayanagar. El santuario principal está precedido por una enorme sala abierta, erigida sobre una plataforma con pilare complejamente tallados. Fue costeada por un comandante militar en 1554, justo 11 años antes de que la ciudad fuera saqueada y abandonada.

Tiene un santuario frente al templo con forma de carroza y está consagrado a Garuda. Las columnas musicales, emiten diferentes sonidos cuando se las golpea ligeramente.

El King’s Balance,  es una balanza donde se pesaba a los reyes con oro o grano y luego se le daba a los brahmanes. Después de visitar este  maravilloso templo, volvemos al pueblo porque tenemos que visitar el Lotus Mahal, los establos de elefantes y el Museo.

Cuando llegamos a la estación de buses preguntamos para que nos lleven al Lotus Mahal, después al Museo y vuelta a Hampi, nos lo deja por 200 rupias.

El Lotus Mahal es una artística mezcla de elementos hindúes y musulmanes, que pudo utilizarse como salón social para las mujeres de la famila real. Los establos de elefantes es una imponente estructura de 11 dependencias, que en el pasado alojaba a los elefantes reales. Destacan los tejados poligonales, que se alternan con cúpulas lisas o acanaladas. En el interior hay estatuas, algunas de ellas con el nombre, lo cual se agradece.

En el museo no se pueden hacer fotografías. Se visita rápido ya que es pequeñito, hay poca vigilancia, con lo que alguna foto si que la hacemos.

Volvemos a Hampi y como no hemos comido nada desde por la mañana nos vamos a un restaurante que está al lado del Mango Tree. Nos pedimos una pizza y unas cocacolas y no está mal, pero no es exactamente una pizza. Nos cuesta 300 rupias.

Volvemos a descansar un rato al hotel, pero ya nos quedamos a cenar en nuestra casita. Le pedimos una ensalada ya que hemos comido muy tarde y no tenemos mucha hambre, nos cuesta 160 rupias. Con esta calor lo único que nos apetece es beber agua fresquita y nada más.

Al cabo de un rato, los mosquitos nos echan de esta fantastica terraza y nos vamos a dormir.

DIA 14 VIERNES 15-2-2019

HAMPI: CENTRO REAL Y VIRUPAKSHA TEMPLE

Hoy no madrugamos ya que ayer fue un día duro. Subimos a desayunar, pero hoy no tiene queso y nos hace una tortilla con verduras. Son 200 rupias los dos.

Vamos a visitar el centro real, que se puede visitar sin comprar entrada, pero antes vamos a visitar el Virupaksha Temple. Está consagrado a la diosa Pampa y su consorte Shiva. Es espectacular gracias a su gopuram de 53 m de altura, siendo el principal centro de veneración de Hampi. Al entrar se tiene que dejar los zapatos en una especie de almacén que cobran 2 rupias por calzado. Parece que hay que pagar 25 rupias por entrar pero nos dicen que ya pagaremos al salir, cosa que no hacemos.

El interior es muy impactante y se nota que es muy venerado por los fieles pues hay incluso un autocar de nepalíes que han venido expresamente a este templo de viaje. Lo mejor de este templo es la elefanta Lakshmi, le das un billete de 10 rupias, lo coge con su trompa y se lo da a su cuidador. Inmediatamente te pone su trompa en la cabeza y te bendice. Es un encanto de animal, ella va comiendo, pero cuando alguien se acerca,  deja de comer y hace su “trabajo”.

De aquí ya vamos andando hacia la zona donde está el Lotus Mahal que hay un montón de construcciones que no hemos visto todavía. Cada pocos metros hay algo que ver, con lo que aunque hay casi 5 km hasta el último lugar no se hace pesado. Después de un templo con unos relieves muy bonitos, llegamos al Monolito Narasimha, es una estatua esculpida en 1528, con una imagen de Vishnu, muestra al Dios en su encarnación como mitad hombre y mitad león.

Pasamos por el barrio islámico donde hay una mezquita y otros edificios interesantes. En la Mahanavani Diba, plataforma de más de 12 m de altura se pueden ver unos frisos alucinantes de camellos, caballos y muchas más cosas. Al lado está la Alberca escalonada, con varias gradas, se alimentaba de agua a traveś de un caño que formaba parte de una extensa red hidráulica.

También se puede ver la Zenana Enclosure, con el Lotus Mahal, los establos de los elefantes etc. Nosotros lo visitamos ayer, ya que se necesita ticket para entrar en ellos.

Llegamos a los baños de la reina, por fuera es un recinto sin encanto, pero por dentro tiene una decoración muy elaborada, aunque están en bastante mal estado. Cuando salimos de aquí, ya no queda nada por ver y queremos volver a Hampi. Preguntamos y nos piden 100 rupias, les decimos que es mucho y él mismo nos para uno compartido, donde pagaremos las 50 rupias que queríamos pagar nosotros. Al poco rato nos quedamos con el vehículo para nosotros y nos deja al lado del hotel.

Vamos a un restaurante que nos recomienda una chica italiana que hemos conocido y es un acierto pues nos pedimos curry con anacardos y arroz biryani y está muy bueno. Nos cuesta 300 rupias con dos cocacolas y una botella de agua.

Nos vamos un rato al hotel a descansar de tanto sol y calor. Cuando baja un poco el sol nos vamos a pasear al lado de los ghats. Vemos un grupo de gente, las mujeres llevan unas ropas muy coloristas y muchas joyas. Le preguntamos a un chico y nos dice que son de un pueblo a unos 20 km de aquí y que son gitanos.

Nos sentamos para ver como transcurre la vida por aquí y por sorpresa vemos como la elefanta del templo va al río a bañarse. Se lo pasa genial, se mete entera, hace un poco de snorkel y todo. Es un espectáculo verla como juega, tira agua con la trompa etc…

Ha sido una maravillosa sorpresa que no sabíamos que íbamos a disfrutar tanto. Cuando después de un rato ya se vuelve al templo nos vamos a buscar un sitio para cenar. Nos pedimos una pizza de champiñones y una coca cola, no vale nada la pizza pero nos la comemos. Nos cuesta 200 rupias todo.

Volvemos al hotel a la terraza que se está muy a gusto si no fuese por los mosquitos que son muy pesados y pican mucho. Al poco rato nos metemos en la habitación a ver alguna serie hasta que nos entra sueño y a dormir.

DIA 15 SABADO 16-2-2019

HAMPI – ANEGONDI – HAMPI – HOSPET

El check out es a las 9 de la mañana, con lo que ponemos el despertador, porque se está tan a gusto en la habitación que no nos hubiésemos despertado.

Dejamos el equipaje en una habitación donde nos lo guardarán hasta que nos vayamos a coger el tren por la noche. Desayunamos en nuestro hotel una tortilla de queso y un té como cada mañana. Hoy vamos a ir al otro lado del río Tungabhadra con una barca, que según nuestra hostelera son 10 rupias, pero cuando llegamos nos piden 50 rupias a cada uno.

No se tarda ni 2 minutos en pasar el río ya que aquí es muy estrecho, pero no toca otra. Al otro lado es mucho más gueto mochilero que donde nos alojamos, y ya es decir. Hay hoteles más modernos, se alquilan motos en todos sitios, bicis, hay tiendas donde venden pasteles de chocolate, cerveza y todo lo que puedas necesitar. Por la noche hay películas como Slumdom millionaire o Mowgli, el libro de la selva.

Como todo está muy desperdigado, alquilamos una moto sin marchas por 250 rupias todo el día, más dos litros de gasolina que nos cuestan otras 200 rupias.

El primer sitio donde vamos es el templo de Hanuman, se llega después de subir 575 escalones. Tiene muy buenas vistas de los alrededores. Hay carteles que ponen que fue el lugar de nacimiento de Hanuman, el dios mono seguidor de Rama que lo ayudó a derrotar a Ravana. Hay que vigilar con los monos que están muy al tanto para quitarte todo lo que lleves. Primero te lo quitan y si no hay comida, lo dejan todo desperdigado y con un poco de suerte lo puedes recuperar.

Anegondi es un antiguo pueblo fortificado, que estuvo habitado antes que Hampi y conserva un ambiente rural y rústico, ya que allí no se quedan los turistas. Hay una carroza enorme de madera en el centro del pueblo. Hay un templo llamado Ranganatha dedicado a Rama, que atrae a muchos devotos y que también lo visitamos. La biblioteca municipal está bastante bien surtida para el pueblo que es, vemos que tiene una zona de libros en inglés  y otra para los libros en tegulu e hindi.

Muy cerca hay un templo jainista y otro templo hinduista. Desde aquí nos vamos a otro templo donde hay muchos peregrinos y sadhus. Ofrecen comida gratuita y mucha gente se aprovecha de esta oportunidad. Subimos hasta la cima del templo donde está el templo de Ganesh y el templo de la serpiente.

Seguimos la carretera unos pocos km, pero no vemos nada interesante y buscamos las cascadas que recomiendan en un folleto que corre por el pueblo. Llamar cascadas a esto, es un poco demasiado, pero los locales se bañan muy felices en esas aguas tan verdes y poco apetecibles.

De vuelta para devolver la moto, en la misma carretera hay un señor que te hace jugos naturales de naranja, piña, etc, por 50 rupias y nos pedimos dos que están muy ricos. Hace también comidas como samosas, arroz biryani etc, a mitad de precio de lo que se paga en Hampi. Una pareja de franceses están comiendo varias cosas y tienen muy buen aspecto.

Devolvemos la moto y tenemos que esperar un rato para coger la barca de vuelta, pues está en el otro lado y no hay clientes. Nos vamos a comer un plato de curry con anacardos y un arroz biryani donde comimos ayer con coca cola, todo por 300 rupias.

En el hotel nos damos una ducha para quitarnos todo el polvo de nuestra excursión de hoy y esperamos que sean las 8:30 PM para que un rickshaw nos lleve a la estación de trenes de Hospet. Nos cuesta 300 rupias porque es de noche.

Tardamos media hora en llegar a Hospet. El tren llega una hora tarde, pero nosotros como tenemos AC, vamos a una sala muy comoda con sillones y ventiladores. Tiene un cuarto de baño, incluso con ducha. Al subir al tren resulta que la litera de Antonio la tiene también otro señor, no entendemos nada, pero por suerte el revisor está con nosotros y nos dice que nos han subido de categoría de A3 a AH1.

Es un compartimento con puerta para 4 personas. Tenemos almohada, dos sabanas, edredon y toalla para cada uno. Incluso hay una luz particular por si quieres leer. En el lavabo hay jabón de manos y  papel higiénico. Vamos, un lujazo por las 1370 rupias que hemos pagado por estos 426 km.

Dormimos muy bien, pues las camas son muy anchas y no se mueve apenas el tren. Además al estar en un compartimento cerrado, no hay ruidos ni trasiego de gente como en second sleeper.

DIA 16 DOMINGO 17-2-2019

HOSPET – RENIGUNTA – CHENNAI

Llegamos  a las 7:30 AM, con media hora de retraso a Renigunta, pero no importa porque el siguiente tren no sale en teoría hasta las 10:35 AM. Nos vamos a la cantina de la estación, pero a pesar de que en el tablón, que está en inglés, pone que hay tortilla, pues me dicen que no. Nos pedimos dos cafés con leche y compro un paquete de galletas, total 50 rupias .

El tren que nos lleva a Chennai nos ha costado 520 rupias en C1. Son 141 km y llegaremos a las 13:40, si todo va bien!!!!

Llega antes de lo previsto y hemos estado muy cómodos, pues eran filas de dos y tres asientos reclinables y con mucho espacio entre uno y otro.

A la salida de la estación de tren hay mucho tránsito, está todo cortado por las obras del metro y hace un calor espantoso. Sabemos que el hotel está muy cerca pero cogemos un rickshaw que nos lleva por 50 rupias. No tardamos ni dos minutos!!!!

El hotel reservado es el Horizon Inn, son 3 dias la doble con desayuno incluido por 3400 rupias. La habitación es correcta y se ve todo bastante limpio. Nos ofrecen cambiarnos a otra con aire acondicionado pero preferimos quedarnos con el ventilador.

Descansamos un poco, ya que fuera hace mucha calor y mucho ruido, no paran de tocar los claxons, mientras que nuestra habitación es un remanso de paz.

Paseamos un poco por los alrededores del hotel, investigamos el metro y poco más. Tenemos una mezquita muy cerca, con mucha clientela. Cenamos en un restaurante pollo tandori, pero no está demasiado bueno. Al salir descubrimos un local donde venden lassis, helados y postres varios. Nos pedimos un banana lassi y un mango lassi, exquisitos los dos. Todos los días que pasamos en Chennai repetiremos.

DIA 17 LUNES 18-2-2019

CHENNAI – MAHALAPURAM – CHENNAI

Hoy después de desayunar al lado de nuestro hotel vamos a buscar transporte público para ir a Mahalapuram. Está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Al final tardaremos en llegar 4 horas!!!!! Menos mal que hemos empezado el día prontito.

Preguntamos a un policía que nos dice que cojamos un bus hasta CMBT,  que es una  central de autobuses al oeste de donde estamos.

Tardamos más de una hora en llegar. Allí pensábamos que ya habría un bus hasta destino, pero no, tenemos que coger el T70 que nos deja en Thiruvanmiyur. Allí cogemos uno muy cómodo que nos deja en el cruce de la población. De allí cogemos un ritshaw que nos lleva al Templo de la Orilla por 50 rupias.

La entrada son 600 rupias y se visita este templo y el Five Rathas. Todo lo demás que se visita, para nosotros mucho más interesante, es gratis.

Está como su nombre indica al lado del mar, rodeado de jardines. Tiene dos torres y es el mejor ejemplo de la arquitectura Pallava. Es el templo exento más antiguo de Tamil Nadú.

Los santuarios están consagrados a Shiva. El templo presenta un pequeño muro exterior, con hileras de Nandis sentados a su alrededor. En el interior hay un Visnú recostado, un linga pulido de 16 caras y relieves de Somaskanda, una representación de  Shiva, su consorte Parvati y sus hijos Skanda y Ganesha.

No hay mucho más que ver, con lo que nos volvemos hacia el pueblo donde se halla el Bhagiratha’s Penance, también conocido como la Penitencia de Arjuna o el Descenso del Ganges.

Labrado en una roca inmensa, con una grieta horizontal natural que representa el Ganges, el panel ilustra con todo detalle la leyenda del descenso del río sagrado desde el cielo. En el presencian este acto divino, que fue gracias a la penitencia de seres celestiales, semicelestiales, ascetas y animales.

Durante el monzón el agua desciende por la grieta y queda muy aparente. Cerca está el Panch Pandava Cave Temple, un templo sin completar y la roca natural Krishna’s Butter Ball, que se yergue con sus 250 toneladas de peso en medio de la ladera.

Al sur está el Krishna Mandapan, otro bajorrelieve en el que aparece el dios alzando el monte Govardhan, para proteger a la gente de las lluvias torrenciales al tiempo que desempeña su función como pastor.

El Olakkanatha Temple,  sobre el mandapam, se utilizó como faro. En un risco hay tres cuevas templo, una de ellas tiene una imagen de la diosa Durga montada sobre su león, mientras somete al demonio de cabeza de búfalo Mahisha. Trimurti Cave Temple, está consagrado a tres dioses: Siva, Visnú y Somaskanda.

De aquí, ya vamos al Panch Rathas. Es un complejo del s VII, compuesto por santuarios monolíticos labrados en la roca, toma su nombre de Panch (cinco) y Rathas, que son las carrozas procesionales de templos. Son los cinco hermanos pandava, héroes del Mahabbarata y de su reina Draupadi.

Están incompletos, pero son espectaculares incluso así. Utilizaron la técnica del tallado de madera, para crear una diversidad de formas que luego se seguirían en el resto del país.

El Arjuna Ratha tiene dos alturas y muestra una imagen de Siva apoyada sobre su vehiculo, el toro Nandi. Los muros exteriores están ornamentados con relieves de parejas regias y otras esbeltas figuras. Nandi, tallado en una únca roca está orientado hacia este templo.

El Draupadi Ratha, es una réplica en piedra de un santuario tribal de cubierta de paja. Es el más pequeño del conjunto y está consagrado a la diosa Durga. Su vehiculo es el León, que también tiene su representación al lado.

El Dharmaraja Ratha, de 3 alturas, está coronado por una cúpula octogonal. Las plantas superiores incorporan paneles tallados.

El Nakul Sahdeva Ratha debe su nombre a los  gemelos pandava y destaca por su singular forma, conocida como lomo de elefante. Para dar fuerza al concepto, hay un enorme elefante justo al lado. De vuelta, paramos en un chiringuito donde nos comemos dos bread omelette y una cocacola por 105 rupias.

En la estación de buses todo el mundo nos dice que no hay enlace directo hasta Chennai, que vayamos al cruce y que por allí pasan muchos. Cogemos un ritshaw por 50 rupias que nos deja en el cruce. A los cinco minutos pasa un bus con aire acondicionado, que cogemos. Nos dicen que no hay asiento y que tendremos que ir de pie, cosa que no nos importa. Nos sentamos encima de la rueda de repuesto, pero al cabo de un rato se va un matrimonio y nos podemos sentar.

El autobús nos deja en CMBT, donde descubrimos que hay metro, el cual cogemos. Por 40 rupias cada uno, en media hora nos deja en Central Station, comodisimos y sin problemas, ruidos y con aire acondicionado.

Vamos un rato al hotel y luego nos vamos a tomar el lassi de rigor.

DIA 18 MARTES 19-2-2019

CHENNAI: FUERTE DE SAN JORGE – MARINA BEACH – TEMPLO PARTHASARATHY –  IGLESIA DE SAN ANDRES – EGMORE

Hoy aprovechamos el desayuno del hotel, que para nosotros es un bread ommelette. Hay más opciones pero a nosotros ésta nos gusta más.

Vamos a Central Station, allá cogemos un bus que por 10 rupias, nos deja en la estación de tren de George Fort. Tenemos que retroceder un montón porque no hay ninguna entrada por este lado, lo tenemos que rodear bajo un sol de justicia. Al menos son 2 km!!!!

Para entrar te tienes que registrar y decir para que vas. Nosotros decimos que vamos al museo, cosa que no hacemos. Este es el primer asentamiento de los ingleses y se visita porque hay edificios de aquella época todavía en pie. Fue la primera fortaleza de la India, desde donde creció todo un imperio. La primera fábrica del interior del recinto fortificado se completó el día de San Jorge, el 23 de abril de 1640. El lugar fue el asentamiento principal de la compañía de las Indias Orientales hasta 1774, cuando Calcuta pasó a ser la sede del Gobierno.

Los paramentos inclinados, con almenas para la colocación de cañones aún visibles se construyeron en 1750, después de que el ejército francés destruyera las murallas originales en 1749. Forman un polígono irregular, reforzado por un anillo de murallas de tierra que descienden en pendiente hasta el foso que rodea la totalidad del complejo. Los puentes levadizos que en otro tiempo brindaban acceso a las 5 puertas principales del fuerte han sido sustituidos por calles.

El primer edificio que se ve al entrar es el Neoclásico Secretariat, hoy sede del Gobierno estatal de Tamil Nadu. Detrás queda la Legislative Council Chambers.

De elegantes líneas clásicas y fachadas ornamentadas con relucientes pilares negros estos edificios de entre 1694 y 1732, son las construcciones más antiguas que subsisten en el país.

El asta de bandera de 45 m lo erigió el gobernador Elihu Yale en 1687, donde enarboló por primera vez la bandera británica. Es el mismo Yale, que fundó la Universidad en EEUU. Hizo fortuna siendo funcionario de la Compañía de las Indias.

Entramos en St Mary Church, la iglesia anglicana más antigua de Asia. Se construyó entre 1678 y 1680, por el gobernador de Madrás. Yale y Robert Clive, contrajeron matrimonio aquí. Arthur Wellesley, quién más tarde se convertiría en el duque de Wellington y vencería en Waterloo, vivió aquí y su casa se conserva pero algo deteriorada. Robert Clive fue administrador del fuerte y luego lo nombraron Gobernador de Bengala. Lo acusaron de haber robado en sus cargos y lo juzgaron en Inglaterra. Se suicidó porque no aguantó la verguenza.

También se conservan los barracones de los regimientos y las oficinas gubernamentales. El Fort Museum está repleto de la era colonial, ocupa el edificio que se construyó para el erario público. Por una ventana vemos alguna sala y no nos llama la atención para entrar.

Vamos bajando por el paseo de al lado de la playa o Marina, es una de las playas urbanas más largas de la India, se estrecha 13 km a lo largo del flanco oeste de la ciudad. Une Fort Sant George con la basílica de San Thome. casi 5 km más allá y fue construido entre 1881 y 1886. Comprende parques, espectaculares edificios como la Universidad de Madrás y otros edificios coloniales e indosarracenos. El paseo nace en el Victory War Memorial, que se erigió para conmemorar la victoria de los ejército aliados en la IIGM, y más tarde a los soldados   de Madrás que perdieron la vida en dicha guerra.

Al sur, un monumento erigido en honor a C.N. Annadurai, antiguo primer ministro de Tamil Nadú, responsable de importantes reformas políticas y sociales en el estado. El MGR Samadhi es un jardín conmemorativo al popular actor tamil y primer ministro Ramachandran.

Ahora nos encontramos con una serie de edificios de ladrillo rojo, con elementos arquitectónicos indios y árabes. La Universidad de Madrás fue fundada en 1857, lo que la convierte en una de las más antiguas del país. Hay un enorme cartel con los policias muertos en un atentado de hace 3 días cerca de Srinagar, han sido más de 40!!!!

La Senate House es una fusión de estilos bizantino y sarraceno y ahora es la sede de la Universidad. Antes era el Chepauk Palace, residencia del nabab de Arcob.Calle abajo está el Presidency College, la primera institución de estudios superisores del sur del país fundada en 1840. El edificio ostenta una cúpula con 4 relojes.

Más al sur vemos la estatua Triumph of Labour. Al oeste de la calle principal vemos la Ice House, hasta hace poco un hostal para mujeres. Se llama así porque era un almacén de hielo que fue trasladado aquí desde Nueva Inglaterra, EEUU.

Muy cerca del paseo está el Parthasarathy Temple, del siglo 8 y dedicado a Krishna, es uno de los más antiguos de Cbennai. Cuando llegamos es pasada la 1 del mediodia y está cerrado. Un devoto nos dice que a las 4 volvían a abrir, pero nosotros no estamos tan interesados como para esperar 3 horas. El sitio es además muy deprimente, con muchas personas pidiendo limosnas, mucha basura y animales en muy malas condiciones.

Vemos una escena curiosa, un hombre viene en su moto con comida, que empieza a repartir equitativamente, pero las mujeres hambrientas se lo empiezan a quitar casi con agresividad. Otras mujeres, compran plátanos y se los dan a dos vacas que hay al lado del templo.

Hace mucha calor y estamos exhaustos, con lo que queremos volver al hotel a descansar un rato. Primero intentamos coger un bus, pero a pesar de que preguntamos a varias personas, entre ellas a varios policias, no sacamos el agua  clara y cogemos un richshaw que por 100 rupias nos deja en el hotel.

Cuando baja un rato el sol vamos a visitar la St Andrew’s Kirk. Vamos andando, ya que está relativamente cerca. Es un ejemplo excepcional de arquitectura neoclásica, el cuerpo central es de planta circular, con compartimentos rectangulares al este y oeste. La zona circular, de 24,5 m de diámetro, está coronada por una cúpula rebajada de albañilería de color azul oscuro. Ésta a su vez está pintada con estrellas doradas. Se apoya sobre 16 pilares estriados, con capiteles corintios. El campanario tiene 50 m de altura, en lo alto tiene una veleta de bronce.

En el interior los bancos son de caoba, los cuales a partir de 1839 estaban reservados para los ciudadanos importantes, cuyos nombres se ven en los apliques de latón. Debido a lo arenoso del terreno y a estar situada en un emplazamiento propenso a inundarse durante el monzón, la iglesia se erigió sobre unos cimientos consistentes en una serie de pozos de entre 4 y 15 m de profundidad.

Esta original obra de ingeniería imitó los proyectos estructurales de la mayoría de edificios indigenas de la zona. Los pozos se construyeron con ladrillos curvos especiales o con cilindros de alfarería, que luego se colocan de forma que el terreno permanezca compacto y el agua suba por su interior sin dañar la estructura del edificio.

Vamos andando a Edmore, porque al día siguiente queremos visitar el museo Nacional. Comprobamos horarios y volvemos a Central Station andando.

Cenamos al lado del hotel, un biriyani y un paneer con agua por 250 rupias. No puede faltar el mango lassi y el banana lassi de rigor. Están buenisimos, pagamos 70 rupias por los dos.

DIA 19 MIERCOLES 20-2-2019

CHENNAI –  TEMPLO DE KAPALEESWARAR – CATEDRAL DE SANTO TOMÁS – MUSEO DEL GOBIERNO – KUALA LUMPUR – MANILA

Hoy tenemos todo el día por delante pues el vuelo a Kuala Lumpur y Manila sale a las 11:30 PM. Hacemos el check-out y dejamos las mochilas en el hotel.

Vamos a Central Station y el bus 21 nos lleva al templo de Kapaleeswarar por 7 rupias por persona. El templo está en el barrio de Mylapore a unos 7 km del hotel. El templo está totalmente activo, tiene una arquitectura y los elementos de un templo de Tamil Nadu, con mucho colorido en los gopuram o torres de entrada, pabellones con pilares y un enorme estanque dedicado a la deidad más famosa del estado que es Shiva.

Hay muchos fieles que vienen a este templo a hacer ofrendas, los encargados dan unos polvitos blancos que también les ponen en la frente, el resto los fieles los guardaban en papelitos y se los llevan. Los no hindúes no podemos entrar en las capillas, solo lo  podemos ver desde  fuera y no se puede hacer fotografías. Como curiosidad tienen unas cuantas vacas dentro del templo, muy adornadas con collares y todo.

Estamos bastante rato, disfrutando de todo lo que acontece, luego, nos vamos andando a la Catedral de Santo Tomás. Es uno de los 12 apóstoles y está muy cerca de la playa. Fue fundada por los portugueses en el siglo XVI, siendo reconstruida en estilo neogótico en 1896. Era el lugar donde estaba enterrado Santo Tomás, pero parece que realmente sus restos están en Italia. Dice la leyenda que trajo el cristianismo a India en el año 52 y fue asesinado el año 72 en el monte Santo Tomás.

En el interior se está muy fresquito gracias a los ventiladores que hay. Descansamos un ratito y vamos a buscar el bus 27D que tiene la parada unos cientos de metros al norte y nos lleva por 19 rupias cada uno al Museo del Gobierno en Egmore. La entrada para extranjeros son 250 rupias mientras que para los indios son 15 rupias. Está ubicado en un complejo construido por los ingleses. Tiene 6 edificios que se pueden visitar pero hoy, la galería de arte contemporáneo está cerrada por reformas y la National Gallery también está cerrada.

Podemos visitar el edificio principal, la Galeria del bronce,  el Museo de los niños y el Edificio frontal. En la galeria del Bronce hay esculturas desde el periodo Pallava del s VII, el periodo Chola del s IX al XI y más recientes. En el edificio principal hay una sección arqueológica con esculturas desde el s II antes Cristo, hasta esculturas del s XVI con salas dedicadas a la escultura jainista y budista. Es un museo muy completo, la sección de numismática es curiosa pues tiene sellos de todos los países actuales, además de otros que actualmente ya no existen.

Volvemos andando al hotel y vamos a nuestra tienda favorita a tomar nuestro último lassi, el mango lassi y el banana lassi, por 70 rupias los dos.

Nos vamos un rato al hotel pues falta todavía bastante para el vuelo.

El metro nos deja en media hora en el aeropuerto por 50 rupias cada uno. Pasamos el control de seguridad sin problemas, pero ya vemos en las pantallas que está retrasado el vuelo 45 minutos. No hay problema ya que tenemos 2,5 horas de tránsito y las mochilas ya van a Manila. Una cosa que tienen los aeropuertos de India es que en las salas de espera hay unos “grifos” donde puedes beber agua potable y rellenar botellas si las llevas.

Salimos sin  novedad hacia un país desconocido para nosotros!!!! Por  cierto, cuando facturas  además de controlar el peso de lo facturado, te pesan el equipaje de mano y no puede superar los 7 kilos.

Este vuelo nos ha costado 420 euros los dos.

 

seguimos nuestro viaje por Filipinas …

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