Huaca la Luna – Huaca el Brujo (Trujillo)

Desayunamos en el Hotel Colonial un desayuno americano por 10,5 soles.

Hemos contratado un tour en el mismo hotel para visitar las Huacas del Sol y la Luna y el museo de la Huaca de la Luna por 15 soles. Son del periodo moche.

Nos vienen a buscar a las 10:30 y allá que vamos. Primeramente vamos al Museo que es nuevo de hace un año y allí compramos las dos entradas que no están incluidas en el tour. La Huaca cuesta 10 soles la general y 5 con carnet de estudiante, el museo cuesta 5 la general y 2 soles con carnet.

Yacimiento de la Huaca La Luna

La Huaca del Sol no se visita, ahora está prohibido, pero es la estructura individual precolombina más grande de Perú, a pesar de que se ha destruido más de un tercio. Se calcula que se usaron unos 140 millones de ladrillos de adobe en su construcción, muchos de los cuales están marcados con el símbolo del trabajador que los fabricó.

En su época la pirámide estuvo formada por distintos niveles conectados por empinados tramos de escaleras, enormes rampas y muros con una inclinación de 77 grados. Sus más de 1500 años de antigüedad han hecho estragos, y en la actualidad parece un montón de ladrillos cubiertos parcialmente por arena.

La huaca de la Lunaes más pequeña, pero reviste mayor importancia por los relieves polícromos de sus muros. Consta de una serie de edificios que se han ido superponiendo a lo largo de seis siglos, ya que cuando un templo dejaba de utilizarse, los mochicas construían otro encima, sepultaban los antiguos murales y luego creaban otros.

Muro polícromo de Huaca La Luna

Los huaqueros saquearon el templo y las tumbas que se han descubierto pertenecen a prisioneros sacrificados más que a personalidades, no obstante, los arqueólogos sospechan que todavía permanecen ocultas tumbas nobles de gran riqueza. El templo principal tiene una fachada de 75 metros de longitud formada por siete escalones, cada uno de  casi 3 metros de altura, decorados con frisos de imágenes de gran tamaño. En algunos aparecen figuras humanas (desfiles de guerreros armados y prisioneros desnudos), pero la mayoría son seres míticos como arañas o dragones que portan cabezas humanas y representan a Ai-apaec, el dios decapitador. En el yacimiento hay otros templos menores, con intrincados murales con sacerdotes y animales.

El museo es nuevo, de hecho todavía hay salas cerradas y zonas que no se han puesto en funcionamiento. No se pueden hacer fotos, pero está organizado de una manera muy atrayente con muchas explicaciones sobre la cultura Moche  que es la que se visita en esta zona.

Hay muchas cerámicas sobre todo eróticas, nos dicen que la mayoría está en un museo de Limay que vayamos a verla. Tendrá que ser en otra ocasión.

Fachada de Huaca La Luna

Los mochicas perfeccionaron el uso de moldes para producir de forma rápida y eficaz muchas piezas. No obstante algunos trabajos presentan un realismo tal que es obvio que están basadas en personas concretas. La cerámica presenta a sacerdotes y guerreros, que eran los personajes más relevantes de aquella sociedad, pero también a gente de clase baja como pescadores, músicos, prisioneros o enfermos.

Los señores sacerdotes fueron los líderes. Se vestían con trajes especiales y adornos de metales preciosos, con incrustaciones y complejas iconografías. Sus pechos eran cubiertos por collares y pectorales de piedra y conchas. Sus muñecas por brazaletes. En las tumbas, sus rostros eran cubiertos por máscaras.

Los moches tenían creencias en un mundo de abajo, en el que sus muertos habitaban tras transitar por el proceso de la muerte. Los muertos son representados en interacción con los vivos y también en ceremonias en las que bailan y tocan instrumentos musicales.

Algunos muertos debían ser cuidadosamente y rigurosamente preparados y tratados según el ritual a fin de asegurar su conversión en ancestros. Por lo general se trataba de personas que en vida habían cumplido un rol especial y que tras su muerte ocuparían un lugar preferencial en el otro mundo.

Los sacerdotes y señores moches vestían con adornos de oro, plata, cobre dorado y cobre plateado. De esta manera se presentaban frente al resto de la población como seres sobrenaturales que brillaban como el sol, la luna y las estrellas.

Algunos discos de oro se asemejan a falsas orejeras que eran cosidas en los cascos de los guerreros. Son adornos corporales importantes ya que indicaban la jerarquía y el rol de sus portadores.

Era muy importante la ceremonia de la hoja de coca, que se hacía para la fertilidad y para que hubiese agua abundante.

Se nota por las mejillas prominentes. Es un rasgo típico de la gente que mastica hoja de coca y las acumulan en la mejilla mientras ésta suelta sus alcaloides, ayudados por pequeñas ingestas de cal.

Después de la visita volvemos a Trujillo, y te llevan si  quieres a un restaurante a comer. Nosotros como estamos escaldados preferimos ir a nuestro aire.

Durante la visita nos han convencido para ir esta tarde a la  Huaca del Brujo en vez de Chan Chan, ya que es una visita que no se hace todos los días y así lo podremos ver. El precio que nos cobran son 35 soles pero aquí nos equivocamos al no regatear, ya que cuando volvemos a Trujillo, vemos carteles muy cerca del hotel que cuesta 20 soles. Reclamamos pero claro ya tienen el dinero y no hay manera, su excusa es que son más buenos que las otras agencias… Hay que regatear porque cada persona ha pagado una cantidad diferente, depende de tu poder de negociación y cuanta gente tengan ya apuntada. Es un sistema muy raro y que siempre tienes la sensación de que estás pagando más de lo normal. Como conclusión preguntar en varias agencias ya que todas van a los mismos sitios y hacen lo mismo en los mismos horarios.

Pared policromada en Huaca el Brujo

Como ya está pagado a las 2 y media nos montamos en la combi a visitar la Huaca del Brujo. Consta del yacimiento de la Huaca Prieta, el yacimiento moche de la Huaca Cao Prieto y la Huaca El Brujo, que aún no se ha excavado. Se encuentra a 60 km de Trujillo, los últimos km de trocha o ripio  como dicen en Argentina. Es tan malo y corre tanto, que como era de prever pinchamos. Bajamos y en un cuarto de hora ya seguimos camino.

Llegamos al museo que cuesta 10 soles la general y 5 soles con carnet de estudiante. Lo más destacado de este complejo costero es la Huaca Cao, la pirámide mochica donde los arqueólogos hallaron en 2006 la momia tatuada de una mujer que databa de hace 1500 años.

La Señora de Cao, como la llaman, fue envuelta en algodón, piezas de oro y joyería que indican su estatus social. Su tumba albergaba numerosos garrotes y lanzas, algo poco corriente en la cultura mochica, ya que las mujeres nobles solían ser sacrificadas para que acompañaran a su marido en la otra vida. Nadie ha descubierto aún las razones por las que esta mujer fue tatuada y enterrada con tantas armas.

En el museo se ve el proceso de apertura de la momia, porque tenía muchas capas y cada una de ellas tenía distintas cosas. Tenía más de 20 pendientes de una calidad extraordinaria, narigueras y collares espectaculares. También tenía un pectoral de placas de cobre y un vestido con un diseño muy elaborado.

La momia está conservada en un frigorífico para que no se deteriore y conserva toda la piel.

 La plataforma del templo donde los arqueólogos hallaron esta momia está decorada con relieves similares a los de la Huaca de la Luna. Desde la cúspide se divisan la Huaca del Brujo, un yacimiento mochica más grande, cerrado al público, y la Huaca Prieta, uno de los yacimientos más antiguos de Perú. Gracias a los restos hallados, que se remontan a más de 5000 años, se han realizado muchos descubrimientos, pero solo se puede ver desde lejos.

Esta visita nos ha impresionado mucho, ya que nuestra guía Tali, lo ha explicado todo muy bien y apenas había gente.

Volvemos a las 7 a Trujillo, después de una tarde muy entretenida ya que nuestros compañeros de excursión unos argentinos y un profesor de Cali nos han contado muchas cosas sobre sus países que nos han ayudado a entender mejor sus realidades. También nos han aconsejado lugares de Colombia que también es un objetivo de nuestro viaje.

Vamos a cenar a La Casona Deza , en Jr Independencia cuadra 6. Es un restaurante muy bonito en una casona como su nombre indica, con una comida, no barata, pero muy buena y con pianista incluido. Está casi al lado de la Iglesia San Francisco y si se viene a Trujillo se ha de intentar visitar, porque es un cambio muy agradable de la comida habitual de Perú.

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Publicado el enero 16, 2012 en Perú, Sudamérica. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Estas es la parte (Norte de Perú) donde estuvo Mikel con la Ruta. ¡Le va hacer mucha ilusión leer sobre esto! Aunque creo que fue en uno de estos museos donde le robaron el forro polar, y hizo el resto del viaje sin nada de abrigo y le toco pasar mucho frio en algunos sitios….

    Después os esperamos aquí para que lo conteis en persona

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