PASTO – LAGUNA DE LA COCHA – MUSEO DEL ORO

Vamos a desayunar a un centro comercial de ladrillo rojo que hay justo al lado de la plaza de Nariño. Aquí si disfrutamos ya que el café es de máquina y está bueno. También tienen un pastel de naranja casero muy bueno.

Vamos a cambiar $ al Shiracaba Money Exchange que está en la plaza Nariño y el tipo de cambio en este momento es 1$ = 1760 pesos. El tipo de cambio del € es malísimo, un 12% menos del oficial con lo que no cambiamos.

Vamos a la oficina de turismo, y allí nos dicen las cosas que podemos hacer por los alrededores, zonas que mejor las evitamos y algunos consejos de seguridad. Nos aconseja viajar de Pasto a Popayán de día ya que de noche no es segura. También le preguntamos para ir de Pasto a la zona arqueológica de San Agustín y nos dice que esa carretera no la cojamos porque hay enfrentamientos entre la guerrilla y el ejército, mejor a Popayán y luego a San Agustín.

No tienen folletos para regalar, pero es muy amable y nos informa largo y tendido de todo.

Vamos a la laguna de la Cocha. Se ha de coger un taxi por 3500 pesos hasta Santo Sepulcro y de allí un colectivo a la laguna. El colectivo es de 4 personas y cuesta 3900 pesos por persona. Después de unos 10 minutos llega la 4ª persona y salimos. Nos dicen que se tarda media hora pero de eso nada ya que la carretera está en reparación y nos paramos de forma alternativa para que pasen los del otro sentido, con lo que a la hora de la verdad hemos tardado una hora.

Pueblecito de la Laguna de Cocha

Las casitas que hay al lado de la laguna son preciosas hechas de madera con muchas flores, todo muy agradable. La laguna está a 2760 metros de altitud rodeada de verdes colinas y a menudo envuelta en niebla en la desembocadura del río Encano.

Canal de salida hacia la laguna de Cocha

Se puede realizar una travesía en barco por la laguna con parada en la Isla Corota. La isla es parque nacional, y alcanza los 2830 metros de altitud, siendo un ejemplo de bosque nuboso perenne bien conservado. También contiene una pequeña capilla y una estación de estudios biológicos, donde te registras y pagas 1000 pesos por persona. Una  pasarela en bastante mal estado de 550 metros atraviesa la isla hasta el mirador para poder disfrutar de las vistas de la laguna. Los barcos que van a la isla cobran 25000 pesos, que se reparte entre la gente que se monta en la barca. Como nosotros somos 3 regateamos y nos lo deja en 20000 pesos. Al volver al embarcadero se rodea la isla para poder ver los patitos negros que hay alrededor.

Isla de Corota

Le han entregado un galardón la Red Mundial de Humedales, que es el globo azul por las prácticas ambientales. Esta red está integrada por 200 ONG que se relacionan con la conservación de cuerpos de agua en el mundo. El premio es un homenaje a la Asociación de Desarrollo Campesino, que conformó la Red de reservas Naturales de la Cocha.

Cañizales en la Laguna de Cocha

La importancia de La Cocha radica en que allí se concentran páramos y bosques alto-andinos, poseedores de una altísima biodiversidad tanto animal como vegetal, al tiempo que están asentadas culturas indígenas y comunidades campesinas. El premio, resalta los esfuerzos colectivos de la Asociación de Desarrollo Campesino, como un ejemplo de que las comunidades en Colombia pueden progresar sosteniblemente, generando ingresos, conservando y respetando el ambiente natural sin agotarlo.

La Cocha es una de las dos grandes lagunas alto andinas existentes en Colombia y en los Andes del norte. Ocupa 39.000 hectáreas. La única isla de la laguna, La Corota, fue declarada como Santuario de Fauna y Flora adscrito al Sistema de Parques Nacionales Naturales.

Además, la laguna es uno de los cinco ecosistemas del país que ostentan el título de humedales Ramsar, una categoría que los resalta como sitios de importancia mundial.

Hay muchísimos restaurantes, más de 30, evidentemente todos vacios porque en total hemos visto a 10 turistas contándonos nosotros, aunque parece que el fin de semana se llena de gente de Pasto o Ipiales que viene a pasar el día.

Entramos en uno al azar y pedimos trucha al ajillo. Cuando nos la sirven es muy grande y tiene un aspecto muy apetecible, pero al empezar a comerla, vemos que está totalmente insípida, no sabe a nada. Le ponemos ají a ver si mejora y ni con esas. Cada plato de trucha cuesta 16.000 pesos y la cerveza pequeña 1.500 pesos. Es una pena pero no disfrutamos nada de la comida, que va acompañado de patatas fritas, arepa, arroz y un poco de ensalada.

Vamos a donde nos ha dejado el taxi, y tenemos que esperar un poco  a que llegue el 4º pasajero.

De vuelta en Pasto nos acercamos al Museo del Oro, donde nos hacen una visita guiada por casualidad ya que son las 4 y hay una programada a esa hora. Somos los únicos  y un empleado muy simpático nos explica paso a paso cada una de las vitrinas que hay en el museo. La entrada es gratuita y abre de martes a domingo de 10 de la mañana a 5 de la tarde.

Vasija en el museo de Oro en Pasto

Relata la historia de las sociedades que ocuparon el litoral Pacífico y el altiplano nariñense desde hace poco más de 2500 años. Estas sociedades alcanzaron una gran destreza en el trabajo de la arcilla, el metal, la concha y la piedra, y sus tecnologías y diseños sugieren importantes intercambios con las culturas de Ecuador, Perú y Bolivia. La historia de las comunidades indígenas de esta región continuó durante la conquista y colonia hasta el presente y, con la llegada de esclavos africanos, enriquece la diversidad cultural en el suroccidente colombiano.

Las primeras evidencias de asentamientos humanos en Tumaco-La Tolitadatan de alrededor del 900 a.c. y se relacionan con sociedades que habitaron principalmente manglares, estuarios y llanuras aluviales. Sus asentamientos corresponden a pequeños caseríos, pueblos y centros ceremoniales con montículos, que fueron utilizados como sitios de residencia, para enterramientos o como talleres. Para controlar las inundaciones en la llanura aluvial modificaron el paisaje conectando canales a estuarios.

Máscar del famoso Carnaval de Pasto

Su economía se basó en agricultura intensiva, la pesca, la recolección de moluscos y mariscos y el intercambio. Entre los productos que consumían se conocen el maíz, la calabaza, la maranta, las palmas y algunos tubérculos como la yuca.

Uno de los mayores logros metalúrgicos alcanzados por las sociedades que produjeron la orfebrería fue el manejo del platino por sinterización, una forma de adherir gránulos de oro y platino mediante calor y martillado. La fundición empleó principalmente el método de la cera perdida. Para terminar y enlucir las piezas se usaron recubrimientos de platino y dorado por oxidación.

Hacia el año 700 d.c. la sociedad indígena sostuvo dos linajes paralelos y complementarios de señores principales que basaron su poder y prestigio en el uso de objetos suntuarios como espejos, collares de conchas marinas (Spondylus), bastones en palma de chonta y un sinnúmero de objetos en cerámica, piedra y metal. Entre estas figuras se destacan las figuras de hombres sentados masticando hojas de coca, pequeños recipientes para cal y discos con diseños geométricos de variados colores y texturas entre otros. Las tumbas donde se enterraron estos señores con sus posesiones alcanzan hasta cuarenta metros de profundidad.

Cuando los españoles llegaron a la región, la encontraron habitada por los pastos, quienes vivían en aldeas densamente pobladas sobre las cimas de los cerros, y por los quillacingas, quienes ocupaban el centro y norte de Nariño viviendo en aldeas dispersas sobre las laderas o las planicies. Entre los pastos existía un grupo especializado en el intercambio, conocido como mindalaes, quienes obtenían bienes de lujo para los caciques, así como plantas medicinales y objetos diversos para los chamanes y sacerdotes que los requerían para el desarrollo de sus actividades religiosas.

El fenómeno del dualismo compartido con otras sociedades andinas, consiste en concebir al cosmos como el resultado dinámico de fuerzas opuestas y complementarias donde la existencia de cualquier elemento es en sí misma condición necesaria para la existencia de lo opuesto. Esta visión del mundo se expresa simbólicamente a través de opuestos complementarios como masculino-femenino, sol y luna, noche y día, arriba y abajo, frio y calor y otros muchos pares de opuestos en un universo dinámico donde se mantiene el equilibrio y la armonía.

Los metales empleados en la elaboración de piezas encuentran una explicación en términos de simbolismo dual: el oro es asociado al sudor del sol, ente generador de vida y principio procreador, y la plata es asociada a las lágrimas de la luna, a lo femenino.

Estatuillas que representan a Chamanes

Después de tanta cultura nos vamos a callejear y visitamos algunas iglesias como la Iglesia de San Sebastián, de la Merced o la de San Agustín. Ninguna vale mucho la pena, se pueden obviar tranquilamente. Nos vamos al centro comercial de delante de la Plaza de Nariño a tomar unas cervecitas y a descansar.

Sobre las 7 de la tarde las calles se empiezan a quedar vacías con lo que volvemos al hotel ya que nos han dicho que cuando las tiendas cierran mejor no estar por la calle.

Publicado el febrero 16, 2012 en Colombia, Sudamérica. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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