Chachapoyas – Kuélap

Llegamos muy prontito y no tenemos reserva en ningún hotel, pero tiramos de LP. Recomiendan el Hotel Plaza que está en la misma Plaza de Armas. Nos piden 40 soles por la doble y 25 por la individual. Están bien las habitaciones con suelos de madera y cuarto de baño dentro. Las cogemos y buscamos un sitio para desayunar.

Ya nos están ofreciendo un tour para visitar Kuelap en la agencia Tourismo Explorer por 35 soles, pero decimos que ya lo decimos después de desayunar, pero cuando volvemos solo quedan 2 plazas con lo que nos vamos con la que está al lado que si tienen plazas. A las 8 y media ya estamos saliendo hacia Kuelap. Primero paramos en un sitio donde se ven otras ruinas Chachapoyas al frente y luego paramos para pedir lo que querremos comer a la vuelta. Llegamos a Kuelap y pagamos la entrada que cuesta 8 soles con carnet de estudiante y 15 sin él. Nos tenemos que registrar con nuestros nombres, ocupación y DNI o pasaporte. Es una fabulosa fortaleza, que algunos la comparan con Machu Picchu, llamándola la Machu Picchu del norte, está en las montañas cercanas a Chachapoyas y es el yacimiento mejor preservado de la zona y más accesible. Situada en un magnifico emplazamiento a 3000 m y con unas increíbles vistas de los alrededores, esta ciudad en ruinas es el yacimiento chachapoya más grande e importante. A esta altitud, la humedad del bosque nuboso favorece el crecimiento de las bromeliáceas y orquídeas que adornan sus muros. A pesar de ser el yacimiento más accesible de la región, es el menos visitado de los grandes sitios arqueológicos de Perú. Aunque algunos restos de la entrada principal se remontan al siglo VI a.C., la mayor parte de Kuelapse construyó entre los años 900 y 1100. Los incas añadieron algunas edificaciones tras conquistar la zona en 1470, pero durante los 3 siglos posteriores la ciudadela se mantuvo olvidada por el resto del mundo hasta ser redescubierta en 1843 por un juez local.

Detalle de los restos de decoración romboidal

El edificio es un impresionante bastión de casi 600 metros de longitud por 120 de anchura. En algunas zonas, su inmensa muralla de piedra caliza llega a los 17,5 metros de altura. Las tres puertas de la muralla son estrechas y defensivas. La principal, todavía en uso, asciende y se va estrechando cada vez más, flanqueada por altos muros, hasta acabar en una sección que sólo permite el paso de una persona: una eficaz defensa frente a los atacantes. En el interior se encuentran los restos de más de 400 edificaciones circulares que en otro tiempo estuvieron coronadas por empinadas cubiertas cónicas. Los 3000 habitantes que se estima que tenía esta ciudad utilizaron muchos de estos edificios como vivienda privada.

Acceso muy restringido en Kuelap

Algunos de sus muros presentan frisos de baldosas dispuestas en un diseño romboidal o en zigzag, seña de identidad de esta arquitectura. Los incas o los primeros colonos, durante su breve estancia en este lugar añadieron cinco edificios cuadrados o rectangulares. Las vigas quemadas indican que alguien prendió fuego a los tejados antes de que la ciudad fuese finalmente abandonada. El Tintero, una edificación en forma de cono invertido que presenta el bajorrelieve de un rostro en el lado este, ha intrigado durante décadas a los expertos. Nadie conoce la función de este templo de 5,5 m de altura situado en el extremo sur del yacimiento. Algunos sugieren que pudo servir como observatorio solar, depósito de agua o cárcel, entre otras posibilidades.

Las casas eran redondas

El reciente descubrimiento de ofrendas a su alrededor ha llevado a muchos arqueólogos a considerarlo el principal templo ceremonial de Kuelap. En el otro extremo de la ciudadela hay un torreón de siete metros en forma de “D” que domina toda la muralla. En su interior, los arqueólogos descubrieron un almacén de 2500 piedras del tamaño perfecto para ser arrojadas con hondas.

Sólo hay tres entradas factibles a la fortaleza

La mayoría del resto de edificaciones se encuentra en estado ruinoso, pero muchas están siendo restauradas como parte de un proyecto que se inició en 1999.

Muralla exterior

Si no se quiere coger un tour se puede ir en combi a María o ir a Tingo y de allí una caminata de 4 horas por un empinado sendero de 10 km hasta Kuelap. Cuando volvemos de Kuelap sobre las 6 de la tarde, descansamos un rato y luego pizza muy buena en una pizzería que hay a 100 metros del hotel.

Anuncios

Publicado el enero 21, 2012 en Perú, Sudamérica. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: