Uruguay

Julio del 2019

GALERÍA DE FOTOS

Introducción

No es un país donde los viajeros recalen muchos días, es pequeño y poco conocido en si mismo, aunque la gran cantidad de uruguayos que hay en el Mundo hace que no pase desapercibido. País rico, avanzado, moderno. No tiene grandes atractivos pero si vale la pena visitarlo

Fecha del viaje

Agosto del 2019

Moneda

Es el peso uruguayo. En agosto del 2019 el cambio era 1€=40 UYU (Conversor)

Billetes $20, $50, $100, $200, $500, $1000, $2000
Monedas $1, $2, $5, $10, $50

Nivel de vida

País muy caro, aunque en temporada baja los hoteles son bastante más asequibles. Pero dentro de lo caro que es el país hay una sensacional ventaja y es que los restaurantes y el alquiler de coches tienen un descuento del 22%. No hay que hacer nada, cualquier tarjeta extranjera, aunque digan un precio te hacen un descuento automático Vale la pena pagar con tarjeta. Lástima que los hoteles no estén incluidos

Visado

País fácil que apenas necesita ningún trámite para entrar, solo llevar el pasaporte

Salud

Sin problemas, aunque en Agosto hace mucho frío por lo que recomendamos llevar algún medicamento anti catarros

Seguridad

Montevideo da la sensación de que puede ser algo inseguro pero tomando las precauciones normales no creo que ofrezca muchos problemas. El resto del país parece muy tranquilo

Transporte

Buses cómodos y puntuales. Alquilamos un coche tres días y no tuvimos ningún problema aunque hay montones de radares y las multas son muy caras, pero las carreteras están bien indicadas

Electricidad

El voltaje es de 220 V y utilizan mayoritariamente los enchufes normales, aunque en algún hotel encontramos tomas que se necesitan adaptador

Las clavijas a utilizar En Uruguay son del tipo FLas clavijas a utilizar En Uruguay son del tipo CLas clavijas a utilizar En Uruguay son del tipo I

Diferencia horaria

El horario estándar de Uruguay es UTC -3. Desde el año 2015 el país ya no tiene horario de verano, así que el reloj se mantiene en UTC -3 durante todo el año.

Guía de viaje

argentina y uruguay 2019 (7ª ed.) (lonely planet)-9788408193678

ITINERARIO

Día 1: BUENOS AIRES – COLONIA SACRAMENTO (URUGUAY)
Día 2: COLONIA SACRAMENTO – MONTEVIDEO
Día 3: MONTEVIDEO – CARRETERA INTERBALNEARIA: PIRIÁPOLIS – PUNTA DEL DIABLO
Día 4: PUNTA DEL DIABLO – PARQUE NACIONAL DE SANTA TERESA – CABO POLONIO – LA PEDRERA – LA PALOMA
Día 5: LA PALOMA – LAGUNA DE ROCHA – PUNTA DEL ESTE – CASAPUEBLO – MONTEVIDEO Y RUTA NOCTURNA HACIA BRASIL


Diario de viaje

Y venimos de Paraguay vía Buenos Aires

10-8-2019  SÁBADO BUENOS AIRES – COLONIA SACRAMENTO (URUGUAY)

Preguntamos para ir al ferry que va a Colonia Sacramento y la policía nos dice que cojamos un taxi, que es muy peligroso moverse por Buenos Aires a esa hora y por esa zona. Como no tenemos pesos argentinos, esperamos a que se haga de día, ya que está a menos de 2 km andando y nos arriesgamos.

Hace un frío atroz, debemos estar cerca de los 0 grados!!!! Llegamos sin novedad a la terminal de ferris, pero nos hemos cruzado con algún personaje que daba mucho miedo!!!

El siguiente ferry a Colonia sale a las 8:30 AM, con lo cual llegamos justo. Sólo queda pasaje en primera clase. Preguntamos la diferencia de precio y no es mucho la verdad. Lo que te dan por la diferencia es que los asientos son mucho más cómodos, vas en la planta de arriba y tienes café de cortesía y galletitas. El ferry dura 1 hora y cuarto  y es una travesía muy tranquila. Nos cuesta 2947 pesos argentinos cada uno, 110 euros los dos, en la compañía Buquebus.

Tenemos una reserva en el Hotel Beltrán, la doble  con baño y desayuno incluido son 53 $. Fue el primer hotel que se instaló en Colonia y es una casona antigua remodelada como hotel. Tiene mucho encanto y está muy céntrico. Vamos andando desde la estación del ferry que nos pilla cerca.

Colonia es una ciudad a orillas del río de la Plata, 180 km al oeste de Montevideo y a tan solo 50 km de Buenos Aires en ferry, es Patrimonio Mundial por la Unesco.

Su barrio histórico, conjunto colonial de estrechas calles adoquinadas, ocupa una pequeña península que penetra en el río.

Bonitas  hileras de plátanos ofrecen protección contra el calor veraniego, lo cual ahora no es el caso, pues hace bastante frío.

Colonia la fundó en 1680 Manuel Lobo, el gobernador portugués de Rio de Janeiro frente a Buenos Aires. Ganó importancia como origen de las rutas de contrabando que pusieron en jaque el monopolio mercantil español y provocaron repetidos enfrentamientos entre Portugal y España.

Aunque las dos potencias acordaron la cesión de Colonia a España alrededor de 1750, hasta 1777 no consiguió el control total. A partir de aquel momento, la importancia comercial de Colonia se redujo, puesto que los artículos extranjeros llegaban directamente a Buenos Aires.

El Barrio Histórico es para pasear sin prisas. La calle de los Suspiros del s XVIII, un callejón de adoquines flanqueado de casas coloniales, el Paseo de San Gabriel, el Puerto Viejo y las dos plazas principales, la enorme plaza mayor del 25 de mayo y la Plaza de Armas.

Subimos al Faro del s XIX, es una de las edificaciones más famosas de Colonia y ofrece unas vistas excelentes del caso antiguo y el río de la Plata. Se alza en el interior de las ruinas del convento de San Francisco del s XVII. Cuesta 30 pesos cada uno.

El Portón del Campo es la puerta de la ciudad. Desde allí, una gruesa muralla fortificada discurre hacia el sur por el paseo de San Miguel.

Hay varios museos como el Museo Portugués, el Museo Municipal, la casa Nacarello o el Museo Indígena.

Para comer vamos al restaurante Mercosur. Nos pedimos un chivito para dos. Como no nos lo comemos en el local nos hacen el 50% de descuento y de lo que queda nos descuentan el 22% de Iva. Queda en 350 pesos. Nos compramos una cerveza de litro por 116 pesos y nos lo vamos a comer al patio de nuestro hotel.

A la tarde damos otro paseíto, pero no creemos que se merezca mucho más esta ciudad.

11-8-2019   DOMINGO COLONIA SACRAMENTO – MONTEVIDEO

El desayuno es espectacular, mucha variedad y cantidad, un placer la verdad.

El autobús cuesta 413 pesos cada uno, no hay demasiados al día. Son 180 km y tardamos 3 horas en llegar.

En la terminal de buses hay uno que nos va bien para llegar al hotel. Nos cuesta 38 pesos cada uno. Pasamos por la calle Tristán Narvaja, que los domingos acoge una feria de antigüedades, objetos usados etc.

El hotel reservado es el Hotel Casablanca, está muy céntrico. El hotel es una antigua mansión rehabilitada. La habitación no es muy grande, pero la cama es muy cómoda y el baño está bien. No entra el desayuno pero hay una zona de comedor con microondas y platos, cubiertos o vasos a nuestra disposición.

La capital de Uruguay tiene casi la mitad de la población de todo el país. Con 20 km de extensión de este a oeste, la ciudad presenta muchas caras, desde su puerto industrial hasta el exclusivo barrio de Playa de Carrasco, cerca del aeropuerto.

La Plaza Independencia es la plaza más grande del centro de Montevideo, rinde homenaje a José Artigas, héroe de la independencia nacional. Bajo su estatua, de 17 m, se encuentra el mausoleo de Artigas. Cerca de la plaza hay otros puntos de interés como la Puerta de la Ciudadela, único vestigio de las defensas coloniales demolidas en 1833, el Palacio Estévez y el Palacio Salvo, de 26 pisos, que fue el edificio más alto del continente cuando se inauguró en 1927, y sigue siendo un lugar de referencia en Montevideo. En sus orígenes fue un hotel que perteneció a los hermanos Salvo, poderosos empresarios textiles. En el piso 25 se alza un faro de 135 m de altura. Se trata de un edificio heterogéneo que mezcla estilos que van desde el barroco, el gótico romántico, el art-nouveau, o expresionismo.

La Plaza de la Constitución o Plaza Matriz, fue el centro del Montevideo Colonial. En el lado oeste se alza la Iglesia Matriz, el edificio público más antiguo de la ciudad, que se empezó a construir en 1784 y se terminó en 1799. Justo enfrente está el Cabildo, un edificio neoclásico de piedra terminado en 1812.

El Teatro Solís es un elegante teatro y el  principal espacio escénico de Montevideo. Inaugurado en 1856 y remodelado en la última década, goza de una acústica excelente. Tiene una capacidad para 1600 espectadores, tiene un frontis triangular y peristilo de ocho columnas.

El Mercado del Puerto está en el antiguo edificio del Puerto de Montevideo, cuya espectacular estructura de hierro forjado alberga un conjunto de concurridas parrillas. El Fun- Fun es un reducto tanguero de cien años en el que estuvo Carlos Gardel cantando en vivo.

Entramos en la Casa Rivera, una residencia neoclásica de 1802, la antigua residencia de Fructuoso Rivera, primer presidente de Uruguay y fundador del Partido Colorado. En ella se encuentra el Museo Histórico Nacional de Montevideo, con una colección de pinturas, muebles, documentos y objetos que recuerdan el camino de Uruguay hacia la Independencia. La entrada es gratuita y vale mucho la pena.

De aquí vamos a la Avda. 18 de Julio, donde hay unas cuantas parejas bailando el tango. Son muy mayores y se nota que han vivido tiempos mejores. Es bonito, pero muy decadente.

Nos vamos al lado del hotel donde un chico en un garito hace unas hamburguesas muy buenas,  con una cerveza que compramos nos vamos al hotel a comerlas al comedor que se está muy bien.

Más tarde vamos a un supermercado donde compramos algo para cenar y para desayunar mañana. Los precios son especialmente caros, de todo, dos o tres veces los precios de España. No entendemos cómo pueden vivir con estos precios…

Creemos que Montevideo se merece al menos dos días más, pues tiene museos muy interesantes como el del Gaucho, hoy cerrado, el Museo de Historia de Arte Precolombino, el Museo de los Andes que documenta el accidente aéreo ocurrido en los Andes en 1972, que costó la vida a 29 uruguayos y conmovió a todo el país, el Museo del Carnaval etc…

12-8- 2019  LUNES MONTEVIDEO – CARRETERA INTERBALNEARIA: PIRIÁPOLIS – PUNTA DEL DIABLO

Después del desayuno, vamos a alquilar un coche para aprovechar mejor el tiempo y visitar zonas que sin él sería complicado.

La compañía escogida es Puntacar, nos la ha recomendado una pareja amiga que estuvo hace poco por estas tierras. Nos cuesta 3 días 65 euros y nos retienen una fianza de 1000 $ por si tenemos algún percance.

Al noreste del país, entre Montevideo y la frontera brasileña, existe una extensión de 340 km de playas, dunas, bosques y lagunas que conforman uno de los tesoros nacionales de Uruguay. Muy poco conocida, durante 10 meses al año está aletargada y despierta entre Navidad y el carnaval.

La ruta interbalnearia, que atraviesa los balnearios de ciudad de la  Costa y Costa de Oro en el departamento de Canelones, es una autovía de cuatro carriles de 140 km de largo desde Montevideo hasta Punta del Este. Nace en el aeropuerto internacional de Carrasco, en la ruta 101. Es la más moderna y transitada autovía de Uruguay, especialmente en verano, ya que es el acceso natural más  a los balnearios turísticos de Atlántida, Parque del Plata, Piriápolis y Punta del Este. Tiene dos puntos de peaje de 110 pesos cada uno, que solo se puede pagar con dinero en efectivo, no tarjeta.

Pasamos por Atlántida, una ciudad de gran belleza, pinares, playas impolutas y mucha oferta de hoteles y restaurantes de los mejores de la costa uruguaya. Fue uno de los primeros balnearios construidos en el país y aún hoy se conservan algunas casonas antiguas con balconadas al mar. Fue uno de los enclaves más elegantes, cuyos asiduos fueron y son las altas capas sociales de Montevideo, que poseen residencias de fin de semana en medio de grandes arboledas de pinares.

Esta población es conocida por tener El Águila, una enigmática construcción en piedra que dio motivo a varias leyendas populares y el Museo de Neruda, lugar de encuentro de Pablo Neruda con una de sus amantes.

Al pie del cerro San Antonio, se alza uno de los balnearios que precedió en fama a Punta del Este, es Piriápolis. Una atractiva bahía encerrada entre boscosos cerros, con forma de herradura abierta al mar, con aguas mansas y de escasa profundidad dan para todo tipo de público.

El recorrido costero tiene 20 km con numerosas entradas rocosas, excelentes playas, algunas con cantos rodados y otras con fina arena. Las playas más buscadas son la Playa Negra, la de San Francisco o la Punta Colorada para los que les gusta la pesca.

Este balneario se fundó en 1893 por el visionario Francisco Piria, quien lo llamó Balneario del Porvenir. Fue el esfuerzo más grande realizado en el país por un solo hombre. La Rambla es una réplica de la ciudad francesa de Biarritz. Piria adquirió grandes extensiones de tierras en cuyos límites se incluían tres cerros: el Pan de Azúcar, el del Inglés y el del Toro, mientras una playa de aguas claras y profundas lo limitaban por el sur.

La primera construcción fue el castillo levantado en 1897, luego realizó el puerto, la Rambla de los Argentinos, el ferrocarril, la Iglesia, el Hotel Piriápolis y el Argentino Hotel.

Piriápolis recuerda a un pueblo pesquero mediterráneo y tiene un aire evocador gracias a su majestuoso hotel y al paseo marítimo con las colinas de fondo. La actividad turística empezó a principios del s XX de la mano del empresario argentino Francisco Piria,  que construyó el histórico e imponente Hotel Argentino y el castillo de Piria, una peculiar residencia privada. Subimos al cerro San Antonio para ver el panorama de este bonito lugar. Está a 135 m sobre el nivel del mar. A unos 70 m se alza la Virgen Stella Maris y la Gruta de los Patos. En este lugar está puesta la piedra fundamental de Piriápolis y es uno de los puntos de mayor energía telúrica de la zona.

En la cumbre el templo de San Antonio con su imagen de terracota traída de Milán. Hay un telesilla, pero en esta época no funciona.

Vamos a la Fuente del Toro, traída desde París, un toro fundido en hierro de tamaño natural que pesa 3000 kilos, que echa por su boca un chorro de una purísima agua mineral que proviene de un manantial natural y a la cual Piria atribuía excelentes propiedades terapéuticas.

A 2 km, en el interior, está el Castillo Pittamiglio, la entrada es de pago, pero lo que alberga no nos interesa, ya que el Sr Pittamiglio era una persona obsesionada en la alquimia, ocultismo etc, con lo que nos contentamos con ver el jardín y el exterior del palacio.

En las montañas al norte de la ciudad se encuentra el castillo de Piria, la antigua residencia, la cual cuenta con paneles que narran la historia de Piriapolis y de la familia de Francisco Piria. Fue un visionario ya que le vio el potencial a esta zona e invirtió mucho dinero para que se convirtiera en un sitio de moda, construyó el ferrocarril y patrocinó un barco que venía cada fin de semana de Buenos Aires hasta aquí.

La entrada es gratuita y vale la pena la visita, ya que se ve el palacio por dentro, lo poco que queda de muebles o de la ornamentación original ya que durante un tiempo estuvo abandonado. Cuando murió Francisco de Piria, su hijo y heredero se enfrascó en una pelea con el administrador que llevaba 30 años al servicio  de la familia. Éste lo mató y se fue al hotel Argentino donde se suicidó

La familia la cedió al estado, pero hicieron una barbacoa y acabó la fiesta con los invitados disparando a las estatuas de los jardines.

Durante años estuvo desatendido hasta que hace unos años empezó la reconstrucción y la puesta en valor para los visitantes.

A 2 km se encuentra la Reserva de Fauna Autóctona donde se pueden observar la fauna, alguna extinta como los pumas o los jaguares. Es un proyecto de reproducción a ver si se pudiese tener otra vez estos magníficos animales en libertad.

Hay lechuzas, búhos, aves de muchas clases, zorros grises, gatos monteses, capibaras y muchos más. Tienen un serpentario donde aparte de otros muchos tipos de serpientes hay una de cascabel, no sabíamos que también había en Uruguay….

Llegamos a Punta del Diablo, en verano lleno de turistas, hasta el extremo que tienen problemas de suministro de agua la primera quincena de enero. Ahora está totalmente desangelado.

El hotel es Bodegón Hostal Boutique y nos cuesta la doble con baño y desayuno incluido 1000 pesos. Nos atiende Rudi, un encanto de hombre, hace 3 meses que lo han abierto el hotel y se nota. Está impecable, todo puesto  con un gusto exquisito, decoración moderna, pero con lámparas marroquíes y turcas, mucho colorido y muy cómoda la cama. Los lavabos están hechos con patas de máquinas de coser antiguas etc…

En Punta del Diablo en esta época del año está casi todo cerrado, con lo que solo encontramos un restaurante vegetariano abierto. Se llama Raiz, es de una pareja de Montevideo ya con los hijos independizados y que hace 3 años decidieron cambiar de vida y venirse aquí.

Son súper amables y nos explican muchas cosas, es la ventaja de hablar el mismo idioma, el viaje se enriquece mucho.

Nos traen una especie de tortilla de trigo rellena de queso y verduras, calentita y arroz salvaje con ensalada. Pensábamos que nos íbamos a quedar con hambre, pero no, junto con una cerveza artesana, nos quedamos muy bien. Nos cuesta 700 pesos pagando con tarjeta, al cambio unos 18 euros.

Volvemos al hotel después de un pequeño paseo, pues hace mucho frío, estamos a 3 grados!!!!

13-8 martes PUNTA DEL DIABLO – PARQUE NACIONAL DE SANTA TERESA – CABO POLONIO – LA PEDRERA – LA PALOMA

Somos los únicos clientes, con lo que Rudy está por nosotros y nos pone un desayuno espectacular. Un bikini de jamón y queso recién hecho, zumo de naranja, fruta, pastel de naranja hecho por él etc…

Además la conversación es muy interesante, de hecho salimos muy tarde debido a eso. Le comentamos que nos parece muy caro el país. Nos da la razón, pero algunos de los sueldos van en consonancia, por ejemplo un profesor de primaria cobra 2000 $ y uno de secundaria cobra 3000 $. No obstante el sueldo más común son 700 $, esta gente lo debe pasar mal para llegar a fin de mes, ya que los precios en un supermercado que entramos a comprar algo eran 2 y 3 veces más caros que en España!!!.

Nos despedimos, deseándole mucha suerte en el negocio y nuestra primera destinación es el PN Santa Teresa. Es un parque gestionado por el ejército, nos preguntan si llevamos alguna mascota o armas…. Toman nota de la matrícula del coche y ya está.

La construcción militar fue iniciada por los portugueses en 1762 y conquistada por los españoles, hoy está cerrada. Desde la costa se pueden divisar ballenas, pero nosotros estamos un rato y no tenemos suerte. En la esquina noreste del parque está el Cerro Verde, un risco en la costa protegido por el proyecto SNAP por ser un importante hábitat de tortugas marinas.

Hay una zona con un pequeño zoo, donde hay un montón de aves, entre ellas un tucán precioso y unos loros muy guapos. Entre los mamíferos hay muchas capibaras o carpincho, ciervos, llamas, jabalíes etc

En el lago hay muchas clases de pájaros y aves marinas. A 5 km se encuentra la enorme Laguna Negra, donde se pueden observar flamencos, capibaras y otras especies.

Seguimos hasta Cabo Polonio, donde hay un aparcamiento para dejar los coches. La primera hora es gratuita, pero luego se paga por 24 horas 190 pesos!!! Es un robo, pero bastante antes de llegar ya está prohibido dejar el coche.

Hay un centro de interpretación de la zona y allí se compran los billetes para el camión que te lleva al pueblo de Cabo Polonio. Va a ratos por la playa y el trayecto dura media hora. Cuesta 250 pesos cada uno y son unos 6 km.

Hay que tener cuidado porque no hay demasiados. Nosotros cogemos el de las 13:30 y el de vuelta a las 16 horas. Había otro a las 18 horas que era el último del día.

Hace mucho, mucho frío y viento. De hecho es complicado hacer fotos porque la máquina de fotos no la podemos aguantar bien.

En esta zona litoral tan solo hay una pequeña aldea de pescadores enclavada entre dunas de arena y coronada por un faro solitario. Además es el hogar de la segunda colonia de leones marinos más grande del país. Fue declarado parque nacional y sigue siendo una de las regiones costeras más vírgenes de Uruguay.

A los leones no parece afectarles el frío, están estirados en las grandes piedras al lado de la playa y los podemos observar sin problemas. Juegan, se pelean, los pequeñitos siguen a sus mamás. Es un privilegio estar aquí casi solos, una pareja de holandeses que han venido desde casa con su 4 x 4 y su célula (caravana acoplada al coche) son los únicos que se han acercado a ver a la colonia de lobos.

El faro se puede visitar, pero no lo hacemos.

No hay electricidad, solo se obtiene de generadores o dispositivos solares o eólicos. Como hace tanto frío, vemos que hay un señor repartiendo leña a los pocos que resisten el invierno aquí.

Cogemos el camión de vuelta hacia nuestro coche y ya vamos hacia La Paloma, donde tenemos el hotel reservado.

La carretera hasta allí, bastante trozo no está asfaltado, es de tierra, pero en buenas condiciones.

La Pedrera es un pueblo muerto durante el invierno, se alza sobre un peñasco, que si pasara alguna ballena se vería muy bien, pero no tenemos esa oportunidad.

El hotel es La Posta de la Laguna en La Paloma. Está en un entorno bonito, pero somos los únicos clientes y la habitación es muy fría y desangelada. Nos deja un calefactor y gracias a que lo dejamos toda la tarde y toda la noche, la habitación tiene una temperatura más o menos agradable, además de las cuatro mantas en la cama. Nos cuesta 34,20 $ la doble con baño y desayuno incluido.

Como ya es un poco tarde nos vamos a buscar un sitio para cenar. El único abierto es el restaurante La Ballena donde nos pedimos el Chivito típico, nos ponemos las botas y después ya hacia el hotel a descansar.-

14-8 miércoles LA PALOMA – LAGUNA DE ROCHA – PUNTA DEL ESTE – CASAPUEBLO – MONTEVIDEO Y RUTA NOCTURNA HACIA BRASIL

 El desayuno es muy justito, hay pan casero alemán, pero no está muy bueno, lo que si nos gusta es la miel casera y el yogur griego. No recomendamos este hotel, aunque la atención ha sido buena.

La Paloma se halla en una pequeña península en el departamento rural de Rocha. El pueblo es bastante anodino y disperso, pero en las playas de los alrededores se practica el mejor surf del país.

El Faro del Cabo de Santa María es de 1874, incrementó el turismo de la zona. Antes se intentó erigir otro que se derrumbó durante las obras, provocando la muerte de 17 obreros franceses e italianos.

De aquí nos vamos a la Laguna de Rocha, son unos 7 km de tierra hasta llegar a la laguna. Se junta con el mar y hay cisnes de cuello negro, cigüeñas, espátulas y otras aves acuáticas. Vemos un montón de flamencos rosas que disfrutan de este lugar tan especial. Es una zona preciosa y poco explotada, sólo hay unas cuantas casas de pescadores y algún restaurante pero que ahora está cerrado.

Nuestra siguiente parada es Punta del Este, uno de los destinos turísticos más glamurosos de Sudamérica, destaca por sus numerosas playas, elegantes residencias junto al mar, puerto deportivo, altos edificios de apartamentos, hoteles de lujo y sofisticados restaurantes.

Vamos a ver la Mano de Arena, realizada en hierro y cemento por el artista chileno Mario Irarrázabal en 1982, que ganó el premio de un concurso de arte monumental.

La mano ejerce una atracción magnética con los turistas que se suben a sus dedos y posan junto a ella.

Una cosa que no tenemos tiempo de hacer es ir a Isla de Lobos, se encuentra a 10 km de la costa, es una pequeña isla que alberga la segunda mayor colonia de lobos marinos sudamericanos, unos 200.000 ejemplares, colonias de osos marinos de dos pelos y el faro más alto de Sudamérica.

No nos gusta nada Punta del Este, es un Benidorm de América. Eso sí, hay unas mansiones y apartamentos que son alucinantes.

Muy cerca se encuentra Casapueblo, la extravagante casa-galería del artista uruguayo Carlos Pérez que se halla en lo alto de Punta Ballena, un cabo situado a 15 km al oeste de Punta del Este.

Punta Ballena fue urbanizada por el arquitecto catalán Antonio Bonet y se inspira en el estilo ibicenco.

El Club Casapueblo, obra del arquitecto y escultor Carlos Paez Vilaró que trabajó con sus propias manos durante 36 años para construirlo. La creó como una “escultura en la cual vivir, pintar y recibir a sus amigos”. Pero se amplió costaba mucho mantenerla y terminó funcionando como hotel, galería de arte, tienda, sala de exposiciones etc.

Se pueden recorrer cinco estancias, ver una película sobre la vida y los viajes del artista y gozar de las espectaculares vistas en la cafetería-bar de la planta superior. Al artista le encantaban los gatos y vemos varios merodeando por allí. No tenemos tiempo para entrar ya que a las 6 como muy tarde tenemos que devolver el coche. La entrada son 300 pesos uruguayos.

Montevideo es una ciudad extensa, pasamos por el Paseo Marítimo que no habíamos visto, es agradable y allí se encuentra el Palacio Pittamiglio que si tuviésemos tiempo visitaríamos. Solo admite visitas guiadas a las 17 horas y no todos los días. Es un palacio que perteneció a un arquitecto, alquimista y masón llamado Humberto Pittamiglio, la fachada ya es espectacular, pero por dentro parece que es alucinante.

En el paseo marítimo está el nombre de la ciudad para hacerte la foto y ponerla en Instagram.

Devolvemos el coche sin novedad, hemos hecho 800 km en estos tres días. La gasolina es carísima, la súper normal está a 1,5 euros el litro más o menos. Hemos gastado 56 euros, menos mal que consumía poco… Era un Fiat Movi, pequeñito pero cogían las mochilas bien en el mini maletero. Consumía 5 litros cada 100 km.

Vamos a la terminal en un bus que nos cuesta 38 pesos cada uno. Compramos los billetes en la compañía EGA. No hay billetes disponibles en cama  pero si en semicama. Hay una diferencia de 20 euros, pero tenemos la suerte que nos dan los dos asientos delanteros y podemos estirar las piernas muy bien. Cuesta 2780 pesos más la tasa de embarque de 28 pesos cada uno, unos 70 euros.

Al lado hay otra compañía que vende los billetes al mismo precio pero sale a las 9 de la  noche y ésta a las 8 de la noche.

Nos vamos a cenar al lado unos trozos de pizza, empanada y cerveza por 600 pesos ya que pagamos con tarjeta y nos descuentan el 22% de IVA. En la misma esquina hay una oficina de cambio y los pesos uruguayos que me quedan los cambio por reales. El tipo no es bueno, pero es lo que hay.

La estación de buses es muy bonita, al contrario de otras que hemos visto en Brasil o Paraguay. Hay muchos servicios como restaurantes, tiendas de conveniencia, lavabos limpios y zonas de asientos para esperar si es el caso.

Hay una consigna que tanto si llegas como si sales en autobús, puedes dejar el equipaje durante dos horas gratuitamente, lo cual es cómodo, ya que no tienes que acarrear todo, si quieres salir a hacer algo fuera de la estación como hemos hecho nosotros.

Al subir al bus se presenta Nicolas que será nuestro asistente en el viaje que durará 12 horas hasta Porto Alegre. Hay wifi, nos dan una manta y una almohada, de cenar, de desayunar y tenemos a disposición agua o café. Además y muy importante se encargará de hacer los trámites de inmigración por nosotros.

Podemos dormir relativamente bien en el bus y por la mañana ya estamos en Porto Alegre. Son     800 km de nada.

Volvemos a Brasil….

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