Jamaica

Diciembre del 2019

GALERÍA DE FOTOS

Introducción

¿Quién no conoce la música o el ambiente de Jamaica? ¿Y quién ha ido? Bob Marley, Peter Tosh, los rastafari, música regaee, marihuana…y pocas cosas más. Queríamos ver que había en la isla, aparte de los enormes resorts y de los complejos megaprotegidos. Lo que encontramos es una ciudad, Kingston, con el ambiente más peligroso que hemos palpado nunca, en el centro, el ejercito tiene patrullas en cada esquina. Todo está lleno de rejas, alambradas y candados en todo, nos recomendaron que a partir del anochecer no se nos ocurrieran estar fuera en la calle. Apenas vimos algún turista en todo el viaje que no fuese alguien que haya venido con un Crucero. No nos gustó el país, las playas son de pago y hay la presunción de que si vas a Jamaica has de fumar marihuana o emborracharte. El olor a marihuana es omnipresente y te la ofrecen a cada momento

Fecha del viaje

Del 10 al 15 de Diciembre del 2019

Moneda

Utilizan el dólar jamaicano y más o menos cambian 1€=150 dólares (conversor)

Billetes 50, 100, 500 y 1.000 $
Monedas 1,10 y 25 ¢, 1,5,10 y 20 $

Nivel de vida

Igual que en otras islas del Caribe, Jamaica vive bastante de los turistas ricos de los cruceros, por lo que todo lo que está cerca de donde puedan ir estos turistas, es muy caro. El resto del país está en condiciones algo precarias por lo que si compras o utilizas bienes a precios normales, es aceptable pero aplican la técnica del doble precio, si eres blanco te quieren cobrar mucho más por todo.

Visado

No hay que pagar nada al entrar al país, te sellan el pasaporte y ya está

Salud

Condiciones insalubres sin paliativos, muchos animales  con sarna, y mosquitos por todas partes. Se ha de tener cuidado en los lugares dónde se come y nunca beber agua del grifo

Seguridad

Ya en la introducción hemos hablado sobre los graves problemas de inseguridad, por lo que me remito a ella

Transporte

Solo estuvimos cinco días y no alquilamos coche porque, además de ser caro, nos decían que debíamos tener un seguro propio o comprar un seguro. Cómo solo queríamos visitar tres destinos decidimos ir en transporte público. No conducen nada bien, por eso el problema del seguro

Buses: salen cuando se llenan aunque en algún caso te orientan a que hora salen porque tienen competencia de otros. Son tremendamente baratos pero se va muy apretados, si vas con equipaje, aunque sea pequeño, pagas plaza por tu mochila.

Taxis: en su mayoría son compartidos y tiene precios fijos. Te ofrecen ir en privado pero sale muy caro, si vas en compartido es muy barato. Está lleno pero se concentran en sitios concretos

Electricidad

  • Voltaje: 110 V
  • Frecuencia: 50 Hz

 

 

 

Diferencia horaria

Hay 6 horas más de diferencia con la hora de verano en España

Guía de viaje

ITINERARIO

Día 1: SANTO DOMINGO – KINGSTON (JAMAICA)
Día 2:  
Día 3:  
Día 4:
Día 5:  
Día 6:
Día 7:


Diario de viaje

Y venimos de República Dominicana…

DIA 37  10-12-2019   MARTES

SANTO DOMINGO – KINGSTON (JAMAICA)

Vamos a desayunar enfrente del hotel un café y unas pastas. Como nos hemos quedado cortos de pesos vamos a sacar de un cajero de Scotiabank qué hay cerca, pues aquí no cobran comisión.

Hoy es el día de la Cultura en República Dominicana, no sabemos qué significa, pero coincide que es hoy.

Cogemos el coche ya que queremos visitar el Parque los Tres Ojos. Su nombre hace alusión a los tres lagos más visibles de esta caverna ubicada en el parque Mirador Este, el lugar cuenta con una cuarta masa de agua. Los cuatro lagos eran utilizados por poblaciones indígenas para sus ritos religiosos y otras actividades diarias.

Hay un atasco importante en Santo Domingo  agravado porque está atracado el ferry que viene de Puerto Rico. Ya vamos con el tiempo justo, pero es que aparte de eso, no está bien ubicado en el Maps me. Como vemos que tenemos que devolver el coche a las 12, vamos a comprar algo de comida y nos vamos al aeropuerto. Encontramos un bareto que venden pollo a l’ast y compramos medio pollo que con acompañamiento nos cuesta 175 pesos. 

El avión sale a las 14:20 con la Compañía Intercaribbean y nos cuesta 554 euros los dos. Tardamos 1:40 horas en llegar. Los trámites de inmigración son rigurosos, hemos puesto la calle de nuestro alojamiento, pero el número no, no nos acordabamos que nos lo habían mandado.

La policía nos dice que vayamos a información y que llamen al alojamiento para que digan el número. Nos hacen el favor y con el número apuntado, pasamos sin problemas.

El alojamiento lo hemos reservado con AIRBNB y nos cuesta esta noche 31,19 euros. Es el New Kingston Garden Cottage – Ocean & Sky room. El aeropuerto está a 30 km de nuestro alojamiento y como se ha ofrecido a venirnos a buscar por 25 $, le decimos que sí. Hay un bus que va a la estación de buses de New Kingston, pero cuesta 10 $ cada billete. La diferencia es muy poca. 

Otra opción es coger el nº 98 que pasa por el aeropuerto y te deja en South Parade in Downtown y allí otro  bus hasta el alojamiento. Estos buses urbanos cuestan 100 dolares jamaicanos cada uno. Tienen aire acondicionado y wifi, son muy cómodos, como comprobaremos a la vuelta a Kingston.

Nuestra anfitriona nos está esperando y en media hora estamos en el alojamiento. La casa apesta a marihuana, en la casa está Richard, su hermano, y Beverly la mamá. Son muy amables, nos ofrecen algo para beber que aceptamos.

Antes de que se haga de noche nos vamos a sacar dinero y a comprar el billete de mañana a Ocho Ríos con la compañía Knutsford.

Tiene pocas salidas, menos mal que tiene una salida a  las 9 de la mañana, que nos va muy bien. Nos cuesta 2050 pesos cada uno. Es 4 veces más cara que los sencillos, pero así sabes a la hora que saldrás, no como en los normales que no salen hasta que están llenos.

Sacamos dinero del Scotiabank y después ya buscamos algún sitio para cenar. No nos gusta, pero lo único que encontramos es un KFC o un Burger King. Nos quedamos en el Burger y nos pedimos dos combos de hamburguesas por 1580 $. Es el Burger más triste en el que hemos estado nunca, poca iluminación y muy desangelado. New Kingston es la zona administrativa y moderna de la ciudad, con lo que hay pocas opciones.

Encontramos un supermercado donde compramos algo para desayunar mañana y agua. Comprobamos precios y vemos que son muy elevados, en muchos productos el doble que en España y otros el triple. Otra cosa que vemos que no nos gusta, es que el precio lo ponen sin los impuestos, que a veces son el 10% y otras el 16%.

Cuando volvemos a la casa, andando, ya que hay como un km, nos dice la mamá que no hemos hecho bien, que hay mucho ladrón suelto por esta zona residencial!!! Teníamos que haber cogido un taxi.

DIA 38  11-12-2019  MIERCOLES

KINGSTON – OCHO RIOS

Nuestra anfitriona nos invita a café y de la casa vamos andando a la estación de buses de Knutsford, que está a 1 km. Teníamos que ir media hora antes para que nos cambiaran los billetes y pusieramos una etiqueta con nuestros nombres en las mochilas.

Tienes un periódico a tu disposición y wifi en la sala de espera con aire acondicionado.

Salimos puntualmente y en 1:20 llegamos a Ocho Ríos. Buscamos una oficina de turismo que en teoría está al lado de donde nos deja el bus. Ya nos vamos dando cuenta de cómo van a ir las cosas en Jamaica, ya que no paran de pararnos y ofrecernos cosas. Algunos les dices que no gracias, pero otros son muy insistentes y te persiguen. Otros, incluso nos dicen “que pasa??? no hablas con negros???”!!!!

Buscamos los taxis compartidos que nos han dicho que tenemos que coger para ir a nuestra casa, el sistema funciona muy bien, en la puerta del taxi pone la ruta que hace y tu le dices al taxista dónde vas y te deja en casa. Nosotros tenemos que buscar los que ponen Great Pond, nuestro barrio. Cuesta al centro 120 $ y si lo coges de subida son 130 $. 

Nuestro apartamento se llama Yanique Lee comfort in style y nos cuesta dos noches 70 euros.

No está mal, tenemos cocina y baño dentro. Una terraza con una mesa y dos sillas completa el conjunto. El problema es que no funciona el wifi estos días y nosotros lo necesitamos para ir reservando  cosas.

Cogemos otro taxi que nos lleva al centro.

DIA 39  12-12-2019    JUEVES

OCHO RIOS – ORACABESSA – OCHO RIOS

Hoy queremos ir a Oracabessa, está a 24 km al este de Ocho Ríos en la carretera A3. 

cogemos un taxi desde el alojamiento hasta la terminal por 120 $ y allí otro que nos deja  en la entrada de Goldeneye por 200 $. Éste creemos que nos ha engañado….

Oracabessa era un bullicioso puerto a principios de la década de 1900, pero desde que la exportación de plátanos decayó a finales de la década de 1960, el pueblo fue perdiendo actividad.

Aquí habitaron dos escritores famosos Noel Coward que en 1950 se hizo una casa en las colinas llamada Firefly. Ha sido restaurada y se mantiene tal como era en su época, con un estudio donde se exhiben caballetes con cuadros de Coward, dos pianos en la sala de música y la mesa puesta tal como se usó el 28 de febrero de 1965, el día en que la reina madre visitó la casa.

El segundo literato fue Ian Fleming, que escribió muchas de las populares novelas de James Bond en Goldeneye, la casa que se construyó aquí. Pasó aquí todos los inviernos entre 1946 y 1964, tuvo como invitados a Graham Greene, Truman Capote etc.

Según la Lonely Planet puedes entrar en el hotel Goldeneye aunque no estés alojado, pero no es verdad. Nos dice el vigilante de la puerta que tenemos que tener una reserva para comer o cenar.

Volvemos sobre nuestros pasos y nos acercamos a la Playa James Bond. Es bonita pero cuesta la entrada a los turistas 5 $ USA!!!! Le decimos al vigilante que no nos vamos a quedar, que queremos atravesarla para continuar nuestro camino y nos deja.

Al salir vemos que hay wifi y aprovechamos para conectarnos.

Vamos a la carretera y al momento nos para un taxi compartido que nos deja en la estación de taxis.

DIA 40   13-12-2019  VIERNES

OCHO RIOS – PORT ANTONIO

Hoy vamos a desplazarnos a Port Antonio y después de desayunar nos vamos a la estación de buses con un taxi. Nos cuesta 120 $ cada uno. Nos dice Lee que vayamos a Port María y allí cojamps otro taxi hasta Annoto Bay, desde aquí otro a Port Antonio. suponemos que tiene razón, pero al entrar en la zona de transporte vemos una furgoneta que va directa a Port Antonio y nos quedamos aquí.

Tarda un poco en salir, pues solo hay dos clientes, pero cómo hemos llegado pronto, a las 11 estamos en Port Antonio. Nos cuesta 500$ cada uno.

Hemos reservado con Booking una habitación en Finjam Guesthouse, nos cuesta 38 $. Es un alojamiento de un finlandés y una jamaicana, pero no están. Lo lleva un señor muy tranquilo, nos enseña el alojamiento y nos enseña la cocina por si la queremos utilizar. La habitación no está mal y tenemos el baño dentro con agua caliente, lo cual se agradece. 

Somos los únicos clientes, se nota que ha tenido tiempos mejores.

Se nota que los días de esplendor de esta ciudad cuando era puerto bananero y centro de veraneo de lujo han quedado atrás. 

Recorremos la parte antigua del pueblo, que se extiende alrededor de la plaza central y la torre del reloj; junto a la plaza está el bullicioso Musgrave Market.

El edificio St. Georges village, imita un conjunto de casas de diferentes épocas histñoricas. Dentro hay dos plantas con locales comerciales restaurante y galerías de arte. 

Junto a Port Antonio está la Navy Island, la isla donde estaban los cuarteles de la Marina Británica en el s XVIII. 

Errol Flynn compró esta finca cuando se instaló en PA y, según se dice, la usó como nido de amor para sus aventuras con starlets de Hollywood. En la que fue su casa ahora hay un hotel, el Admiralty club.

Cogemos un taxi que nos lleve a la costa este, ya que tiene algunos de los parajes marítimos más bellos del país, con escarpados promontorios alternados con calas de  arena dorada y hoteles instalados en lugares privilegiados.

Pasamos por la San San Beach, buena para hacer submarinismo y nos bajamos del taxi para ir al Blue Lagoon. Esta laguna, rodeada de plantas tropicales, se formó cuando los arroyos subterráneos llenaron de agua un sumidero de la piedra caliza. Aquí se rodó la película El lago azul y Club Paraíso, que se desarrollaba en el bar-restaurante que hay al borde del agua. Es gratis!!!!! Me baño, es muy agradable y tienes una sensación extraña, la superficie del agua es muy fría, pero el interior es caliente!!!

A muy poca distancia está la Frenchman’s Cove, una pequeña cala flanqueada de acantilados y bañada por un arroyo procedente de la montaña.

De vuelta vemos el Trident Castle, muy bonito todo blanco. Lo mandó construir una baronesa muy excéntrica, Elizabeth Stephanie Thyssen, Según la guía parece un pastel de bodas, no se puede visitar pero la vista desde la carretera es espectacular. Actualmente se celebran bodas y fiestas en general.  

Paseamos por el Malecón, pero está muy triste. Nos vamos a comprar una pizza, varias cervezas y nos lo tomamos en nuestro hotel, más tranquilos.   

DIA 41  14-12-2019  SÁBADO

PORT ANTONIO – KINGSTON

Nos tomamos un café con pastas en nuestro alojamiento, pero estamos nerviosos pues el alojamiento de esta noche no nos ha pasado la dirección completa del alojamiento. Le he mandado incluso un Whatsapp, lo ha visto, pero no me ha contestado….

Le pedimos al señor de nuestro alojamiento si le puede llamar por teléfono, pero no lo coge!!! 

Vamos a buscar el bus, hay uno a punto de salir, no nos quiere dejar entrar, pero al final entramos. A la hora de pagar entendemos que nos decía, que por culpa de las mochilas no podría entrar un quinto pasajero en nuestra fila.  Son 450 x 3 = 1340 $ de Jamaica.

Tardamos unas 3 horas en llegar, en Kingston hay mucho atasco y tardamos más de media hora en llegar a la estación de buses Half Way Tree. 

Desde allí suponemos que habrá un bus que nos acerque, pero cogemos un taxi que nos cobra 700 $, no es mucho ya que está a unos 7 km. Tenemos el nombre de la calle, pero  no el número, gracias a que hay una foto lo encontramos. Picamos y nadie nos abre, al final preguntamos en la casa de enfrente y viene un tipo con las llaves de la casa y lo empieza a llamar al movil. Después de unos minutos aparece!!!

La habitación está bien, con un ventilador potente y cuarto de baño dentro. Nos ofrece otras habitaciones, pero la nuestra es mejor por el baño y porque está independiente.

Tenemos graves problemas de comunicación porque hablan patois, mezcla de inglés y lenguas africanas.

Cogimos este alojamiento por el nombre. Lo hemos reservado en Airbnb, se llama Free Kingston Airport Pick Up, nos cuesta  37 euros.

Cuando le recordamos que mañana nos tiene que llevar al aeropuerto dice que no, que él recoge a la gente y la trae para que no se pierda, que nos buscará un taxi, que por la módica cantidad de 4000 $ nos llevará. Decimos que ni hablar, que antes de reservar le habíamos 

mandado un mensaje haciéndole la consulta y nos había respondido afirmativamente.

Sigue negándose, hasta que Antonio le dice que el mensaje está guardado en el chat de Airbnb y que lo íbamos a decir a la compañía. Es el momento de inflexión, aquí dice que nos llevará. Enfadado, pero nos llevará.

Queremos ir a Port Royal, patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Está a 35 km del alojamiento y tenemos que coger dos buses.

Estamos en la parada y un taxi compartido se para y dice que nos lleva por 150 $. Nos subimos y nos deja al lado de South Parade. Un mercado inmenso, que da un poco de miedo. Muchos tipos que dan mala espina, pero hay tal atasco que nos bajamos antes de llegar al final. En el barrio hemos visto en cada esquina dos soldados equipados con pistolas, metralletas etc. Al día siguiente se lo comentamos a nuestro anfitrión que es lo que pasa y no hay manera de que nos entienda.

En el centro está el Parade, antiguo patio de armas del ejército británico. Hoy es una animada plaza donde se oye música reggae y se instalan vendedores de zumo de caña, bisutería etc.

Cogemos el bus 98 que por 100 $ nos lleva al destino, súper cómodos, además tiene wifi.

Kingston le debe la prosperidad a su magnífico puerto natural, el séptimo del mundo en extensión. Los británicos advirtieron la importancia estratégica del lugar y en el s XVII construyeron cinco fuertes en las arenas de Port Royal. El 7  de junio de 1692 un terremoto destruyó la ciudad y sus habitantes se desplazaron a Kingston.

El Kingston antiguo incluye el puerto, la zona de edificios históricos y algunos de los barrios más pobres. 

En el s XVII, Port Royal era uno de los puertos más prósperos del Caribe. Construido en una pequeña isla del puerto de Kingston y unido a la costa por una carretera elevada (Palisadoes) al principio se usó como astillero para los barcos españoles. Cuando los británicos se apoderaron de Jamaica en 1655, construyeron cinco fuertes para reforzar la protección. Los comerciantes decidieron aprovechar la seguridad del puerto y Port Royal creció hasta convertirse en una ciudad de 6000 habitantes. El comercio y la piratería convirtieron a la ciudad en una de las más prósperas del Caribe, con elegantes edificios de ladrillo, agua corriente…. y numerosos burdeles, tabernas y casas de juego. 

Para la Iglesia Católica era a ciudad más infame de la Cristiandad. El 7 de Junio de 1692 un terremoto hizo que el mar se tragara gran parte de la ciudad, causara 2000 muertos y hundiera todos los barcos del puerto. En 1702 sufrió un gran incendio y otro terremoto en 1907.

Actualmente es un tranquilo pueblo  costero, donde está la Guardia Costera Jamaicana.

De entre los edificios antiguos, el más imponente es Fort Charles, el primero de los cinco fuertes construidos alrededor del puerto.

Al llegar vemos que pone que está cerrado. Un tipo nos dice que estará cerrado dos meses, pero cuesta la entrada 15$ USA!!!

Lo vemos por fuera, el patio de armas donde hay una tarima de madera conocida como el Alcázar de Nelson. El joven comandante acechó desde aquí una invasión de la flota francesa entre 1779 y  1780. Nelson estuvo en estas instalaciones durante 30 meses.

Está todo muy dejado y abandonado.

Pasamos por la Iglesia St. Peter’s Church, donde hay un funeral. Nos llama la atención que hay dos ataúdes y que los asistentes, tanto ellos como ellas, van con sus mejores galas, más que un funeral parece una boda.

Volvemos a coger los dos buses y nos bajamos en un centro comercial que hay cerca de nuestra casa donde cenamos, bebemos cerveza y como nos quedan unos cuantos dólares jamaicanos los cambiamos por dólares americanos.

 

Y nos vamos a Cuba…

A %d blogueros les gusta esto: